Capítulo 11
Capítulo 11
Stiles disfruta su trabajo. El dueño del restaurante le había dado carta blanca para explotar su creatividad y él no la desaprovechó. Al final de la segunda semana, se había hablado de un aumento de salario.
Disfrutó de su éxito, pero no pasó un día sin que se preguntara si Derek estaría preocupado por él. Sin importar sus sentimientos, siempre lo protegió y se preocupó, y fue una lástima ponerle las cosas difíciles.
Tenía que contactar al abogado para seguir con el proceso de la herencia y pedirle que por favor les avisara a los hermanos que se encontraba bien. El abogado no se enteraría de dónde estaba porque no pensaba decírselo.
Días después llamó a Clint Matherson, el abogado, y este se sintió muy aliviado cuando tuvo noticias de Stiles; ya contaba con la información sobre las acciones que Stiles heredó de su madre.
"No sé muy bien cómo decírselo" dijo en tono grave. "Al parecer, su madre invirtió el dinero en una nueva empresa que no tenía suficiente capital inicial. El dueño era amigo suyo. El caso es que la empresa ha declarado la suspensión de pagos y sus acciones carecen de valor.
Stiles suspiró y sonrió melancólico. "Mientras duró, fue un hermoso sueño pensar que mi madre se acordaba de mí y que de repente era económicamente independiente. Pero traté de no contar con eso y por suerte tengo un trabajo en un restaurante como jefe de repostería, y no está mal para mí. Si ... si habla con los hermanos Hale..."
"¡Hablar con ellos!" exclamó el abogado "¡Me encantaría tener la oportunidad! Derek Hale estuvo aquí y no me dio la oportunidad de abrir la boca. Dejó su número de teléfono, recordándome que su hermana era Fiscal General del estado, y se fue convencido que lo llamaría tan pronto como usted me contactara"
Stiles sintió que el corazón le subía a la garganta. ¿Derek lo estaba buscando? ¿Estaría preocupado por él? Probablemente por su orgullo herido porque lo dejó. Sí, ciertamente eso era todo.
"¿Le informó de los acontecimientos de mi herencia?"
"Como ya le dije, señorito Stilinski, no tuve la oportunidad de decir una palabra"
"Sí, ya veo" Stiles notó muchas cosas, incluido que el abogado no sabía que estaba casado. A pesar de todo, se sintió engañado. Derek ni siquiera se molestó en mencionarlo, debía significar poco. "Puede decirle a los hermanos que estoy bien. Pero no voy a decirle dónde vivo, señor Matherson, así que Derek tendrá que adivinar"
"Aún quedan papeles por firmar..." empezó el abogado.
"Sí, encontraré la manera de que me los envíe con otra persona. Gracias, señor Matherson. Volveré a contactarlo.
Stiles colgó, a salvo en su anonimato. Vivían en un país grande. Derek nunca lo encontraría.
Mientras Stiles pensaba aquello, Clint Matherson estaba leyendo su número de teléfono, que quedaba registrado automáticamente en el identificador de llamadas. Pensó que era una bendición que el joven Stilinski no supiera desconectar la función del teléfono. No sonrió con suficiencia, porque los abogados inteligentes y exitosos no hacían eso. Pero sí sonrió.
Derek duró más de dos semanas sin sonreír. Cora y Alex no se acercaron demasiado a él porque parecía que saltaría al primero que lo hiciera. Sus hermanos le preguntaron en una ocasión la razón por la que Stiles había desaparecido de esa manera. No volvieron a preguntar.
Derek siempre fue terco y se superó a sí mismo después de la desaparición de Stiles. Contrató una agencia de detectives, pero aún no había obtenido resultados. Al parecer un taxista declaró que lo había llevado al aeropuerto, pero allí se perdió su rastro.
Derek no pudo decirle a sus hermanos la razón por la que Stiles se había ido. Su orgullo no se lo permitió. Pero lamentaba las cosas que le dijo y cómo lo trató.
No pudo ceder al amor y la necesidad que ahora lo obsesionaba día y noche. Quería más a Stiles que a su propia vida.
