Esta etapa consiste en la creación de espacios que se pueden habilitar en casa. Es indispensable conocer el material con el que se cuenta, así como definir los espacios que estarán destinados para la lectura.
Como padres, es valioso reflexionar sobre ¿Cómo están fomentando el amor por la lectura en sus hijas o hijos?
Crear un espacio de lectura acogedor puede ser una experiencia gratificante y, si aún no tenemos el hábito de leer, esta es una excelente oportunidad para re descubrir el placer por la lectura. La lectura en familia no solo fortalece los lazos, sino que también enriquece el mundo interior de las niñas y niños y fomenta su desarrollo integral. Algunas ideas son:
En la habitación
En la sala
En el patio
Con diversos recursos
Esta etapa implica llevar a cabo actividades de animación y despertar el interés a la lectura de las niñas y los niños. Por tanto, es crucial tener en cuenta los intereses de nuestros hijas e hijos.
Destine un tiempo para leer con su hija e hijo; procure que el tiempo de lectura con su hija e hijo sea agradable y afectuoso, siéntese junto a él o ella de manera que los dos puedan mirar el libro, y muéstrele cómo se toma y cómo se pasan las páginas. Para fomentar el gusto por la lectura considere:
Leer con entusiasmo, variando la entonación y el ritmo para dar vida a los personajes y la historia. Utilizar diferentes voces para distintos personajes puede hacer la lectura más divertida y atractiva.
Haga preguntas abiertas durante la lectura para involucrar su hija e hijo "¿Qué crees que pasará después?" o "¿Cómo se siente el personaje ahora?". Esto no solo mantiene su atención sino que también fomenta la comprensión y la reflexión.
Acompañe la lectura con ilustraciones grandes y coloridas que su hija e hijo puedan ver claramente. Utilizar libros interactivos con texturas o elementos desplegables puede aumentar su interés y participación.
Cree un ambiente acogedor y tranquilo para la lectura, con un espacio cómodo donde se sientan relajados y concentrados.
Anime que participar activamente, dejándole elegir qué cuento leer, pasar las páginas y señalar imágenes. Esto les da un sentido de control y conexión con la lectura.
Muestre su propio entusiasmo por la lectura. Las niñas y niños imitan a los adultos, y ver tu interés y emoción por los libros puede inspirarles a sentir lo mismo.
Después de la lectura, invítalos a dibujar o representar una parte del cuento, ayudando a consolidar la historia y estimulando su creatividad.
No se preocupe si al inicio no cuenta con muchos ejemplares para leer con sus hijas e hijos, usted puede usar textos que tenga a su disposición, como el periódico, un folleto, paquetes, etiquetas y/o publicidad digital o impresa, que hay en lugares públicos, o los que llegan a los hogares. Algunas preguntas para conversar con sus hijas e hijos pueden ser:
¿Qué crees que dice?
¿Qué colores ves en ese letrero?
¿Puedes encontrar una letra que conozcas en ese letrero?
¿Qué crees que vende esta tienda?
¿Cómo se llama esta tienda?
¿Hay algún dibujo en el letrero? ¿Qué es?
¿Es el letrero grande o pequeño?
¿Puedes contar cuántas letras hay en el nombre de esta tienda?
¿Crees que la tienda está abierta o cerrada? ¿Cómo lo sabes?
Si lee, por ejemplo, el aviso o cartel de un evento que se realizará, mencione a su hijas e hijos que ahí podrán obtener información sobre cuándo se llevará a cabo, dónde y a qué hora, de esta manera, podrá identificar que leer sirve para obtener información.
De manera espontánea las niñas y niños suelen preguntar “¿qué dice aquí?”, refiriéndose al envase de algún alimento, a un anuncio en la calle, al periódico, publicidad virtual o un sobre o paquete que llega por correo o a una hoja en la que ve que alguien está escribiendo. Si sus hijas e hijos hace cualquiera de estas preguntas:
Tome un momento para responder de manera atenta y positiva.
Lea el texto en voz alta de manera clara y expresiva.
Señale cada palabra con su dedo mientras la lee para que su hija e hijo pueda seguir el texto visualmente.
Si el texto es largo, resalte las palabras clave o las partes más interesantes y relevantes para su hija e hijo.
Haga preguntas sobre el texto para fomentar la interacción y la comprensión. Por ejemplo, “¿Qué crees que significa esta palabra?” o “¿Por qué piensas que esto es importante?”.
Anime a su hija e hijo a hacer más preguntas y exprese interés por sus observaciones.
Explique el propósito del texto en relación con su entorno. Por ejemplo, si es un envase de alimentos, hable sobre lo que contiene y por qué es importante leer la etiqueta.
Demuestre su propio interés por la lectura leyendo diferentes materiales frente a su hija e hijo.
Valore y celebre la curiosidad de su hija e hijo. Cada vez que le hagan una pregunta sobre un texto, respóndales con entusiasmo y ánimo.
