¿🅿🅾🆁 🆀🆄é 🅴🆂 🅸🅼🅿🅾🆁🆃🅰🅽🆃🅴 🅻🅰 🅲🅰🆁🅽🅴 🅴🅽 🅻🅰 🅰🅻🅸🅼🅴🅽🆃🅰🅲🅸ó🅽?
En la actualidad, dentro de la numerosa oferta de alimentos que existen, los productos de origen animal son altamente apreciados por los consumidores de comunidades más o menos desarrolladas, considerándose, desde siempre, un alimento muy nutritivo y asociado con una buena salud y prosperidad. Más en particular, en los países occidentales, la carne tiene un papel muy importante en la alimentación humana. Paralelamente, a mayor grado de desarrollo del país, mayor es su consumo.
Los nutrientes son compuestos químicos que forman parte de los alimentos y el cuerpo utiliza para crecer y funcionar. Se dividen en: a) macronutrientes, que se consumen en cantidades relativamente grandes, como proteínas, carbohidratos y lípidos; y b) micronutrientes, que son las vitaminas y minerales y se consumen en cantidades menores, pero son imprescindibles para el organismo.
Los aminoácidos son los componentes básicos de las proteínas. Aunque hoy en día se conocen alrededor de 190 aminoácidos, los humanos solo requieren 20 aminoácidos diferentes para sintetizar todas las proteínas necesarias.
Ocho de esos 20 aminoácidos son 'esenciales' y deben suministrarse al cuerpo humano consumiendo alimentos que contengan estos aminoácidos esenciales. El cuerpo no puede sintetizar estos ocho aminoácidos esenciales. Si no se suministran al cuerpo humano a través de la ingesta de alimentos, pueden producirse enfermedades e incluso la muerte. (A. Bekhit, 2017)
𝕚𝕤𝕠𝕝𝕖𝕦𝕔𝕚𝕟𝕒 𝕥𝕣𝕖𝕠𝕟𝕚𝕟𝕒
𝕝𝕖𝕦𝕔𝕚𝕟𝕒 𝕍𝕒𝕝𝕚𝕟𝕒
𝕝𝕚𝕤𝕚𝕟𝕒 𝕥𝕣𝕚𝕡𝕥ó𝕗𝕒𝕟𝕠
𝕞𝕖𝕥𝕚𝕠𝕟𝕚𝕟𝕒 𝔽𝕖𝕟𝕚𝕝𝕒𝕝𝕒𝕟𝕚𝕟𝕒
DATOS APROXIMADOS EN GENERAL:
Agua: entre 60 – 80 % de su peso.
Proteínas: posee entre el 20 – 25 % de proteína, que proviene básicamente del tejido muscular, parte fundamental de las carnes. La proteína de éstas es de alto valor biológico (alrededor de un 40% de sus aminoácidos son esenciales, es decir, que el organismo no puede sintetizar y por ello deben ser aportados por la dieta) y se necesitan diariamente. Al aumentar la edad del animal, aumenta la cantidad de tejido conjuntivo y éste tiene menor cantidad de metionina y otros aminoácidos esenciales.
Sustancias nitrogenadas no proteicas: en la carne también podemos encontrar aminoácidos libres, péptidos, nucleótidos, creatina, etc.
Grasas: El contenido en grasa de las carnes es desde un 3 a un 30 % de su composición. La cantidad y calidad de ella depende de factores tales como edad, sexo, alimentación y zona de la canal. Aproximadamente la mitad de su contenido en grasas son saturadas (destacando el ácido palmítico y el esteárico), mientras que la otra mitad son 11 insaturadas predominando los ácidos grasos monoinsaturados (principalmente ácido oleico).
La grasa es uno de los tres agentes palatables de los alimentos por lo que su presencia en la carne, además de ser vehículo de vitaminas liposolubles vitaminas liposolubles, hace que podamos diferenciar los distintos tipos de carne y disfrutar de su consumo. La carne de los rumiantes, al igual que la leche, es una fuente de ácidos grasos trans naturales, los cuales, según recientes estudios, no parecen tener el mismo efecto sobre la salud que los obtenidos industrialmente de fuentes vegetales para fabricar productos de panadería y repostería que ejercen un mayor impacto sobre la enfermedad cardiovascular.
