Para empezar hay que decidir lo que se quiere hacer en el programa de radio y después deben enumerarse las tareas a realizar, repartir las responsabilidades entre quienes participan y establecer los plazos para que cada cual prepare su parte. Hay tener el trabajo organizado para que el programa salga bien.
Para poner en marcha el proyecto de radio del centro, es recomendable realizar algunas actividades introductorias. De esta manera, el alumnado conocerá los tipos de textos que se utilizarán durante la emisión y se formará en el uso de cada uno antes de realizar un programa de radio real. He aquí algunas ideas:
Cuestionario: Cada alumno/a, basándose en un tema aprendido en clase, debe crear un cuestionario y entregarlo a otro/a. Este último debería responder lo antes posible.
Argumentación: Partiendo de un tema o situación previamente propuesto, cada alumno y alumna buscará argumentos a favor o en contra.
Debate: Pueden ser de dos tipos: preparados o improvisados. Para improvisar solo hace falta un tema y una persona que modere, una vez que se decide eso se puede comenzar el debate. Para el debate preparado, se propondrá un tema de debate y se buscará información sobre él para poder debatirlo.
Entrevista: Alguien se convierte en experto en un tema que domina y el resto del alumnado le hacen preguntas sobre este tema.
Una vez realizadas estas secuencias, podrán establecer secuencias reales a lo largo del programa de radio, tales como:
Noticias: se puede hacer una secuencia de información narrada por los alumnos.
Entrevistas: Traemos a una persona a la escuela para entrevistarla o hacemos la entrevista fuera y la grabamos. La entrevista es un trabajo interesante porque permite trabajar en grupo y después realizar un trabajo editorial para contarla.
Reportajes: es un trabajo similar al de la entrevista pero el tema será más amplio. Entrevistaremos a más de una persona y también tomaremos el sonido del entorno... Es más completo que una entrevista, vamos al fondo del tema. Por supuesto, los reportajes se realizarán fuera.
Joxe Juan Ugalde dice que la escuela puede ser una gran fuente de contenido para la radio: es un ambiente vivo y genera muchos temas de los que podemos hablar. Pero no debemos olvidar que la radio es una herramienta para difundir información y entretener a la gente, por eso, al de decidir el contenido de un programa de radio, debemos tener en cuenta estas tres cuestiones:
A QUIÉN hablaremos
Sin duda, el alumnado es el principal cliente de Radio Escolar y es a quien tenemos que dirigirnos porque es el principal destinatario de nuestro mensaje. También la gente del barrio o pueblo apreciará recibir información desde dentro la escuela, les gustará saber qué están haciendo estudiantes y docentes. La radio puede ser un altavoz de lo que sucede dentro de la escuela.
En todo caso es cada escuela quien decidirá a quién quiere dirigirse.
QUÉ le diremos
Siempre algo que llame la atención del oyente. Estudiantes y docentes deben decidir temas y formatos de la Radio Escolar: noticias, entrevistas, revistas, reportajes, música, versos, chistes, canciones en vivo, concursos. La radio debe cobrar vida haciendo que el alumnado se sienta como un verdadero periodista. Para ello, el docente también debe creer en el proyecto. Hay que poner algunas cosas interesantes en el aire si queremos la atención del oyente.
Hay que darle rienda suelta a la creatividad. Todo se puede lograr si lo que hacemos en la radio es fresco, ameno y creíble.
CÓMO se lo diremos
Cumpliendo las características básicas del lenguaje radiofónico:
El mensaje debe ser directo, corto, conciso y claro: frases cortas, máxima información con las menos palabras. posibles
Utilizando lenguaje de calidad; que lo que decimos sea comprensible y se diga de forma correcta.
Lo que se entiende no siempre es correcto, pero lo que es correcto no siempre es comprensible.
Una buena opción sería hacer que cada programa trate un tema. De este modo se puede transmitir la información, profundizar en el tema elegido y complementarlo con entrevistas, reportajes, debates o cualquier otro recurso que pueda ser de interés para el alumnado. Por ejemplo, se puede hacer la reseña de una película en particular, un programa sobre el tratamiento de las basuras, una sesión de música centrada en el rap o un informativo con noticias de la escuela. Esto facilitará la estructuración del contenido.
También se puede utilizar la radio para trabajar temas de cualquier área de conocimiento, repasar lo aprendido, consolidarlo y profundizar en diferentes aspectos de un tema. Se puede hacer un programa cultural sobre la II Guerra Mundial, un espacio de microcuentos para leer y escribir, un programa de noticias en inglés, un concurso de radio con preguntas de geografía...
