La escuela ha sido considerada el "centro privilegiado del saber", cuyo propósito fundamental fue aprender a leer y escribir. Los libros y documentos eran muy escasos, y sólo eran administrados por maestros expertos. Los cambios que se produjeron con la Revolución industrial, trajeron consigo modificaciones en el propósito de la escuela, dando lugar a funciones asistenciales sumadas a la continua práctica educativa e instructiva de la institución.
Con la aparición de la Sociedad de la Información, la idea de escuela como "centro privilegiado del saber" comienza a fracturarse, ya que el acceso a documentos y libros es más accesible e inmediato. Aún así, la antigua institución mantiene su eficacia en la enseñanza de la lectoescritura, aunque sus instrumentos vetustos no permiten la introducción de las nuevas tecnologías de manera integral.
Pere Marquès Graells (2000, p. 1) afirma que:
"La sociedad de la información, modelada por el avance científico y la voluntad de globalización económica y cultural, tiene entre sus principales rasgos una extraordinaria penetración en todos sus ámbitos de los medios de comunicación de masas, los ordenadores y las redes de comunicación. En ella la información, cada vez más audiovisual, multimedia e hipertextual, se almacena, procesa y transporta, sobre todo en formato digital, con ayuda de las TIC".
El siguiente video explica de manera breve los cambios que han dado surgimiento a la llamada Sociedad de la Información. Menciona a los nuevos integrantes de esta sociedad y a los que ingresan en ella y deben acostumbrarse a la utilización de las nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación.
Los cambios sociales, en resumen, tienen su inicio en la década de 1900, década en la que se instala el modelo neoliberal; con su creciente exclusión social y la globalización con mayor localización en el poder político y económico, junto con la expansión y articulación global. En esta nueva era, surge un problema, la creciente desigualdad entre los países desarrollados, que deja expuesta una “brecha digital”.
Esta “Brecha” no sólo hace referencia a las diferencias que presentan en la sociedad, sino que también se presenta dentro de las instituciones educativas cuando el docente se resiste a incluir las nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) dentro de su trabajo diario. Lo que demarca un gran contraste entre sus alumnos (nativos digitales) y el docente (inmigrante digital), que muchas veces, teniendo al alcance las herramientas necesarias no saben utilizarlas, y esto impacta aun más en el progreso escolar.
Dentro de la actual sociedad de la información, podemos decir que no es suficiente ofrecer un acceso a las nuevas tecnologías, es necesaria una alfabetización digital, para permitir que las personas puedan aprovechar las diferentes oportunidades que estas herramientas les presentan. Muchos gobiernos han tomado medidas para reducir la brecha digital, y la alfabetización digital debe ser guiada, por docentes especializados. Por esto es necesario que los docentes sean capacitados en forma continua, pero sobre todo, aceptar que, para poder sobre llevar la brecha, hay que incluir las Tecnologías de la Información y la Comunicación en las actividades escolares, cumpliendo con la antigua práctica escolar de orientar y guiar a los nativos digitales, capacitándolos en la lectura y escritura con soportes, lenguajes y medios disponibles.
Los invito a hacer el recorrido por estos cambios sociales...