COLECCION DE BUENAS MANERAS

Recuerda que mucha información a la que tienes acceso por razón del cargo que desempeñas, no puedes estarla utilizando por ahí en tu propio provecho.

Cómo se ve de feo encontrar personas comiendo en el escritorio donde trabajan.

Siempre que cites a una reunión no olvides indicar el objeto, la hora de iniciación y el tiempo de duración de la reunión. Esto ayudará a mayor efectividad.

Empieza todas las reuniones puntualmente y verás lo que ocurre.

Cuando ocurra un accidente, observa en qué puedes colaborar, si no puedes, no te quedes allí curioseando.

El servilismo en el trabajo es grotesco. Una actitud digna de servicio es propio de hombres y mujeres bien formados.

Agradece siempre las atenciones que recibas en las empresas de servicio. Unas palabras verdaderas de elogio son más importantes que la propina misma.

Vence la intención de vengarte del compañero que fue citado como testigo de tu error.


Tu buena presentación personal te genera respeto, estima y admiración.

Discriminar por razón de sexo, de raza, de religión, de política es antihumano, pero que un religioso discrimine a un niño por su disminución mental es incalificable.

Las actitudes de hospitalidad en tu hogar nunca estarán pasadas de moda.

Nunca ocupes un parqueadero ajeno, aunque sea por breve tiempo, sin autorización de sus usuarios y menos, estaciones al frente de los garajes en uso.

Maestro: Lucha, pero lucha con dignidad, decoro y honor, para que tu lucha sea realmente una enseñanza.

Servidor público: Tu trabajo tiene sentido en el servicio. Quienes están por fuera de la función pública no son todos pícaros ni ladrones.

Servidor público: No abuses de tu condición de representar una entidad de control.

Sé buen servidor público y honrado.

Ama lo que haces”


No busques desquitarte de quienes no accedieron a satisfacer tus caprichos personales.

Deshazte de tu estrés, oportunamente, con descanso, recreación, diversión, deportes. Si no lo controlas haces difícil la vida de los demás.

Acostúmbrate a caminar erguido, la frente en alto, el mentón saliente. Ayuda a evitar posiciones que inducen a la tristeza.

En la toma de decisiones, si eres más reflexivo, tendrás que retractarte menos.

Servidor público: Debes tratar mejor a los usuarios de tus servicios. Aunque tengan el carácter de monopolio, no es excusa para decirles: “gústele o no le guste”.

El tiempo que conviniste en tu contrato de trabajo, tienes que cumplirlo. Eso es honradez.


La publicidad de la empresa necesariamente tiene que responder a sus principios, si quiere ser reconocida como honesta.

En internet es preciso saber que hay quienes se esconden detrás de un computador para verter toda la maldad que hay en su corazón.

Cuida que los productos que van para la exportación, si tengan las especificaciones convenidas. Las devoluciones de exportación, además de costosas, desdicen de tu país.

¿Y por qué sigues comprando de contrabando, cuando hasta algunos familiares tuyos están sin empleo, por culpa de los contrabandistas?

Servidor público: Cualquier beneficio por pequeño que sea, en provecho propio o de un tercero, en contra de tu institución o del bien común, es corrupción.

Servidor público: No conviertas tu ambiente de trabajo en un infierno por los chismes o rumores. Deséchalos.


Gobernante: Si la obra de tu antecesor no te satisface, supérala, corrígela, reoriéntala, pero nunca denigres.

Maestro: Es cierto que “luchando también se enseña”, si esa lucha se hace con dignidad, con decoro, con gallardía, con sensatez. De lo contrario “estarías borrando con el codo lo que escribes con la mano”.

Cuando una empresa cancela intempestivamente eventos de formación que tenía contratados verbalmente, una simple excusa no es suficiente para resarcir los costos de las inversiones realizadas. La empresa debe honrar la palabra dada.

Ten la seguridad de que tus faltas a la ética, más temprano que tarde, las pagas.

Cree en ti y persevera.


Quita de tu vocabulario toda palabra que pueda incitar a la violencia .

Está bien que cuides los materiales que la empresa te entrega para tu trabajo, pero acuérdate que hay circunstancias en las que será necesario compartirlos para que otros también puedan realizar su tarea.

En las evaluaciones de desempeño o cuando tu superior te llame a calificar tus méritos, ten siempre una actitud abierta para recibir sus recomendaciones de mejoramiento.

Administrador: Cuando tengas que hacer la evaluación de desempeño de tus colaboradores, prepáralas con interés, anota sus fortalezas y debilidades y preséntaselas como oportunidades de mejoramiento.

Tu grupo primario de trabajo fracasa cuando dejas que la rutina se apodere de él.


Cuando estés pleno de dudas, cuando tu tarea esté llena de dificultades, en esos momentos tus decisiones tienen que ser más reflexionadas.

Recuerda que lo que está en juego es tu honor cuando empeñas tu palabra.

No llames la atención de las personas que te atienden en los restaurantes con golpes en la mesa o en las palmas de las manos y menos con silbidos o gritos.

Maestro: Desde la escuela enseña a tus discípulos a ser empresarios de bien .

Profesor: Si tu joven bachiller está soñando con ser un creador de empresas, es porque has sembrado en él nuevos ideales de solidaridad y de servicio a través de la ocupación.

Empresario: Recuerda que tu capacidad emprendedora es una contribución eficaz a la competitividad nacional


Profesor: Deja de enseñar que el trabajo es un castigo ¿O es que consideras que orientar a las jóvenes generaciones universitarias, es una pena que te impusieron?

Maestro: No vuelvas a enseñar que el trabajo es un castigo, ¿O es que al trasmitir tus enseñanzas trasmites con ellas tu propia amarga resignación?

Sacerdote, Pastor: No prediques que el trabajo es un castigo. ¿O acaso no has visto a miembros de tu comunidad agobiados por la pena de no tener trabajo para poder levantar dignamente su familia?

Trabajador (empresario, gerente, director, ejecutivo, operario, de oficios varios): ama tu trabajo porque es tu medio noble de realización digna; porque te produce bienser, bienestar y bientener.

Administrador: No veas a tus trabajadores como personas condenadas a trabajar, sino como seres que realizan su propia construcción humana.


Cuando tengas una discusión en tu trabajo, precávete de las palabras hirientes, irónicas o soeces. Después de dichas, es difícil restablecer un clima de armonía.

Haz tu trabajo con amor. Uno debe amar siempre sus obras.

Camina descalzo sobre el prado o la arena. Abrázate a un árbol. Recuéstate cerca de una fuente y escúchala correr. Tendrás sosiego.

Recuerda que siempre es importante tratar de ver las cosas desde el punto de vista del otro. Algo que para ti es bello, para el otro puede no serlo; lo que para ti es oscuridad, para el otro puede ser un hermoso atardecer; lo que para ti es irradiante, para el otro puede ser apenas un destello de luz.

¿Todavía continúas con tu soberbia posición de no perdonar al compañero que te ofendió? Ya sé que el tuvo la culpa, pero en tu trabajo no puedes seguir así, perjudicas tu trabajo y tu grupo.


Las mentiras que dices a tu jefe generarán en él desconfianza hacia ti. Desconfianza que será muy difícil de vencer después.

Cuando hablas mal de otro, a sus espaldas, o cuando le traicionas, tu culpa no te permitirá sentirte bien en su presencia.

Los temores que sientes cuando te relacionas con tu compañero, con tu superior o con tu subalterno, seguramente están conectados con tu falta de lealtad mental, para con ellos.

Tienes que acostumbrarte a respetar la creencias religiosas de tus compañeros. No has de burlarte ni de sus ritos ni de sus costumbres.

No vale la pena ni discutir ni, menos, pelear con tus compañeros de trabajo por líderes políticos.

¿Qué estás haciendo por ti?


¿Cómo quieres exigirle a tus colaboradores que trabajen en equipo, cuando tú ni siquiera te has preocupado por adquirir los valores que esto requiere?

Las órdenes dadas con amabilidad, claridad y firmeza, tienen que ser mejor acogidas que aquellas que son dadas con rudeza y descortesía.

Por muchos años hemos incentivado el trabajo individual por encima del trabajo de grupo y ahora que todos los procesos demandan mayor trabajo colectivo, carecemos de las virtudes que el trabajo en equipo requiere.

