RINOSCOPIA
La rinoscopia consiste en un estudio de exploración del interior de las fosas nasales mediante un rinoscopio o espéculo, un espejo frontal y una fuente de luz, permite detectar y/o diagnosticar procesos de tipo inflamatorio, infeccioso y/o tumoral que afecten al interior de la fosa nasal como la rinitis, la hipertrofia de cornetes, la hipertrofia de adenoides, etc. Esta dividida en rinoscopia anterior y rinoscopia posterior.
Rinoscopia anterior
Permite visualizar el tercio anterior de la fosa nasal y la región valvular, requiere para su realización una luz frontal adecuada, espéculo nasal tipo Killian, Vacher o Palmer, pinza acodada o de bayoneta y anestesia tópica con adrenalina, que nos facilita la visión de las fosas nasales.
La exploración con el espéculo nasal se realiza colocándose el examinador frente al paciente, a unos 25 cm., sujetando con una mano la cabeza del paciente para poder movilizarla según las necesidades exploratorias, y con la otra el espéculo, que se introduce cerrado en la fosa que se va a explorar, paralelo al plano de la cara, intentando no erosionar el septo y colocado en un plano perpendicular a la cara a medida que se va abriendo lo suficiente para visualizar la fosa sin provocar dolor al paciente.
Cuando realizamos una rinoscopia anterior es necesario fijarnos en los siguientes aspectos:
1. Aspecto de la mucosa (húmeda, seca, coloración, costras).
2. Situación y deformidades del tabique nasal. Presencia de perforaciones septales.
3. Secreciones nasales (aspecto, tipo, localización, uni/bilateralidad).
4. Estado de ingurgitación de los cornetes, permeabilidad meatal.
5. Neoformaciones (pólipos, tumores), cuerpos extraños. 6. Zonas hemorrágicas
Rinoscopia posterior
La rinoscopia posterior sirve para explorar la región posterior de las fosas nasales (coanas, colas de los cornetes, borde posterior del tabique), el cavum o rinofaringe y los rodetes tubáricos. Es una técnica que requiere gran colaboración por parte del paciente.
Para la realización de la técnica, debemos anestesiar la cavidad orofaringea para disminuir el reflejo nauseoso. Mantenemos la lengua deprimida con el depresor con la mano izquierda, mientras introducimos el “espejito de cavum” con la mano derecha hasta rebasar el velo del paladar. Una base de la lengua fuerte y alta puede obstaculizar la colocación del espejo, en estos casos, se practica la rinoscopia posterior con la ayuda de retractores del velo (sonda de Nelaton o de aspiración fina). Las sondas introducidas por las fosas nasales se recuperan por la boca, para tensionar hacia delante y acortar el velo, facilitando el paso del espejo o de una pinza para biopsia.
La rinoscopia posterior permite controlar:
1. Forma y dimensión de las coanas, imperforaciones.
2. Ocupación del cavum por masas (vegetaciones, tumores, pólipos, quistes, angiofibromas en niños).
3. Evidencia y tipo de secreciones.
4. Forma y tamaño de la cola de cornete tanto inferior como medio.
5. Morfología del orificio tubárico y de la fosita de Rosenmüller.
En ese paciente de la imagen arriba, es un paciente hombre de 38 años que viene a consulta por presentar dificultad para respirar, prurito y congestión nasal, desde hace 1 mes. En la prueba se observa hipertrofia de cornete medio clasificado como cottle III. El diagnostico es de rinitis alérgica y se da tratamiento correspondiente.
OTOSCOPIA
La otoscopia es el examen visual directo del CAE y de la membrana timpánica (MT) Ha de ser sistemática y su objetivo es definir el carácter normal o patológico de las porciones externa y media del oído.
Se realiza una otoscopia cuando existe sospecha de que hay infección del oído externo, infección del oído medio, colesteatoma, traumatismos craneales , etc
Para realizar el procedimiento se utilizada el más utilizado es el otoscopio de luz por su facilidad de manejo y la buena imagen que proporciona. Dispone de una lupa de aumento, que permite observar con mayor precisión.
Procedimiento
Se comienza explorando el oído sano, o el clínicamente mejor, observando las características del pabellón auricular y la entrada al CAE. Para introducir el otoscopio, es preciso rectificar la curvatura del CAE, para lo cual se tracciona del pabellón hacia atrás y arriba. En los niños pequeños la tracción debe realizarse hacia atrás y abajo. La introducción del otoscopio debe realizarse en la dirección de la porción ósea del CAE de forma delicada, con el espéculo del mayor tamaño, que no provoque molestias al paciente
Observamos la piel del CAE, su grosor y coloración, su carácter descamativo. Nos fijaremos si la introducción del otoscopio despierta dolor o alivia el picor.
