Ubicado al norte de la ciudad, El Saucito se ha consolidado como una de las zonas más populares y conocidas de la capital, caracterizada por su iglesia y por ser un barrio bravo, es una zona también conocida entre los foráneos del municipio de Charcas que llegaron asentarse en la capital.
En este lugar, antiguamente llamado “Las Encinillas”, levantaron los franciscanos del convento de Tlaxcala una ermita alrededor de 1820, en ese entonces era un lugar completamente perdido entre los mezquites y pirules.
Esta colonia también es popular por el templo en honor al Seños del Saucito, también conocido por el Señor de Burgos. De acuerdo a lo narrado en el portal de Cronologías de San Luis, este Santuario es famoso en todo México por la milagrosa Imagen del Señor de Burgos fabricada a partir de un tronco de árbol de sauce, conocida como el Señor del Saucito.
La devoción a la imagen de Nuestro Señor de Burgos, a partir de su supuesta aparición, dio origen a dos inmuebles que contribuyen a darle identidad al norte de la ciudad, uno es pequeño y modesto, construido en 1826, y el otro se inició en 1880 y fue concluido hasta 1955.
El templo está hecho de adobe, piedra y revestimiento de cantera rosa. Esta construcción fue declarada Monumento Histórico Nacional el 23 de febrero de 2018 por el INAH.
En la actualidad es uno de los templos más visitados en la capital potosina, acompañado de varios devotos que sin duda no dejan de visitarlo, ya que se cuenta que nuestro señor del Saucito es muy milagroso.
Las tradiciones de El Saucito son un verdadero tesoro cultural, destacando su famosa festividad patronal en honor a el Señor de El Saucito. Una celebración que es considerada como una de las más importante de la capital potosina, pues resalta por sus vibrantes colores morado, amarillo y blanco, elementos que adornan las calles de este barrio.
La fiesta incluye una emotiva danza cultural, en la que participan devotos locales como muestra de agradecimiento por las bendiciones otorgadas por el Señor del Saucito a la comunidad. Esta festividad suele celebrarse del 18 de febrero al 5 de marzo, convirtiéndose en un evento muy esperado por todos los habitantes de la zona.
Éste es un museo pequeño con una sola sala de exposiciones, en la cual se exhibe la colección de exvotos más importante en todo el estado, así como del mismo templo del Saucito. Entre la colección se exhiben algunos que datan del siglo XVIII. El museo se ubica en la antigua ermita del Saucito, al costado de la Parroquia del Saucito y Santuario del Sr. de Burgos.
El cabildo de la capital potosina aprobó por unanimidad el acuerdo de declaratoria de la fracción de El Saucito en el octavo barrio de San Luis Potosí. Con esto se aprueba la iniciativa que el alcalde, Enrique Galindo Ceballos, impulsó para reconocer la importancia cultural e histórica que este sitio representa para la sociedad potosina.
Fue en el marco de la tercera sesión ordinaria de Cabildo del 2024, celebrada en la explanada del templo del Señor del Saucito, que el cabildo realizó la votación, resultando en 12 votos a favor de 12 presentes, es decir, unanimidad.
Posteriormente, María Isabel Monroy Castillo, cronista municipal, dio una reseña de la historia del nuevo barrio. Explicó el porqué del nombre, así como de la histórica devoción hacia su santo patrono. Continuó con un discurso de un colono, quien agradeció al Gobierno de la Capital por el reconocimiento «Que esta declaratoria sea el inicio de una nueva etapa de la historia de nuestro barrio». Afirmó
Por su parte, Enrique Galindo Ceballos, afirmó que el barrio del Saucito tiene una gran importancia por sus calles, cultura tradiciones y sobre todo, su gente. Son los colonos quienes han posicionado a este nuevo barrio como el ícono de la zona norte de la capital, además de ser uno de los barrios con mayor actividad.
La variada gastronomía que tiene El Saucito es una de las características que lo distingue, con sus deliciosos platillos típicos como las tostadas borrachas, el menudo y las gorditas de horno. Además, sus tortas de carnitas, tostadas picantes y los tradicionales tamales acompañados de su respectivo atole son parte esencial de su oferta culinaria. Por si fuera poco, el tradicional pulque de la zona le añade un toque especial y atractivo.
Entre las construcciones que destacan en el lugar está su tradicional panteón de El Saucito, lugar que no puede faltar al pedir referencias de este lugar. Este cementerio es considerado como el más grande de San Luis Potosí y también el más antiguo, además de ser el hogar de algunas leyendas potosinas como la dama enlutada y la niña Poleth Viridiana, también conocida como la niña de la casita de las muñecas. Además, ahí encontrarás tumbas de personalidades potosinos como el famoso Juan del Jarro y las de algunos políticos que dejaron historia importante en la capital potosina.
El cementerio municipal El Saucito, es uno de los más concurridos de San Luis Potosí, al cual lo caracterizan miles de lápidas de estilo arquitecto y sus personajes icónicos que marcaron la historia de la entidad potosina.
Este camposanto es uno de los más antiguos que un perdura en la actualidad, fue inaugurado el 16 de septiembre de 1889 y con el paso del tiempo fue creciendo tanto que ahora cuenta con calles y largo pasillos.
En la entrada principales se localizan las tres tumbas más visitadas por los potosinos. En el primer pasillo está la capilla de Juan de Jarro, quien era originario de Matehuala y se trasladó a San Luis Potosí, dónde dedico su vida a ayudar a los pobres por medio de limosnas y murió en 1859 en la capital potosina.
A unos cuántos metros se encuentra la tumba de la esposa del poeta y político Manuel José Othón, que perteneció a la ola de romanticismo, los restos del poeta fueron trasladados a la Rotonda de las Personas Ilustres del Panteón Civil de Dolores en México.
También se encuentra la lápida del político y ex gobernador de San Luis Potosí, el doctor Salvador Nava Martínez, figura más importante para los potosinos que murió el 18 mayo de 1992.
Otro personaje que pertenece a las leyendas potosinas es la niña Polet Viridiana, conocida también como la niña de muñecas, en el interior de su capilla en forma de casa se puede notar angelitos de diferentes formas y estilos, muñecas y peluches y al fondo una fotografía, de ella, quien falleció el 28 de octubre de 1999 y se cuenta que se aparece en los alrededores del panteón.
Estos emblemáticos personajes, son visitados todos los años, sobre todo en Día de Muertos.