Se equivoca el trabajador que cree que un jefe amable, cordial, comprensivo es un jefe débil.

Mira, tienes que tener más fe en ti y en lo que haces.


Si eres médico, siquiatra, sicólogo, jamás caricaturices ni ridiculices acciones de personas con quienes te relacionas, así no sean tus pacientes. Hacerlo te desprestigia, deshonra tu profesión y te genera desconfianza.

Si eres secretaria, no olvides que la guarda del secreto profesional tiene que ser uno de tus grandes atributos.

Si eres religioso, recuerda que se espera que tu discurso concuerde con tus actos. Es tu compromiso.

Si eres mensajero, trabaja como gran relacionista de tu empresa.

Si eres publicista, ten en cuenta que la publicidad engañosa, aunque sea aplaudida por los medios, deja amargo sabor en aquellos en quienes el engaño causó esperanzas.

Si eres fabricante de drogas para la salud humana, recuerda que en cada gramo de ellas, colocas una esperanza de vida.

Si trabajas en el deporte y en la televisión, piensa que eres modelo de vida para muchos jóvenes en proceso de formación.


Si te enfermas, tu primera obligación para con tu trabajo es obtener la salud.

Si se te presentan causas de fuerza mayor que te impidan asistir al trabajo, ten la cortesía de avisar a la empresa lo más inmediatamente posible, porque allí cuentan contigo. No lo dejes para después.

Cuando un buen trabajador esté con problemas de rendimiento y calidad, extrema tu atención a sus problemas. La gente buena no se daña de la noche a la mañana.

Cuando asumes la responsabilidad que a otro corresponde, ese otro se despreocupa de las suyas.

Tus comportamientos no éticos de hoy, serán un gran lastre en tu futuro.

Gobernante: La lucha contra la corrupción en tu administración tiene que ser prioritaria.

Los comportamientos no éticos de los universitarios, se convierten en comportamientos no éticos de los empresarios. Por eso, las empresas tienen que exigir la ética en las Universidades.


El levantarse y saludar al superior cuando se haga presente en nuestra oficina, o en una reunión, es indicador de afecto.

Un administrador tiene que ser exigente de los compromisos y responsabilidades asumidos por su grupo.

Dar participación no es entregar la autoridad, es buscar la contribución del grupo para la mejor toma de decisión.

La puntualidad es muestra de respeto para con uno mismo, para con el compañero y para con el superior.

Claro que si te consideras y obras como un simple recurso, nadie nunca te valorará. Considérate y obra como lo que eres, un aportante de Talento, para alcanzar los objetivos organizacionales.

En los procesos de cambio, abre tu mente, expón tus ideas a favor o en contra, pero cuando se decida realizarlo, aunque no hayas estado de acuerdo, asúmelo con entusiasmo, por disciplina de grupo.

En la toma de decisiones, siempre debes tener en cuenta tus principios éticos.

Haz tu trabajo, cualquiera que él sea, con amor. Es el instrumento más maravilloso para tu realización personal.


La injusticia con uno de los miembros del grupo, no resarcida a tiempo, puede desvertebrarlo.

Si diriges un grupo, tienes que darte cuenta de que en los momentos de dificultad, tienes que tener firmeza en su conducción.

Cuando informes al grupo, sobre un problema interno, tienes que dar toda la información, negativa o positiva que poseas. De lo contrario el grupo tomará decisiones equivocadas.

No puedes, como miembro del grupo, exigir lealtad a los demás miembros, si no has reparado la injusticia con uno de ellos.

En las discusiones o problemas del grupo, oye las voces, no sólo de aquellos con quienes estás de acuerdo, si no también, la de quienes no están de acuerdo contigo.

Quienes no están de acuerdo contigo, no necesariamente son tus enemigos.

Observa que cuando hay problemas en el grupo, generalmente, los más agresivos silencian las voces de los conciliadores, que normalmente tienen la razón.

En el análisis de los problemas del grupo, haz que prevalezca la razón sobre el sentimiento.


¿Sabes? El más potente recuerdo que tendrán tus subalternos de ti, será la justicia con que actuaste.

Olvídate. Sin valores, sin ética, no podrás perdurar en tu trabajo.

Es muy fácil traspasar la débil línea entre el bien hacer o el mal hacer, cuando tienes malas compañías.

Un gerente mentiroso hace que su empresa sea una gran mentira.

Tienes que tener gran delicadeza en el manejo de los viáticos de confianza. Delicadeza extrema.

¿Cómo puedes dejarte dominar de los vicios, si piensas realizarte a través de tu trabajo?

Claro que cuando no cumples tus horarios, cuando no produces la cantidad que has comprometido producir, cuando no usas bien los materiales, equipos e insumos de la empresa, estás siendo deshonesto al recibir tu paga. Duro, pero cierto.

En las manifestaciones, sé prudente en el obrar, porque en ellas el sentimiento contagioso de masa, te puede hacer actuar de manera diferente a como te sueles comportar.


El exceso de celo a veces nos lleva a juzgar a nuestros subalternos sin haberlos oído, sin haberles dado oportunidad de contar su historia.

El subalterno guarda la esperanza de que su jefe sea su defensor, cuando la injusticia arremete contra él.

A veces creemos más a quien tiene el poder, que a quien tiene la verdad.

Jefe, la justicia te da credibilidad, te da respeto, te da amor y lealtad.

Jefe, y cuando te equivoques públicamente con un subalterno, ten la valentía también pública, de corregir tu error.


No todo lo que hace la gente lo hace de mala fe.

Se sorprenderá al saber que muchísimos trabajadores quieren su empresa, más de lo que usted imagina.

No todos los jefes tienen el corazón de piedra.

El mejor camino para el buen entendimiento laboral es la justicia en el trabajo.

No pierda su dinero en programas de calidad, si primero no ha trabajado sobre la calidad humana de su gente.

Gobernante: Los gritos a sus trabajadores profesionales o no, hieren la dignidad de su gente y la indisponen.

Salude todos los días, no un día sí y otro no, a todos sus trabajadores al llegar al trabajo.

Sea un orientador de sus trabajadores en los problemas que les embarguen.

Cuando tenga que reprender a un trabajador, haga que entienda que lo hace por el bien de él y de la empresa.

Informe a sus trabajadores sobre las decisiones relacionadas con el trabajo que realizan o con ellos mismos.

Sea amable cuando tenga que decir algo que no es agradable para el trabajador, pero sin necesidad de tanto rodeo.


Ayer, en el metro, el locutor decía: ¿Por qué no comportarse así de bien en la ciudad, como te comportas aquí en el metro?

Maestro, si tu ejemplo educa, ¿cómo puedes llegar a clase desaseado, mal trajeado, mal presentado, agobiado por la resaca y usando un lenguaje inculto y vulgar?

El dinero que ganas en tu trabajo, no lo ganas tú solo, tu familia está contribuyendo con muchas tareas para que tú puedas trabajar, por lo tanto tu salario no es solamente tuyo, también es de tu familia.


SERVIDOR PUBLICO:

Recuerda que debes poner toda tu inteligencia, tu voluntad, tu entusiasmo al servicio del nuevo porgrama de gobierno, aunque no hayas votado por él.

Tu lealtad está con el servicio a la comunidad, no seas obstáculo para las nuevas ideas de los gobernantes que la comunidad ha elegido.

Nadie te pide que abandones tus creencias políticas, pero sí que obres con transparencia, sinceridad y buena fe.

Tus compañeros de trabajo de diferente credo político, merecen tu respeto y la mayor cooperación para la tarea conjunta.

Atiende con amor a los usuarios de tus servicios.

Siéntete orgulloso de ser un servidor público.


Gobernante: Orienta tus energías, a buscar cómo contribuir a mejorar la condición humana de tus gobernados, más que a escudriñar los errores de tu antecesor.

Gobernante: Está bien que gobiernes con tus amigos, pero los beneficios de tu gobierno tienen que ser para todos, hayan votado o no por ti.

Gobernante: No importa que te equivoques en tus decisiones, pero, siempre, tómalas de buena fe.

Gobernante: Al momento de posesionarte de tu cargo, eres un servidor público, no un activista político.


Y si cuidas tu cuerpo, también tienes que cuidar tu alma. Cultiva un arte, una afición, lee.

