A modo de conclusión, nos parece importante destacar el significado particular que adquirió el proceso de práctica en términos de la formación profesional, incluyendo interrogantes y líneas de trabajo para continuar que aporten a la construcción del espacio de intervención del Trabajo Social en la comunidad.
Como estudiantes del Trabajo Social, ubicadxs en un contexto político, social y económico que se enmarca bajo los paradigmas del neoliberalismo, y que cada vez la cuestión social se encuentra más fragmentada, entendemos que el hecho de que nuestro proceso de formación en las prácticas profesionales del segundo año de la carrera (Trabajo Social II, principal eje en comunidad) se desenvuelva en un movimiento social en el marco de una comunidad paraguaya, instalado en un barrio periférico al centro de la ciudad de La Plata, donde el Estado decide no llegar, es una cuestión clave para nosotrxs.
Hemos sido atravesadxs y hemos atravesado las dimensiones que se cuelan entre las calles del barrio, entre la vida cotidiana y en el imaginario social. Es justamente por ello que creemos importante poder dejar para el año que entre todo lo que éste año, éste centro, éste Movimiento, éstas referentas y estxs niñxs nos han dejado a nosotrxs, no sólo como aportes para nuestro proceso de inserción y formación sino también para nosotrxs mismxs. La continuidad de la Biblioteca y Juegoteca de la Patria Grande es lo que buscamos dejar para el próximo año, entendiéndose como una resignificación por parte del equipo que nos continúe. Esta resignificación cobra importancia cuando comprendemos que no necesitamos un espacio físico construído por nuestro imaginario social para llevar adelante una Biblioteca y Juegoteca, sino que necesitamos llevar como bandera la lucha por los derechos de lxs niñxs, creando espacios que fomenten el juego, la recreación, el compañerismo, la solidaridad, la palabra y la escucha. Creando, desarrollando y continuando un espacio en donde ¡entramos todxs!
El Movimiento Patria Grande de la CTA - Regional Sur se pone de pie y se llena de lucha y organización, pero sobre todo de solidaridad. La apuesta queda en poder desde nuestros espacios y desde nuestros lugares como estudiantes pero futurxs trabajadorxs sociales, generar, al interior de nuestro paso por las prácticas de formación profesional, un presente de lucha para que el futuro sea de transformación y sea nuestrx. Pero sin olvidarnos que con ternura venceremos.