Freya, la Bruja del Bosque, es una diosa Vanir desterrada. Antigua líder Vanir y antigua reina de las Valquirias. Ex-esposa de Odín, madre de Baldur y ex-reina de Asgard. Inicialmente aliada de Kratos y su hijo Atreus, se convierte en su enemiga tras el asesinato de su amado pero distanciado hijo.
Freya había sido la líder de los dioses Vanir, y había accedido a casarse con Odín para traer la paz entre los Vanir y los Aesir, quienes estaban en guerra. Durante ese tiempo se convirtió en la reina de las Valquirias. En algún momento durante su estancia en Asgard como esposa de Odín, este comenzó a aprender la magia especial de Freya y comenzó a usarla con propósitos injustificados, incluso usándola contra ella. Freya eligió dejar a Odín debido a sus injustas decisiones, pero no pudo huir y volver con su propia gente de Vanaheim en busca de refugio, ya que ellos vieron su matrimonio con Odín como una traición, lo que la obligó a huir a Midgard.
En su huida, Freya fue descubierta por Odín, provocando la ira y el rencor del dios. En su enojo la maldijo para que no pudiera salir de de Midgard, y para que no pudiese dañar a cualquier criatura viviente, ya sea por medios físicos o mágicos. Además, Odín le quitó a Freya sus alas de Valquiria y las escondió en un lugar desconocido. Algunos vieron esto como una crueldad por parte de Odín, ya que Freya contenía un espíritu guerrero y la maldición la obligaría a no hacer otra cosa más que vivir en aislamiento.
Lo único que apreciaba de su matrimonio con Odín era su hijo, Baldur. Lo amaba profundamente, pero una profecía predecía su muerte, lo que la impulsó a encontrar una manera de prevenirla. Con sus miedos controlándola, Freya hechizó a su hijo, otorgándole invulnerabilidad. Esperaba que el hechizo salvara a su hijo de la muerte y a ella misma del dolor de la pérdida. Sin embargo, su hechizo dejó a Baldur incapaz de sentir nada en absoluto, incluido el gusto y otros placeres. Lleno de furia y resentimiento, Baldur le exigió a su madre que le quitara el hechizo, pero ella afirmó que no podía y trató de asegurarle que lo que había hecho era por su bien. Baldur no estaba convencido ni conmovido por su amor maternal. Trató de matarla pero no pudo obligarse a hacerlo y en su lugar prometió que la odiaría y nunca la perdonaría. Freya permaneció impasible ante el deseo de su hijo de volver a sentir y que sus propios miedos provocaron el tormento que Baldur padece. De hecho, le mintió a su hijo al afirmar que no sabía cómo romper el hechizo, cuando en realidad era el muérdago el único elemento que podría romperlo.
Bajo el alias de la Bruja en el Bosque, Freya se encuentra por primera vez con Kratos y Atreus tras un incidente donde Atreus dispara una flecha y hiere a un jabalí que ella está protegiendo. Kratos y Atreus acuerdan ayudar a sanar al jabalí y son dirigidos al interior del hogar de la bruja. Freya toma cariño inmediato a Atreus y se convierte en su amiga. Kratos, sin embargo, desconfía de ella. Cuando Atreus está afuera recolectando ingredientes del huerto para el brebaje curativo, Freya le revela a Kratos que sabe que él es un dios extranjero y le advierte que los dioses nórdicos no tolerarán su presencia en sus reinos. Continúa expresando sus preocupaciones por Atreus, y el hecho de que Kratos lo mantiene ignorante de su verdadera naturaleza, pero Kratos afirma con severidad que no le concierne.
Una vez la vida del jabalí no corre peligro, Freya agradece a Kratos y Atreus el haber ayudado colocándoles un sello de protección que evitará el ser localizados por los dioses nórdicos. Antes de irse, Atreus le pregunta a Freya si volverán a verse, a lo que ella sonríe y responde amablemente "tanto o tan poco como deseéis".