Descripción:
(27/10/2023) ¡Este día fuimos a montar caballos! Para la experiencia de CAS del mes, fuimos a montar caballos. Primero llegamos al “Black Coffee”, donde la van nos recogió y pudimos trasladarnos al lugar. Este se encontraba en la Floresta de Ajijic, cerca de las canchas de fútbol y de ka plaza. Ahí ensillaron a los caballos y nos separaron por grupos. Al principio me dieron un caballo, pero me dijeron que me quedara porque no había suficientes caballos para todos. Cómo la rodada duro alrededor de 40 minutos, decidí ir por un café a la plaza junto con mi grupo. Cuando regresamos por fin pude subirme a un caballo. El nombre del caballo era “el abuelo”. Era un caballo con experiencia y bastante dócil. Aceptó que yo lo cabalgará e incluso pude correrlo, siendo la primera vez que corro un caballo. Aunque ya me había subido a caballos antes, nunca había podido correrlos hasta ahora. La verdad es que se sintió muy bien. Se sentía una libertad al poder cabalgarlo en la laguna sin nadie que te detuviera. El viento en tu cara se siente muy bien. Lo único es que cuando te bajas del caballo se siente bastante en las piernas.
“Los demás y yo en caballitos.” (27/10/2023) Tomada por el Señor Pancho.
Sentimientos:
Esta experiencia me hizo sentir increíble. Cómo dije antes, se sentía una libertad al poder correr el caballo que no había sentido antes. Sin duda me sentí feliz en esos momentos. Los caballos fueron bastante dóciles y buenos con nosotros. No se pelearon mucho, lo cual ayudo a mejorar la experiencia. Sin duda volveré a cabalgar en otra ocasión. Algo que también me emocionó, es que pude hacer esto y sentir lo que mi abuelita llegó a sentir. Mi abuelita cuando estaba chica iba al rancho de su familia a cabalgar. Ella me dijo siempre que era una de las actividades que más le gustaban. El año pasado mi abuelita pasó a mejor vida. Por esto, el poder sentir lo que ella sintió me hace muy feliz.
Aprendizaje:
En esta actividad pude reforzar mis puntos fuertes y débiles. Creo que mejore mi valentía al intentar algo nuevo. Sin duda me dio miedo corretear al caballo al principio, sobre todo con el cambio de velocidad. Sin embargo, tienes que agarrar valentía y simplemente hacerlo. Esto no solo sirve para corretear caballos, sino que así son las experiencias de vida en general. Esta experiencia me enseño a ser perseverante y a superar mis miedos. Cómo en cualquier experiencia en la vida, uno tiene que aprender a superar sus miedos, agarrar bien las riendas y seguir cabalgando.
Fotos: