Para los que no tenemos la suerte de vivir ahí, pero sentimos la necesidad de “verlo”, “oír” sus sonidos y ruidos, Morospedia puede aproximarnos y permitirnos “sentir Moros”, aunque sea virtualmente, a modo de sucedáneo del real. Internet utiliza fundamentalmente información audiovisual, de manera que, hoy por hoy, no parece viable reproducir virtualmente los otros tres sentidos. Se nos ha ocurrido que, como sustituto, lo más parecido que podemos hacer desde Morospedia es incluir una sección de cocina en la que se presenten platos a base de productos de nuestra tierra. De esta forma, al compartir recetas, quien las reproduzca, podrá sentir a qué sabe Moros. Y es que posiblemente pocas experiencias como las culinarias nos van a permitir “adentrarnos tanto en la médula de nuestro pueblo” poniendo en funcionamiento también, el olfato y el tacto, además del gusto.