Resúmen: Duro como un roble, taciturno como un nubarrón, el ranchero Derek Hale  maravillaba a omegas e intimidaba a alfas y betas. Así que cómo era posible  que aquel castaño hubiera estado a punto de lograr que se pusiera de rodillas?  

Stiles Stilinski, el nuevo cocinero del rancho, era suave como un cachorro, delicado  como el rocío, y comprendía secretamente a Derek. Cosa que volvía loco al  endurecido vaquero. La inocencia juvenil de Stiles lo atraía como fruta prohibida.  Quería tocarlo, saborearlo, hacerlo suyo. Pero de ningún modo se acostaría con  un omega de ojos brillantes como estrellas cuyos sueños jamás podría colmar. No  estaba dispuesto a caer en la trampa del matrimonio. Por muy tentador que fuera el  cebo.