Haría lo que fuera para recuperarlo.
Pero Stiles se fue y no pudo encontrarlo. Algunas noches creía estar a punto de volverse loco por los recuerdos. Podían haberlo raptado o matado, o podía pasar hambre... Entonces recordó la herencia. ¡Tendría que ponerse en contacto con su abogado! Podría darse bofetadas por no pensar en ello antes, pero se había sentido demasiado molesto como para pensar bien.
Derek fue a la oficina de Matherson y profirió amenazas que harían temblar al hombre más duro. Stiles tendría que ponerse en contacto con Matherson, y cuando lo hiciera... ¡lo tendría!
Unos días después de su visita al despacho, el abogado lo llamó por teléfono.
"Hale" respondió Derek secamente por el teléfono de la oficina"
"Matherson" respondió el abogado, "He pensado que le gustaría saber que hoy me llamó el señorito Stilinski"
Derek se quedó sin aliento, rígido por la noticia. "¿Sí? ¿Dónde está?"
"Tengo un identificador de llamadas. El problema es que era el número de una cabina telefónica"
"¿De dónde?"
"St. Louis, Missouri" respondió el abogado. "Y tengo otros datos que pueden ayudar. Trabaja como jefe de repostería en un restaurante"
"Siempre le estaré agradecido por esto" dijo Derek con gratitud, "si tiene problemas de trabajo, venga a verme. Adiós, Sr. Matherson"
Derek colgó e inmediatamente llamó a la última agencia de detectives que había encontrado. Cuando terminó la tarde, tenían el nombre del restaurante en el que trabajaba Stiles y la información de su apartamento. Derek no estaba dispuesto a esperar un vuelo regular, por lo que un jet de la compañía lo recogió y lo llevó a St. Louis.
Era hora de cenar cuando, después de reservar una habitación de hotel, se dirigió al restaurante donde trabajaba Stiles pidiendo que le sirvieran un bizcocho.
El camarero lo miró sorprendido, pero Derek ignoró las sugerencias sobre otros buenos platos. Finalmente el camarero se encogió de hombros y tomó nota.
"Con mantequilla de manzana" añadió Derek educadamente. Bastaba con conocer, que en los buenos restaurantes, con el dinero se podía comprar un desayuno extraño a horas intempestivas si los clientes estaban dispuestos a pagar por un buen desayuno.
El camarero le indicó a Stiles sobre la orden y se sintió palidecer, apoyándose en el mostrador.
"Describe al cliente" dijo.
Sorprendido, el camarero hizo lo que le pidió y vio que su rostro pálido de repente se sonrojaba de molestia.
"Entonces me encontró" murmuró Stiles, "¡Y cree que le voy a preparar un bizcocho por la noche!"
Cuando escuchó a Stiles alzar la voz, el jefe de camareros se acercó. "El cliente de la mesa seis quiere bizcocho y mantequilla de manzana" el camarero, resignado, explicó "el señorito Stilinski está muy molesto"
"¿Mesa seis?" frunció el ceño el jefe de camareros. "Sí lo vi. Lleva un traje muy caro. Si quiere un bizcocho, tiene que preparar uno. Si es un hombre influyente, puede atraer nuevos clientes en el futuro"
Stiles se quitó la gorra de jefe de repostería y la dejó sobre el mostrador.
"Gracias por darme la oportunidad de trabajar aquí, pero tengo que irme. Preparo bizcochos para el desayuno, no para la cena"
Sin añadir nada más, se dio vuelta y salió por la puerta trasera, dejando asombrado al jefe de camareros. El propio camarero tuvo que contarle lo sucedido a Derek, cuyos ojos centellearon.
"En ese caso tendré que ir a buscarlo" dijo levantándose. "Nadie prepara los bizcochos como Stiles"
Se fue y dejó al camarero boquiabierto.
Podría llegar al apartamento de Stiles antes de tiempo gracias al coche que alquiló.
Y así fue.
Mientras subía las escaleras a la segunda planta, Derek lo esperaba en el descansillo. Parecía exhausto y las ojeras oscuras rodeaban sus ojos, pero la mirada no era hostil. Observó amablemente a Stiles y prestó atención a los rasgos de su rostro y en que había adelgazado.
