Se incorporó al programa Pueblos Mágicos en el año 2001.
Real de Catorce está forjado a partir de esta cultura minera y también de la cultura de los huicholes.
En 1778 empezó la etapa de mayor esplendor en Real de Catorce. Sus minas, junto con las de Zacatecas y Guanajuato fueron hasta entrado el siglo XX líderes en la extracción de plata.
Hay varias teorías sobre el nombre de Real de Catorce. Una de ellas habla de una banda de ladrones que robaba en los caminos del lugar; al ser aprehendidos y ejecutados sumaron 14 y de ahí surgió el nombre.
Antigua Casa de Moneda
Museo Parroquial Padre José Robledo
Parroquia de la Purísima Concepción
Plaza de toros y el palenque de gallos
Túnel de Ogarrio
Wirikuta
San Francisco de Asís, 4 de octubre se honra a “Santo Charrito”
Día de Muertos, 1 y 2 de noviembre, en el panteón del pueblo
En medio del semidesierto aparece Real de Catorce; un pueblo tallado en roca y perfilado por sus cerros. Desde lo alto, se le mira con el tono del desierto, silencioso y suspendido en los recuerdos de sus años gloriosos de cuando en él abundaba la plata. Irrumpe su serenidad, el grupo de caballerangos que desfilan por sus calles en su afán de conseguir quien escuche las historias mientras se enfilan por el
Cerro del Quemado. A veces, las peregrinaciones de huicholes también dejan su huella entre caminos vertiginosos y paisajes alucinantes.
El Pueblo Mágico de Real de Catorce es un viejo real de minas, ubicado en la región del Altiplano, fundado alrededor de 1778 y que alcanzó su época de mayor esplendor a finales del siglo XVIII. En nuestros días está convertido en uno de los mayores atractivos turísticos de San Luis Potosí.
Para llegar, tienes que cruzar el Túnel de Ogarrio, extraordinaria obra de ingeniería de 2.3 kilómetros, perforado a través de la roca maciza, el cual desemboca en el pueblo.
En la Plaza Principal destaca el templo dedicado a la Purísima Concepción, que aloja una imagen de San Francisco de Asís, muy venerada cada 4 de octubre por cientos de peregrinos.
Después de conocer este espacio, visita la casona que sirvió como Casa de Moneda de 1865 a 1866. A unos cuantos pasos de ahí encontrarás el Palacio Municipal, con su salón de cabildos levantado en el siglo XIX. También resulta interesante el Palenque de Gallos, con asientos labrados en piedra, el cual evoca los teatros del mundo griego.
Cerca de ahí se pueden observar los restos de lo que fue la Plaza de Toros y los frontones (o rebotes). En estos lugares podrás tomarte increíbles postales que seguramente compartirás en tus redes sociales.
Pero sin duda, una de las aventuras que tienes que vivir en Real de Catorce es la exploración de sus alrededores a lomo de caballo o en los famosos Willys (vehículos todoterreno, antecedentes del Jeep), que puedes rentar en el pueblo y que te permitirá recorrer brechas y caminos agrestes, surcando planicies semidesérticas y elevaciones que rozan los 3 mil metros de altura para descubrir pequeñas localidades y parajes llenos de historia, leyenda y tradición.