Mi destino en este mundo de mierda
es ser del arte la última sierva
para que el hombre obtenga su placer.
Pero si realmente quieren saber
qué es lo que siento cuando me desvisto
con hábil movimiento y luz dorada,
durante este larguísimo striptease,
que yo siento: nada.
Ya van a ser las doce. Pierdo el tren.
El queso es mejor en el otro almacén.
La gorda dijo: “Esto termina mal.
Él tiene un arma y la va a usar.”