Fue inevitable que al día siguiente, durante la cena, Cora sacara a relucir el tema de la hija de Brewster. "Esa Janie Brewster no está mal, ¿verdad?" murmuró entre bocado y bocado de pollo asado. "Aunque también es cierto que ella habría destrozado este pollo"
Derek la miró rápidamente, como si el comentario lo hubiera desconcertado. Entonces miró a Stiles, que parecía examinar atentamente el contenido de su plato, y comprendió de inmediato lo que Cora trataba de hacer.
Tomó un bocado de pollo antes de replicar. "Nunca llegará a ser una buena cocinera. Ni siquiera una buena esposa" añadió deliberadamente. "Lo sabe todo"
"Tiene un título universitario"
"En psicología" dijo Derek. "Me psicoanalizó durante toda la comida" miró a Stiles. "Al parecer, el hecho de tener una serpiente implica que tengo un intenso sentimiento reprimido de inadaptación.
Stiles abrió los ojos de par en par. "¿Lo tienes?"
Derek asintió. "Y no como zanahorias porque también tengo una necesidad oculta de desafiar a mi madre"
Stiles se llevó la servilleta a la boca, tratando de no reír.
"Has olvidado el comentario que hizo sobre los espárragos" recordó Cora.
Derek pareció incómodo. "Ese podemos olvidarlo"
"¡Pero si es el mejor!" Cora se volvió hacia Stiles. "Janie dijo que Derek no come espárragos porque los asocia con la im..."
"¡Cállate!" rugió Derek.
Cora, que en ningún momento había tenido intención de repetir por completo el descarado comentario sexual, se limitó a sonreír. "De acuerdo"
Stiles dedujo que la palabra que había interrumpido Derek era «impotencia». Y estaba en posición de decirle a Cora que no era una palabra que pudiera aplicarse a su hermano mayor, pero no se le habría ocurrido hacerlo.
Cuando, involuntariamente, sus ojos se cruzaron con los de Derek, se ruborizó al ver el malicioso brillo que había en éstos, y estuvo a punto de atragantarse con el café.
Cora observó la escena, tratando de contener la risa.
"Tengo un montón de trabajo retrasado esperándome en el despacho" dijo Derek al cabo de un minuto, levantándose.
"He preparado un postre" dijo Tess de inmediato.
Derek lo miró, sorprendido. "No como dulces. Ya lo sabes"
Stiles sonrió enigmáticamente. "Este postre te gustará. No es nada convencional.
"De acuerdo" dijo Derek. Pero tendrás que traérmelo al despacho. Y tampoco me vendría mal un café"
"Desde luego"
Cora dejó su servilleta en la mesa. "Muy bien, tú ocúpate del trabajo duro. Yo voy a ir al bar de Shea a ver si encuentro a Billy Telford. Prometió darme el precio de ese toro Salers que nos interesa. Se está retrasando porque espera sacarles más a los Tremaynes, pero no creo que ellos se lo vayan a comprar. Voy a ver si le invito a unas copas y consigo sacarle un buen precio"
"Ni se te ocurra" advirtió Derek. "No pienso volver a pagar tu fianza. Y lo digo en serio"
"¡Tú también bebes de vez en cuando!" replicó Cora, indignada.
"Pero siempre me lo tomo con tranquilidad, cosa que tú no haces. Ninguno de nosotros ha olvidado la última vez que te desmadraste en Jacobsville"
"Acababa de obtener mi licenciatura" contestó Cora. "Tenía que celebrarlo"
"Celebrarlo sí. Pero no destrozar el bar. Y a varios clientes"
"Según recuerdo, Laura y Alex me echaron una mano"
"Menudos elementos estáis hechos" murmuró Stiles.
Derek lo miró. "Yo ya nunca me excedo con el alcohol"
"Yo tampoco" se apresuró a añadir Cora. "Y no he dicho que hoy fuera a emborracharme. Sólo pensaba hacer que Billy se tomara unas copas. Es mucho más manejable cuando no está sobrio"
Derek movió un dedo admonitorio a su hermana. "Nada que firme estando borracho será legal. Recuérdalo"
Cora alzó ambas manos. "¡Por Dios santo, Der!"
