25 de Junio de 2007
Hoy tenemos el día libre. Hemos quedado a las 9 para desayunar pues queremos ir al pueblo, que está a unos 5 kms. de compras. A primera hora ya han venido con las cosas que compramos ayer pero la camisa de Enrique había tenido un problema con la tela y tenemos que volver a la tienda.
Pedimos un taxi que por 10$ nos lleva al pueblo. Vamos a la tienda que nos había recomendado Gloria y nos hemos mandado hacer cantidad de cosas, faldas, trajes de chaqueta, camisas…, que tenemos que probarnos por la tarde.
Nos damos una buena caminata hasta la tienda de ayer donde Enrique elige otra tela y Toño se encarga una camisa de algodón.
Por un camino mucho más corto volvemos al puente japonés donde habíamos quedado con el resto del grupo. Estamos en la zona de las joyerías donde abundan las perlas y donde todas hemos picado. Hay también mucho jade. Yo me comprado una gargantilla de perlas aplastadas blancas y negras por 30$. Luego se ha comprado Olga el mismo collar sólo en banco y le ha costado 20$.
Contentas con nuestras compras pero aplanadas por la solanera buscamos la parada del taxi y el autobús del hotel pero era tal el calor que, al final, hemos cogido dos taxi y a casa.
Nos bañamos un poco en la piscina aunque el agua está demasiado caliente incluso para mí. La de la ducha está más agradable.
Entre la piscina y la playa hay como un chiringuito grande con el techo de paja que se llama El Colibrí y ahí comemos en bañador y mojados.
Después de la siesta, a las 6,30, volvemos al pueblo, primero vamos a recoger las camisas de Enrique y Toño donde nos han hecho esperar un buen rato. Luego fuimos a probarnos lo que nos estábamos haciendo que dejaba mucho que desear. Decepcionadas volvemos al hotel, cenamos en el Colibrí a base de cocina italiana y a dormir.