"No estás hecho para trabajar en un restaurante" dijo con suavidad.
" Y gracias a ti, ya no voy a hacerlo. ¡Acabo de renunciar!" Stiles respondió en tono combativo, su corazón latía como un loco al ver a Derek. Lo extrañó tanto que casi le dolió mirarlo. Pero le había hecho daño y la herida aún estaba fresca. "¿Qué estás haciendo aquí? Dijiste que estás cansado de mí, ¿no? Que ya estabas saciado..."
"Dije muchas tonterías" murmuró Derek, arrepentido. "No estoy tratando de ignorarlo y es por eso que quiero disculparme, si me das la oportunidad de hacerlo"
Stiles se ablandó de inmediato. "¿De qué serviría, Derek?" preguntó, todavía con cautela. "Me fuí. Tienes lo que querías, una casa sin mí. ¿Por qué no regresas?"
Derek suspiró. Sabía que Stiles no se lo pondría fácil. Apoyó un hombro contra la pared en silencio durante un rato y siguió pensando en silencio algo que provocara a Stiles a volver a la granja.
"La sra. Lewis no sabe hacer bizcocho" dijo. "Nos mata de hambre con sus supuestos guisos. Los rosales de atrás se mueren" agregó, jugándose todas las cartas.
"No ha llovido casi" murmuró Stiles, mirándolo. "¿No los regaste?"
"No, no sé nada de rosales"
"Se van a marchitar" dijo Stiles con sincero pesar. "Dos de ellos son muy viejos. Son muy valiosos y no me refiero al precio"
" Así que si quieres salvarlos, sería mejor volver a casa"
"¡No mientras estés en ella!" dijo Stiles, alzando la barbilla.
Derek sonrió con tristeza. "Temía que te sintieras así"
"No quiero volver"
"¿Eres demasiado rico como para molestarte por un trabajo inferior a tu nivel?" preguntó en tono sarcástico, porque estaba perdiendo y no lo soportaba.
Stiles hizo una mueca.
"Resulta que no habrá dinero" dijo. "Las acciones no valen nada. Mi mamá hizo una mala inversión y perdió millones de dólares" rió, pero la risa era hueca. "Siempre tendré que trabajar para poder vivir. Pero siempre pensé que sería así. Nunca esperé nada de mi madre. Me odiaba"
"Quizás se odiaba por haberlos dejado; ¿Has pensado eso?" preguntó Derek con suavidad. "No quería enfrentarse a lo que te hizo. Algunas personas prefieren vivir solas a admitir sus errores"
"Quizás" Stiles dijo "¿Pero qué más da ahora? Ella está muerta. Nunca sabré lo que sentía"
"¿Quieres saber cómo me siento?" Derek preguntó en un tono diferente.
Stiles lo miró con frialdad a los ojos. "Sí, lo sé. Soy demasiado joven para ti. Además, soy un punto débil que no te puedes permitir. Y te engañé. Tú lo dijiste"
Derek metió las manos en los bolsillos y lo miró con gesto de pena. "Cora me dijo que lo de la boda fue idea suya"
"Por supuesto le creíste a tu hermana. Pero a mi no"
Derek suspiró profundamente. "Tienes razón" admitió, sin discutir. "Hice que te fueras y no pude hallarte" sus ojos verdes brillaron. "Nunca sabrás cuánto lo sentí"
"Claramente lo sé" dijo Stiles con un suspiro. "Yo sentí lo mismo cuando fuiste tú quien no volvió en toda la noche"
"Quería volver, demasiado" murmuró Derek, sabiendo que ha llegado el momento de afrontar la verdad. "No podría tener las manos lejos de ti. De modo que pasé la noche en barracón de los vaqueros"
"Vaya, gracias por salvarme" murmuró Stiles en tono irónico.
Derek se irguió en un movimiento repentino que intimidaría a Stiles en otros tiempos.
