CONVENTO DE SAN JOSÉ DE LAS TERESAS.
Localización
Calle Santa Teresa (Sevilla).
Orden religiosa
Orden de las Carmelitas Descalzas.
Fundación
Santa Teresa de Jesús en 1576.
1586: Traslado a la sede conventual definitiva.
1615-1618: Conclusión de las obras de remodelación del nuevo espacio conventual.
1835: Desamortización.
Se atribuye su planimetría a Vermondo Resta en los primeros años del siglo XVII. Con planta de cajón, por tanto, de una sola nave, el templo cuenta con fabulosos retablos laterales y hornacinas. La cabecera es recta y su presbiterio se eleva por encima del resto del espacio. La cubierta queda compuesta por una bóveda de cañón con lunetos, a excepción del presbiterio, donde podemos hallar una bóveda semiesférica sobre pechinas. Por otro lado, el templo cuenta con dos portadas, una a los pies y otra en el costado que lo comunica con la clausura.
Magnífico conjunto de retablos manieristas, de principios del siglo XVII: retablo de S. Carlos Borromeo, retablo de la Anunciación y retablo del Calvario.
Magnífico conjunto de retablos barrocos, de la segunda mitad del siglo XVII en adelante: retablo de la Inmaculada, retablo de la Transverberación de Sta. Teresa y retablo de Santa Teresita del Niño Jesús.
Retablo mayor, obra de Jerónimo Velázquez en 1630, donde se pueden apreciar unas líneas sobrias extraídas de la tratadística del más puro manierismo italiano. Su dorado corresponde a Pablo Legot en 1633.
Grupo escultórico de San José itinerante con el Niño Jesús, obra de Juan de Mesa en 1620.
El coro bajo se encuentra repleto de pinturas y esculturas barrocas, entre las que destacamos un grupo escultórico de San José con el Niño atribuido a Pedro Roldán y una Virgen de la Pera que recuerda al estilo de Juan Baustista Vázquez el Viejo.
Retablo pictórico sobre tablas de Luis de Morales que se localiza en la sala llamada Relicario u Oratorio.
La tipología conventual de las fundaciones teresianas en Andalucía presenta unos rasgos específicos que los diferencian de las fundaciones castellanas.
En la Sacristía pueden contemplarse algunas reliquias de la Santa fundadora del convento, así como de otros santos queridos por la comunidad teresiana.
El convento se establece sobre las dependencias de un hermoso palacio sevillano del siglo XVI.
Las monjas conservan una celda denominada de la Santa, aunque Santa Teresa de Jesús nunca llegó a residir entre los muros de esta clausura. En ella, se conserva un pequeño retablo que alberga una talla de la Virgen con el Niño firmada por La Roldana en 1699.
Declarado Bien de Interés Cultural (Monumento).