En septiembre de 1998, Huachipato se enfrentaba a Osorno en el mítico Parque Schott, y Juan Carreño "El Candonga", se convirtió en el protagonista de un episodio memorable. Tras ser expulsado, Carreño se dirigía a camarines cuando los rivales comenzaron a encararlo. Como un boxeador en plena pelea, empezó a lanzar golpes, comenzando con el arquero Hernán Caputto, quien, tras recibir un par de derechazos, terminó en el suelo.
La batalla se intensificó, y cuatro jugadores sufrieron la furia de Carreño, que no se quedó atrás a pesar de ser rodeado. La policía tuvo que intervenir para separar el caos que se desató en la cancha, dejando una huella imborrable en la historia del fútbol chileno.
Recordando el incidente, Carreño confesó:“Fue un córner, le ofrecí la mano a Caputto y me respondió: "Con razón te dejaron fuera del Mundial"... Después, alguien me apretó los testículos y le solté un charchazo"..."Al final, uno aprende que en el barrio o pegas o te cagan,hay que tirar a matar siempre". Y para cerrar con broche de oro, Jorge "Pindinga" Muñoz, un compañero de Huachipato, agregó que la locura se desató cuando el asistente de Osorno se fue al suelo tras un cornete de Candonga. ¡El caos estaba servido!. Aunque recibió una sanción de seis meses, aceptó la decisión con reflexiones "No es para sentirse orgulloso, era ídolo de los niños de Huachipato"
Un día que quedó grabado, no solo por el juego, sino por la intensa batalla que se vivió en el césped.