A través de esta actividad espontánea, las niñas y niños desarrollarán una mayor curiosidad y comprensión sobre la lectura y su relevancia en la vida diaria. Aprenderán a asociar las palabras con su entorno, aumentando su interés y motivación para leer por sí mismos.
Tenga presente que cuando a las niñas y niños les agrada un libro, suelen pedir que se les lea una y otra vez; hágalo todas las veces que se lo solicite, pues con esta repetición aprenden algo muy valioso: que lo escrito, cuando se lee, permanece igual, verá que incluso llegan a memorizar la historia, a contarla con lo que recuerdan y con apoyo de las imágenes que observan. También suelen identificarse con ciertos personajes y algunos llegan a ser sus preferidos.
En esta etapa se busca aumentar el número de personas que se acercan a los libros, así mismo incrementar los consumos culturales de las y los lectores con el fin de formar una sociedad lectora. Junto con su hija e hijo inviten a más integrantes de la familia a leer y conocer distintos tipos de textos.
Puede solicitar a la maestra de su hija e hijo que le preste libros de la biblioteca escolar o de aula, siguiendo el protocolo de préstamo correspondiente y así tener más y variadas opciones de historias y tipos de texto que leer con su familia. También pueden acudir a bibliotecas y/o ludotecas de la comunidad para tener un tiempo de lectura en casa o en la misma biblioteca.
Una idea es que puedan crear una "Biblioteca familiar" y organizar espacios de lectura en casa intercambiando textos preferidos y haciendo recomendaciones.
Además de los libros de cuentos e historias, existe una gran variedad de libros de divulgación científica que informan sobre los animales, las plantas, cuerpo humano, los inventos y los grandes personajes de la historia y la cultura de México y del mundo, entre otros muchos temas que pueden resultar interesantes para niñas y niños si los adultos lo propiciamos. Un tema que puede ser de interés para sus hijas e hijos puede ser los imanes. A continuación te sugerimos una forma de usar un texto científico cómo detonante de la curiosidad por aprender más:
Actividad:
Lectura Inicial: Lee un texto sencillo que explique cómo funcionan los imanes y qué objetos son atraídos por ellos.
Experimento: Proporciona a tus hijas e hijos varios objetos y deja que exploren cuáles son atraídos por el imán y cuáles no.
Registro: Hagan una lista o dibujen los objetos que son atraídos por los imanes y los que no lo son.
Discusión: Hablen sobre por qué creen que algunos objetos son atraídos por el imán y otros no. Relacionen sus hallazgos con la información del texto.
Materiales Necesarios: Imanes, objetos metálicos y no metálicos (clips, monedas, papel, plumas, etc.). Un texto simple sobre cómo funcionan los imanes
A partir de temas que sean de interés para sus hijas e hijos, pueden consultar textos científicos digitales o impresos y realizar experimentos en casa con ayuda de sus padres.
Los relatos literarios poseen una gran riqueza imaginativa que hace que las niñas y niños se formen ideas del mundo mediante la historia, la sonoridad de las palabras, los personajes y sus características, los lugares y tiempo en los que el contenido se desarrolla, invitan a adentrarse en el mundo de la fantasía, la magia y los mundos nuevos que se crean mediante la palabra escrita.
Algunos consejos para brindar experiencias enriquecedoras al leer cuentos son:
Seleccione textos acordes a su edad.
Busque y seleccione variedad de textos como cuentos, poesías, leyendas, rimas, textos científicos, informativos, etc.
Que los textos se relacionen con temas que le interesen a sus hijas e hijos, como animales, aventuras o personajes favoritos.
Sugiera a su hija o hijo leer diferentes versiones de un mismo cuento.
Seleccione libros con ilustraciones coloridas y llamativas.
Opte por libros con textos cortos y sencillos que mantengan el interés de su hija e hijo sin ser demasiado largos.
Consulte recomendaciones y reseñas de otros padres, maestros o bibliotecas para encontrar libros bien valorados.
Permita que su hija e hijo participe en la selección de los cuentos.
Es una actividad en la que las niñas y niños leen su cuento preferido a su mamá, papá, hermanos, hermanas, tíos, abuelos, etc. e invitan a que ellos también compartan sus cuentos favoritos. Algunas formas de presentar el cuento favorito pueden ser:
Caja de Sorpresas: Use una caja de zapatos y pida que coloque dentro objetos que representen partes de la historia. Sus hijas e hijos puede sacar cada objeto uno por uno y explicar cómo se relaciona con el libro.
Cuentacuentos: Anime a tu hija e hijo a vestirse como su personaje favorito del libro. Puede contar la historia desde la perspectiva del personaje, como si él mismo fuera parte de la historia.
Mini Obra de Teatro: Organice una pequeña obra de teatro donde el niño representen la historia del libro. Puede usar disfraces simples y accesorios para hacerlo más divertido.
Mapa de Aventuras: Pida que dibuje un mapa del viaje o los lugares importantes del libro. Puede usar el mapa para contar la historia y mostrar los lugares mientras narra lo que sucede en cada uno.