Cuando llueva pon especial cuidado al pasar los charcos para que tu vehículo no salpique al peatón.

Vence la tentación de leer la correspondencia que hay sobre los escritorios de los demás.

Para el corrupto, uno de sus propósitos es corromper a los que están a su lado.

Yérguete con entereza sobre el dolor, porque el dolor solo es un momento de la vida.

Entrégate a tu trabajo con pasión, es causa de éxito.

Gerente, ama a tus trabajadores.


Las frases duras hieren, las dichas en tono amable, convencen.

El trabajador que depende de tí es una persona muy digna por su origen, por su naturaleza y por su fin.

Cuando tengas que disciplinar, corregir a una persona, házlo con la intención de ayudarle a mejorar su comportamiento. Es la disciplina formativa.

Claro que no es ético de tu parte que si puedes pagar mejores salarios en tu empresa, te contentes con pagar únicamente lo que ordena la ley, mientras tú te enriqueces con las utilidades que obtienes a costa de salarios de hambre.


El buscar consejo en situaciones que definen tu futuro, es buen camino para el éxito.

Es tan fácil caer en el error cuando no revitalizas tus principios y valores.

Alegrarse del mal ajeno es desconocer las vicisitudes que tiene la vida.

No mires en tu maestro la perfección de sus obras, sino la profundidad y utilidad de la enseñanza que te propone.

Bendice siempre a la empresa y al empresario que hizo posible que tuvieras empleo.

Aprovecha al máximo las oportunidades de capacitarte. Tendrás mejor futuro.


ESPERA...

No te apresures.
Las ráfagas de vendaval
nada construyen.
El calor sofocante
ni verdea los prados
ni en el arado,
hace brotar el germen.
La borrasca
arrastra en su rugir
las siemprevivas
y arrasa cimientos y raíces.
Tú,
construye con amor y pasión,
tus ideales,
en real dimensión,
que con porfía
tus esperanzas pueden
llenar tus ánforas vacías,
sin destruir, ni sofocar,
ni avasallar a nadie.


Si tienes una misión en tu vida, con seguridad triunfarás.

Si formulas una clara visión para los próximos 5 años, tendrás su fuerza potenciando tus actos.

Si defines claramente tus valores o principios fundamentales, trazarás la rectitud de tu camino de éxito para ti y para quienes te acompañan.

¿Para qué una misión y una visión, sin principios o valores?


Cuando tropieces física o verbalmente con otro, no vaciles en presentar tus excusas.

Cuando tu compañero o tu superior o tu colaborador esté ofuscado, ten la prudencia de hacer que le pase su ofuscación para que pueda entender tus razonamientos.

Cuando tengas que sancionar a un colaborador aplica la disciplina reflexivamente para que haya pedagogía en ella y ayude a cambiar comportamientos.

Cuando te llamen la atención por algo que no hiciste bien, piensa que tu superior está interesado en ayudarte a alcanzar tus objetivos.


Frases que no debes olvidar en tu trabajo:

“Gracias por el nuevo esfuerzo en el proyecto que hemos concluido”.

“Me siento tan orgulloso de tenerte en mi equipo de trabajo”.

“Comparto con ustedes las felicitaciones de mis superiores por nuestros resultados”.

“El éxito es de cada uno de nosotros”.

“Las ideas que ustedes me dieron para la reunión fueron fundamentales en nuestra propuesta”.

“Qué bueno que estamos todos presentes para iniciar a tiempo nuestra reunión”.

“Que nuestro trabajo nos dé felicidad”.


En nosotros mismos hay una gran fuerza capaz de ayudarnos a salir de nuestros propios problemas.

No te envanezcas con lo que tienes, porque lo que hoy tienes mañana puede desaparecer. Valórate por lo que eres, esa es tu verdadera fortaleza.

Cuando dos amigos de tu mismo grupo están en desacuerdo debes ayudarles a reflexionar y analizar las causas de ese desacuerdo. El papel de correvedile, termina con su amistad y con tu grupo.

Hacer promesas que sabes que no puedes cumplir no te ayuda a ser buen administrador, aunque creas que a eso se deba el éxito de muchos políticos.


Da de comer a uno de los pobres que toca a tu puerta y enséñale, así, a amar a los demás, en medio de su pobreza.

Da la mano a un anciano y recuérdale, así, que su esfuerzo joven no fue en vano.

Acaricia el cabello de un niño que pase a tu lado para que él sienta que el adulto también está lleno de ternura.

Abraza con vigor al amigo que pasa por el duelo de perder a un ser querido, para que él sienta que tu presencia es sincera y tu acompañar no es mera cortesía.

Repite con palabras y con obras, cuánto amas a tu familia, para que los lazos que te ligan a ella sean cada vez más fuertes.


Cuando te dirijas a un auditorio, ten un profundo respeto por tus oyentes, de esta manera te sentirás obligado a prepararte, a usar un lenguaje adecuado, a no improvisar.

Revisa tus ademanes, obsérvalos y haz que tus amigos te hagan comentarios, encontrarás que haces cosas que molestan a los demás, sin darte cuenta.

Tu personalidad es lo que te da identidad propia, pero esa identidad es aceptada por los demás cuando es organizada.

Un negociante siempre busca ganar y no le importa que el otro pierda, un negociador busca ganar pero le importa que también el otro gane.


En internet, usa palabras amables, expresiones corteses, llenas de buena voluntad.

Responde a quien te escribe a tu correo electrónico, así sea con una palabra sencilla, pero amable.

No tomes un texto, ni una imagen sin dar el reconocimiento a su autor. Así respetas la propiedad intelectual.

Si alguien te ha prestado un servicio, que le solicitaste por internet, agradécele de inmediato. Quien te sirve tiene interés en saber si te fue útil.


No abandones una idea, lúchala, trabájala. Sólo cuando la razón te muestre que es inútil la insistencia en ella, entonces, sólo entonces, hazla a un lado.

Si tu compañero de trabajo piensa distinto de ti, cree distinto de ti, obra distinto de ti, no es razón para odiar. Es motivo para comprender.

Mensajero, ¿te has dado cuenta de que con tus cartas entregas la imagen de tu empresa?


Cuando no haya...

Cuando no haya camino, abre uno nuevo.

Cuando no haya luz, búscala en tu alma.

Cuando no haya calma, detén tu tempestad.

Cuando no haya horizonte, dibújalo.

Cuando no haya amor, destruye tu odio.

Cuando no haya alegría, rompe tu tristeza.

Cuando no haya brisa, rema y rema con furor.

Cuando no haya sosiego, incita tu paciencia.

Cuando no haya respeto, haz oír tu voz.

Cuando no haya fe, conserva tu esperanza.

Cuando no haya certeza, deshaz tu duda.

Cuando no haya satisfacción, entrega parte de ti mismo.

Cuando no haya nada, busca todo en ti..


No se entiende que los trabajadores bancarios cuando hacen una huelga perjudiquen a los clientes. ¿Acaso no se dan cuenta de que atentan contra su propia estabilidad futura?

Los líderes sindicales con orientación netamente política, tienen que entender que hacer demostraciones contra países clientes de los productos nacionales, no ayuda a abrir los mercados internacionales. Esto es importante que lo sepamos todos.

La soberanía de un país se afinca en la capacidad que tiene de generar riqueza aprovechando sus fortalezas, para beneficio de todos los nacionales. Competitividad


No reniegues de tu trabajo, hay cientos de miles de personas que lo anhelarían.

Ten un profundo respeto a la autoridad legítima. Así saldremos de tanta anarquía.

Si tienes autoridad, recuerda que una reciente encuesta entre jóvenes indicó que uno de los problemas actuales que ellos observaban era la falta de autoridad.

Jefe, ¿porqué no haces breves reuniones semanales con tus inmediatos colaboradores, para revisar planes, estimular éxitos, corregir desviaciones? Házlas y cuéntanos qué pasa.

Fortalécete en la fe en ti y en la esperanza.


Aunque el trabajo que te encarguen sea difícil, afróntalo con decisión, energía y voluntad. Prueban tus posibilidades.

No arrojes papeles o basura al piso. Haz más amable el trabajo de quien asea tu oficina.

No uses el cepillo, los palillos o la seda dental, en presencia de los demás.

