Durante esta sesión hemos visto la Unidad 1. Un mundo en beta permanente, cuyo contenido principal es que nos encontramos en un mundo en constante formación debido al continuo movimiento de información, los métodos en que la compartimos, y los cambios que todo ello conlleva. Todos estos cambios afectan cómo vive y se desarrolla cada generación, hecho que se refleja en esta tabla compartida por el Blog Aventaja.
Empezamos también la Unidad 2. La educación es 4.0. En este caso, tan solo hablamos de la Evolución de la Educación utilizando esta imagen. Hemos comentado que podríamos utilizar la herramienta Wooclap para lanzar una encuesta sobre cómo cada uno de nosotros definiría la educación que ha recibido en base a esas descripciones.
Al final de la sesión también hemos recordado cómo presentar la Actividad obligatoria 1 , aunque se explicará con más detalle en la próxima sesión.
Lo más interesante de esta sesión ha sido concienciarse sobre la rapidez con la que se llevan a cabo los cambios en nuestra sociedad. Algo que hace 5-10 años era muy común, ahora puede parecer obsoleto. Esto hace que cobre sentido la idea de que estamos en un mundo en beta permanente, ya que aunque nos parezca que algo está consolidado, siempre habrá alguna manera de mejorarlo o aparecerá algo nuevo que pueda sustituirlo.
Bajo mi punto de vista, de esta sesión no se podría aplicar algo directamente a un aula porque no hemos trabajado con una herramienta/web específica. Sin embargo, todo lo que hemos visto me ha hecho reflexionar sobre la forma en que trabaja un docente a lo largo de su carrera profesional.
Creo que dada la rapidez de cambios y debido a que estamos trabajando con nuevas generaciones constantemente, la metodología y recursos de un profesor no pueden ser siempre los mismos. De hecho, recuerdo que cuando hice las prácticas del Máster de Formación de Profesorado en el instituto donde había estudiado, me encontré con profesores que seguían utilizando los mismos métodos e incluso los mismos recursos que cuando yo estudiaba allí (unos 5-10 años atrás). ¿Cómo podía ser que en todo ese tiempo lo único que había cambiado eran las pizarras digitales en las que se reproducía el libro de texto?
En definitiva, si queremos conseguir un proceso de enseñanza-aprendizaje óptimo con cada una de las generaciones con las que trabajamos, tenemos que estar al día de todas aquellas modificaciones y sustituciones que podrían afectar tanto a la metodología como a los recursos que utilizamos en el aula. Al fin y al cabo, estamos formando a los alumnos para que aprendan a convivir en SU sociedad, y no en la que nosotros vivíamos hace unos años.