CAPÍTULO IV
AMOR, CASAMIENTO, FAMILIA
de LAURO TREVISAN
de LAURO TREVISAN
La vida es un amor
para quien tiene
un Amor en la vida.
Tiempo atrás encontré, en una hoja vieja y perdida, la narración de una leyenda hindú. Decía así: "Dios tomó la redondez de la luna y la ondulación de la serpiente; el entrelazamiento de la enredadera y el temblor de la hierba; la esbeltez de la caña y la frescura de la rosa; la ligereza de la hoja y el aterciopelado del melocotón; el mirar lánguido de la corza y la inconstancia de la brisa; el llanto de la nube y la alegría del sol; la timidez de la liebre y la vanidad del pavo real; la suavidad del plumaje que guarnece la garganta de los pájaros y la dulzura del diamante; el sabor dulce de la miel y la crueldad del tigre; el hielo de la nieve y el calor del fuego; el canto del gallo y el arrullo de la tórtola. Mezcló todo eso e hizo a la mujer. Ella era graciosa y seductora. Y, hallándola más bella que el ibis y la gacela, Dios, orgulloso de su obra, la admiró y se la dio como presente al hombre.
Ocho días después, el hombre, bastante confundido, buscó a Dios y le dijo: "Señor, la criatura que me ofreciste envenena mi existencia; habla sin cesar, se lamenta a propósito de todo, llora y se ríe al mismo tiempo, es inquieta, exigente y melindrosa; está siempre importunándome y no me deja un instante de sosiego. Te suplico, Señor, llámala de vuelta hacia ti, pues no puedo vivir con ella".
Y Dios, paternalmente, retomó a la mujer.
Pero, pasados ocho días, el hombre volvió a buscar a Dios: "Señor, mi vida es una soledad, desde que te restituí aquella criatura. Ella cantaba y danzaba frente a mí. ¡Qué suave expresión tenía ella cuando me miraba de lado, sin volver la cabeza. Ella jugaba conmigo! ¡Y no hay fruto más delicioso, de ningún árbol, que se compare con sus caricias! Te imploro que me la devuelvas. No puedo vivir sin ella".
Y Dios le devolvió la mujer.
Pasaron ocho días y Dios frunció el ceño, al ver surgir al hombre que empujaba a la mujer diciendo:
"Señor, no sé cómo sucede esto, pero la verdad es que esta mujer me da más aborrecimiento que placer.
¡Quédate con ella, que yo no la quiero más!"
Ante tales palabras, el Señor le dijo: "Hombre, regresa a tu casa con tu compañera y aprende a soportarla.
Si yo la aceptase de vuelta, de aquí a ocho días tú vendrías de nuevo a importunare para volver a tenerla.
Ve y llévala contigo".
Y el hombre se retiró murmurando: "¡Qué infeliz soy! ¡Doblemente infeliz, porque no puedo vivir con ella y no puedo vivir sin ella!".
La historia de la leyenda se repite en muchas parejas. Nada hacen para cultivar el amor, el buen entendimiento, la paz, la armonía, la felicidad y quieren que todo ocurra como el maná caído del cielo. Peor aún, pasan el día cultivando amarguras, resentimiento, agresividades, faltas de respeto, insultos y quieren que de esas heridas dañinas nazcan rosas y violetas.
Si usted se unió por amor, ahí está la base de una vida llena de alegrías y de placer.
Habitúese a alimentar el amor, a cultivar el amor, a regar todos los días la plantita delicada, linda y perfumada del amor. Si así no lo hiciera, podrá cambiar de mujer o de hombre cien veces y la historia de la leyenda se repetirá en usted.
AMOR: LA MAYOR FUERZA DEL MUNDO
El mundo es realmente lindo, habitable y fraterno cuando es visto por los ojos del amor.
Hace dos décadas, los hombres inventaron una nave maravillosa que los transportó hasta la Luna. Fabricaron después otras naves que continúan recorriendo los espacios siderales y seguirán más allá de nuestra galaxia. Los hombres inventaron millones de cosas admirables, como, por ejemplo, las sofisticadas computadoras, los satélites artificiales, y así sucesivamente.
Pero, la invención más estupenda fue el amor.
El amor es la razón de ser de la existencia humana y de la existencia del mundo.
Usted fue imaginado por amor, nació por amor, creció por amor y vive por amor y en el amor. El amor es la sustancia vital de su existencia.
Su vida, cada paso, cada respiración, cada gesto, tiene mayor o menor sentido de acuerdo con la densidad de amor existente en usted.
Cuando usted tiene el corazón iluminado, cálido y colorido por el amor, el mundo es lindo, es un milagro maravilloso que se renueva en cada cosa a cada momento.
Quien ama, siente la poesía del atardecer, la nostalgia profunda de una garza posada a la orilla de un lago, siente la emoción misteriosa de una noche de luna que extiende destellos de plata por los tejados, por los árboles y por los ríos; siente la grandiosidad majestuosa de las montañas erguidas hacia el cielo en silenciosa oración; quien ama, en fin, siente la vida y la vive en toda su plenitud.
COMIENCE AMÁNDOSE A SÍ MISMO
Cuando preguntaron al Maestro cuál era el mayor de todos los mandamientos, o en otras palabras, de qué manera una persona podría realizarse plenamente en la vida, él respondió con su frase más corta, más profunda y verdadera de la Historia: "Amarás al Señor tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu mente, y a tu prójimo como a ti mismo".
Quizás, hasta ahora, usted haya percibido, en esta afirmación de Jesús, dos puntos de referencia: Dios y el prójimo. Pero hay un tercer punto de referencia: usted mismo.
Esta es la gran verdad: nadie ama a Dios ni al prójimo si no se ama a sí mismo.
Olvide, por tanto, toda la educación que le ordenaba despreciarse a sí mismo, alcanzar una modestia enfermiza, castigar el cuerpo y otras cosas semejantes. Si usted no se ama a sí mismo, no conseguirá amar a Dios ni al prójimo. En verdad, los tres son sólo una unidad: Dios está en usted y el prójimo es la otra parte de usted; por tanto, si usted está en las malas, colocará en las malas a los otros dos.
Ámese a sí mismo. Sienta cariño por su cuerpo, quiera bien su cuerpo: siéntase benévolo, simpático, atrayente, querido. Guste de usted desde el fondo de su corazón y experimente orgullo de sí mismo.