"¡Debí haber regresado a casa y tomarte a la fuerza!" dijo, casi con rudeza. "Por lo menos así te habrías sentido demasiado débil para irte después de que acabara"
Stiles se sorprendió alzando levemente las cejas.
"¡Vaya!"
Derek se acerca a él y lo tomó de los hombros. "Escucha, pequeño. ¡Te quiero!" dijo entre dientes, y nunca había parecido un hombre menos cariñoso -. Te deseo, te necesito, y volverás a casa..."
"¿O qué?" susurró Stiles.
Derek lo apoyó contra la pared y se inclinó hacia él. "¡O recibirás lo que perdiste cuando me dejaste esa noche!"
Stiles llevó la boca hacia él, se relajó bajo su peso mientras Derek se inclinaba contra él y comenzó a besarlo con pasión salvaje. Las últimas semanas habían sido tan vacías, tan solitarias... ¡Ahora Derek estaba allí entre sus brazos y le dijo que lo amaba! ¡Y no fue un sueño!
Después de unos segundos febriles, Derek luchó por separarse de él. "Vamos adentro" dijo, en tono torturado.
Stiles se limitó a asentir. Sacó la llave de la billetera y entraron al apartamento. Derek ni siquiera pudo encender la luz. Lo tomó en sus brazos, con bolso y todo, y lo llevó directamente al dormitorio.
Momentos después, estaban desnudos en la cama, íntimamente abrazados.
"Oh Dios mío" murmuró Derek casi con reverencia. "¡Temía haberte perdido para siempre, Stiles! No podría haberlo soportarlo"
Se acurrucó contra él, consciente de su erección. Pero parece que Derek no haría nada al respecto. Se limitó a abrazarlo más.
"No me gusta estar solo" dijo y apoyó una mejilla contra el pecho caliente y desnudo de Derek.
"No volverás a estarlo. Nunca" lo acarició con una mano sobre su espalda e incluso deslizó la otra entre sus cuerpos para apoyarla en el estómago de Stiles. "¿Cómo te sientes?" preguntó de repente.
Él sabía de lo que estaba hablando.
"No creo estar embarazado" respondió. "Me siento muy cansado, pero eso podría ser a causa del trabajo, además no estaba en celo"
"Pero puedes estarlo"
Stiles sonrió. Si era un sueño, esperaba no despertar demasiado pronto, o nunca.
"Supongo" suspiró. "¿Qué pasaría si así fuera?"
"Me encantan los niños" respondió Derek de inmediato. "Y ya tengo treinta" agregó. "Puedes criarlos con tus rosas"
Stiles se puso rígido. "¡Mis rosas! Oh, Der..."
Derek contuvo el aliento. "Es la primera vez que me llamas así"
"Antes no me pertenecías" dijo Stiles con timidez.
Derek lo estrechó con fuerza entre sus brazos. "¿Y ahora si?"
"Eso espero, aún no me has marcado"
"Sí, lo sé. Y tú me perteneces" Derek se movió hasta que Stiles quedó recostado sobre su espalda. "No fui gentil contigo. Ni siquiera la primera vez. Pero esta noche todo va a ser lento y dulce, y cuando termine, ni siquiera recordarás cómo te llamas" declaró inclinando la cabeza y besando los labios de Stiles con suma suavidad.
"Qué engreído" bromeó él.
Derek rió. "Sí, veremos si es engreimiento..."
Y en esa ocasión fue inesperadamente suave, una fiesta de caricias delicadas y ritmos suaves que progresaron demasiado lentamente para el celo que Derek despertó en el joven cuerpo de Stiles.
Se inclinó hacia él y Derek se retiró. Lo calmó, y cuando se encontraba al borde de la locura, lo dejó de tocar y se calmó nuevamente. Luego volvió a empezar.
Y así pasaron las horas subiendo y hundiéndose en las olas de un ansioso mar de deseo hasta que Derek ya no pudo más y tuvo que ceder a su deseo. Pero tuvo que resistir las protestas y ruegos de Stiles.
"Deja que dure" susurró contra su boca. "Deja que dure hasta que puedas. Cuando ocurra verás porqué no quiero que te apresures"
Stiles ya estaba temblando y todo su cuerpo palpitaba. Recibió los poderosos movimientos de las caderas de Derek, mientras que jadeaba por igual.
