Fecha de publicación: Mar 13, 2020 7:36:11 PM
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MIGUELÍN
Es para lucido en una verbena del propio Madrid. Ludovina, dale una copa, que yo
la abono, y trae papel, que le haré un bonete.
EL SOLDADO
Para una cabeza tan gorda, será solideo.
EL IDIOTA
¡Hou! ¡Hou!
EL SOLDADO
Tú como sacabas dinero era con barbas, una joroba y el bonete colorado.
EL IDIOTA
¡Hou! ¡Hou!
MIGUELÍN
Y con todo te verás, si caes en la mano del Compadre Miau.
LA TATULA
Págale otra copa, y estaos atentos. Cuando tiene dos copas se pone un mundo de
divertido. Haz la rana, Laureano.
EL IDIOTA
¡Cua! ¡Cua!
MIGUELÍN
¿Quieres otra copa, Laureano?
EL IDIOTA
¡Hou! ¡Hou!
MIGUELÍN
Dale otra, Ludovina.
LUDOVINA
Ya van tres por tu cuenta, tres perras.
MIGUELÍN
Cóbrate de ese machacante.
LUDOVINA
¡Viva el rumbo!
MIGUELÍN, la boca rasgada por una mala risa, y la lengua
sobre el lunar rizoso del labio, hace beber al enano, que,
hundido en las pajas del dornajo, se relame torciendo los ojos.
Bajo la campana de la chimenea resuena deformado el grito
epiléptico.
EL IDIOTA
¡Hou! ¡Hou!
MIGUELÍN
Bebe, Napoleón Bonaparte.
EL SOLDADO
Píntale unos bigotes como los del Caiser.
MIGUELÍN
Voy a afeitarle una corona.
LA TATULA
Tienes ideas del pecado.
A canto del hogar, un matrimonio de dos viejos, y una niña
blanca con hábito morado, reparten la cena. Rosquillas, vino y
un pañuelo con guindas. La niña, extática, parece una figura de
cera entre aquellos dos viejos de retablo, con las arrugas bien
dibujadas y los rostros de un ocre caliente y melado, como los
pastores de una Adoración. El grito del idiota pone la flor de
una sonrisa en la boca triste de la niña.
LA NIÑA
¿Quieres pan de la fiesta, Laureaniño? ¿Y un melindre?
EL IDIOTA
¡Releche!
LA TATULA
Se encandila viendo a la rapaza. ¡Es muy pícaro!
EL IDIOTA agita las manos con temblor de epilepsia, y pone los
ojos en blanco. La niña deja sobre el dornajo guindas y roscos,
y vuelve a sentarse en medio de los padres, abstraída y extática.
Con su hábito morado y sus manos de cera, parece una virgen
mártir entre dos viejas figuras de retablo.
LA MADRE
Ludovina, no consientas que tanto le den a beber. ¡A pique de que lo maten!
LA TATULA
¡Maldita palabra!
Dirección: José Carlos Plaza
Coproducción Centro Dramático Nacional y Producciones Faraute.