Las normas lingüísticas son las mismas para la radio, la prensa y la televisión, pero cada medio tiene a su vez sus propias "reglas". En el caso de la radio escribimos “textos sonoros”, esto es, textos que van a ser leídos en voz alta. Por tanto, al escribirlos, hay que tener en cuenta que son textos que alguien escuchará y que esa persona no lo podrá releer ni volver a escucharlo.
Cuando se lee un texto y hay alguna expresión o palabra que no se entiende, se puede volver al principio y releerlo. Esto no se puede hacer en la radio, las personas que escuchan deben entender lo que se dice a la primera ya que no tienen la posibilidad de volver a escucharlo. Esto obliga a seguir algunas pautas al escribir el guión:
Escribir como se habla: Para ser más exactas hay que escribir “casi como se habla” y usando lenguaje adecuado. Las personas que hablando por radio se dirigen a sus oyentes suelen ser mejores que las que parecen estar leyendo en voz alta.
Escribir oraciones cortas: Es mejor escribir dos oraciones simples que una oración larga y compleja. Las personas que escuchan tienen que recordar hasta el final de la oración lo que se dijo al comienzo para poder entenderla.
No usar palabras largas si se pueden decir lo mismo con otras más cortas. Es interesante aprender nuevas palabras y ampliar vocabulario pero en este caso, es más claro para la audiencia usar palabras simples y dejar las más difíciles para hacer una presentación escrita.
Leer el texto en voz alta antes del programa. De esta manera, se pueden localizar dificultades que quizás no se noten cuando lee en bajo: oraciones demasiado largas o palabras difíciles de pronunciar.
Resaltar lo más importante del guion. En cada oración escrita, habrá algunas palabras que deben resaltarse para decirlas más alto o con más vigor. También hay otras instrucciones que conviene apuntar en el guion por ejemplo las pausas para dar significado al texto o para respirar.
Sea como sea, el guion tiene que ser una herramienta útil para hacer un programa de radio, por lo que todas las personas que lo utilizan deben entenderlo bien.
Se trata de un esquema general y aunque tendremos la posibilidad de introducir cambios en el futuro, lo haremos con la intención de que lo que hagamos sea útil. En la misma pauta diferenciaremos la parte literaria escrita en minúsculas y la parte técnica escrita en mayúsculas. En la radio se suelen utilizar dos tipos de pautas:
Pauta fija: Se utiliza la misma pauta en todos los programas de radio. La pauta de cada día se construye sobre el modelo del anterior. Los cambios están previstos y cada día los contenidos son diferentes pero la organización no cambia. Se utiliza habitualmente en informativos.
Pauta abierta: adaptada a los contenidos de cada día. Tiene ventajas a la hora de adaptar el programa a la actualidad. Las pautas abiertas se utilizan frecuentemente en magazines.
Este tipo de guión toma el nombre del término teatral italiano Scaletta. Así como la Pauta corresponde al programa de radio en general, la Escaleta corresponde a un programa concreto, por tanto tiene que ser bastante más precisa. De hecho, en la pauta aparecen los componentes que configuran la estructura del programa de radio y en las Escaletas las secuencias que van a aparecer en un día concreto.
Las Escaletas muestran las secuencias del programa radiofónico, medidas en segundos y minutos y ordenadas cronológicamente. Aunque se trata de un guión muy simplificado, para que sea práctico se incluyen los contenidos desarrollados en el guión. Por ello, es habitual sustituirlo por un guión completo en algunos programas de radio diarios.
A diferencia de lo que ocurre en la Pauta, en la Escaleta, además de diferenciar entre lo literario y lo técnico, las indicaciones técnicas son muy concretas.
El guion literario es un guion que sólo explica la parte argumental o literaria del programa de radio, sin explicaciones técnicas. Además de los textos completos que cada locutor o personaje necesita leer o decir, se incluyen los planos y algunos recursos sonoros que intervienen.
Cuando añadimos explicaciones técnicas al guion literario tenemos un guion técnico o completo. El guion técnico debe contener todos los detalles, los medios técnicos que van a participar y el momento y orden de aparición. Por eso a veces se llama guion completo.
En el guion técnico se añaden datos precisos relativos a las indicaciones generales expuestas en el literario: una fuente de un turismo, un autor, dónde empezar y hasta dónde, planos, duración…
Hay que diferenciar bien las explicaciones literarias -texto a leer o decir- de las notas técnicas -las relacionadas con el control-. Las primeras, en letra normal, y las de control, en mayúsculas.