Reflexión Inicial:
Para esta actividad nos tocó ir a Osaka, Japón, donde nos invitarían a jugar un partido contra una escuela local de Osaka. Por mi parte había intentado jugar beisbol antes con mi padre, quien llegó a jugar por su cuenta en algunos equipos amateur; sin embargo, nunca me había tocado jugar en equipo. Debo de admitir que me sentía un poco nervioso de jugar con personas tan buenas como son los japoneses para el beisbol. En contexto, Japón, en términos de selección, son los mejores del mundo, por lo que el deporte tiene un gran impacto en los niños y adolescentes del país. Aunque era muy probable que perdiéramos debido a nuestra poca preparación en equipo, no nos desanimamos ni perdimos la esperanza en que pudiéramos aprender algo nuevo y disfrutar de la experiencia.
Actividad:
Cuando llegamos a la escuela nos sorprendimos muchísimo por la falta de ruido. Todo era silencioso y organizado. Nos invitaron a pasar a una conferencia y nos dieron de comer. Posterior a esto sonó la alarma escolar, donde multitud de estudiantes bajaron corriendo para irse a sus actividades extracurriculares. Aquí tuvimos un breve intercambio cultural, donde posterior a esto nos preparamos para jugar contra el equipo de beisbol de la escuela. Primero hicimos un calentamiento sencillo del tronco superior e inferior. Después practicamos el lanzar y cachar. Por último practicamos batear, donde a la mayoría nos fue un poco mal. Por fin, llegó la hora del partido, donde decidimos acomodarnos en una posición estándar que vimos en internet. Cada quien se cometió a su posición inicial, sin dejarse llevar por las posiciones más llamativas, pues era importante tener todas las posiciones llenas y completas. Al iniciar el partido, empezamos bateando. Aunque, no pudimos lograr un solo hit, pues aunque logramos dar el batazo nos sacaron en primera base. A la hora de pichear, nos fue bastante mal. Nos seguían pegando batazos, y después carreras. Aunque pudimos lograr tres outs, nos metieron 14 carreras. En el siguiente turno al bat se lesionó uno de nuestros jugadores y terminó el partido. Aunque perdimos de una manera casi cómica, nunca nos rendimos y seguimos determinados a terminar el partido. Nadie nunca había jugado beisbol aparte de mí y otro compañero, por lo que me enorgullecí de mis compañeros al intentar jugar con todo lo que tenían. Pude hacerme amigo de algunos estudiantes de la otra escuela y practicar mi japonés. Fue sin duda una valiosa experiencia que me incito a practicar más beisbol en un futuro.
Reflexión Final:
Aunque perdimos mal, esta actividad me mostró lo importante que puede llegar a ser el trabajo en equipo para lograr un objetivo en común. Incluso cuando ese objetivo se vuelve algo solamente placentero, o para vivir una experiencia única. Si mis compañeros no se hubieran cometido a jugar, tal vez no hubiera vivido la experiencia de jugar beisbol en Japón nunca.
Objetivos:
Con esta actividad pude cumplir con los objetivos 4 y 5 de los resultados de aprendizaje CAS. Esto gracias a que pude trabajar con mis compañeros exitosamente. Los resultados no se dieron debido a una falta del trabajo en equipo, sino que a falta de experiencia. Sin embargo, todos nos comprometimos a seguir adelante y comprometernos a la actividad sin importar el marcador.