Si usted se ama a sí mismo, amará, con naturalidad, sin esfuerzo, tanto a Dios como al prójimo.
EL AMOR LIBERA
Ama y haz lo que quisieres, dice San Agustín. El amor libera. Cuando su mente y su corazón estén llenos de amor, todo lo que usted piense y haga será sólo amor y, entonces, una luz dorada de amor se irradiará desde usted hacia toda la humanidad.
La libertad, por tanto, no mata al amor, sino que lo hace alcanzar las mayores culminaciones.
"Ama y haz lo que quisieres", pues siempre querrá, infaliblemente, sólo las cosas buenas de la vida, y estas le son otorgadas por derecho innato.
El amor es la mayor fuente generadora de energías.
El amor cura las enfermedades y restablece la armonía y el equilibrio en su mente, en su corazón, en su organismo. Cuando usted ama, hará lo que quiera, porque todos los obstáculos se desmoronarán.
Conseguirá superar montañas insalvables, conseguirá vencer dolores y enfermedades mortales, conseguirá unir las fuerzas esparcidas, conseguirá poner fin a las guerras, los homicidios, las venganzas.
El amor hará que usted alcance el cielo aquí en la tierra.
Siempre que su corazón esté florido de amor; siempre que su corazón esté generando amor, como una milagrosa máquina divina, su vida será agradable y bendecida. Usted tendrá salud, porque estará en paz consigo mismo y con los demás. Y el mundo será un paraíso para usted, pues cada vez que usted vea el mundo con los ojos iluminados del corazón, el mundo se convertirá en un paraíso. Viva la vida. Sienta la vida. Respire la vida. Con amor. Por el amor. Por amor. Y usted tendrá el cielo dentro de sí. Y fuera de sí.
DOS POEMAS DE AMOR
Para que usted se sumerja en las profundidades del amor, voy a ofrecerle estos dos poemas:
AMOR
Grande como el Everest, volcánico como el Vesubio, suave como la puesta del sol, delicado como el rocío, sublime como la divinidad: el amor.
Cuatro letras pequeñitas, pero del tamaño del mundo.
Amor, la religión en una palabra.
Amor, la razón de ser de la vida.
Amor, esencia de la criatura humana.
Amor, sinónimo de felicidad.
Si no tuvieres amor en tu corazón, búscalo dondequiera que esté, bajo pena de descender a la categoría del reino mineral.
Búscalo en el cielo, en las flores, en el poniente, en el claro de luna, en las preces, en otro corazón, en la fuente cristalina, en el niño, en la madre, en la juventud.
Búscalo sin cesar.
Un día, tal vez, descubrirás que el hábitat del amor es el corazón.
Ardiente, o tranquilo, o adormecido, o expansivo, o sensible, o delicado, o enfermo, o explosivo, o muerto, o bajo cualquier otra forma, él está allí, en el corazón de cada uno.
Observa, el mundo es aquello que fuere el amor en tu corazón.
Si tu corazón estuviera vacío, el mundo sería, para ti, un desierto.
Si el amor ilumina tu corazón, el mundo es bello, fascinante y feliz.
Y tú también.
PARA TÍ QUE AMAS
Cuando en tu corazón se abre, llena de vida, la flor perfumada del amor, recuerda que alguien la plantó, cierto día, dentro de ti.
Cuando tu corazón se ilumina con el suave colorido de la puesta del sol, recuerda que alguien amaneció contigo.
Cuando el fuego de la pasión abraza tu corazón, consumiendo todas tus fibras, en la inmolación del placer, recuerda que alguien encendió esa llama.
Cuando tu corazón estuviere bordado de sueños dorados, tejidos con hilos de luna, recuerda que alguien coloreó tu mundo interior.
Cuando la noche te encuentre con el corazón partido y angustiado por las amarguras recogidas durante el día, recuerda que alguien posee el consuelo que necesitas.
Cuando tu rostro no puede contener el torrente de lágrimas que se ahondan por los dobleces de la almohada, recuerda que existe alguien esperándote con el pañuelo en la mano.
Cuando el insomnio te revuelca desesperadamente en la cama, recuerda que alguien puede sembrar sueños de paz en tu mente.
Cuando la soledad te oprime y tu grito no encuentra eco, recuerda que allá, del otro lado, alguien ama tu compañía y entiende tu clamor.
Cuando tus secretos no caben más dentro de ti, amenazando romper los diques de tu alma, recuerda que existe alguien dispuesto a recogerlos y guardarlos con el cariño y la dignidad que tú esperas.
Cuando en tu corazón habita el azul del cielo, la calidez del sol, el gorjeo de los pájaros, el perfume de las flores, la nostalgia del atardecer, el encanto de las mañanas, la serenidad de los lagos y la sonrisa de la ventura, recuerda que alguien ha tocado tu corazón con la varita milagrosa del amor.
¡Oh tú, que amas y vives en el controvertido mundo del arco iris y de la oscuridad, de la calma y de la agitación, de la paz y de la inestabilidad, debes saber que existe alguien más que habita en tu planeta!
En las horas felices, comparte con él tus sonrisas; en las horas de soledad, ve, levántate y búscalo, dondequiera que él esté.
El no es sino parte de ti, así como tú eres parte de él.
¡No mires el reloj! ¿Qué importan las horas? La vida es tan corta, no hay tiempo que perder.
¡Oh tú, que amas, si tuvieras el coraje y la sinceridad de hacerlo así, abre tus labios y canta el milagro del amor, porque sólo el amor aproxima a las personas y hace que hablen un mismo lenguaje!
ORACIÓN PARA QUIEN PERDIÓ SU AMOR
Frecuentemente recibo a personas desesperadas porque su Amor se fue, oprimido por los vaivenes de la vida. Son muchas las cartas, también, que me llegan con un grito de SOS ante la inminencia del naufragio de un gran amor. Sé que son muchas las parejas en vías de separación, que intentan aferrarse a cualquier tabla de salvación.
Voy a ofrecer una lucecita salvadora ante la oscuridad de la noche del desamor.
Si usted está perdido en un túnel oscuro, o si usted desea salvar su amor, o, aún, si usted anda en busca de un verdadero Amor, mentalice con fe esta oración científica y todopoderosa, que ha realizado verdaderas maravillas:
"Sé y creo que mi amor es ilimitado".
Alguien, a quien yo amaba tanto, se fue, pero no llevó el bien más preciado que yo poseo, que es la capacidad de amar.
