España tiene una posición privilegiada en la UE, pues se encuentra al sur, donde la radiación solar es muy acentuada. Por ello, España tiene un gran potencial de desarrollo de energía solar. Por otro lado, la energía eólica ha experimentado un desarrollo importante en los últimos años, no solo en instalaciones, sino también en la producción de aerogeneradores de tecnología nacional.
Por otra parte, destaca la energía hidráulica, que es una de nuestras principales fuentes de electricidad, siendo España el tercer país de la UE en producción de esta energía.
La biomasa también destaca, consumiéndose en el sector doméstico (para calefacción), así como en los sectores productivos de pasta y papel, madera, muebles, corcho, alimentación y bebidas, pues los propios residuos generados pueden reutilizarse para el aprovechamiento energético.
Sin embargo, España no ha destacado por la energía geotérmica. La mareomotriz, se encuentra en fase de estudio, y se vislumbra un gran potencial.