La ciudad medieval
Desde el S. XI , las ciudades europeas comenzaron a crecer a partir de origenes muy diversos. Unas eran antiguas ciudades de origen romano que hasta entonces habían permanecido sólo como sede religiosa y que, desde esa época, comenzaron a repoblarse.
En el norte de Europa se fundaron ciudades nuevas, algunas espontáneamente, ubicadas en las cercanías de un puerto, a ellas llegaban las caravanas de mercaderes. Otras surgieron en los alrededores de castillos y abadías, o en el cruce de caminos recorridos por mercaderes.
Como las antiguas ciudades de origen romano ampliaron sus murallas a partir del viejo núcleo fortificado o “burgo”, a las ciudades nuevas también se las llamó burgos y burgueses a sus habitantes.
Las ciudades medievales que resurgieron a partir del S. XI cumplieron sobre todo una función económica: se convirtieron en centros de producción y de intercambio. Creaban y ponían en circulación técnicas, mercaderías y también ideas. Lentamente comenzaron a sustituir a los monasterios. En ellas se fue desarrollando una división y una especialización del trabajo, favorecida por la difusión de nuevas técnicas.
Por otra parte, las ciudades atraían a los campesinos porque en ellas escapaban del control de los señores feudales. Allí, todos sus habitantes se consideraban iguales entre sí, incluso un siervo podía obtener su libertad si permanecía un año y un día en la ciudad y si hacía un juramento en el que se comprometía a ser solidario con los demás conciudadanos.
Las ciudades estaban rodeadas por murallas que delimitaban su territorio, cumplían funciones de defensa y también servían para controlar el ingreso de nuevos habitantes. En la muralla se abrían varias puertas. Para muchos campesinos que huían de los señoríos, la puerta de la ciudad representaba el acceso a una vida mejor. “El aire de la ciudad hace libre” fue un refrán del siglo XII, originado en el hecho de que, después de permanecer un año y un día en el interior del recinto amurallado, los señores no podían reclamarlos.
"Puerta de la ciudad" (fresco del siglo XIV del pintor italiano Ambrogio Lorenzetti)
¿Cómo era una ciudad medieval?
Las ciudades medievales se diferenciaron del ámbito rural.
Ø Se las consideraba un ambiente de paz, donde los viajeros encontraban seguridad. Sin embargo, a menudo, las ciudades se vieron convulsionadas por luchas internas.
Ø La paz de las ciudades se aseguraba mediante murallas que protegían a los habitantes y sus actividades.
Ø Entre los edificios urbanos se destacaban la iglesia, el palacio episcopal y, más tarde, el palacio comunal.
Ø En el centro o cerca de una de sus puertas de acceso solía encontrarse la plaza del mercado, donde se desarrollaba la actividad comercial.
Ø El edificio más alto y destacado de la ciudad solía ser la catedral, que era la iglesia del obispo.
Ø La ciudad se dividía en barrios, cada uno con su propia parroquia. Había pocas plazas, y en ellas funcionaban los mercados, y se hacían las representaciones de los artistas y los ajusticiamientos.
Ø El ambiente era muy insano. Muy pocas calles estaban empedradas, por lo que, en la mayoría de ellas, se caminaba sobre el barro. No había alcantarillas ni un servicio regular que se dedicara a recoger la basura, y los desperdicios de las casas se arrojaban directamente a la calle desde las ventanas, mezclándose con el barro.
Ø Los animales domésticos (gallinas, cerdos, perros) también andaban sueltos.
Ø La mayoría de las casas eran de madera y se aglomeraban formando estrechos callejones. Por esta razón, cuando se desataba un incendio se expandía con rapidez de unas casas a otras y a menudo arrasaba barrios enteros.
Ø Las ciudades recibieron de los reyes cartas de libertades, mediante las cuales quedaban bajo la autoridad real, excluyendo a sus habitantes del pago de impuestos a los señores feudales, autorizándolas a administrar justicia por sí mismas y otorgándoles libertad personal a sus habitantes.
Ø Obtuvieron el derecho a autogobernarse. Este hecho posibilitó la formación de gobiernos comunales, que, según la región, recibieron diversos nombres: ayuntamiento, señoría, comuna, etc.
Ø Las autoridades se preocuparon por el abastecimiento de agua y alimentos, el estado de los productos ofrecidos a la venta y por las prácticas de algunos comerciantes –no siempre honestas- redactando ordenanzas municipales para tratar de mantener cierto orden y reglamentar la vida urbana. Lectura y análisis de documentos
Ø Los privilegios otorgados a las ciudades debilitaron los esquemas feudales.
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