Alguien, a quien yo busqué durante tanto tiempo en mi vida, aún no ha llegado, pero yo no perdí la esperanza. Mi corazón está abierto y lleno de amor para dar.
Sí, tengo dentro de mí un corazón lleno de amor y, como por la ley de la mente, lo semejante atrae a lo semejante, mi amor está atrayendo hacia mí un gran amor.
Jesús, el mayor sabio de todos los tiempos, dijo cierta vez que todo lo que yo pidiere, al Padre, en oración, creyendo, lo recibiré. Todo. Un gran Amor también. Principalmente un gran Amor. Porque el amor es la razón de ser de la vida de cualquier persona. El afirmó esta sentencia porque entendía acerca del poder de la mente. Él sabía y recordó que todo lo que es deseable es realizable, siempre que yo tenga fe decidida de que así es y así será.
Yo creo que mi mente subconsciente está ligada a la mente subconsciente de todas las personas del mundo, por eso la inteligencia infinita de mi mente subconsciente sabe dónde está la persona que me ama, que congenia conmigo, que anhela estar conmigo y que desea hacerme feliz.
La Sabiduría Infinita, que está en mí, sabe cómo es mi corazón, conoce mis sentimientos y deseos y, por tanto, sabe que yo deseo amar y hacer feliz a esa persona que anda en mi búsqueda y que es parte de mí.
Desde el momento en que mi mente salió en busca de un Amor, soy como una mitad que está atrayendo a la otra mitad, cuya unión y fusión formará una unidad, perfecta, armónica y completa. Fue eso mismo lo que dijo Dios, en la Biblia: "Y los dos serán un solo cuerpo y un solo espíritu".
¡Eso es maravilloso!
Mi mente ahora es un aparato transmisor que está emitiendo un mensaje de amor hacia todos los rincones de la tierra, dondequiera que exista un ser viviente, y sé que existe una persona querida, maravillosa, tierna y amorosa, como la imagino, que está sintonizando mi mensaje y está viviendo en mi dirección.
Muchas gracias a ti, Amor, porque tú ya estás en mi y conmigo.
Adoro tu belleza. Adoro tu personalidad sana e inteligente. Adoro tu corazón lleno de afectos y de sentimientos lindos y profundos respecto a mí. Adoro tu capacidad de comprensión y el apoyo que ya estás dándome. Adoro tu sonrisa pura y tu entusiasmo para todo aquello que yo hago y por todo lo que deseo de la vida. Adoro tu presencia calmosa y confiada. Adoro tu espíritu creativo, que siempre tiene sorpresas para encantarme y para avivar nuestro amor.
Debes saber que es admirable cómo tú eres exactamente la persona con la cual yo siempre he soñado. Y aun tu espíritu, abierto y positivo, que sabe llevar la vida con fe y optimismo, es tal como yo quería.
Yo tengo un corazón lleno de ternura para darte.
Yo tengo un amor inagotable para darte en cada momento del día.
Yo te respeto así, como tú eres, con esas cualidades, con esas ansiedades, con esas flaquezas, con esa inmensa buena voluntad.
Tú puedes contar siempre conmigo, en las horas buenas y en las horas amargas.
Nuestro amor está creciendo desde ahora, siempre vivo y libre, porque es en la libertad donde el amor crece más, y más se profundiza.
Amo tus ideales y tú amas mis ideales.
Mira, yo no quiero cambiarte ni esclavizarte, ni tú quieres esclavizarme ni reformarme; nosotros, en tanto, nos entendemos, nos estimulamos, nos ayudamos y dialogamos calmadamente hasta encontrar la Verdad, que no es ni mi propiedad ni tu propiedad. Y eso es lo que nos mantiene unidos y enlazados en amor perenne.
Sé que no estoy soñando y que no estoy diciendo utopías.
Tu mente es una con la mía, por eso ya nos conocemos y, habiéndote conocido dentro de mí, debo encontrarte afuera, pues esta es la ley universal de la mente y, por consecuencia, es la Ley del Creador, la ley del Pedido y ser atendido.
Muchas gracias porque recibiste y oíste mi llamado.
Entra. La puerta de mi corazón está abierta para ti.
Entremos y brindemos por nuestro amor.
Yo sé que todo eso ya está realizado en la Mente Divina y ahora concluido y realizado en nosotros.
Muchas gracias, Padre.
Muchas gracias, a ti por haber venido.
Gracias por nuestro amor. Gracias desde el fondo de mi corazón y de mi mente.
Así es y así será".
CÓMO ATRAER UN BUEN MATRIMONIO
Hace tiempo una joven me dijo que no podía creer más en el poder de la mente, porque ya había sido novia y meses antes del casamiento, el novio desistió, dejándola en el mayor abismo del mundo.
Me dijo ella: "Hoy, él ya está casado y yo aún soy soltera. No puedo conformarme con eso. Es un canalla.
Espero que tenga problemas. Sujetos sin corazón, como él, tienen que pasarla mal para aprender."
Expliqué a esa joven que el resentimiento que sentía por el ex-novio estaba trayendo resultados negativos en su vida. Ella estaba maldiciendo en el otro lo que deseaba para sí. ¿Cómo podría atraer para sí lo que maldecía en el otro? Así, el poder de la mente nunca podría funcionar en su beneficio. Ella estaba apagando la luz y, al mismo tiempo, estaba deseando que la luz quedara encendida.
Por la ley de la mente, todo lo que se desea a una persona, se proyecta, en primer lugar, en aquel que lo desea, pues, por el hecho de crear ese deseo a través del pensamiento, ya construyó la matriz, el clisé, la estampa de ese deseo, en sí mismo.
La primera cosa que la joven debía hacer era cambiar los pensamientos y desear toda clase de felicidad al ex-novio; dejarlo libre, liberándose mentalmente de él.
En verdad, no existe ninguna ventaja en guardar odios, envidias, celos, porque estos sentimientos actúan, en primer lugar, en la mente que los creó.
Es inútil que usted quiera un bello casamiento si, al mismo tiempo, está proyectando en su subconsciente pensamientos de frustración y de desencanto sobre el casamiento. Es una contradicción. Y, entre dos pensamientos conflictivos, el más fuerte y agresivo es el pensamiento negativo. De ahí que los resultados son contrarios a lo que usted desea.
El subconsciente reacciona a los estímulos más fuertes y más llenos de emoción.