"Es ... tan placentero" susurró. "Tanto...!"
Derek sintió sus movimientos frenéticos, notó el deseo en su voz mientras le pedía más. Y lo complació con movimientos rápidos, suaves y profundos como cuchilladas de puro placer. Stiles cerró los ojos y apretó los dientes con fuerza mientras la tensión alcanzaba dimensiones casi insoportables.
"Sí. Ahora. ¡Vamos"! exclamó Derek.
El tiempo había parado. Stiles superó una barrera intangible y cayó, temblando de placer y ardiendo con él. Ajeno a todo, no sabía dónde estaba.
En algún momento se dio cuenta que el ronco gemido que provenía de la garganta del hombre que estaba sobre él, notó la violenta convulsión de su cuerpo, el calor que lo había invadido de repente y lo consumía por dentro. Sintió un dolor sordo en el cuello, y una presión placentera en su entrada. Nuevas olas de calor y placer lo invadieron y perdió el conocimiento durante esos preciosos momentos de insoportable placer gimiendo mientras se desvanecía.
Derek lo abrazó y lo consoló. Besó sus párpados, sus mejillas, su boca. Sus cuerpos permanecieron unidos, y cuando Stiles recobró la conciencia, vio las pupilas dilatadas de los ojos de Derek brillando con el exceso de pasión.
"Sabes ya que te amo, ¿o necesitas que lo repita una docena de veces más?" susurró junto a su oído.
Stiles logró mover la cabeza. "Lo sé, lo he... sentido" dijo con voz ronca y se ruborizó cuando sintió lo unidos que estaban. "Yo también te amo. Pero eso ya lo sabías"
"Sí" respondió suavemente, "Lo supe la primera vez que me dejaste tocarte" sonrió cuando vio la sorpresa en el rostro de Stiles. "Eras tan inocente... No eras la clase de omega que hubiera permitido a nadie tomarse esas libertades. Tenías que enamorarte. Y ahora haces que me sienta el mejor amante del mundo"
"Lo eres" susurró Stiles.
"Oh, no" Derek volvió a sonreír. "Solo lo crees porque no tienes a nadie con quien compararme"
"Daría lo mismo"
Derek acarició suavemente la mejilla de Stiles. "Supongo que tienes razón, porque estar contigo se siente como la primera vez, siempre. No puedo recordar a otras personas"
Stiles le da una suave palmada en los hombros. "¡Y más te vale no hacerlo!"
Derek sonríe afablemente. "¿Me amas?"
Stiles se acurrucó contra él. "Desesperadamente"
"Trata de escapar de nuevo" sugirió Derek, " eres mi esposo y mi compañero. No podrás pasar de la primera cerca"
Stiles frunció el ceño. "Eso me recuerda algo. ¿Y tus hermanos?"
"Cora y Alex están en Denver"
"¿Qué hacen en Denver?"
Derek se encogió de hombros. "Alejarse de mí. De hecho, no fui ambale con ellos estos días"
"¡No me digas! ¿Y eso es raro?"
Derek pellizcó cariñosamente a Stiles y él dio un gritito. "Prometo ser un ejemplo de cortesía cuando volvamos a casa"
Stiles rodeó el cuello de Derek con sus brazos. "¿Cuándo volvemos a casa?"
Derek sonrió y comenzó a moverse sensualmente con seriedad. Y sus movimientos dieron resultados inmediatos.
"Aún no..."
Dos días después regresaron a la finca Hale. Y todavía seguían sonriendo. Stiles decidió no hacer de inmediato su carrera en horticultura porque no podía dejar a Derek estando recién marcado por su alfa.
El curso podía esperar.
Así que solo quedaba una pequeña preocupación: compartir la habitación con Herman, aunque quería a Derek más que suficiente para tener a su mascota... en otra habitación. Pero cuando abrió la puerta del dormitorio de Derek, se sorprendió de que el gran acuario hubiera desaparecido. Se giró hacia Derek con expresión preocupada. Lo rodeó con sus brazos y lo jaló hacia sí, alegrándose de que sus hermanos y la señora Lewis aún no habían llegado.