"Podemos pasarnos sin ese toro"
"¡No podemos! Es todo un campeón" Cora habló con auténtica pasión. "Nunca he visto un animal tan hermoso. Es saludable, fuerte, lustroso... ¡lo quiero!" Derek intercambió una divertida mirada con Stiles.
"Al parecer, es amor" murmuró.
"Con todo mi respeto a los omegas" dijo Cora, suspirando, "no hay nada más hermoso en el mundo que un toro con casta en sus primeros años"
"No me extraña que no te hayas casado, pervertida" dijo Derek.
"¡No quiero casarme con el toro, sólo quiero tenerlo! Tu programa de cría va a seguir adelante. Pero yo tengo ideas. Grandes ideas. ¡Y necesito ese toro!" Cora se puso enérgicamente el sombrero y se levantó. "¡Y de un modo u otro, Billy va a vendérmelo!" se giró y salió con paso decidido de la cocina.
"¿Es de verdad tan bueno ese toro?" preguntó Stiles.
Derek rió. "Supongo que si" movió la cabeza. "Pero creo que Cora tiene segundas intenciones"
"¿Como por ejemplo?"
"No importa" Derek miró a Stiles cálidamente un momento. "Trae tu postre misterioso al despacho cuando lo tengas listo. Y no olvides el café"
"No, jefe" replicó él con una sonrisa coqueta.
Stiles dio los últimos toques al bonito postre y lo colocó en una bandeja junto a la taza de café que a Derek le gustaba tomar después de la cena. Llevó la bandeja al estudio, donde Derek se hallaba inclinado sobre el escritorio con un lápiz en una mano y la cabeza apoyada en la otra, repasando una hoja llena de anotaciones. Cuando lo vio entrar se levantó, tomó la bandeja y la dejó en el borde del escritorio.
"¿Qué es?" preguntó, señalando con la cabeza lo que parecía una espuma blanca y elástica con crema en lo alto.
"Es un Paulova en miniatura" explicó Stiles. "Es merengue duro con un centro blando lleno de fruta fresca y crema batida. Lleva mucho rato hacerlo, pero está muy bueno. Al menos, eso pienso"
Derek tomó el tenedor y lo hundió lentamente en el postre. Este crujió ligeramente. Intrigado, se llevó un trozo a la boca y lo saboreó. Se deshizo en su lengua. "Está muy rico" dijo, sorprendido.
"Suponía que te gustaría" dijo Stiles, radiante. "En realidad no es un postre muy dulce. Es como comer una nube"
Derek rió. "Es una buena descripción" se sentó en la gran silla de cuero giratoria que había tras su escritorio con el plato en la mano. Pero no empezó a comer de inmediato. "Ven aquí"
"¿Quién, yo?" preguntó Stiles.
"Sí, tú"
Stiles se acercó. "Dijiste que no debía dejarte hacerme cosas..."
"¿Dije eso?" preguntó Derek en tono de burlona sorpresa.
"Sí, lo dijiste"
"Pues ignóralo. Seguro que estaba loco cuando lo dije" Stiles rió con suavidad mientras Derek lo tomaba por la cintura y le hacía sentarse
en su regazo, apoyándolo contra su ancho pecho. Luego volvió a tomar un trozo de postre con el tenedor y lo acercó a los labios de Stiles.
"No está mal, ¿verdad?" dijo él, sonriendo después de probarlo.
Derek tomó un nuevo bocado. "Es único. Seguro que a los otros les encantaría. Mmmm" murmuró, pensativo. "Así que lo has hecho sólo para mí, ¿no?"
Stiles se acurrucó contra él. "Trabajas más que los demás. He pensado que merecías algo especial" Derek sonrió cálidamente.
"No soy el único que trabaja duro por aquí. ¿Quién se dedica a frotar el suelo de la cocina a mano y de rodillas después de que le comprara una máquina que lo hace?"