De usted depende, o mejor, de su mente consciente, seleccionar los pensamientos y sentimientos de manera a dejar entrar en los arcanos poderosos del subconsciente sólo los pensamientos positivos, porque esos, y sólo esos, le traerán beneficios.
Lo que aquella joven tenía que hacer era desesclavizar su mente del ex-novio y desearle un buen matrimonio.
Si ella estaba usando el poder de la mente para atraer un buen matrimonio, el hecho de que el muchacho la dejara sólo significaba que él no era la persona acertada para ella. Entonces, además de no quedar amargada, todavía debería agradecer mentalmente al joven por haber desistido a tiempo y por haberle evitado una vida de sufrimientos matrimoniales.
Es fácil pensar así cuando se confía resueltamente en el poder y la sabiduría de la mente; es fácil pensar así cuando se tiene la seguridad de que la Presencia Infinita, que existe dentro de cada uno, sabe quién es y dónde está la persona deseada para un casamiento ideal.
Existe una expresión que denomina al cónyuge como cara mitad. Expresión correcta. El casamiento resulta cien por ciento acertado cuando se juntan las dos mitades verdaderas de una unidad creada por una Sabiduría Infinita En este caso, se torna evidente la definición del casamiento dada por el Maestro Jesús: "Y los dos se tornarán un solo cuerpo y un solo espíritu".
Si usted desea ser feliz en el matrimonio, lo que tiene que hacer es pedir a la Sabiduría Infinita, que ilumina su ser íntimo, que atraiga hacia usted a su otra mitad, la persona con la cual combina, a quien dará todo su amor y de la cual va a recibir todo el amor. Imagine a ese compañero o compañera ideal, hágalo vivo en su imaginación, siéntalo delante de usted.
La imaginación sugestionará su subconsciente y éste expresará en la vida real lo que usted creó en la mente en forma disciplinada y correcta.
Manténgase alegre, confiado y agradable.
Crea en las personas, porque todas las personas son parte de usted y de Dios.
Abra su corazón y su mente a la vida. Siéntase grande, importante y seguro en este mundo.
Cultive la alegría y el buen humor.
Todos los días dígase a sí mismo: Este es un día maravilloso. Estoy feliz. Mi rostro está bonito, rejuvenecido y atrayente. Hoy tendré éxito. Saludaré a todo el mundo y sembraré sonrisas por todas partes. Deseo todo el bien y todo el éxito a todas las personas. Dios está en mí, me ama, vela por mí, y me traerá éxito, salud, amistades, amor y todas las cosas buenas de la vida. La Presencia Infinita está atrayendo hacia mí al compañero ideal, que combina conmigo. Quiero darle, desde ahora, todo mi amor.
Te dejo libre para amarme aún más y tú me dejas libre para que mi amor crezca siempre más por ti.
Somos unidos, comprensivos, agradables, felices, sinceros y leales. Así es y así será".
UN FILME MENTAL PARA ATRAER SU AMOR
Usted ya leyó varias veces, en este libro, que el subconsciente no distingue entre imaginación y realidad.
Para el subconsciente vale lo que se expresa en la mente en forma vívida y nítida. Cuanto más intensa sea su verdad mental, más prontamente reaccionará su subconsciente.
Un método eficaz para que usted obtenga lo que desea es el siguiente: colóquese en una posición confortable, relájese, cierre los ojos, respire profundamente, rítmicamente, algunas veces, y calme su mente. Ahora cree un pequeño filme mental.
Si usted desea tener un Amor en la vida y casarse, cree su filme mental viéndose cuando coloca la alianza en el dedo de su amada. Forme una escena nítida y vívida en su pantalla mental; véase, ahora, colocando la alianza en su dedo. Proyecte este filme para su subconsciente, a la noche cuando va a dormir, ya acostado en la cama. Repítalo varias veces por día.
La imagen aceptada por la mente consciente se graba en forma más profunda en el subconsciente y la repetición ayuda a reforzar con mayor vigor la grabación mental.
El resultado deseado ocurrirá.
La ley irresistible de la atracción y de la materialización de la idea imaginada le ofrecerá la grata alegría de un gran Amor y un bello casamiento.
Cuando usted cree que su marido imaginado está viniendo a su encuentro, él, en verdad, ya está viniendo a su encuentro.
Y USTEDES DOS SERÁN UNA PAREJA ADORABLE
Una joven señora, con algo más de 20 años, bonita y simpática, me decía:
-No sé lo que está sucediendo conmigo y con mi marido. Cuando éramos novios, nuestra relación era una maravilla. Ahora, después de casados, cuando todo debería ir aún mejor, la cosa no anda bien. A los momentos de paz y de amor suceden momentos de riñas y de desentendimiento. Esos altibajos torturan nuestra vida.
Expliqué a esa joven señora que, en un primer momento, la vida entre dos es un mar de rosas y de amor.
Los dos se aman, disfrutan, se entregan, se interpenetran afectiva, emocional, espiritual y físicamente.
Sienten que el amor crece como una avalancha y llega hasta un clima de éxtasis.
Ya en un segundo momento, cuando descubren sus diferencias, los temperamentos, los hábitos, las reacciones variables, la estructura mental de la infancia y juventud, las flaquezas y manías, sino tratan de ir ajustándose pacientemente, acabarán por ampliar tanto las áreas de fricción y tensión que no será raro que comiencen a pensar en la separación. Entonces, los amantes que se prometieron amor eterno, ahora quedan abismados y atemorizados ante el incendio devastador que está destruyendo un matrimonio de comienzo tan auspicioso.
Lo que ocurría con aquella señora era que, en el período de noviazgo, todo era dirigido hacia el amor: los encuentros, las palabras, las flores, los cariños, los mensajes, los obsequios, los programas, las conmemoraciones. Como los momentos de encuentro eran de pocas horas por semana, no les interesaba perder tiempo en discusiones estériles o en asuntos que nada dijesen respecto al amor del que se nutrían.
Después de casados, sin embargo, la convivencia pasó a ser de 24 horas por día. Además de las horas de amor, había momentos en que uno u otro se mostraba irritable, malhumorado, grosero; había horas en que los defectos, antes no detectados, saltaban a los ojos del otro.
Pero todo tiene solución y todo matrimonio, por más que esté en peligro, puede entrar a una fase de armonía, de buen entendimiento y de paz.
LA LEY DE LA SINTONÍA ES PARA EL BIEN Y PARA EL MAL
Es bueno que usted entienda por qué sucede el fenómeno que puede llevar a la pareja, de un estado inicial de amor, a un segundo estado de odio.
