Debido al aumento del consumo de ultra procesados y los efectos nocivos para el organismo, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) informaron de un nuevo sistema que permite estandarizar los actuales patrones de alimentación en todo el mundo. Se trata del sistema NOVA, que agrupa los alimentos de acuerdo a su naturaleza, clasificación nutricional, grado de procesamiento y objetivo de este.
Las cuatro categorías son las siguientes:
Son los de origen animal o vegetal que no contienen añadidos como azúcar, sal, grasas, endulzantes u otros, y que se comen en poco tiempo desde su obtención o preparación. Entre ellos están las frutas, verduras, legumbres, semillas, carnes, pescados, mariscos, leche, etc. En este grupo también están los alimentos que no tienen agregados, pero sí han pasado por procesos simples para aumentar su duración, mejorar su calidad nutricional o hacerlos más digeribles. El té, café, leche en polvo, frutas y verduras selladas al vacío, son algunos ejemplos. Estos alimentos naturales y mínimamente procesados son los que en combinaciones equilibradas debieran ser la base de una alimentación saludable.
Son los obtenidos a partir de los componentes de los alimentos como las grasas, aceites, harinas, almidones y azúcares, u provenientes de las naturaleza como la sal. Aunque pueden obtenerse artesanalmente, en general pasan por procesos industriales como el prensado, molido, triturado, pulverizado y refinamiento, y también se les puede añadir químicos que mejoren su composición. Su valor nutricional se evalúa en el consumo combinado con los alimentos del primer grupo.
Son los que tienen añadidos como sal, azúcar, aceite, preservantes u otros. El objetivo de estos procesos es hacerlos más duraderos y agradables, en un nuevo formato. Algunos ejemplos son las conservas, pescados y mariscos enlatados, jamón, tocino, queso, pan o platos caseros. Este tipo de procesados conserva la mayoría de los componentes del alimento original, pero con la adición de aceite, azúcar o sal, quedan desbalanceados nutricionalmente.
Son productos elaborados principalmente con ingredientes industriales, que contienen poco o ningún alimento entero y natural. Este ultra procesamiento solo tiene como fin hacer los productos más durables y sabrosos, y por ende más lucrativos. Algunos provienen directamente de ingredientes culinarios como aceites, grasas, harinas, almidones y azúcares. Ejemplos de ellos son los caramelos, galletas, pasteles, mermeladas, tortas, chocolates, helados, comida chatarra, comida instantánea, etc. Los productos de este grupo son los que se deben evitar porque son desequilibrados nutricionalmente, tienen alta densidad calórica, generan hábitos de consumo y adicción, intentan imitar alimentos naturales o saludables mediante información engañosa, y pueden reemplazar las preparaciones de alimentos que sí son nutritivos.