El otoscopio de luz es el instrumento más utilizado por su facilidad de manejo y la buena imagen que proporciona. Dispone de una lupa de aumento, que permite observar con mayor precisión.
En la imagen de arriba paciente varón de 72 años refiere dolor en ambos oídos desde hace 5 meses y disminución de la audición hace un año. Se diagnosticó otitis media crónica y se da tratamiento correspondiente.
LAVADO DE OÍDO
Consiste en realizar un lavado o limpieza del conducto auditivo externo cuando existe la presencia de cerumen, o cuerpos extraños lo que produce el taponamiento y conlleva a la disminución de la agudeza auditiva.
Objetivos: Limpiar el conducto auditivo externo y mejorar la agudeza auditiva.
Procedimiento
Alistar los materiales que serán utilizados durante el procedimiento.
Determinar la causa por la cual se realizará el procedimiento.
Explicar al paciente el procedimiento que se le va a realizar.
Pedirle al paciente su colaboración para realizar el procedimiento.
Colocarle la toalla para evitar mojar al paciente.
Colocarle la riñonera debajo del oído.
Estirar suavemente el pabellón auditivo hacia arriba y hacia atrás para identificar el ángulo del conducto auditivo interno.
Llenar la jeringuilla de suero fisiológico tibio, luego se proyecta el chorro hacia la pared superior del conducto para que la corriente de retorno empuje el tapón.
Se observa a través del otoscopio para determinar si el lavado ha sido eficaz. Caso contrario se repite la irrigación por dos o tres veces más. Preguntar al paciente si existe alguna molestia.
Poner cómodo al paciente. Retirar y organizar los materiales utilizados previo desinfección. Explicar al paciente que en caso que se presenten molestias horas después, debe acudir al médico y cumplir con las indicaciones prescritas.
Paciente varón de 81 años viene a consulta por disminución de audición en ambos oídos, se examina con otoscopio lo cual se ve tampones de cerumen en ambos lados, y se realiza lavado de oidos. Diagnostico: hipoacusia ambos oidos.
AUDIOMETRIA
Es una prueba que sirve para evaluar la capacidad de una persona para escuchar sonidos. Estos sonidos varían según el volumen y según la velocidad de las ondas sonoras. Se realiza diferentes pruebas por separado, entre las cuales se encuentran: de tono puro, del habla, tonal y verbal:
De tono puro: ayuda a medir los sonidos más suaves o bajos que una persona podría escuchar en diversos niveles. En este caso, el audiólogo o su asistente reproducirá una variedad de sonidos, como tonos y habla, a diferentes intervalos en un oído a la vez, para determinar la audición en cada uno de ellos. El especialista le dará instrucciones para cada caso y probablemente se le pedirá a la persona que levante la mano o emita cualquier señal cuando escuche algún sonido.
Del habla: usando tonos distintos, se puede evaluar cuando es capaz de escuchar la persona mientras suenan voces.
Tonal: en esta prueba, la persona es ubicada centro de una cabina insonorizada y cerrada por completo para hacer una evaluación de la vía aérea y la ruta ósea, mediante la exploración en ambos oídos.
Verbal: La persona también es colocada en una cabina con audífonos, en donde escuchará palabras en distintos volúmenes y se le pedirá que repita exactamente todo lo que oiga. Este reconocimiento de palabras es muy útil para hacer un diagnóstico sobre la pérdida auditiva en caso de que se presente.
La prueba completa dura aproximadamente una hora y no causa ningún tipo de dolor o molestias. Lo importante de esta prueba es saber realmente qué tipo de pérdida auditiva padece o podrá padecer el paciente en un futuro cercano.
No existe ningún tipo de preparación específica antes de realizarse esta prueba; sin embargo, es importante que el paciente trate de tener la mente despejada y concentrarse en lo que va a escuchar
Las hipoacusias se clasifican según su gravedad en:
Leve: 20 a 30 dB
Moderada: 40 a 70 dB
Severa: 70 a 90 dB
Profunda: >90 dB
Se clasifican según su localización anatómica en:
De Transmisión: por lesión del complejo timpanoosicular. Tiene trazado horizontal manteniendose en 0 a 20 dB, siendo el trazado de la vía descendiente a más de 30 dB.
Neurosensoriales: por lesión de oído interno siendo que ambas curvas permanecen juntas en paralelo y la vía osea desciende en parte o en todo su recorrido para debajo de 20 dB.
Mixtas: con lesión en los dos niveles. se muestran en trazados distintos.
Esa audiometría fue hecha en un paciente varón de 75 años de edad, lo cual revela una hipoacusia neurosensorial bilateral moderada oido izquierdo y severa oido derecho, se recomienda uso de audifonos.