Existe en cada persona una especie de aparato emisor y receptor. Todo lo que usted piensa se proyecta en usted y se irradia hacia afuera. Si otra persona, en este caso el cónyuge, está en la misma frecuencia cerebral, los dos entrarán en sintonía y ocurrirá como si dos baterías juntasen la carga, generando el doble de electricidad y de fuerza.
Ahora usted entenderá, ciertamente, estas tres situaciones:
1- Dos personas que se aman se afectan mutuamente, subjetivamente, en forma agradable y positiva, y esa fuerza es multiplicada en ambos, porque existe una interpenetración. Ambos están sintonizados en el amor.
2- Dos personas que se odian se afectan mutuamente y esa fuerza negativa se multiplica en cada una y se realimenta en todo instante, porque ambas están en sintonía.
3- Si uno ama y el otro odia, las auras no se interpenetran, porque no hay sintonía.
Este es el primer paso importante para la reconciliación: dejar de sintonizar los problemas del otro y que cada uno permanezca en la frecuencia mental de paz y amor.
Un día, en una excursión, yo estaba explicando a una profesora amiga la ley de la sintonía. Como ella se hallaba envuelta en un ambiente de intrigas y de envidias, le sugerí: Mire, cuando alguien se irrita contra usted, la ofende, la agrede, la critica, o profiere groserías, no entre en sintonía con ella. Permanezca en otra frecuencia mental: paz y amor. Quédese en la suya. Actuando como lo está haciendo, la otra persona revela que está enferma mentalmente. Si usted le sigue el juego, entonces se contagia y reaccionará de la misma forma. Recuerde que es ella quien está enferma y no usted. Por tanto, sienta pena por ella, mírela compasivamente y hasta dispóngase a ayudarla si el momento fuere propicio. Si usted permanece en otra frecuencia, además de no contagiarse el mal de la otra persona, podrá irradiar hacia ella la calma, el equilibrio emocional y la paz de espíritu.
¿Ya viajó en avión? Cuando viaja en avión en día de tormenta, al entrar entre las nubes se enfrenta una turbulencia terrible, relámpagos, rayos, oscuridad, una situación que llega a asustar. Pero el avión continúa subiendo para salir de esa faja peligrosa y, al atravesar las nubes, de repente se sumerge en el cielo azulado, limpio, lleno de sol. Allí arriba todo es paz, alegría, tranquilidad y sol. Allá abajo: tempestad, turbulencia, rayos, relámpagos, vientos y oscuridad. ¿Percibió usted lo que es pasar a otra frecuencia mental?
Días después me encontré con esa joven profesora y ella me dijo entusiasmada: "¡Sabe, es maravilloso entrar en otra frecuencia! ¡Qué bueno! Allá en el colegio, el otro día, estaba todo el mundo enloquecido, insultando, peleando, reclamando, y yo ni lo notaba. Cuando la bomba venía sobre mí, yo hasta lo hallaba gracioso. En cambio, antes quedaba como loca y contestaba como una fiera. Ahora me quedo tranquila. Y dejo correr las aguas".
En la vida de dos es muy importante darse cuenta de la ley de la sintonía, porque, como hay una conexión muy profunda entre ambos, es extremadamente fácil que los dos entren en sintonía tanto en las horas buenas como en las horas de desentendimiento. La sintonía en el amor es maravillosa, necesaria, y linda, porque hace crecer la unión. Pero no puede haber sintonía cuando uno u otro está lleno de resentimientos, de amargura, de celos enfermizos, de nerviosismo.
PERMANEZCA EN LA FRECUENCIA MENTAL DE PAZ Y AMOR
Si usted permanece siempre en paz, alegre, de buen humor, agradable, tolerante, cuando su esposa o su marido entre en una onda de rabia, de irritabilidad o de impaciencia, usted no será alcanzado y, al mismo tiempo, estará trayendo al otro a su frecuencia mental. Diga mentalmente: "Calma, calma, calma, calma, todo está tranquilo..."
Usted verá que él comienza a calmarse y las aguas emocionales entrarán nuevamente en equilibrio.
No entre en discusión con su pareja. La discusión no lleva a nada. La discusión siempre se hace en estado de alteración cerebral y ahí no se llega a ningún resultado. Rehúsese a discutir. Cultive el diálogo, eso sí.
El diálogo siempre es hecho en estado de calma, en un ambiente sereno, con la cabeza fría, y en este caso, la lucidez mental es bien activa, lo cual ayuda a encontrar un denominador común.
Cuando la conversación de ustedes dos desemboca en la discusión, usted debe parar de inmediato. Aunque él o ella siga importunando sus oídos con montones de insultos, encare la situación distraídamente. Recuerde que sólo le alcanza a usted aquello que coloca en su cabeza, por tanto simplemente no admita en su mente las ofensas que él o ella estuviera profiriendo, y quédese tranquilo.
Así, usted estará desactivando la mecha de la bomba y todo volverá a la paz. Diga simplemente que ustedes van a dialogar sobre el asunto, en otra ocasión más tranquila y más provechosa. Tener la última palabra no significa vencer ni significa estar con la verdad.
SUPERE LOS CONFLICTOS MATRIMONIALES Y VIVA EN PAZ
El escritor Joseph Murphy dijo que "el desconocimiento de la mente es la causa de todos los problemas conyugales". En otra ocasión afirmó: "Las fricciones entre marido y mujer pueden ser resueltas si ambos utilizan correctamente la ley de la mente".
Experimente hacer ahora mismo un inventario de sus problemas conyugales. Sin duda, tendrá que alinear una serie de resentimientos, de rabias, de malentendidos, de celos y de desafueros.
Son innumerables las personas que se llevan las manos a la cabeza y exclaman: "¡No es posible! ¿Cómo puede suceder eso? Yo quería tanto que nuestro matrimonio fuera bien y está yendo mal".
El primer error en el cual, con las mejores intenciones, las parejas acostumbran a incurrir, es enfocar el ajuste conyugal por el lado de la corrección de los errores, las diferencias y las fallas. Este sistema es cansador, irritante, desagradable y molesto. Y cuando uno tiene fallas –lo cual es absolutamente normal–, muchas veces busca fallas en el otro y las aumenta al máximo a fin de quedar con un crédito para la próxima riña.
Así no vale. Así no tiene gracia.