Esta dinámica promueve espacios de convivencia familiar y fortalece el amor por la lectura. Al compartir historias, se crean momentos de unión y aprendizaje mutuo, enriqueciendo el vínculo familiar y fomentando el desarrollo integral de niñas y niños a través de la magia de los libros.
Esta etapa busca ir más allá de las actividades recreativas teniendo como objetivo la interpretación y comprensión de textos a través de la lectura crítica, para ello sus hijas e hijos debe tener la oportunidad de analizar, reflexionar, dialogar e intercambiar ideas sobre los textos.
Seleccione libros adecuados para la edad de su hija e hijo, con historias simples, ilustraciones coloridas y un lenguaje accesible.
Mencione el título y el nombre del autor.
Permita que mire las ilustraciones de la portada y pregunte: ¿De qué crees que tratará?
Hable brevemente sobre el tema del libro antes de comenzar. Pregunte al niño si ha visto o experimentado algo similar.
Relacione la historia con experiencias personales del niño para facilitar la conexión con el texto.
Inicie la lectura, por momentos deténgase para que su hija e hijo pueda mirar lo escrito o las ilustraciones. Pídale que diga lo que ve y lo que cree que dice el texto.
Haga preguntas abiertas a lo largo de la lectura, como “¿Qué crees que pasará después?” o “¿Por qué crees que el personaje hizo eso?”.
Es probable que su hija e hijo interrumpa la lectura con preguntas o haciendo comentarios: escúchelos y luego siga leyendo.
Tómate pequeños momentos de pausa para discutir lo que ha sucedido en la historia hasta ahora.
En algún momento deje en suspenso una idea; anímelo a pensar qué pasará después, qué piensa que sucederá y por qué.
Al terminar platiquen sobre lo que leyeron, pues la lectura no termina cuando se cierra el libro.
Pregunte: ¿Qué le gustó de la historia?, ¿Qué opina de alguno de los personajes?, ¿De qué otra manera podría terminar el relato?
Anime a recrear partes de la historia o a inventar finales alternativos.
Lea el cuento varias veces en diferentes ocasiones para reforzar la comprensión y la familiaridad con el texto. Cada relectura puede centrarse en diferentes aspectos, como los personajes, el conflicto o el mensaje de la historia.
Relacione el cuento leído con otros libros o historias similares para ampliar el conocimiento y la comprensión.
Introduzca nuevos libros que traten temas o tengan estilos similares para mantener el interés y fomentar el amor por la lectura.
Esta etapa representa la culminación del proceso lector, ya que pretende que las niñas y niños desarrollen autonomía y necesidad por la lectura como una actividad rutinaria. Por lo tanto, se busca que lectoras y lectores incluyan este hábito en sus vidas y comparta con otros lectores aquello que lee.
Todos los miembros de la familia eligen un libro o material de lectura de su interés y dedican cinco minutos diarios a la lectura en un ambiente tranquilo y sin distracciones.
Establezcan un horario fijo para esta práctica, que puede ser antes de dormir o después de la cena, promoviendo así el hábito de la lectura de manera regular.
Al finalizar, se puede fomentar la conversación sobre lo leído, compartiendo impresiones o aprendizajes.
Establezca un momento regular para la lectura, creando un ritual que su hija e hijo espera con entusiasmo. Puede ser antes de la siesta o al final del día, proporcionando una rutina segura y predecible. Para establecer una rutina consistente:
Establezca un horario fijo. Dedique un tiempo específico cada noche para la lectura, de modo que se convierta en una parte esperada y regular de la rutina antes de dormir.
Cuide que la duración sea adecuada. Asegúrese de que el tiempo de lectura sea lo suficientemente largo para disfrutar del cuento, pero no tan extenso que su hija e hijo se sientan cansado o pierda interés. Unos 10-20 minutos suele ser ideal.
Cree un ambiente agradable. Establezca un espacio cómodo y tranquilo, con buena iluminación y sin distracciones. Use cojines, mantas y peluches para hacer el ambiente más acogedor y relajante.
Anímelo(a) a participar activamente durante la lectura. Pueden seleccionar el libro. Durante la lectura, señalar imágenes, hacer preguntas o predecir lo que pasará a continuación. Después de la lectura, dedique unos minutos a hablar sobre la historia, los personajes y las lecciones aprendidas.
Realice un ritual de cierre. Desarrolla un pequeño ritual de cierre después de la lectura, como dar un beso de buenas noches y hablar brevemente sobre lo que más les gustó del cuento.
Felicite su interés y participación en la lectura, esto puede aumentar su motivación para seguir leyendo.
Sea paciente y flexible. Algunos días las niñas y niños pueden estar más cansados o inquietos, y es importante ajustar la rutina según sea necesario.
Mantén la consistencia en la rutina, pero no te desanimes si hay noches en las que la lectura no va según lo planeado. La persistencia a largo plazo es clave para establecer el hábito.
Este momento especial no solo fortalece el vínculo familiar, sino que también enriquece el vocabulario y la imaginación de los niños, cultivando su amor por la lectura desde temprana edad.