Bajo el árbol acostado reposo,
una hoja cae imperceptiblemente,
mate en mano distraído llego al poso,
levanto la mirada, la hoja de frente.
Me percato de ella y la contemplo,
me enamoro, no de ella, del momento,
me estiro para coger el termo,
y me relleno la calabaza china.
Antonio Gutiérrez