Claro que existen dificultades y problemas. Mas póngalos en el debido lugar y ellos disminuirán de tamaño y de importancia.
Vea lo que escribió Celia Luce: "Una pequeña dificultad es como una piedrecita. Sosténgala bien cerca del ojo y ella cubrirá el mundo todo, poniendo todo fuera de foco. Asegúrela a una distancia apropiada para la visión y ella podrá ser examinada, e incluso debidamente clasificada. Arrójela a sus pies y ella podrá ser vista en su ambiente natural: apenas una minúscula protuberancia en el camino hacia la eternidad".
De ahora en adelante, cambie completamente su modo de vivir el matrimonio.
En lugar de ver sólo las sombras e intentar eliminarlas, busque la parte iluminada del otro y tórnela más iluminada aún. Busque que las luces ganen más fuerza y dimensión, gradualmente desaparecerán las tinieblas.
Organicen la vida por el lado positivo y el amor y la buena convivencia mejorarán cada vez más.
Que cada uno procure descubrir y valorizar el lado bueno y las cualidades del otro y así todo encuentro y toda la conversación entre ambos se volverá fuente permanente de placer.
Cuando cualquiera de los dos consiga una victoria, en cualquier campo, por pequeña que sea, que el otro la vea, quede contento y traduzca su alegría en sinceros elogios.
Nada es más saludable en la vida conyugal que el esfuerzo de ambos en el sentido de atizar siempre más el fuego del amor. Contribuyen mucho para eso el elogio, la admiración, el apoyo en las horas difíciles, el perdón abierto y tranquilo en las horas de flaqueza. He ahí lo que usted debe cultivar. Siempre. Siempre. Si quiere que su matrimonio dure quinientos años.
EN LAS INDECISIONES, APELE USTED A LA SABIDURÍA INFINITA
Cuando esté perplejo, confuso y contrariado, sin vislumbrar la solución de una situación que usted considera grave, consulte a la Sabiduría Infinita, que habita en su ser íntimo, pues ella puede darle la respuesta correcta a sus problemas. La Inteligencia Infinita, que está inmersa en la mente subconsciente, conoce la respuesta. Su subconsciente sabe el pasado, el presente y el futuro y, por eso, no errará cuando le inspire la respuesta. La palabra interior será un impulso poderoso que lo impulsará hacia el lugar correcto, a la hora correcta, con palabras correctas.
Esa voz, usted la oirá cuando esté calmado, en relax, en actitud serena y confiada.
También podrá oírla en un destello de intuición o a través de un acontecimiento. Y usted no tendrá dudas.
A la noche, que su último pensamiento sea el pedido de una respuesta clara y precisa. Duérmase arrullado por ese pensamiento. Su pedido será atendido.
"Y todo lo que pidiereis, con fe, en estado de oración, lo alcanzaréis" Como hay un Poder Infinito en usted, que todo lo soluciona y que lo conduce divinamente para que le suceda siempre lo mejor, no hay por qué quedarse removiendo dudas y desconfianzas. Todo está yendo bien.
Diga, en estado de calma y con sentimientos sinceros:
"La paz, el amor sincero y verdadero y la armonía habitan en nuestro matrimonio. Somos guiados divinamente y todos los acontecimientos nos unen cada vez más y más. Nada ni nadie puede perturbarnos.
Envuelvo a nuestro matrimonio en un círculo de amor divino y somos cada vez más unidos y felices. Nada malo romperá ese círculo y todos los sentimientos de amor y concordia, irradiados en el mundo, iluminan cada vez más nuestro círculo de amor divino. Yo te pido perdón, yo te perdono, y estamos en paz.
Nuestro matrimonio está entrando ahora en una fase de oro. Solamente yo habito en tu corazón, solamente tú habitas en mi corazón y ahora somos sinceros, leales, cordiales, amables, tiernos y llenos de buena voluntad uno para con el otro. Yo confío en ti, tú confías en mí. Existe en nosotros comprensión, libertad, amor y respeto mutuo. Así es y así será."
QUIÉN MANDA EN SU CASA
Usted oyó hablar muchas veces que quien manda en su casa es el marido. Pero también aprendió, que tanto el hombre como la mujer fueron creados a imagen de Dios, que ambos son hijos de Dios, que ambos pertenecen a una misma estirpe divina, que ambos están dotados de inteligencia, de discernimiento, de sabiduría, de intuición, de dones naturales y sobrenaturales, sensoriales y extrasensoriales. Usted oyó hablar, además, que ambos están dotados de cuerpo y espíritu, que ambos tienen la misma dignidad, los mismos derechos y las mismas obligaciones.
Entonces ¿por qué tendría que haber uno que manda y otro que obedece, cuando el matrimonio es hecho en absoluto estado de igualdad?
Cierto día yo estaba escuchando un sermón en el Día de los Padres y el predicador señalaba que el marido y la mujer deben dialogar mucho y conciliar todas las divergencias a través del diálogo; sin embargo, cuando no lleguen a un acuerdo, la última palabra es del marido.
Al final de la liturgia, cuando estábamos a solas, hablé con aquel sacerdote y le dije que yo tenía un punto de vista completamente distinto del suyo en lo que se refería a quién mandaba en la casa. Yo entendía que no era correcto ni justo determinar arbitrariamente que la última palabra pertenece al marido.
"Claro –se apresuró a insistir él– que deben dialogar y encontrar juntos la solución; pero, si no llegan a un acuerdo, alguien debe tener la última palabra de decisión y ha de ser él."
"Pues yo entiendo -le respondí- que si no llegan a un acuerdo, no sería correcto que simplemente él o ella tuviera la última palabra por el hecho de que alguien debe tener la última palabra. La última palabra, en esos casos, no pertenece ni a él ni a ella, sino a un tercer personaje: la Verdad. La última palabra es solamente de la Verdad.
Ambos, marido y mujer, deben buscar la Verdad. Si no llegan a una conclusión común es porque la Verdad no quedó clara. Deben continuar buscando, investigando, solicitando información de los que tienen conocimiento sobre el tema, hasta que uno u otro o ambos, encuentren la Verdad. Hallada la Verdad, ambos seguirán por ella sin que haya vencido ni vencedor. No hay uno que manda y otro que obedece, no hay uno que tiene poder discriminatorio y otro que debe bajar la cabeza y decir amen. Además, el criterio de que, no habiendo acuerdo, el marido tendrá la última palabra, podría crear el vicio de que él nunca entre en acuerdos para poder dictar las reglas del juego."
