La primera versión, nacida en 1967, fue obra de grandes talentos. La letra es de Francisco de Salles San Miguel, conocido como “Salo”, mientras que la música corrió a cargo de Adriano Reyes. La voz inmortal de Rafael Peralta, un ícono de la Nueva Ola, Antofagastino y recordado por interpretar en español clásicos italianos como "El baile de la baldosa" de Rita Pavone y "Contigo en la playa" de Nico Fidenco, le dio vida a este himno. La grabación fue todo un evento: se realizó en el gimnasio de la Base Naval, con la banda de la Segunda Zona Naval como acompañamiento. Imagina el eco de esos instrumentos y esa voz resonando por primera vez, llenando de orgullo a quienes lo escucharon. (podrás encontrar esta versión con introducción y sin ella)
El legado de esta versión quedó plasmado en vinilos únicos, uno celeste y otro negro. Estas joyas musicales fueron un regalo exclusivo para los socios en los años 80, y hoy son tesoros buscados con ansias por los fanáticos en tiendas de antigüedades. Cada uno cuenta una historia, no solo del club, sino de la época en que Huachipato consolidaba su lugar en el fútbol chileno.
Décadas más tarde, en 2003, el himno recibió una nueva vida gracias a Ricardo Arce Eriz, quien se encargó de los arreglos y la digitalización. Arce, conocido también por clasicas canciones como "Vamos Huachipato", "Junto a la familia Acerera" y "Todos alentando a nuestro equipo", logró capturar el espíritu original del himno, adaptándolo a los nuevos tiempos sin perder su esencia.
Pero la magia del himno no se detiene allí. Muchos han rendido homenaje a esta melodía, y entre ellos, destaca la versión de "Los Bunkers". Con su sello característico, esta banda logró reinterpretar la esencia acerera.
A continuación podrás leer sobre la historia de nuestro himno contada por su autor.