"No pensarías que estaría en la residencia con los niños, ¿no?"
"¡Pero lo querías!"
"Pero te quiero aún más" dijo Derek con sencillez. "Me encontré con un amigo que señaló que mi pitón es especial. Así que se la di. Sé que la cuidará bien"
Stiles le acarició la mejilla con cariño. "Gracias"
Se encogió de hombros y sonrió. "Sí, construí el nido. Ahora es tu turno"
"Quieres que se llene, ¿no?"
Derek se limitó a apretarlo contra su pecho.
"Haré lo posible" susurró Stiles, "estoy tan feliz, Der"
"Yo también" dijo y lo besó con suavidad "Y ahora, solo falta una cosa para ser el hombre más feliz del mundo"
Stiles lo miró con gesto expectante y brillo malicioso en sus ojos.
"¿En serio? ¿Qué es?" preguntó sugestivamente.
"¡De un maravilloso bizcocho!" exclamó Derek "¡Con mantequilla de manzana!"
"¡Mentiroso! Entonces, me has camelado para venir aquí por tu estómago, no por tu... ¡Der!"
Rió juguetonamente mientras lo tomaba en brazos y lo dejaba con suavidad sobre la cama. "No dije que no pensaba pagarlo" murmuró mientras comenzaba a deshacer los botones superiores de la camisa de Stiles.
"En ese caso... ¡te haré dos bizcochos!"
Para cuando Cora y Alex llegaron, Derek ya se había comido medio bizcocho. Sus hermanos se lanzaron sobre el resto.
"¿Qué van a hacer cuando le construya una casa Stiles como hizo Laura con Camren?" preguntó Derek después de un rato.
Cora y Alex lo miraron horrorizados. Después se miraron entre sí.
"Cada vez que conocemos a una persona que sea buena cocinera, llega alguien, se casa con ella y se la lleva" protestó Alex. "Primero Laura y ahora Derek!"
"Pero tienes que admitir que se lo pasan bien" dijo Cora. "Además, Erica no puede cocinar, y Boyd está casado con ella a pesar de todo"
"A Boyd no le gusta tanto el bizcocho"
"Tienes razón" dijo Cora.
Alex mira a Stiles, que estába sentado en el regazo de su esposo, y le daba un trozo de bizcocho. Suspiró. También llevaba mucho tiempo solo.
"No me casaré con alguien solo porque haga bizcochos" gruñó.
"Yo tampoco" concordó Cora mientras cortaba otro pedazo. "Además, con nuestra suerte nunca encontraremos omega. Y si lo hacemos, no sabrán cocinar"
"Sería bueno por un tiempo buscar una ama de casa veterana que pueda hacer pan" dijo Derek "alguien que se ocupe de ustedes cuando nos vayamos"
"Se cuidar de mí mismo" protestó Alex.
"Yo también" aseguró Cora.
"Pueden ser lo tercos que quieran" dijo Derek, "pero un día cambiarán de opinión"
"¡Ni en un millón de años!" gritaron Alex y Cora al tiempo.
Más tarde, entre los suaves brazos de Stiles, Derek recuerda el tiempo en el que pensaba al igual que sus hermanos. "Caerán como conos cualquier día" murmuró.
"Si tienen suerte" asintió Stiles.
Derek lo miró seriamente a los ojos. "Si tienen suerte" repitió. "¿Crees que valgo la pena a pesar de todos los problemas que te di, Stiles?"
Stiles asintió. "¿Y yo?"
"Nunca has sido un problema" Derk lo besó tiernamente. "Siento habértelo hecho pasar tan mal"
"Ahora me estás compensando" dijo Stiles en voz baja. "Te prefiero a ti por encima de un millón de dólares, Der" le susurró a los labios. "Te prefiero antes que el mundo entero"
Si Derek no hubiera estado tan ocupado en seguir su instinto, le habría respondido lo mismo a Stiles. Pero estaba seguro de que él ya lo sabía.