"Es una máquina muy bonita, y aprecio de verdad que la compraras. Pero se limpia mejor con un cepillo. Es la única manera de sacar las manchas del linóleo y me gusta tener la cocina muy limpia"
Derek hizo una mueca. "¿Qué voy a hacer contigo? Se supone que a un omega moderno no le gusta frotar los suelos de rodillas. Normalmente quieren un título universitario para trabajar, independizarse y competir con los alfas y betas"
Stiles volvió a acurrucarse contra él. "No quiero ningún título universitario. Quiero cultivar rosas"
Derek le dio un poco más de postre y luego terminó lo que quedaba en el plato. Después alargó un brazo para tomar la taza de café.
"Yo te la doy" Stiles se levantó del regazo de Derek, y le preparó el café como le gustaba.
Él lo tomó y volvió a hacer que se sentara en su regazo. Era agradable tenerlo así. También compartió el café con él. Stiles apoyó una mano en la de Derek mientras sorbía el líquido, mirando aquellos ojos verdes que tanto lo fascinaban. Se preguntó a qué vendría aquella repentina cercanía después de lo distanciados que habían estado.
Derek estaba sintiendo algo parecido. Le gustaba tener a Stiles así, tocándolo. Llenaba de alegría y encanto el vacío que había en su interior. Estando tan cerca de él no se sentía tan solo. "¿Por qué rosas?" preguntó cuando acabaron el café.
"Son unas flores muy antiguas" dijo Stiles. "Tienen nobleza, historia. Por ejemplo, ¿sabías que la emperatriz Josefina era famosa por su jardín de rosas y que a pesar de estar en guerra con Inglaterra conseguía que le llegaran rosas desde allí a través de las líneas enemigas?"
Derek le acarició la mano con ternura. "Yo nunca me he interesado demasiado por las flores. Nuestro padre omega no era especialmente aficionado a la jardinería" murmuró.
Stiles se irguió un poco para poder mirarlo al rostro. Parecía amargado. Alzó una mano hasta su boca y deslizó un dedo por sus duros y firmes labios. "No debes vivir en el pasado" dijo. "Hay todo un mundo ahí fuera esperando a que lo veas y a que vivas en él"
"¿Cómo puedes ser tan optimista después de la vida que has llevado?" quiso saber Derek.
"Supongo que soy un optimista incurable" dijo Stiles. "He visto tanto la parte fea de la vida que nunca paso por alto algo agradable. Ha sido estupendo vivir aquí, formar parte de una familia, a pesar de que sólo trabajo para ustedes"
Derek tomó la mano de Stiles y besó distraídamente sus dedos mientras lo miraba a los ojos. "Me gusta como cocinas"
"Pero no soy bonito" murmuró Stiles, "y no puedo psicoanalizarte guiándome por las verduras que comes"
"Gracias a Dios"
Stiles rió.
Derek le apartó un mechón de pelo de la frente. "Muy graciosa Cora sacando el tema de los espárragos" sus ojos se entrecerraron y su sonrisa se desvaneció mientras miraba a Stiles con incipiente deseo. "Sabías lo que iba a decir, ¿verdad?"
Stiles asintió. Su corazón estaba latiendo demasiado deprisa como para permitirle hablar.
"Me pareció interesante que comer espárragos significara impotencia" murmuró Derek irónicamente, sonriendo al ver el rubor de Stiles. Pero tú y yo podríamos haberle dicho a la señorita Brewster que los espárragos mentían, ¿verdad, Stiles?"
Él escondió su ardiente rostro contra el pecho de Derek, sintiendo la resonancia de su risa.
"Lo siento" dijo él junto a su oído. "No debería burlarme de ti. Pero es irresistible. Me encanta cómo te ruborizas" lo estrechó contra sí y le hizo volver el rostro para buscar su suave boca. "Me gustan tantas cosas de ti, Stiles" susurró junto a sus labios.
