CERROS TESTIGOS — CONFERENCIA PERFORMATIVA, es parte de un proceso de continuidad y profundización dentro de nuestra línea de pensamiento creación. Esta nueva pieza se plantea como una extensión y desarrollo de la pieza documental Traer al río, presentada en 2024, dentro de la cual inició una exploración en torno a la memoria, el paisaje y los cuerpos de agua, específicamente el río de las Avenidas de la ciudad de Pachuca.
Con Cerros Testigos, proponemos ampliar la búsqueda hacia los cerros que configuran el territorio de la ciudad, reconociéndolos como cuerpos de memoria, testigos materiales y simbólicos de los procesos históricos, sociales y ecológicos de Pachuca. La conferencia performativa que proponemos es un dispositivo interdisciplinario que articula el pensamiento creación con el pensamiento geológico, para seguir construyendo una poética situada sobre los cuerpos humanos y no-humanos que habitan y conforman el paisaje urbano de Pachuca.
Este proyecto forma parte de un proceso donde la práctica artística se entrelaza con la investigación en memoria territorial, ecologías afectivas y relaciones transversales entre arte, ciencia y comunidad.
CERROS TESTIGOS es una conferencia performativa que despliega una constelación viva sobre-desde los cerros que rodean la ciudad de Pachuca.
P A C H U C A
La palabra Pachuca es de origen náhuatl. Tiene varios significados: lugar de gobierno, lugar estrecho, lugar de llanto, lugar donde se hacen medicamentos, lugar donde se hacen o abundan objetos que vuelan…
Pachuca tambien se divide en dos: Pachoacan: lugar estrecho y Tlahuelilpan: lugar de riego
Un paisaje:
Baltasar de Medina, un fraile que escribe una tarde de febrero en 1682, en esta ciudad:
Desde su antigüedad llamaron a los indios a Pachuca, Tlahuelilpan, que significa lugar de riego, porque según la tradición el Río que viene de la Motolinia, por medio del Real, era en todos los tiempos caudaloso y al salir del lugar, regaba los llanos que llaman Coscotitlan (Cuesco) hasta cerca del cerro que llaman de la Cadena, porque estos campos se sembraban de trigo, maíz, legumbres, árboles frutales, flores y hortalizas. Después por las acendradas de los mineros, lavatorios y beneficios de metales se sangra al río por tan diversas partes que queda su cauce casi sin gota de agua.
Otro paisaje:
Un cerro partido por un río. Cañada.
En el glifo de Pachuca, se representa, a través de la imagen de un cerro o tepetl, cortado por un río, formando una cañada, donde se estrechan los cerros.
Se puede entender que el cerro o tepetl cortado, describe la cañada que se forma en la confluencia de los cerros de la Magdalena y San Cristóbal, llamada cañada de Tulipán, situada al norte de la ciudad.
Una paisaje más:
En una hoja de pergamino antiguo, aparece un plano de Pachuca. Es 1750.
Le llaman el “Mapa de los cerros del Real de Minas de Pachuca”.
Es el paisaje en el que vemos al río de las Avenidas, los cerros, las minas que perforan cada cerro, los puentes, las casas, haciendas y patios de beneficio en el valle.
Cerros Testigos es una conferencia performativa en la que se construye una cartografía viva de los cerros que rodean la ciudad de Pachuca. La propuesta busca ubicarlos, nombrarlos y reconocerlos para construir una relación distinta con estos seres mitológicos del paisaje urbano: los cerros y el río, antepasados silentes de la ciudad.
A través de un dispositivo escénico que articula imagen, materiales, narraciones, datos geológicos, históricos y metafóricos, la conferencia propone otra forma de mirar y estar con los cerros. Se trata de provocar una sensibilidad distinta hacia estas presencias que configuran tanto el paisaje físico como el imaginario de la ciudad.