Baldur es un personaje introducido en God of War (2018) como el antagonista principal, presentado en un comienzo como "El desconocido" (esp) o "El extraño" (latam). Baldur es un dios Aesir, hijo de Odín y Freya, y hermano de Thor.
Baldur era un Aesir, hijo de Odín y Freya, y hermanastro de Thor, Heimdall y Tyr, entre otros. Tras su nacimiento, las runas predijeron una muerte. Decidida a evitar su muerte a toda costa, Freya en algún momento colocó un hechizo sobre él que lo hizo invulnerable a todas las amenazas, tanto físicas como mágicas.
No obstante, el hechizo tenía una debilidad: el muérdago. Para asegurarse de que nadie se diera cuenta de la debilidad del hechizo, maldijo a Mimir para evitar que hablara al respecto. Sin embargo, el hechizo tuvo un efecto secundario en Baldur, eliminando su capacidad de sentir físicamente cualquier cosa. Ya no podía sentir nada, ni dolor ni placer, ni saborear ni oler, tampoco sentir la temperatura del lugar donde estuviese. Las súplicas de Baldur a Freya para que deshiciese el hechizo cayeron en saco roto, insistiendo en que Baldur se lo agradecería con el tiempo. Baldur, indignado, estaba consumido por el odio hacia su madre hasta el punto de intentar matarla. Gracias a la más mínima cantidad de amor hacia su madre que aún le quedaba, la dejó vivir, asegurando que no quería volver a verla nunca jamás.
Después de abandonar a su madre, pasó 100 años en Asgard criándose con su padre Odín, su hermano Thor y sus sobrinos Magni y Modi. Tantos años bajo el hechizo de su madre pronto pasaron factura a Baldur, que enloqueció debido a su incapacidad sensorial. Su resentimiento hacia su madre no hizo más que crecer, y no deseaba nada más que matarla por las décadas de sufrimiento que ella le había causado sin darse cuenta, arrepintiéndose de haberle perdonado la vida. Durante este tiempo, Baldur también se convirtió en esclavo de su padre, con la esperanza de que su continuo servicio eventualmente lo liberaría de su maldición, aunque Mimir piensa que Odín simplemente estaba mintiendo acerca de poder arreglar su condición para que su hijo siguiese haciendo cualquier cosa que le pidiese.
Mientras Kratos instruye a su hijo Atreus sobre el control de la ira, un estruendo interrumpe la conversación. En ese momento alguien afuera golpea la puerta de su hogar con insistencia. Kratos le ordena a Atreus esconderse bajo un suelo falso, y se dirige a la puerta para atender al visitante. Tras la puerta se encuentra a un hombre desconocido, de torso descubierto y tatuado, quien quiere respuestas sobre algo que Kratos desconoce. Ante la negativa de Kratos, Baldur intenta por todos los medios provocarlo, hasta que logra su objetivo.
Aunque en apariencia Baldur muestra debilidad, no tarda en demostrar una enorme fuerza y velocidad, mayores incluso que la del espartano, comenzando una violenta batalla. A pesar de la desventaja, Kratos consigue una difícil victoria. Durante el enfrentamiento se entera que Baldur fue enviado por Odín en busca de respuestas.
Kratos se deshace del cuerpo de Baldur asumiendo que lo ha asesinado al romperle el cuello. Sin embargo, Baldur sobrevive y eventualmente se reúne con Magni y Modi, sus sobrinos, para visitar a Mimir en la Cumbre y obtener respuestas sobre Kratos y su hijo. Mimir afirma no saber dónde están, y Baldur se retira con sus sobrinos, dejando atrás a Mimir. Mucho después, Baldur realiza una emboscada a Kratos, Atreus y Mimir, quienes regresan a la Cumbre con los elementos necesarios para abrir el portal que lleva a Jötunheim.
"Por mucho que me ataques... no me vencerás. Tu viejo cuerpo cederá; pero antes de que esto acabe, debes saber una cosa... no puedo sentir nada de esto..."
En su primera aparición es presumida ya que no puede morir de ningún medio, y se burla de Kratos por ser más lento que él. Ya cuando recuerda el pasado se enoja y quiere matar a su madre. Y en el final cuando pierde su hechizo se vuelve más energético y agresivo porque siente de nuevo, aun así después de que Kratos le dio otra oportunidad, él trató de matar a su madre.
Tal y como el propio Baldur dice, su personalidad es diferente a la de su hermano Thor, quién según Mimir es un tipo loco que disfruta matar a sus víctimas. Baldur no buscaba una batalla o masacre en su primer encuentro con Kratos, solo buscaba respuestas y se vio impulsado a iniciar un combate por la negativa del espartano, más adelante en la batalla se compara con su hermano reiterando que no son iguales.
Baldur como un dios tiene todos los aspectos físicos cientos de veces mejores que un mortal hasta más que un dios o gigante, tiene gran velocidad con la que domina a Kratos, también gran fuerza pero no supera a Kratos en este aspecto, están básicamente igualados ya que durante su "duelo de fuerza" ninguno pudo hacer retroceder al otro.