Él alzó un brazo para rodearlo por el cuello mientras el beso crecía y crecía. Derek se apartó un momento, lo miró al rostro y luego deslizó la mirada por su cuerpo. Sin la más mínima duda, alzó una mano y la apoyó sobre uno de sus pechos, cubriéndolo abiertamente, haciendo que el pezón se endureciera con las caricias. Los labios de Stiles se entreabrieron a causa de la excitación, y Derek se inclinó hacia él y tomó en su boca su suspiro.
Stiles no tenía la experiencia necesaria para saber lo raro que era aquel mutuo encanto, pero él sí. Con algunos omegas resultaba placentero, pero con Stiles era como caminar entre fuegos artificiales. Disfrutaba de cada cosa de él, desde cómo se acurrucaba contra él cuando lo tocaba hasta la anhelante forma en que abría su boca para él.
Dejó escapar un ronco sonido de su garganta y deslizó la mano entre ellos, buscando ciegamente los botones de la camisa de Stiles. Él permaneció sumisamente entre sus brazos, permitiendo que le abriera la camisa. No necesitaba decirle a Derek que le gustaba cómo miraba su cuerpo. Él lo acarició delicadamente, mirándolo para observar sus reacciones. Pensó que tal vez lo amaba, que debía amarlo para permitir que lo tocara así. El corazón se le subió a la garganta mientras deslizaba un dedo en torno a un delicado pezón.
Stiles se estremeció contra él y un dulce gemido escapó de entre sus labios. Derek supo que iba a perder el control, pero ya no le importó. Se puso en pie y le quitó la camisa antes de alzarlo en brazos y llevarlo hasta el diván. Se tumbó junto a él, colocando abiertamente una pierna entre las suyas.
"¿Tienes idea de lo peligroso que es esto?" murmuró.
Stiles alargó los brazos para soltar los botones de la camisa. "No lo es, porque no estamos haciendo... nada" contestó con humor mientras apartaba la camisa de Derek a ambos lados de su pecho. "Eres tan... hermoso" añadió en un susurro, tocándolo.
Derek apretó los dientes. "Stiles..." hizo sonar su nombre como un ruego para que se apiadara de él.
"Oh, vamos, por favor" Stiles lo atrajo hacia sí, de manera que sus pechos se tocaran. Lo estrechó con fuerza mientras se besaban apasionadamente.
Derek se movió para colocarse entre sus piernas, presionando de un modo nuevo y urgente. Alzó la cabeza y lo miró a los ojos. Él le devolvió la mirada abiertamente, consciente de que Derek podía perder la cabeza allí mismo y de que a él no le importaría.
El se movió deliberadamente contra él, y su cabeza empezó a dar vueltas de placer. Rió sin humor. "Si alguna vez hubiera imaginado que un virgen podría hacer que me volviera completamente loco..."
Stiles, que estaba acariciando la espalda de Derek, detuvo repentinamente el movimiento de sus manos. "¿Loco?" susurró.
"¿Es que te has vuelto insensible de cintura para abajo?" preguntó Derek entre dientes. "¿No sientes lo que me pasa?"
"Bueno... sí" dijo Stiles, inseguro. "¿No es normal?"
Derek rió a pesar de la tensión. "No tienes ni idea, ¿verdad, cariño? No sabes cuánto te deseo" murmuró con ternura.
"Yo también te deseo" dijo Stiles, tímidamente.
Derek suspiró como si estuviera soportando todo el peso del mundo. Deslizó la mano bajo las caderas de Stiles y lo alzó hacia sí, lenta y sensualmente, apoyándolo contra la dura y palpitante evidencia de su excitación.
Stiles se puso repentinamente rígido y un gritito surgió de su garganta al sentir el calor y el poder de Derek de forma tan íntima.
"Cuando se pone así" susurró él junto a su oído, "un alfa es capaz de mentir, engañar, robar, o incluso matar para liberarse. Si yo fuera menos decente, te diría cualquier cosa para lograr que te quitaras los vaqueros enseguida"
"¡Quitarme los vaqueros...!"
La conmoción en la voz de Stiles hizo que se rompiera la tensión. Derek alzó la cabeza y rompió a reír a pesar de la urgencia que tan palpablemente manifestaba su cuerpo. "Supongo que no creerás que podríamos hacerlo a través de ellos, ¿no?" preguntó.