Antes de tirar las hojas de papel al cesto de basura, cerciórate de que puedan ser usadas como papel borrador. Produce gran economía.

Sé cuidadoso con tus trabajos de impresión en la computadora. Muchos de ellos ameritan hacerse con el sistema económico de tinta.


Abraza fuertemente a tus amigos y a los que amas. El abrazo los revitaliza.

Contesta las llamadas que te hacen, aunque seas el presidente de la empresa. Es amable cortesía.

No dejes prendido el celular cuando estés en una reunión o en una clase o en una conferencia. Te pone en ridículo cuando timbra.

¿Cómo puedes decir, después de que tus captores te han liberado, que te trataron bien, cuando te quitaron lo más preciado: la libertad?

Duele ver a funcionarios, a políticos y a empresarios, abrazándose sonrientes con quienes pocas horas antes han destruido vidas y pueblos.


Hay quienes confunden la amabilidad y la cortesía al dar la orden, con debilidad del superior. Y se equivocan.

La falta de compromiso de los trabajadores en el cumplimien-to de las normas de calidad, son una de las causas de las dificultades de las empresas. Y después nos quejamos del desempleo.

¿Cómo líder sindical, estás honestamente comprometido con el servicio leal y justo, a tus seguidores o los estás llevando a peligrosas aventuras políticas?

Un jefe mentiroso, impuntual, altanero, ¿cómo puede exigir fe, veracidad, puntualidad, o prudencia a sus dirigidos?


Si conduces un taxi, pon especial cuidado en tu aseo personal, en tu adecuado vestir y en el vocabulario que usas. Ese taxi es tu negocio y el pasajero tu cliente, y aunque no lo creas, ese cliente bien atendido lee tu divisa y cuenta de su satisfacción a otros.

Cuando llegue un cliente a tu oficina suspende de inmediato lo que estés haciendo, o infórmale que vas a atenderlo en seguida. Jamás continúes en la charla de recreación que tengas con tu compañero.

No creas que con estar repitiendo lo siento, lo lamento, vas a tapar, todas las veces, tu ineficiencia. La gente lo entenderá una, dos y hasta tres veces. Pero más, nunca.


Pon un aviso en tu lugar de trabajo que diga: "Aquí siempre hablamos bien de los demás" y mira a ver que pasa.

Cuando estés ofuscado no tires la puerta. Aíslate y respira fuerte, agita con fuerza brazos y puños, haz flexiones. La puerta no tiene la culpa.

¿Cuándo fue la última vez que te reuniste con tus colaboradores, exclusivamente para animarlos?

Ayer, en el metro, vi que tropezaste con otro ciudadano y que tocaste su hombro presentándole excusas, a pesar del afán que llevabas. Vale.


Al ausentarte en forma temporal de tu oficina avisa en dónde pueden encontrarte. En el trabajo suelen ocurrir asuntos urgentes que resolver a pesar de la delegación.

Las actividades culturales deben ser estimuladas en la empresa para fomentar el desarrollo de las facultades del alma.

La dependencia que crean los juegos de azar, hace comprometer peligrosamente el presupuesto familiar. Detente, porque es un vicio difícil de vencer.

Cuando, como mujer, alcances puestos ejecutivos, procura ayudar a otras mujeres a surgir, sin temor y sin envidia.


Ayer en el metro te oí despotricando de este país, de sus dirigentes, de su gente. Pero no quisiste cederle tu asiento a aquella mujer embarazada.

Ayer en el metro te oí despotricando de este país, de sus dirigentes, de su gente. Pero te vi arrojando basuras en el piso.

Ayer en el metro te oí despotricando de este país, de sus dirigentes, de su gente. Pero te oí insultar a un niño que lloraba temeroso.

Ayer en el metro te oí despotricando de este país, de sus dirigentes, de su gente. Pero vi que empujabas al anciano porque no salía rápidamente.


Cuando llegue a tu oficina una persona ofuscada, sé prudente y amable. Tu actitud terminará por aplacarle.

Cuando hayas tenido un desacuerdo solucionado con uno de tus colaboradores, no estés insistiendo en recordárselo. Mira hacia adelante.

Si eres agente vendedor no hables mal de tus clientes con tus compañeros y menos en lugares públicos. Se volverá contra ti.

Cuando hagas un negocio busca que los dos se beneficien. Si el beneficio es únicamente para ti eres mal negociador.


SOLO HASTA AHORA...

Sólo hasta ahora la autoridad advierte que bloquear carreteras es un delito.

Sólo hasta ahora los empresarios privados alzan su voz para decir que se olvidó el objetivo común de la Nación por la prepotencia y la lucha partidista.

Sólo hasta ahora algunos se dan cuenta de la importancia de la justicia social.

Sólo hasta ahora empieza a clamarse por el retorno al respeto a la autoridad.

Sólo hasta ahora algunos se dan cuenta de que para que haya corruptos tiene que haber corruptores.

Sólo hasta ahora algunos creen que es bueno creer.


Cuando te enfermes, ten la paciencia necesaria para esperar curarte antes de regresar a tu trabajo, aprende a delegar porque no es un acto responsable sacrificar tu salud.

No finjas quebrantos de salud para evadirte del trabajo. Enfrenta tus ausencias con entereza y ánimo de corregirlas.

No prejuzgues. Antes de emitir un juicio investiga, analiza. Cuántas veces los prejuicios nos hacen equivocar en las decisiones.

A veces juzgas con la primera versión que te cuentan de un problema, sin oír las otras. Cuidado, estás al borde de una injusticia o de un error.


Usted hace de su lugar de trabajo un infierno:

Cuando apela a divulgar sus problemas chismoseando en los pasillos, en vez de enfrentar con serenidad las situaciones y buscar su solución.

Cuando fomenta la división de su grupo, buscando adeptos a su causa, en contra de quienes están en desacuerdo con usted.

Cuando no tiene capacidad de perdonar a quien en una discusión le ha ofendido.

Cuando rumia con rencor la falta de justicia en una decisión, en vez de analizarla con quien la tomó.

¿Para qué vivir en un infierno?


Cuide su lenguaje en el correo electrónico. No se escude en él para lanzar frases o palabras soeces o injuriosas que, de frente, no es capaz de sostener como hombre.

La tolerancia no puede entenderse como el soportar permanentemente todas las impertinencias de los demás. También hay que corregirlas.

La comprensión permite entender las actitudes de los otros, pero para buscar cambios en su comportamientos no adecuados.

Los juegos de mano en el trabajo no sólo dan la peor imagen de usted, sino que pueden poner en peligro su integridad física


Basta ya de tanta agresión física y verbal a las autoridades, ¿acaso no nos damos cuenta de que así estamos contribuyendo a esta anarquía?

Claro que usted es libre de manifestar sus desacuerdos, pero ¿es éticamente responsable la forma como lo está haciendo?

La debilidad por miedo, la corrupción y el abuso de la autoridad alimentan el desorden social.

Es muy difícil perdonar a quien no muestra arrepentimiento sincero por sus actos.

Sé prudente y paciente


Nunca golpees ni física ni moralmente a otra persona en el trabajo.

Los manotazos airados sobre el escritorio, te ridiculizan.

Si levantas la voz en una discusión, ¿no será que tus argumentos tienen poco peso?

Evita reírte de una persona que se cae. Por el contrario corre presuroso a ayudarle.

Escucha con detenimiento a tus subordinados, a veces sólo acuden a ti para ser comprendidos.

El ejemplo es un estimulador tenaz del buen obrar.

Cuando hables a otra persona, mírala a los ojos.


Si no estás de acuerdo con el cambio que se propone tu empresa o tu grupo de trabajo debes manifestarlo. Hacerlo ayuda.

Cuando inicies la jornada de trabajo, empieza siempre con un pensamiento positivo sobre él. Verás cómo te reconforta.

El salario que ganas en la empresa, no lo ganas tú solo. Tu familia también te ayuda para que puedas conseguirlo.

Escribe las ideas que tengas de mejoramiento de tu puesto de trabajo y colócalas en el buzón de sugerencia.

¿Ya le dijiste a tu colaborador lo orgulloso que te sientes de su trabajo?

Sé feliz.


Si la empresa no es tuya, no permitas que tus niños jueguen en tu oficina con los computadores y equipos. Los daños que producen son perjuicios para ella.

