HOY, SEÑOR, TE DAMOS GRACIAS
POR LA VIDA, LA TIERRA Y EL SOL;
HOY, SEÑOR, QUEREMOS CANTAR,
LAS GRANDEZAS DE TU AMOR.
1. Gracias, Padre, mi vida es tu vida,
tus manos amasan mi barro,
mi alma es tu aliento divino,
tu sonrisa en mis ojos está.
2. Gracias, Padre Tú guías mis pasos,
Tú eres la luz y el camino,
conduces a Ti mi destino,
como llevas los ríos al mar.
3. Gracias, Padre, me hiciste a tu imagen
y quieres que siga tu ejemplo,
brindando mi amor al hermano,
construyendo un mundo de paz.
6.- EL CAMINO
1. El camino, caminante que vas,
son tus huellas y nada más.
No hay camino, caminante, sabrás
que se hace camino al andar.
Quizá al volver la cabeza hacia atrás,
la añoranza te invadirá.
ESCÚCHAME AMIGO, CONTIGO LA PAZ,
EN TU INCANSABLE CAMINAR. (bis)
2. A veces es dura la realidad,
siempre adelante más y más.
Sin ruta fija un continuar,
sólo, al rumbo de los demás.
Sólo el poeta conoce tu amor
y poeta también es DIOS
7.- HIMNO A DIOS
MI FUERZA Y MI PODER ES EL SEÑOR
EL FUE MI SALVACIÓN. (bis)
1. Él es mi Dios,
yo lo alabaré;
el Dios de mis padres,
yo lo ensalzaré. (bis)
Cantaré al Señor,
sublime es su victoria.
2. Cuando soplaste,
las aguas se pararon;
las corrientes,
se alzaron como un dique, (bis)
y las olas se cuajaron,
en el mar.
3. Extendiste tu diestra,
se los tragó la tierra;
Guiaste a tu pueblo,
hasta tu santa Morada. (bis)
Lo introduces y lo plantas,
en el monte del Señor.
14.- HEMOS VENIDO A ESTE LUGAR
1. Hemos venido a este lugar,
juntos en su Nombre a adorar, (2)
hemos venido a este lugar
juntos en su Nombre a adorarle a Él,
Cristo, nuestro Dios y Rey.
2. Las manos altas levantad,
glorificad su Nombre y adorad, (2).
las manos altas levantad,
glorificad su Nombre y adoradle a Él,
Cristo, nuestro Dios y Rey.
3. Ante el Padre estamos ya,
justificados por su Sangre, (2)
ante el Padre estamos ya,
justificados por la Sangre que vertió,
Cristo, nuestro Redentor.
Señor Jesús, te damos gracias
por la sublime vocación que nos has regalado.
Danos tu Espíritu para que pasemos por el mundo
haciendo el bien que tú mismo hiciste.
Que nuesta educación evangelice hoy a todos,
que instruya a los pobres, que dé vista a los ciegos,
que haga caminar a los débiles y cansados.
Concédenos vivir hoy y siempre de tal forma
que eduquemos a los ignorantes,
abramos los ojos a los niños y a los jóvenes,
sanemos a los débiles,
resucitemos a los que viven sepultados lejos de ti.
Que tu presencia en nuestra vida fraterna
nos haga capaces de realizar prodigios
en el orden espiritual para gloria tuya. Amén
Señor Jesús,
de mi cuerpo gastado, sé tú el fortalecedor.
De la noche que cae, sé tú la luz.
De mis sufrimientos, sé tú el consuelo.
De mis faltas pasadas, sé tú el perdón.
De mi soledad, sé tú el compañero.
De mis rebeldías interiores, sé tú la esperanza.
De mi fe, sé tú la fuente.
De mi amor, sé tú el fuego.
De mis insomnios, sé tú la Presencia.
De mi sonrisa, sé tú la dulzura.
De mis encuentros, sé tú la Palabra.
De mis oraciones, sé tú el Bien Amado.
Señor, yo creo que tú eres la Vida
y que has vencido a la muerte.
Ven a llamar a mi puerta.
El día declina y se hace tarde...
¡Quédate junto a mí!