Hay una Sabiduría Infinita, en lo íntimo de ambos, capaz de dilucidar y aclarar todos los caminos. Es la unión la que hace la fuerza. Todo reino unido supera cualquier adversidad. Respete la grandeza divina que existe en su compañero; respete la grandeza divina que existe en su compañera. Este es el camino que hace del matrimonio una aventura alegre, agradable, fascinante y exitosa.
LA ARMONÍA SEXUAL
Tal vez usted sea de esas personas que, sólo de leer la palabra sexo, quedan ruborizadas y pasan a hablar bajo y misteriosamente porque, en su subconsciente, el sexo es cosa sucia, fea, pecado.
Quien inventó el sexo fue Dios y todo lo que Dios crea es esencialmente bueno. Aquí, ahora, ayer, hoy, mañana y siempre. Esencialmente bueno. Solamente Dios podría haber creado esa sinfonía de delicias, ejecutadas armoniosamente por la orquesta del cuerpo, de la mente y del corazón.
Practicar el sexo es tan digno como rezar el Padre Nuestro, pues ambos fueron creados por Dios.
Cuando usted piensa en el sexo, cuando comienza a sentir un placer fulgurante y delicioso en usted, recuerde decir: "Muchas gracias, mi Dios." El sexo es un regalo de valor infinito. Es la perpetuación del paraíso aquí en la tierra, es la manifestación del cariño de Dios para con usted. Sienta el placer hasta los límites más íntimos y profundos de sus fibras y sumerja su ser en la Divinidad que llenó su vida de tantas delicias indescriptibles.
Pero, a pesar de eso, hay mucha frustración en la relación sexual conyugal.
Es necesario que ambos caminen juntos, y ayudándose uno a otro, y esperando al otro si fuere preciso; es necesario que la orquesta ejecute afinada; es necesario que usted hable cuando no está acompañando el ritmo de la orquesta.
Cuando las cosas no andan bien, hable, hable, diga que está quedando atrás, diga cuál es el instrumento de su orquesta que necesita ser pulsado con más intensidad. Hable. La salvación de la armonía sexual está en que ambos intercambien palabras y deseos simplemente, claramente.
Conozco matrimonios que fueron agua abajo por causa de las frustraciones que acontecieron desde el primer día. Eso se da principalmente con ella, que deja de hablar, y entonces, con el tiempo, queda hasta con pavor de la relación sexual, cuando tiene todavía un mundo de inmenso placer para comenzarlo a vivir en el matrimonio. Hable. Diga cómo lo desea. Sigan esta regla esencial: los dos deben tocar juntos una misma melodía. Al comienzo tendrán que ensayar juntos, pero luego, todo será maravilloso y fácil. Para los dos. Sí, para los dos.
SU HIJITO VA A NACER
– Y atención, ahora ustedes descenderán hasta la edad de un mes, dentro del útero materno. ¿Listos? – Listos.
Cada uno de los jóvenes que formaba parte del grupo que estaba siendo llevado a la regresión de edad, se vio, de repente, en la edad de un mes de gestación. Todos ellos mantenían la personalidad actual y con esta personalidad manifestaban lo que el subconsciente había registrado y archivado en ese período de la existencia.
Una joven del grupo, al hablar de lo que le estaba sucediendo en esa edad, dijo: "Papá le está hablando a mamá, diciéndole que ya es hora de encargar un bebé y él ni sabe que yo estoy aquí."
Otra joven reveló que la primera persona con la cual su madre habló de que estaba embarazada fue con el padre.
Una niñita citó todos los tipos de comida que su madre prefería en esa etapa de gravidez. Por coincidencia, esa joven gustaba de esas mismas comidas.
El grupo, que estaba en estado de concentración profundísima, fue siendo conducido por los diversos meses de gestación hasta la hora del nacimiento y todos recordaban lo que sucedió en el momento del nacimiento, inclusive de la palmada que recibieron y que no les gustó.
Vea usted cómo es la mente humana. Aún antes de formarse el cerebro, que es el centro material del conocimiento, la mente ya asimila lo que pasa. Esto revela que el ser humano tiene algo más y mucho más que materia.
Muchos padres nunca oyeron hablar de que todo lo que sucede con ellos, durante la gravidez del hijo, también influye respecto ala criatura que se está desarrollando en el útero materno. Pero este descubrimiento es un bellísimo motivo para que los dos disfruten, en la alegría, en la paz y el amor, el desarrollo de un hijito que no pidió nacer, pero que quiere nacer bajo el influjo del amor y del cariño.
Por favor, padres, no peleen, no se amenacen, no creen situaciones dramáticas, porque el hijito está grabándolo todo en la mente.
Respeten a ese pequeño ser, sangre de la sangre de ustedes, y denle mucho cariño, mucho afecto y mensajes de bienvenida.
Irradien hacia él seguridad y salud. Díganle que está siendo esperado con todo entusiasmo; díganle que es muy amado por papá y mamá; díganle que Dios lo está guiando y que se está desarrollando en perfecta salud; díganle que va a nacer en el tiempo acertado, saludable, bendecido, fuerte y perfecto. Eliminen definitivamente todos sus miedos, ansiedades, neurosis y perturbaciones.
Todos los días, en relax, irradien hacia él un mensaje como el de arriba.
Y tengan la absoluta certeza de que el hijito nacerá sano y el parto se verificará normalmente.
PROGRAME A SU HIJO PARA TENER ÉXITO EN LA VIDA
Hace días, una amiga me contó que asistió a un curso en el cual el profesor atribuía la conducta del adulto a la infancia. Según aquel profesor, todo el comportamiento del adulto es una consecuencia de la infancia.
Entiendo que es una exageración llegar a esta única y definitiva conclusión, puesto que la vida de una persona es el período de gestación, la infancia y, además, las experiencias de cada día.
Pero hay un punto que deseo resaltar: una de las formas más fuertes para sensibilizar el subconsciente es la sugestión, y el subconsciente del bebé está totalmente abierto a las sugestiones de la madre. La madre recibe al hijito como un computador en blanco y, desde el inicio, se pone a programar en la mente del pequeño, mediante sus pensamientos, emociones, reacciones, palabras y acciones.