El papel y los marcadores que das a tus hijos para que se diviertan, cuando te visitan en la empresa, si no son de tu propiedad, causan costos a la compañía.

¿No has notado que, algunas veces, tus empleados tienen que soportar las impertinencias de tus hijos, porque son tus hijos? Esto hace que no sean bienvenidos.

Organiza en tu empresa visitas de la familia de tus trabajadores, para que conozcan el ambiente de trabajo de sus padres, hermanos o cónyuges


La soledad de los jefes se reduce cuando se da participación en algunos de los pasos del proceso de toma de decisiones.

Si analizas las palabras y las obras de quienes te rodean sabrás si pueden ser dignos de tu confianza.

Cuando asistas a una conferencia precávete de cuchicheos con el que está a tu lado, no es respetuoso para con quien hace un esfuerzo por ilustrarte.

Cuando quieras corregir a una persona descríbele su acción inadecuada, para que ella misma se dé cuenta de su error.

Que cuando tengas que despedir a alguien de su trabajo no te quede el remordimiento de no haber hecho lo posible por corregirlo.


Cada día miles de personas sufren la angustia y la desesperanza de estar desplazados de sus terruños.

Comparte tu vehículo con tus compañeros de trabajo, con sencillez y amabilidad.

Si se te presentan problemas de lealtad entre tus compañeros y tu empresa, piénsalo dos veces, y actúa como tu conciencia te dicte.

¿Cómo puedes decir que eres integralmente ético, cuando te comportas de una manera en la empresa y de otra fuera de ella?

Ayer te vi escribiendo en el muro de la empresa un grafitis que no fuiste capaz de firmar. Cuando no tienes el valor de responder por lo que haces, vales poco.


No importa el trabajo que realices, hazlo como lo que es: El mejor trabajo del mundo.

Ni lo pienses. Esa propuesta corrupta que te hicieron, si la aceptas, te marcará y maniatará toda la vida.

Ayer vi que tu hijo, el pequeño, le dio una moneda a un pordiosero y te miró sonriente. Sentí que con su sonrisa te decía: “Aprendí tu lección”.

En el metro te escuché decir: “Tengo los trabajadores mejores del mundo”. Con razón eres un empresario exitoso.


Ya que eres invitado con mucha frecuencia a fiestas y cocteles, no dejes que el alcohol te domine porque te cortará las alas si quisieras llegar más alto.

Los altos ejecutivos se distinguen por su sencillez y calidez en el trato.

Parece que los políticos se satisfacen en reafirmar, con todos esos comportamientos corruptos, la creencia común de que no hay nada de ético ni en ellos, ni en la política.

Acompañar a un trabajador que sufre un accidente o imprevisto en su salud, durante su jornada, es una consideración muy, pero muy humana de un buen administrador.

Gerente, recuerda que la base de tu competitividad es tu formación, y que ella nunca termina.


Cuando hable en público, cuando esté en el comedor, cuando entre a un aula o a un templo, descúbrase (quítese el sombrero). Es señal de respeto.

Trate de identificar si al tomar la sopa usted hace ruidos con su garganta, son molestos para los demás.

Deje la mesa del comedor de la empresa, más limpia de lo que la encontró.

Ceda el puesto a su compañera de trabajo cuando viaje en el bus de la empresa. Es de caballeros.

Intente hablarle a ese compañero que hace tiempo no le saluda, a lo mejor solo falta que usted lo autorice a ello.

Quien no cumple con los compromisos contraídos con los demás, inspira poco aprecio.


Una frase amable produce maravillosos efectos en quien la recibe.

Pero no digas amables frases simplemente por cortesía, dilas porque te salen del corazón.

¿Sabes cuánto cuesta el papel que malgastas? Una sola hoja, una sola hoja mal gastada es un gasto injustificado.

¿Sabes cuánto valen los minutos innecesariamente hablados por teléfono o celular? Puede ser un segundo mal usado, pero es mal usado.

¿Sabes cuánto vale el agua que desperdicias? Puede ser un litro, pero una llave abierta innecesariamente eleva los costos de los servicios públicos.

¿Y sabes que los costos hay que trasladarlos al precio del producto y que un producto no competitivo en el mercado, deja tu empresa por fuera de él?


Si no vences ese temor que te inspira hablar en público, ¿cómo podrás ejercer tu liderazgo?

Es natural que sientas temor frente a algunas actividades. El mejor actor, aún después de muchas presentaciones, siente temor al subir al escenario. Esto contribuye a que sea el mejor.

La justicia y la lealtad son valores que se inscriben en el principio de solidaridad.

Abandona ese papel de víctima que asumes y enfréntate con dignidad a la hermosa batalla de la vida.

Y ahora que estamos saliendo de la crisis, ¿estás aportando a tu empresa todo tu entusiasmo, todo tu empeño, todo tu esfuerzo?

Recuerda que, en la crisis, la empresa también hizo esfuerzos para que no desapareciera tu puesto de trabajo.

Sé pacífico de corazón.


En nada te demerita el recoger la hoja de papel o el objeto que estorba o ensucia en el suelo de tu lugar de trabajo.

Valora lo importante que es ponerle el alma al trabajo, cuando veas jugar al equipo de tus afectos.

Acostúmbrate a limpiar lo que ensucias, aunque haya personas responsables del aseo.

En el restaurante o en la cafetería observa los buenos modales al comer y al beber. Allí las actitudes groseras o indiscretas, resultan repugnantes para quienes te acompañan.

¿Cuánto hace que no convocas a una reunión en tu familia para informarle de tus planes?

Activismo es actuar loca y desesperadamente por mostrar que se trabaja. En cambio actividad es ejecutar, con efectividad, lo planeado.


Cuando acompañes a una persona en un duelo no le digas: "mi sentido pésame", dile mejor, "vengo a acompañarle en su pena".

Cuando retornes de tu paseo sé lo suficientemente cívico para respetar la fila de los vehículos que paciente y ordenadamente viajan.

No trates a tus colaboradoras o colaboradores de "mi amor", "mi negro", "mi vida" porque, cuando no es en el hogar, eso suena como a taberna.

Gobernante, talvez nunca antes habías tenido las oportunidades que el poder te ha dado. Precávete de la lujuria, el alcoholismo, la ambición, el abuso de los vehículos públicos y las promesas incumplidas.

Niña, ayer, en el metro, vi que ayudaste al anciano a cruzar la puerta de salida y él agradeció con una linda sonrisa. ¡Qué bella haces la vida!


Administrar es un acto más racional que emocional.

La expresión amable no es incompatible con la fortaleza del mando.

¿Cuándo caerás en la cuenta de que tu soberbia sólo te trae soledad?

Haz de tu trabajo, de tu familia, de tus grupos, una afición.

¿Has observado cómo algunos corruptos que son juzgados y condenados, siguen proclamando su inocencia en vez de admitir su error con dignidad?

¿Y cómo te estás organizando para disfrutar de tu vejez?

¿Te estás capacitando para esa etapa de tu vida?

Gobernante, cuídate de lujuria en el poder.


Cuando se participa de un entorno de violencia nos contagiamos de él y nuestro lenguaje se llena de expresiones violentas inconscientes.

La rutina hace que nuestro trabajo se vuelva pesada carga.

Habla de tu empresa con orgullo y todos terminarán hablando bien de ella.

Mujer, aunque la moda y la televisión digan otra cosa, tu recato en el vestir te ayuda a evitar sinsabores en la empresa.

Ayer, la vendedora de telefonía celular no cumplió la cita, llamó a su cliente y le presentó excusas por su olvido, pero no recurrió a engaños ni mentiras.

Irrespetas a tus compañeros y a tus profesores cuando en plena clase suena y usas tu celular.


Ayer, en el metro, te oí hablar mal de tus trabajadores y ¿tus trabajadores qué pensarán de ti?

¿Estás haciendo de la empresa un lugar tan digno que en ella puedan trabajar tus hijos?

¿Y por qué cuando eres tú quien se equivoca, sí pides comprensión?

¿Ya le dijiste a tu jefe lo orgullosa que te sientes de ser su secretaria?

¿Cuando te llaman la atención por un error que cometiste, lo aceptas como una enseñanza?

Perder negocios por andar en reuniones es mal negocio .