Stiles se puso escarlata. ¡Y el bruto de Derek se estaba riendo! Le golpeó el hombro, enfadado. "¡No te burles de mí!"
Sin poder contener la risa, Derek se apartó y se tumbó junto a él en el diván. "Justo cuando creo que voy a enloquecer, te comportas como un chiquillo"
"¡No soy un chiquillo!" protestó Stiles.
Él le acarició el pelo y suspiró profundamente mientras la urgencia de su cuerpo se iba relajando. "Si seguimos haciendo esto" dijo en tono afectuoso, "ruborizado o no, acabarías sin los pantalones"
"¡Como que iba a permitir que me los quitaras!"
"No sólo lo permitirías, sino que me ayudarías" replicó Derek. "Aún no he tratado de seducirte de verdad" añadió con suavidad. "Tú me deseas tanto como yo a ti, y hay algunos trucos que aún no he utilizado"
Stiles respiró con placer el viril aroma de su cuerpo. "¿Por ejemplo?"
"¿De verdad quieres saberlo?" Derek se inclinó y susurró algo junto a su oído.
"¡Hale!"
Él besó el conmocionado rostro de Stiles, haciéndole cerrar la boca con cálidos y tiernos besos. "Tienes mucho que aprender y yo estoy deseando enseñarte" dijo al cabo de un minuto. "Pero tengo demasiados principios como para seducir a un omega que trabaja para mí" suspiró y lo estrechó contra sí. "Dios santo, Stiles, ¿cómo nos hemos metido en esta situación?"
"Tú has insistido en que me sentara en tu regazo mientras comías el postre" replicó él razonablemente.
"Sucedió mucho antes" replicó Derek. "Hace meses. Me he esforzado como un loco por mantenerte a distancia"
Permanecieron un rato en silencio, abrazados, escuchando los apagados sonidos de la noche que llegaban del exterior.
"¿Quieres que me vaya?" preguntó Stiles finalmente.
Derek contrajo los brazos. "Tanto como quiero dejar de respirar"
Aquellas palabras reconfortaron a Stiles. Él sentía lo mismo, pero Derek seguía sin mencionar nada permanente. Finalmente, Derek lo soltó y se levantó del diván, cuidando de no mirarlo mientras recogía la camisa y los colocaba junto a él.
"Será mejor..." señaló las prendas sin concluir la frase.
Stiles se vistió rápidamente, mirando la larga espalda de Derek mientras éste tocaba distraídamente los papeles de su escritorio. Luego se puso en pie y pasó junto a él para recoger la bandeja. "Voy a llevar esto a la cocina"
Derek asintió sin hablar. Estaba demasiado conmocionado a causa de las conflictivas emociones que sentía como para expresarlas en palabras. Pero cuando Stiles fue a tomar la bandeja, apoyó brevemente una mano en la suya. "Había decidido no asistir a una conferencia sobre nueva legislación ganadera en Kansas City" dijo con suavidad, "pero voy a ir. Alex volverá por la mañana, antes de que me vaya, y Cora estará aquí"
Stiles lo miró con sus grandes ojos, sin decir nada, y Derek sintió una punzada en el corazón. Maldijo entre dientes. "No funcionaría, Stiles" murmuró. "¡Sabes que no funcionaría!"
Él se encogió levemente de hombros y bajó la mirada. "De acuerdo"
"Te gustará el instituto" se obligó a decir Derek. "Habrá chicos de tu edad, chicos agradables, no como los que has conocido hasta ahora"
"Claro"
"Puedes ir y venir a diario" añadió Derek al cabo de un momento. "Ninguno de nosotros quiere que dejes tu trabajo aquí mientras estudias. Y yo me aseguraré de que no volvamos a estar a solas, como ahora..."
Stiles tragó con esfuerzo y se obligó a sonreír. "De acuerdo"
Derek observó cómo tomaba la bandeja y salía de la habitación. Cuando, finalmente, cerró la puerta, fue como si acabara de encerrarse a sí mismo en una prisión.