Coro del Colegio

2018. Otro año de actividades para el tradicional Coro del Colegio 19, uno de los sellos distintivos del Nacho, que vuelve a convocar nuevas voces para el trabajo en taller y para mostrarse en los actos escolares, como en las diferentes convocatorias de la Coordinación de Coros del Ministerio de Educación de la Ciudad. Primeramente, el profesor Mario Cabuche armó el proyecto coral en el establecimiento desde fines de los 80 y hasta mediados de los 90. Su salida de la institución significó la caída de un trabajo que tuvo brillantez y calidad, varios reemplazos en la dirección coral a lo largo de los años llevaron al Coro a su inexistencia.

Con la llegada de la profesora Silvina Borrino, el proyecto coral volvió a ser instalado entre el alumnado como una posibilidad cierta de participación y de expresión para los adolescentes. El profe Gustavo Brugnoni tomó la posta en 2008, iniciándose una etapa de vinculación del conjunto coral del Nacho con otras experiencias de coros estudiantiles de la Ciudad, por medio de la Coordinación de Coros que dirige el profesor Claudio Messina.

Desde el año 2012, la profesora Natalia Raselli está a cargo del proyecto Coro en el Colegio 19. ¿Cómo definir el canto coral? "En el canto coral, al placer de cantar se le une la condición singular de hacerlo colectivamente. Un conjunto coral posibilita a muchas personas el acceso a un mundo artístico lleno de sensibilidades y belleza estética, que ensancha el conocimiento y conduce a la comprensión de los fundamentos básicos de la cultura musical a través de la interpretación. (Teoría y Práctica del Canto Coral, Miguel Ángel Jaraba, Ediciones Istmo y Editorial Alpuerto, S. A., España, 1989, Pág. 16)".

La profe Raselli lo define como "un grupo de personas con un mismo fin, un grupo necesariamente solidario. Es un espacio en el que se ejercita de manera constante y necesaria la preocupación por el bien común, y esto implica en buena medida un interés por el otro y una identificación con todos los otros que forman ese grupo. Conviven diversas voces, siempre a priori distintas, que buscan integrarse y obtener un sonido propio, común. Es, por todo esto una escuela de comunidad".

En diálogo con este sitio web, la directora del Coro expresó que "hay que aprender a escuchar, aprender a cantar sin dejar de oír a los demás y cantar con el otro implica ocupar el espacio de cada uno,hacerse cargo, cada coreuta es vital para la funcionalidad del grupo. Cumplir con los ensayos semanales y aprender cada uno su voz es un ejercicio de responsabilidad y respeto por la actividad, por los demás integrantes y por el impulso del coro".

Y, agregó que "heterogéneos en su formación, los coros, propician a los participantes un espacio en donde se verán precisados a relacionarse con sus compañeros/as sin importar la ideología, raza o nivel social. Siendo esta misma diversidad de costumbres y comportamientos la que enriquece la experiencia".

Además, apuntó que "a través del Coro la escuela es conocida en la comunidad, en el sistema, en otras instituciones educativas y los integrantes del coro cumplen una función de vital importancia dentro de la escuela".

Sostuvo la docente que "el canto es asimismo una actividad que propicia la salud: aprendemos a respirar -lo cual beneficia también la concentración-, a cuidar el cuerpo: con ejercicios de relajación, encontramos nuestro tono muscular adecuado para emitir la voz con salud, debemos cuidar nuestra alimentación (dado que la misma influye directamente en la voz) y las horas de sueño, etc. Es en alguna medida un entrenamiento que al de un deportista".

Finalmente, señaló que "trabajo en el NACHO desde 2012, año en que el coro retornó a la escuela luego de un tiempo de ausencia. No fue fácil al principio. Como toda actividad nueva hay que darla a conocer, vencer prejuicios, temores, desarrollar una continuidad y compromiso. Pero el coro está creciendo, poco a poco son más los chicos que se acercan y quieren cantar. Lo más importante es saber que el Coro es una espacio para aprender: nadie nació cantando, nadie es desafinado de nacimiento. Todo se aprende y se ejercita. Lo más importante para mí (y lo digo en el primer ensayo) es vencer los prejuicios y sobre todo los que tenemos sobre nosotros mismos. Un ensayo es un lugar para equivocarse, cuando uno prueba a veces las cosas salen y a veces no. Entonces si lo que me mueve internamente son las ganas de sacar la voz, de comunicar y poder compartirlo con otros: aprovechen este espacio que está para ustedes, ES de ustedes".

Ya en el final de la charla dijo que "con los chicos del coro hemos dado conciertos en la Legislatura, en otras escuelas, hemos ido a encuentros corales interescolares, a ver una ópera en 2017, cantamos en los actos de la escuela, fuimos a cantar al geriátrico que está en el barrio, y tantas otras ...pero lo que más disfrutamos es el encuentro semanal en el cual vamos viendo los avances, venciendo dificultades y consolidándonos como grupo".


Días de encuentro:

Los jueves de 11.30 a 13.20 para que ensayen los chicos de la tarde y los viernes de 13.00 a 15.00 para los chicos de la mañana. (tranquilos que les doy un pequeño recreo para descansar y comer algo!). Una vez al mes hacemos un ensayo grupal para compartir entre todos y plasmar en forma grupal el trabajo.