Sé magnánimo.


Ayer, en el metro, te oí cuando agradecías a tus padres la educación que te habían dado... y vi sus rostros llenos de felicidad, por tus palabras.

Si realmente formas parte de un grupo, ayuda a ese compañero que tiene tantas dificultades en su trabajo y está expuesto a perderlo.

Ya has visto que muchos usan la mentira para convencer a otros. Antes de que tomes una decisión, cerciórate de que las informaciones que te han dado sí son verídicas.

Mantén la alegría en tu trabajo, es tremendamente contagiosa.

¿Le dijiste a tu hijo cuánto admirabas su trabajo? Házlo.

Nunca trates de construir tu obra destruyendo la de tu antecesor.

Sé noble y leal.


Si eres alto empleado del gobierno, tén especial cuidado en tus declaraciones ellas pueden repercutir negativamente en la comunidad.

Al gobernante se le exige fortaleza, autoridad y prudencia suma.

En medio de tanta anarquía el gobernante tiene que saber conducir con mano firme los destinos de su ente territorial.

El gobernante pierde prestigio, credibilidad y confianza cuando hoy afirma públicamente una cosa y mañana la desdice.

Hay que tener valor civil para reconocer los errores y más cuando se es gobernante.

Gobernante, sé humilde.


Si piensas que el trabajo es un castigo, eso será para ti.

Si piensas que el trabajo es una bendición, eso será para ti.

Si te acercas a los demás, los demás se acercarán a ti.

Si te aislas de los demás, los demás te aislarán.

Si crees en la amistad, tendrás amigos.

Si no crees en la amistad, no tendrás amigos.

Si te gusta asumir nuevas responsabilidades, tu capacidad de asumir retos se amplía.

Si te da pereza asumir nuevas responsabilidades, hasta ahí llegó tu capacidad de reto.

"Todo será como tú creas, puedas y quieras que sea".


No desprecies a nadie, por sencillo o humilde que te parezca.

En una hoja de papel escribe las cosas buenas que hace tu compañero, y alábaselas. En otra hoja escribe tus propias debilidades, compáralas con las cosas buenas que hace tu compañero, y corrígetelas.

Esta tarde, cuando llegues a casa, cansado del trabajo, abraza fuertemente a tu hijo y dile que lo amas.


Mantén tu cuerpo aseado.

Cuida tus uñas, tu cabello, tu piel, con esmero.

Controla el aliento de tu boca.

No trabajes con la ropa sucia que utilizaste el día anterior.

Al dar la mano a los otros, como saludo, cuida que esté limpia.

No saludes de beso a otro si sufres de gripa o enfermedad contagiosa.

Cuando hables a otro dirígele tu mirada.

Jamás toleres juegos de mano en tu trabajo.


Si tienes mando, recuerda que la indisciplina personal tuya, contagia de indisciplina a tu grupo.

No guardes rencor contra nadie por una discusión que no ganaste.

Aprende a deshacerte de los pensamientos molestos que a veces deja la jornada de trabajo.

Una religión que fomenta el odio por otra es mala religión.


¿Por qué crees que todo lo puedes conseguir con mentiras?

¿Por qué no tratas igualmente bien a todos los que solicitan tus servicios?

¿Por qué dejas encendidas las luces, o abiertas las llaves del agua de la empresa, sin necesidad?

¿Por qué no te has ganado el afecto del grupo de trabajo que orientas?

¿Por qué hablas mal de tu empresa?


Antes de iniciar tu trabajo, concéntrate en un pensamiento positivo.

Visita a tus compañeros enfermos.

Consuela a quienes llegan con una tristeza a su trabajo.

Comparte tus alegrías con quienes trabajan contigo.

Corrige con afecto al que se ha equivocado.

Perdona las debilidades y los errores de los demás.


Ayer te vi pasar. La bandera blanca pidiendo la paz y clamando porque cese la violencia, ondeaba hermosamente en tu carro.
Pero acosaste con tu bocina estridente al conductor que iba adelante. Violaste el semáforo. Empapaste de agua al peatón que esperaba pacientemente. Hiciste un giro prohibido...
¿Para qué esa bandera blanca en tu carro, si eres tan violento?
Mejor, pónla en tu corazón que es donde la estás necesitando.

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Cuando pase tu ofuscación, no olvides presentar excusas a quienes sufrieron por causa de ella.

No hables mal de tu colaborador ante los demás. Si tienes queja de él llámale, corrígele y oriéntale.

Desde tu puesto de administrador no alientes rumores o chismes en el trabajo.


Ama a tu superior.

Nunca hables mal de él.

Si tu compañero te gana el ascenso en un concurso de méritos, no te envenenes contra él. Colabórale.

Si tu compañero es ascendido a jefe por decisión superior, no lo demerites ni le critiques ni le difames.

Piensa que cuando un compañero asciende, parte de tí ha contribuido a ello.

Cuando un compañero obtiene un reconocimiento, también tú estás siendo reconocido en él.


Vence la tentación de leer la correspondencia que hay sobre los escritorios de los demás.

Para el corrupto, uno de sus propósitos es corromper a los que están a su lado.

Yérguete con entereza sobre el dolor, porque el dolor sólo es un momento de la vida.

Entrégate a tu trabajo con pasión, es causa de éxito.

Gerente, ama a tus trabajadores.


Y si cuidas tu cuerpo, también tienes que cuidar tu alma. Cultiva un arte, una aficción, lee.

Cuando llueva, pon especial cuidado al pasar los charcos para que tu vehículo no salpique al peatón.

Al estornudar o toser, usa tu pañuelo con discreción para que no contagies el ambiente.


Aquel compañero que te cae "gordo" posiblemente se convertiurá en tu mejor amigo
Cuando en una necesidad hayas recurrido a un compañero para que te preste dinero o especie, devuélvele cumplidamente. Es de caballeros.
No tomes, sin permiso, lo que es ajeno.

Cuida tu cuerpo. Vale.


Esa sonrisa burlona, cuando alguien se cae...hiere.

Si algo que tu haces porque lo crees adecuado, es malo para muchos otros, puedes tener problemas de conciencia laxa o no bien informada

Cuando des limosna, dala con amor. Nunca dés para que Dios te dé.

Aférrate a una fe y a una esperanza.

Cree en tí.


No murmures de los demás y evita que lo hagan en tu presencia.

Frena tu lengua cuando te sientas airado, así evitarás el tener que arrepentirte de lo dicho o sostener algo que en sana razón no quisieras.

Cuando tengas algo que decir de una persona a tus superiores para corrección dilo con serenidad, sin apasionamiento.

Nunca digas ni escribas de alguien lo que como hombre no puedas sostener.


Que la pasión por lo político, por lo religioso, por la defensa del ambiente, sea siempre orientada por tu razón, para que no caigas en fanatismos.

Insiste, trabaja, lucha contra esa pasión que te trata de dominar.

Que tu inteligencia, tu actividad, tu perseverancia estén al servicio del bien obrar, del bien decir, del bien pensar y del bien hacer, para que tus éxitos puedan ser, públicamente, reconocidos.

Con tu libre albedrío puedes elegir entre el bien hacer o el mal hacer, pero el mal hacer atenta contra tu propio bien, entonces, haz el bien. Esto te garantizará que no te harás mal.


Cuando desees cambiar el comportamiento de un trabajador, utiliza la verdad serena.

No des la mano ni beses cuando estés aquejado por un virus. Discúlpate con tranquilidad.

Usa el cabello corto, o utiliza una red, si trabajas en una máquina, para no accidentarte.


No apeles a la falsa modestia, cuando alguien haga reconocimiento de tus méritos. Agradece con serena humildad y así evitarás la hipocresía.

Se necesita tener coraje para ser solidario cuando un conciudadano es atracado por malhechores.

Te quejas de todo lo malo que ocurre en tu pueblo, en tu barrio, pero tienes miedo de decirlo a las autoridades. ¿Cómo esperas que las cosas cambien?

Lo que a tí te gusta, puede que a otros disguste. Debes entender el sentido de estas diferencias, para convivir mejor.

A quien se dice tu amigo, llámalo. Si no te responde, insístele. Si a pesar de tu insistencia, tu amigo no reacciona, entonces descubrirás el contenido de su amistad.


