Los 13 alumnos de 2º Bachillerato realizaron un intercambio con alumnado polaco de Zabrze durante el mes de febrero, acompañados de José María y Alejandro, sus profesores.
Zabrze, es una ciudad pequeña, pero extendida en el territorio, pues la tipología constructiva es de casas de poca altura. Tiene una buena red de tranvías y está recorrida por el ferrocarril, que enlaza la ciudad con toda la región sur de Polonia.
Conserva un antiguo barrio minero de casas de ladrillo.
Nuestra experiencia, terminó con un hasta pronto, puesto que el profesorado polaco vendrá a visitarnos el próximo curso. Aquí les esperamos y les recibiremos con la misma amabilidad que nos han tratado.
José María Ramos Santos
El primer día nos adentramos en la realidad de esta ciudad al sur de Polonia, a las cinco de la tarde, la noche se cierne sobre la ciudad y nada invita a salir a la calle; pocos paseantes y pocos lugares en los que refugiarese. Cada cuarto de hora eran omnipresentes en toda la ciudad campanas. El tiempo pasa lentamente, al compás de las campanas, que nos recuerdan que la ciudad viven en sus sonidos.
Lo primero que hicimos fue visitar el Instituto técnico y sus instalaciones. Conocimos al equipo directivo, profesores y alumnos.
El centro tiene una amplia variedad de estudios, formación militar, deportiva, hosteleria y restauración, técnica... impartida en las instalaciones repartidas en dos barrios de la ciudad.
El lunes 12 pusimos en práctica el programa del intercambio e colaboración con los alumnos y profesores polacos con el que compartíamos la experiencia.
En Zabrze un rabino en polaco nos acompañó en la visita a un antiguo cementerio judío del siglo XIX, contándonos la historia de la comunidad judía.
Para conocer la riqueza de la comarca, visitamos una antigua mina de carbón Guido, recorriendo un tramo en barca por su río subterráneo.
Nos desplazamos a Katowice, el centro comercial más cercano, con su centro cultural y de congresos de la región.
A continuación, nos desplazamos a Cracovia, origen del reino de Polonia.
Visitamos la ciudad universitaria y la zona turística con sus iglesias, la plaza del Mercado de los Paños, la antigua judería.
Allí disfrutamos de los palacios en la colina de Wavel. La ciudad está recorrida por el río Oder, frontera natural entre Polonia y Alemania. En la ciudad se pueden visitar iglesias de altas torres, los enanitos desperdigados por todas las calles y el hotel Monopol, donde se alojaba Hitler cuando visitaba la ciudad.
Visitamos el campo de concentración de Auschwitz II donde fueron enviados a las cámaras de gas 1,1 millones de personas.
Paseamos por sus instalaciones donde se mantienen las casas de los presos, las cámaras de gas y la vía férrea por la que llegaban los vagones cargados de presos. Un recuerdo de la trágica historia de Europa.