PREFACIO para un tratadito
Este escrito de san Juan Bautista de La Salle es una hoja manuscrita, sin título, sin fecha y sin firma, pero escrita de su puño, ya que su escritura se reconoce sin ninguna dificultad.
Se conserva en los Archivos de la Casa Generalicia, encuadrada como las cartas autógrafas, en el cuadro n.o 22.
Parece que se trata de unas líneas compuestas por el Fundador como prefacio de algún escrito. La expresión de este texto, que habla de «tratadito», ha inducido a pensar que se trataba de la Colección. Y en la edición francesa de la Colección de 1950, se puso como prefacio, en las páginas 9 y 10. Rigault lo reproduce en el primer tomo de su Histoire générale de l’Institut des Frères des Écoles chrétiennes, p. 470.
El Cahier Lasallien n.o 15 lo reproduce en la página X, en el estudio introductorio de la Colección. En este estudio, el Hermano Maurice Auguste no lo admite como prefacio para la Colección, y sostiene la hipótesis de que sería, más bien, una introducción al capítulo II de la Regla, en la cual aparece otra introducción que comienza con las mismas palabras. Tal vez el Santo redactó estos párrafos que siguen con esa intención, pero luego prefirió los que aparecen en la edición de las Reglas, en 1718.
Este escrito no se recogió en la edición francesa de las Obras Completas. Se incluye en esta edición española por ser un escrito de cuya autenticidad no cabe duda alguna.
PREFACIO
P 1 Lo más importante en una comunidad es que los superiores se dediquen, por encima de todo, con todo cuidado, y con toda la vigilancia posible, a hacer que se observen con exactitud las cosas que en ella son más esenciales y más adecuadas para mantener el espíritu que le es propio, y para impedir que se introduzca en ella la relajación.
P 2 Por este motivo se ha procedido a reunir en un pequeño volumen las principales reglas y prácticas que están en uso en el Instituto de los Hermanos de las Escuelas Cristianas, para que siéndoles fácil tenerlas con frecuencia ante los
ojos, presten atención muy particular a ser fieles a ellas;
P 3 y para que leyéndolas a menudo, les tomen tal gusto y afecto, que no se aparten de ellas en nada; persuadidos, como deben estar, de que la observancia de estas prácticas es para ellos, como personas de comunidad, y de tal comunidad, el primer medio que Dios les ha dado para obrar su salvación.
P 4 Los Hermanos, por lo tanto, considerarán lo que está contenido en este librito como el resumen y lo esencial de lo que deben practicar, el sostén de su piedad, lo que ha de excitar en ellos la regularidad y animarlos a ella, y como los medios más eficaces de que puedan servirse, de ordinario, para ser exactos en ella.
P 5 Con este fin, deben tener a menudo este libro en sus manos y hacer de él su principal estudio; habida cuenta del estado que han abrazado, en el cual, su principal aplicación debe ser poseer su espíritu abundantemente y vivir en conformidad con lo que les está prescrito.