Un Cementerio o Panteón es un lugar en el cual se entierran cuerpos muertos y restos incinerados. El término Cementerio (del griego: lugar para dormir) implica que el terreno está designado específicamente como terreno para enterrar.
En primero de marzo de 1784, el Rey Carlos IV, ordenó el establecimiento de cementerios en áreas urbanas de las ciudades principales del virreinato. Esto fue seguido con orden del tres de abril de 1787 instruyendo que estos cementerios deberían construirse en las afueras de las ciudades. Con este orden todos los cementerios de las iglesias deberían cerrarse. Sin embargo, el orden fue publicado de nuevo en 1804, mostrando que había resistencia de los padres parroquiales.
Muchas inscripciones de lápidas y muchos libros de entierro de cementerios existen y pueden proveer información adicional que no se encuentra en la iglesia o en los certificados civiles de defunción.
Hay dos tipos principales de registros de cementerios en México:
Información registrada en las lápidas
Información registrada por el sacristán o dueño del cementerio; también hay registros parroquiales o registros civiles de entierros o muertes
Muchas veces los registros de los cementerios mismos incluyen más información que los registros parroquiales de entierros o los certificados de muerte del registro civil. Pueden incluir el nombre del fallecido, su edad, la fecha de defunción, el año y la fecha del nacimiento, y información sobre el esposo. Estos registros pueden dar pistas en cuanto al servicio militar de la persona fallecida, su religión, su ocupación, y el lugar de residencia al morirse.