Asume primero una actitud de comprensión hacia los demás, no de juzgamiento de su conducta.

En tus nuevas relaciones no te dejes llevar por la primera impresión. Te puedes engañar.

Cuando recibas una nueva persona en tu grupo, esfuérzate por su adaptación. Si dejas que se adapte solo, corres el riesgo de perder un buen colaborador.


Ayuda a tu esposa en los quehaceres domésticos.

Interésate por conocer y entender el trabajo de tu cónyugue y de tus padres.

Las presiones en el trabajo deben encontrar alivio en la ternura del hogar.

No te burles de los defectos de tu compañero, ayúdale a superarlos, con afecto.

No uses lenguaje soez en tus conversaciones. No es gracioso.


Cuando te comprometes en un trabajo, estás comprometiendo tu consagración, tu técnica y tu saber.

Siéntete, y compórtate como Talento, no como recurso humano.

Haz de la empresa donde trabajas un lugar tal, que desees que allí también lleguen a trabajar tus hijos.

Cuando sientas que tu jefe comete una injusticia, contigo o con un compañero, coméntaselo con respeto, pero con decisión. Las injusticias destruyen el buen ambiente de trabajo.


PORQUE ES TU HIJO...

Aunque creas que no estás obligado a perdonarlo, perdónalo.

Aunque te haya hecho sufrir con sus errores, sonríele.

Aunque se haya alejado de tí, a su regreso abrázalo.

Aunque haya malversado su herencia, recíbelo.

Aunque haya vuelto lleno de llagas en su cuerpo y en su alma, úngele con cariño.

Aunque lo que habías soñado para él no se haya realizado, ámalo.

...porque tu amor es reverdecedor en su sequía y bálsamo para su dolor en su amargura.


Abandona esa arrogancia que asumes cuando discutes tus razones y busca conocer las de los otros para que tu decisión sea del todo razonable.

Si no eres puntual ¿cómo puedes exigir puntualidad?

Aunque seas un excelente mecánico, ello no te autoriza a usar la misma ropa de trabajo, desaseada, todos los días.

Haz tus productos o presta tus servicios de conformidad con lo convenido con tus clientes. Ese es el sentido de la calidad.


En el año que comienza parte primero de identificar con claridad quién eres.

Pregúntate, luego, si la vida que llevas vale la pena vivirla.

Imáginate luego cómo quisieras estar en este nuevo año pero al finalizarlo: Es tu escenario objetivo

Ahorá sí, ponte las metas necesarias para lograr en este año el escenario objetivo.

Ese escenario objetivo tiene que tener las siguientes características: Transparente, Realista, Alcanzable, Medible, Apasionante.


La justicia es el arma potente de la paz.

El perdón no puede anteponerse a la justicia.

Primero justicia y después perdón.

En los crímenes políticos, está claro que la vida humana es un mero instrumento para alcanzar beneficios políticos. Por eso en el juego político, los políticos valoran sólo la vida humana de sus más cercanos.

Un país sin justicia, un país con alta impunidad, es un país anárquico.

Se habla muy fácil de perdón cuando son los demás los que sufren las injusticias y los crímenes.


Nuestro continente latinoamericano está convulsionándose. Ningún pueblo puede soportar infinitamente sus quebrantos. Ningún pueblo puede quedarse silencioso cuando tantas vidas, tantas honras y tantos bienes no son defendidos por los gobiernos constituidos. Es hora de que los gobernantes vuelvan sus miradas a su pueblo, a los más infortunados.

Es posible que tu voz no cambie al mundo, pero no por ello deja de pronunciarte, porque alguien te escuchará, alguien se solidarizará contigo. Un fuego arde en tus palabras cuando clamas por la paz.

Es hora de que alguien se dé cuenta de que el diálogo y las matanzas no pueden coexistir. ¿O sólo se dan cuenta cuando los muertos son los cercanos a los altos funcionarios, prelados o cortes o a los candidatos?


En esta Navidad, acuérdate de los que sufren, de los que tienen hambre, de los que no tienen empleo... Llena una de esas mesas vacías con tu amor. (Campaña anual de "ética civil empresarial")

Nadie siente lo que es estar desempleado, mientras no lo esté. Nadie siente lo que es un secuestro, mientras no lo haya sufrido. Nadie siente lo que es ser desplazado, mientras no lo haya sido. Entonces, no seas indiferente a los sentimientos de ellos, aunque no te haya tocado vivir una tragedia como esas.

No te martirices pensando en qué vas a regalar para quedar bien con tus amigos. Para un amigo una muestra de cariño, por insignificante que sea, es una gran muestra. Pero si vas a regalarle a alguien que no es tu amigo, ningún regalo será suficiente para agradarle plenamente, entonces, tampoco te mortifiques por ello.


No dés polvora a tus hijos, es como si le relagaras una serpiente venenosa.

Ten la creencia religiosa que quieras, pero no olvides que, para muchos otros, Dios se revela de otra manera diferente.

Quita de tu vehículo esas calcomanías agresivas que dicen "Yo soy hincha de... y qué?"

En publicidad, tienes que ser coherente con los principios de tu empresa.


Si te dedicas a buscar los defectos de quien te aconseja en el bien obrar, pierdes la oportunidad de escuchar enseñanzas que te podrían ayudar. Los defectos o debilidades de tu consejero, sólo prueban que él sigue siendo humano.

¿Para qué alardear de fortuna y de riqueza, de salud o de gloria y fama, si todo ello puede perderse en un instante?

La sencillez en tu obrar, en tu decir, en tu hacer y en tu desear, conquista más fácilmente la buena voluntad de los demás.

Valora a tu compañero de trabajo y alejarás la soledad.


Reúne tu grupo primario de trabajo, cada semana, y analiza con ellos las metas y las realizaciones. Luego llámame y dime qué pasa.

Olvidaste decirle a tus compañeros de trabajo lo mucho que los aprecias. Diles y mira a ver qué pasa.

¿No le has dicho a tu esposa y a tus hijos lo orgulloso que te sientes de ellos? Diles y mira a ver que pasa.

¿Escribiste la nota, a mano, de felicitación para el trabajador que hizo lo que le encomendaste, bien hecho? ¡Pronto! Envíasela y dime qué pasa


En momentos de tantas dificultades económicas para la empresa, tienes que contribuir a reducir sus costos.

Haz que te importe tu empresa y tu empleo. Es duro , muy duro, perderlos.

¿Ya tienes código de ética en la empresa? ¿No? ¿Entonces, cómo quieres que todos remen para el mismo lado?

No abandones jamás tu capacitación y actualización. Son las llaves de tu éxito.

¿Ya dijiste a tus trabajadores, lo orgulloso que te sientes de su trabajo? Díselos y cuéntame que pasa

Evita el uso de palabras soeces en tu lenguaje cuotidiano. Te distinguirá.

No seas rencorosa. El rencor arruga y afea tu cara.

Antes de ayudar al minusválido, pregúntale si quiere que lo hagas.

Cuídate de los que mucho fanfarronean de su humildad porque están levantado un santuario a su hipocresía


Cumple con tus deberes con gran diligencia y perfección.

Cuando cometas un error, demuestra tu sincera voluntad de no repetirlo. Te hará crecer.

Cuando cumples una obra de ayuda a los demás, tú mismo te vuelves mejor, como persona humana.

La esperanza es virtud exigente en medio de tanta tribulación.

Siempre, en nuestro trabajo, habrá molestias que tenemos que perdonar en los demás.

La templanza nos enseña a utilizar con moderación todas aquellas cosas útiles para nuestra vida.


Cuando tengas que sentir algo de un compañero, de un amigo, de un jefe o de un colaborador, lo mejor es sacar un momento y dialogar con él sobre eso que te molesta. Puede ser algo real o una simple percepción tuya, en ambos casos hay tareas que se pueden hacer.

Emprende cada día con el entusiasmo del que sabe que al terminar la tarde, será otro día de éxito.

Aunque tu cuerpo presente dificultades, mantén tu energía interior con vigoroso anhelo, que ella ayudará a restaurarlo.

Bendice a todo aquel que te acompaña, porque la soledad es la sequía del alma.

Desde el fondo de tu corazón levanta tu gratitud para quienes te ayudan en el sendero de tu vida.


La prudencia es necesaria en todos los actos de nuestra vida.