Muchos derivados cárnicos, como los embutidos, suelen tener un contenido graso superior y es por ello por lo que se recomienda moderar su consumo. • Vitaminas: En las carnes destaca el contenido de vitaminas del grupo B, tales como la B1 (tiamina), B3 (niacina), B6 Y B12, además de vitamina A, en forma de retinol. Las carnes también poseen pequeñas cantidades de otras vitaminas como la E, el ácido pantoténico y la biotina.
Minerales: La carne es una excelente fuente natural de hierro y zinc de elevada biodisponibilidad. Aproximadamente entre de un 30 a un 60 % del hierro de la carne es de alta biodisponibilidad (hierro hemo) y la presencia de esta en una ingesta del día puede aumentar la absorción del hierro presente en otros alimentos.
Si analizamos por separado el contenido nutricional de las carnes de distintos animales, podemos observar algunas diferencias entre ellos:
La carne de ternera tiene un contenido en macronutrientes diferente en función de la edad de sacrificio y de la pieza de consumo. Destaca su contenido en proteínas de alto valor biológico. Las partes más magras tienen alrededor de 6 g de grasa por 100 gramos de alimento completo, mientras que las de más contenido lipídico superan los 20 g por 100 gramos de alimento. Aporta, entre los minerales, principalmente hierro hemo, además de zinc, ambos de alta biodisponibilidad, magnesio y fósforo. También es una carne en la que destacan las vitaminas del grupo B. Para mejorar el perfil calórico de nuestra dieta actual se recomienda que a la hora de elegir la carne de ternera que vamos a comer, se opten por los tipos y piezas más magras, relegando las carnes grasas a un consumo más esporádico (más espacialmente en los casos en que las personas tengan alguna enfermedad como: dislipemias, enfermedades cardiovasculares…)
La carne de cerdo tiene un contenido en macronutrientes diferente en función de la edad de sacrificio, el tipo de alimentación y la pieza de consumo. Su proteína es de alto valor biológico. Las partes más magras tienen alrededor de 4 - 8 g de grasa por 100 g de alimento completo, mientras que las de más contenido lipídico llegan casi a los 30 g por 100 g de alimento (los lípidos son los macronutrientes que más varían ya que dependen de la especie, raza, sexo, edad, corte de la carne, pieza que se consuma y alimentación del animal). Cerca del 70% de la grasa está por debajo de la piel, por lo que al estar visible se puede eliminar más fácilmente. La carne de cerdo se puede considerar una buena fuente de minerales. El hierro hemo y el zinc de su composición presentan una biodisponibilidad notable respecto a la de estos minerales en alimentos de origen vegetal. También destacan otros como magnesio, fósforo, potasio y selenio. En el caso de las vitaminas, constituye una buena fuente de tiamina.
La carne de cordero, según la edad del sacrificio (cordero lechal, cordero recental, ternasco, cordero pascual) y la pieza que se consuma, contiene más o menos grasa. Se recomienda el consumo de ejemplares jóvenes ya que su grasa se encuentra más localizada (rodeando las vísceras o debajo de la piel) y así se retira más fácilmente. Los principales componentes de la carne de cordero son el agua, las proteínas y las grasas. La proporción de éstas últimas es del 50% en saturadas y el resto monoinsaturadas (ácido oleico). Además, contiene una pequeña proporción de ácidos grasos trans, ya que el cordero es un animal rumiante. Destaca también el contenido en vitaminas (tiamina, riboflavina, niacina, B6 y B12) y minerales (hierro y zinc de alta biodisponibilidad). Es una carne apta para dietas equilibradas, siempre que se consuma dentro de sus recomendaciones y en las cantidades adecuadas. Sin embargo, su contenido en grasas saturadas y colesterol hace especialmente importante la moderación de su consumo en dietas hipocalóricas, enfermedad cardiovascular, etc.
Carne de aves:
La digestión de la carne de ave es más fácil por lo que es apropiada para los regímenes alimenticios, tanto para dietas de adelgazamiento como para cualquier persona con algún cuadro clínico. Asimismo, su valor nutritivo es muy alto, sobre todo si la carne de asa, ya que al formarse la costra dorada se impide que el jugo de la carne se evapore y así se mantienen todas las sustancias nutritivas.
Por otro lado, esta carne contiene todos los aminoácidos esenciales en cantidades equivalentes a las necesidades del cuerpo humano. Así el organismo la digiere y la absorbe fácilmente.
Tabla 1. Valor nutricional de aves
Tabla 2. Valores de algunos alimentos. (Feiner, 2006)