Si usted es madre, piense que puede programar a su hijito para ser un ángel o un demonio, una persona saludable o enfermiza, un espíritu equilibrado o desajustado, una persona valiente o llena de miedos, un vencedor o un vencido. Usted tiene el poder de programación en la mano. Úselo positiva y constructivamente.
Como el bebé no tiene capacidad de análisis ni de raciocinio, queda enteramente a merced de los padres, principalmente de la madre. Lo que los padres dicen y sugieren, con fuerza, emoción y repetición, queda grabado en la mente infantil y actuará en la vida del niño.
Si usted vive diciéndole a su hijito que es un burrito de marca mayor, no quiera suponer que el subconsciente de su hijito va a registrar que él es inteligente.
A partir de este principio, cuando se encuentra un niño problema, ¿no debería tratarse a los padres?
EVITE LAS AFIRMACIONES NEGATIVAS
Existen tres tipos de sugestiones que comúnmente son usadas por las madres: las del tipo sicológico, las de origen religioso y las relacionadas con la salud.
El primer grupo es de orden sicológico y he aquí algunas sugestiones negativas:
– Cuidado, no vayas a la calle porque serás atropellado; no abras la puerta, que el coco viene a llevarte; no te quedes en la oscuridad, porque es muy peligroso; deja de hacer pipí en la cama, si no nunca serás gente; vete al infierno, mocoso desgraciado; sal de aquí, eres un desagradable de marca mayor; no entres al agua porque te vas a ahogar; tus hermanas son mucho más inteligentes que tú; mira, si no dejas de llorar voy a darte al primer viejo que aparezca; diablito condenado, no sirves para nada; a quien miente le crecen las orejas; a quien usa chupete se le tuerce la boca y nunca crecerá; tú nunca serás nada en la vida; cállate la boca, porquería; cuidado con las personas, porque ellas no sirven; si no estudias, vas a ser limosnero, ¿entiendes?
Basta analizar sólo un poquito el significado real de cada afirmación para percibir, que ellas producen miedos, timidez, celos, inseguridad, sentido de inutilidad, odio, opresión, atraso mental, desequilibrio emocional, disturbios psicosomáticos, e inclusive principios de delincuencia.
Vea cómo usted puede sugerir positivamente, en las mismas circunstancias, a su hijito.
– Mira, anda siempre por la acera; cuando alguien llame a la puerta llama a mamá, ¿entiendes?; lo claro y lo oscuro son una misma cosa; el día y la noche fueron hechos por Dios y son agradables, sólo que en la noche tú necesitas encender la luz para poder distinguir y saber dónde estás y qué hay en el lugar; felicitaciones, tú ya te estás haciendo grande; hoy no te hiciste pipí en la cama, garantizo que mañana también te levantarás para ir al baño a hacer pipí; hijito, hoy no acertaste, pero mañana lo harás; ve a jugar y saltar afuera, que papá necesita leer; hijito, a mamá y papá les gusta mucho estar contigo, pero ahora necesitan conversar; ve a jugar ahí en el cuartico y después me cuentas lo que hiciste; sé que eres muy inteligente; continúa, que tú lo consigues todo; cuando tú estás jugando no te gusta que alguien se entrometa, ¿no es cierto?, entonces, cuando la profesora está hablando, presta atención, y no te entrometas tampoco; que bien, ahora no usas el chupete, qué lindo estás; la vida es muy linda, ¿sabes?, con buena voluntad tendrás todo lo que deseas; mira, respeta a las personas, porque a ellas tú les agradas mucho; hijito, mira qué buenas notas estás obteniendo, eres muy inteligente.
He ahí algunas sugestiones positivas. Invente otras, de acuerdo con la necesidad. Transmítalas con vigor y sentimiento y ellas surtirán efecto permanente.
El segundo grupo de sugestiones se refiere a la religión. Vea algunas de las afirmaciones negativas más comunes:
– Mira, así Dios te va a castigar; a Dios no le gustan los niños mentirosos; mira que Dios te está vigilando y te va a castigar; si haces eso el Papá del Cielo quedará llorando; quien no va a misa se vuelve bandido; si no rezas, el diablillo viene de noche a pegarte en las piernas; quien comete pecado va al infierno; niño que se porta mal va al infierno; niño que se porta mal no va al cielo; a quien usa malas artes, Dios lo castiga.
Sugiriendo las ideas de arriba, usted hará que su hijito vea en Dios la imagen de un policía, de un patrón riguroso, de un guardia severo, y entonces tendrá dificultad en asociar a este mismo Dios a la idea del Padre, de Amor, de Bondad, de Amigo, de Perdón, de Misericordia.
Grabe en su hijito solamente imágenes positivas referidas a Dios y la religión:
– Tú le agradarás mucho al Papá del Cielo; el Papá del Cielo quiso que nacieras para ser feliz, lleno de salud e inteligencia; procura mejorar, Dios te ayudará; rezar es lo mismo que conversar con Dios; todo lo que necesitas, pídeselo al Papá del Cielo y El te lo dará; el Papá del Cielo ama a todos los niños; Dios vive bien dentro de ti; Él está ahí, cerquita, para protegerte; siempre que necesites alguna cosa, piensa en el Papá del Cielo, Él es tu amigo y te ayudará; Dios siempre te perdona, Él es muy bueno; tú no vas a misa para hacer sacrificio, vas para rezar, cantar y hablar con Dios junto con las otras personas.
El tercer tipo de sugestiones negativas se refiere a la salud:
– No te mojes los pies en la lluvia, que te vas a engripar y te enfermarás; no te mojes la cabeza en la lluvia, porque quedarás enfermo y con fiebre; no comas sandía con uva, porque hace mal; no corras después del almuerzo, que hace mal; no bebas leche con fruta, que hace mal; y así sucesivamente.
Programe al niño para la salud; fortalezca la salud; revigorícelo mental y físicamente. Hágalo sentirse bien dispuesto y alegre, dinámico y saludable.
Genere energías físicas y mentales en su hijo, diciéndole:
"Mi hijo, tú eres saludable, puedes alimentarte con todo, pues todo te hará bien; la lluvia es saludable; andar mojado no perjudica la salud; tú eres fuerte; tú eres sano; las frutas son beneficiosas para la salud; tu cuerpo es perfecto y todo alimento sano hace bien; tú eres tan fuerte que no te contagiarás la gripe en ningún caso; cuando sientas dolor, basta que reces un Padre Nuestro, y pronto pasará".
Recuerde que su hijo desarrollará las resistencias y energías que usted cultive en él.
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