Es necesario respetar las creencias de los demás, en pensamiento, palabra y obras.

La verdad siempre presentará la característica relativa de quien quiera poseerla.

La fuerza de la palabra es más convicente que la fuerza de voz.

La reflexión sobre nuestros actos, nos acostumbra a meditar cada vez que vamos a realizar algo.


Deshecha tus pensamientos de venganza por las ofensas del otro y tendrás serenidad en tus actitudes.

Ejercita la comprensión con quienes sufren y te llenarás de ternura.

No agaches la cabeza cuando estés preocupado, por el contrario, levántala y mira el horizonte. Verás muchas otras posibilidades.

Deja que tu corazón se llene de placidez, bebiendo con placer el aire matutino.

Serena tu espíritu con el rumor del bosque solitario.

Déjate llevar por el trino de las aves en la madrugada, para que tu día empiece con un canto a la vida.


Cuando estés ofuscado, controla las acciones de tu mano y racionalizarás tu ofuscación.

Cuando pases por entre dos personas que están conversando, si no puedes evitarlo, pide permiso y agradece.

¿Cuántos maestros y profesores has tenido en tu vida?¿Has tenido con ellos un detalle de agradecimiento, en el ejercicio de tu profesión?

No fomentes la discordia en tu grupo, con la murmuración o la duda. Si tienes duda de algo o de alguien, sal de la duda. Si tienes que decir algo, dilo en tu grupo y no a espaldas de él.

Bendice a quienes invierten su dinero en generar empleo.


Servidor Público: En el ejercicio del poder, recuerda que te debes a tu comunidad, no sólo al partido que te eligió.

La generosidad del perdón sólo es posible en almas nobles.

La justicia es el fundamento del respeto de la vida, la honra y los bienes de los ciudadanos.

Cuando la justicia es inoperante, la criminalidad se desborda.

Si el Estado no es capaz de velar por los derechos fundamentales de sus asociados, también se desborda la violencia por venganza.

Una sola vida que se quita, debería hacernos erguir a todos como uno sólo en protesta.

No dejes que tu corazón se insensibilice ante tanta desgracia.


Revisa, hoy, las principales enseñanzas que recuerdas de cuando eras niño. Encontrarás en ellas muchas, aún vigentes.

El maltrato en el hogar, es la peor violencia.

Observa tus hábitos de comer y encontrarás que has adquirido vicios que molestan a los demás.

No llames a tus trabajadores, con silbos, gritos o chasquidos de los dedos. Llámalos por su nombre.

Los defectos de tu pareja, seguramente son los mismos que tenía cuando te enamoraste ¿por qué, entonces, tánto fijarte en ellos y no en sus virtudes?

Cuando tengas problemas de salud, haz el esfuerzo de avisar sobre tu ausencia a la empresa, además de cortesía, es una muestra de lo mucho que te interesa tu trabajo.


Todo vicio es difícil de vencer por el hábito que forma. Empieza, lentamente, a evitarlo y terminarás por formar el hábito contrario.

Tienes que entender que hay tiempo para la tristeza y para el dolor, pero que hay que superarlo, racionalmente.

Nunca trates de consolar a otra persona diciéndole: "Eso nos pasa a todos". "Eso ya pasará". "Todo mundo tiene sus penas". Ayúdale mostrando que comprendes tu pena y que le acompañas en esos momentos difíciles por sobre los que atravieza.

Sé muy respetuoso de las creencias de los demás. Debes convivir con ellos.

Arreciar las críticas contra una persona, ya criticada por otros, es como ensañarse, como gozar con el sufrimiento del otro.

En cuestión de política, entiende que ningún gobierno es bueno, porque siempre vendrán los que prometen otro mejor.


Es necesario que lleves el distintivo de la empresa, con tu nombre, en todo momento. Da idea de orden y hace más fácil la relación del visitante, contigo.

Cuando visites a un compañero enfermo, no le llenes de preocupaciones con las dificultades en el trabajo por su ausencia.

Llenar el escritorio de juguetes, causa una impresión de poca seriedad.

Mantén cuidadosamente todas las normas de higiene y seguridad en tu sitio de trabajo.

Evita reir con carcajadas exageradas, muestras escaso dominio de tí mismo.

También, aunque tu dolor sea muy grande, tu pena, la más grande pena, no exageres, muestra, también allí, dominio de tí mismo.

Sé libre.


Cuando estés enfermo, esmérate en cuidar de tu salud. Es tu responsabilidad más importante, en ese momento.

Si te equivocas, corrige presto tu error, aunque tengas que pagar algunas consecuencias de ello.

No maldigas si las cosas no te salen bien. Piensa, más bien, cuáles fueron las verdaderas causas de tu no éxito.

Cuando sientas que el temor quiere vencer tus expresiones, sé más firme al manifestarles, más contundente al decirlas.

Tienes que ser insistente en la búsqueda de tus propósitos, pero cuídate de no caer en la obstinación o en la terquedad. Hay veces que no podemos alcanzar todo lo que deseamos. Vale ser razonable.

Alardear de dinero, de fama, de sabiduría, delante de los demás, es levantarte un pedestal de barro y el barro se deshace con cualquier humedad.


Recuerda siempre que tus derechos están precedidos por tus deberes.

No alientes el rencor entre los compañeros de tu grupo, contra tus opositores.

En política no te apasiones, la pasión es aprovechada por quienes buscan tu voto.

En épocas de sequía de la fe, mantén la confianza en ti mismo.

Cualquiera que sea tu edad, siembra un árbol frutal, la expectativa de la cosecha hará mantenerte con sueños.

Si eres líder comunitario, tienes que tener una profunda vocación de servicio.

No puedes olvidar que en el trabajo por los demás, la mejor recompensa es el sentimiento personal de haber servido.


Al ejercer una profesión, tus actitudes, razonamientos, presentación y sentimientos deben corresponder a la dignidad de aquella.

Cuando tengas que protestar usa la razón por sobre el sentimiento. Las protestas en grupo hacen perder fácilmente la razón, para caer en la trampa de los sentimientos de masa no racional.

Tú sabes que el hombre o la mujer, masificados, tienen comportamientos que normalmente no están en su línea de conducta.

Si no respetas las vidas de los seres no humanos, fácilmente despreciarás la vida humana.

Ser religioso es una opción de mejoramiento humano, pero cuídate del fanatismo que es el modelo perverso de lo religioso.

Jamás atentes contra tu integridad personal en el trabajo, en forma deliberada para obtener un beneficio, arrastrarás una cadena de remordimientos.


Cuando lleves un pasajero en tu carro, se cauteloso en la música, en los programas religiosos o políticos que te gustan escuchar. Prefiere preguntar si desea que cambies de emisora.

Mantén tu ropa limpia, tus zapatos lustrados o aseados. Das una buena impresión en tu trabajo, cualquiera que él sea.

No mantengas palillos ni cigarrillos en la boca.


¿Tienes clara la visión personal de tu vida?

Cuando te golpe la tristeza, acéptala, pero recuerda que no puedes quedarte indefinidamente en ella.

Abre tu corazón a la esperanza, aunque a tu alrededor todo sea desespero.

El futuro está en la actualización del conocimiento.

Nunca digas que es tarde para aprender. Siempre, a toda hora, estamos recibiendo grandes enseñanzas de los demás y asumimos la mayoría de ellas.

Vence la pereza, es el principal obstáculo en tu plan de carrera.


Tienes que ser firme cuando en tu presencia se pisotee la honra ajena.

No abandones a tus amigos en las dificultades, pero sé lo suficientemente objetivo para no solidarizarte con sus errores.

En todo momento, escucha las versiones de las partes, cuando tengas que emitir un juicio. No te dejes influenciar por la primera narración, espera la otra.

Tú que eres capaz, que eres emprendedor, que tienes el coraje y la virtud de correr riesgos, crea empresa para que des trabajo a otros que talvez no tienen tus virtudes emprendedoras.

Cuando te dirijas a otra persona, utiliza un tono de voz pausado y claro, para que te entienda con facilidad.

Controla tu timidez al hablar, eso con el ejercicio se supera.

Nunca dirijas tu palabra a otro, con la cabeza agachada o mirando a otra parte. Prefiere mirarlo con suavidad para percibir si te está comprendiendo.

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