Es en la Parroquia en donde se concretiza y se realiza más plenamente la Pastoral de Conjunto,
es decir, una pastoral articulada, en donde todo el Pueblo de Dios es corresponsable;
una pastoral integral, que abarque todas las dimensiones de la acción eclesial
y una pastoral que llegue a todos los sectores y ambientes.
Con Pastoral de Conjunto en la Parroquia,
queremos decir, que todas las fuerzas están implicadas y comprometidas con la tarea de la Misión,
tomando en cuenta las exigencias que se derivan de tomar en serio esta opción pastoral.
La planeación pastoral significa
determinar el mejor camino, partiendo desde donde estamos y hacia dónde queremos llegar,
tomando en cuenta:
a. Las condicionantes y las circunstancias del punto de partida (recursos, debilidades, oportunidades)
b. Las exigencias del ideal que se requiere alcanzar
La planeación pastoral en general deberá responder a estas preguntas:
a. ¿Por qué?, es decir, los objetivos.
b. ¿qué?, es decir, las acciones a realizar.
c. ¿cómo?, es decir, los medios.
d. ¿cuándo?, significan los tiempos.
e. ¿dónde y para quién?, da cuenta del lugar y los destinatarios.
f. ¿quiénes? se refiere a los responsables.
Elaboración del Plan Anual de Trabajo
La metodología en general para la elaboración de planes y programas pastorales, pueden ser de gran utilidad también, a la hora de hacer programas de cada área de pastoral dentro de la parroquia.
En general se ha de considerar los siguientes pasos: metas, responsables, formación de agentes, subsidios y calendario de actividades.
Aquí no se trata de imponer un modelo o un método absoluto, porque éstos, no existen, tampoco se pretende imponer el esquema de un movimiento, sino simplemente ofrecer aquellos criterios básicos para programar.
COMISIÓN PARROQUIAL: PASTORAL DIMENSIÓN:
OBJETIVO:
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Análisis de la realidad y selección de objetivos: pocos y que sean fundamentales y englobantes,
de acuerdo al Evangelio y a lo que la Iglesia pide hoy;
conociendo la realidad eclesial y social, las necesidades más sentidas de aquellos a los que se ha de evangelizar,
especialmente hacia los más alejados,
potenciando nuevas ofertas y atendiendo a las diferentes dimensiones de la Iglesia.
Asumiendo los objetivos diocesanos y decanales.
En la selección de acciones: pocas y derivadas de los objetivos,
realizables y no sólo utópicas o como declaración de buenas intenciones.
Tienen que ser sentidas, entendidas y asumidas por los interesados.
En la forma de llevarse adelante: fijando muy bien los destinatarios,
los medios, los responsables y las metas.
Un plan que no evalúe y sea capaz de rectificar va a al fracaso.
Este ha de tener un criterio realista, y a que,
una cosa es lo que se quiere, otra lo que se es y otra lo que se puede hacer.
La evaluación debe tener un criterio eclesial, es decir,
fidelidad al Espíritu y a la Iglesia y un criterio de continuidad, es decir,
lejos de desanimarnos, debe estimularnos a seguir caminando.
En este sentido, es necesario hacer una evaluación y un informe periódico por escrito,
de la aplicación y puesta en práctica del plan parroquial, para toda la comunidad.
En la evaluación anual, deben de estar representados todas las fuerzas que componen la comunidad,
ésta servirá de termómetro de la comunidad, tanto para ver el camino que se ha recorrido,
como para implementar las acciones y tareas que lleven al cumplimiento de los objetivos planteados en la programación anual.
Este será un momento de examen de conciencia que impulse constantemente el trabajo.
Una planeación pastoral parroquial para que sea integral
se ha de fijar también en el campo administrativo – económico, los recursos.
Para ello ha de tomar en cuenta: ingresos, gastos, salarios, nómina e inversiones.
Esto en dos vertientes:
Básica: Mira a los costos de la casa parroquial y mantenimiento del templo, incluyendo las áreas de servicios.
Presupuesto: Toca directamente al campo pastoral o de la evangelización, el cual debe contemplar desde el Consejo Pastoral Parroquial y desde cada área en particular.
Entre las inversiones más importantes que se ha de tomar en cuenta la parroquia está el de la formación de Agentes.
Como consecuencia de la planeación pastoral parroquial de manera anual,
toda la comunidad parroquial ha de contar con un calendario de actividades pastorales,
que tome en cuenta en primer lugar,
aquellas actividades que son de valor Diocesano a las que somos convocados como comunidad.
Otras actividades a tomarse en cuenta son las de la Zona de Pastoral II, por la Vicaría territorial
y el Decanato de Taxco, al que se pertenecemos,
muy especialmente de aquellas que reflejan un trabajo interparroquial.
Esto exige, una comunicación estrecha entre los diferentes niveles e instancias diocesanas.
El calendario parroquial tendrá que ser un reflejo del esfuerzo por realizar una pastoral de conjunto,
y no sólo de actividades aisladas y esporádicas.
En lo práctico esto evitará el atropellamiento entre los diversos eventos,
fruto del trabajo evangelizador y de las acciones que son parte de la vida de la comunidad
(fiesta patronal, jubileo de las 40 horas, semana santa, encuentros, etc....).