Los arácnidos son la clase con más número de especies de entre los Quelicerados. Se incluyen en este grupo las arañas, los escorpiones. los ácaros y las garrapatas. Su origen es muy antiguo, con fósiles de escorpiones que datan del Silúrico.
Los escorpiones son los arácnidos más primitivos y tienen el abdomen largo y segmentado. En el otro extremo, los ácaros más especializados poseen el cefalotórax y el abdomen fusionados a todo lo ancho. La mayoría de los arácnidos tienen ojos, pero sólo unos pocos pueden discriminar objetos.
Los arácnidos suelen tener una alimentación carnívora, cazando pequeños artrópodos. Digieren a sus presas de forma externa y rápida virtiendo sobre ellas -al tiempo que las sujetan y desgarran con los quelíceros- enzimas digestivas, convirtiéndolas en una masa líquida de alimento parcialmente digerido que luego succionan. Es decir, ingieren tejidos licuados. Los opiliones y muchos ácaros son excepciones al hábito depredatorio y entre los ácaros se da una gran diversidad de dietas, que van desde nemátodos y pequeños artrópodos, huevos, larvas, pequeños crustáceos en el caso de los ácaros acuáticos, hasta líquidos vegetales, hongos, algas y musgos. La mayoría de los opiliones son carroñeros, consumiendo pequeños invertebrados, restos vegetales, etc. Algunos opiliones carnívoros se alimentan de caracoles.
Para la reproducción, muchos arácnidos exhiben inseminación indirecta por medio de espermatóforos producidos por los machos y que luego las hembras introducen en su cuerpo. En los opiliones y muchos ácaros la inseminación es directa. En algunas especies puede observarse un cortejo anterior al apareamiento, basado en señales quimicas, táctiles o visuales, el cual sirve para que se reconozcan los individuos de la misma especie.
Las arañas, los seudoescorpiones y algunos ácaros han adquirido glándulas de la seda durante su evolución. Otra innovación evolutiva fueron las glándulas venenosas, como en los escorpiones, las arañas y los seudoescorpiones.
En general son de hábitos sigilosos o nocturnos. Muchas especies pequeñas viven entre la hojarasca.