Nació: Oaxaca, 27 de febrero de 1882
Murió: Cd. De México el 30 de junio de 1959
Ocupación: Abogado, político, escritor, educador, funcionario público filósofo y rector.
Distinciones: Doctorado Honoris Causa por la Universidad Nacional Autónoma de México (1951)
Gran Cruz de la orden civil de Alonso X el sabio (1952)
Miembro del Colegio Nacional Academia Mexicana de la Lengua.
Obras literarias:La raza cósmica (1925) y su autobiografía, en cuatro volúmenes: Ulises criollo (1936), La tormenta (1936), El desastre (1938) y El proconsulado (1939). Miembro fundador de El Colegio Nacional el 15 de mayo de 1943.
¡Saludos! Soy José Vasconcelos, un filósofo y educador mexicano que dedicó gran parte de mi vida a impulsar la educación en mi país.
Durante mi gestión como Secretario de Educación Pública en la década de 1920, trabajé incansablemente para promover una educación pública, gratuita, laica y obligatoria en México. Bajo mi liderazgo, se crearon nuevas escuelas primarias, secundarias y normales, se mejoró la formación de maestros y se implementaron programas educativos más completos e inclusivos.
También fui uno de los fundadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), una de las instituciones de educación superior más importantes de mi país y de América Latina. Mi objetivo era crear una universidad libre, donde se pudiera estudiar cualquier carrera, sin importar la situación económica o social del estudiante.
Además, fui un defensor de la cultura mexicana y de las lenguas indígenas de mi país. En mi obra "La Raza Cósmica" promoví la idea de una raza mestiza, que combinara lo mejor de las culturas indígena, europea y africana. Creía que la educación era la clave para construir una sociedad más justa y equitativa.
En resumen, mi legado en la educación de México es muy amplio, desde la creación de nuevas escuelas hasta la fundación de una de las universidades más importantes de América Latina. Siempre trabajé para que la educación fuera accesible a todos los mexicanos, independientemente de su origen o situación económica, y creo que ese es uno de mis mayores logros en la vida.
Doctorado Honoris Causa por la Universidad Nacional Autónoma de México (1951)
Tuvo la oportunidad de comenzar sus estudios de primaria en Texas y en Coahuila, donde estudió el idioma inglès y la religión; sin embargo, por factores económicos y laborales de su padre, debió continuar su educación en el Instituto Científico de Toluca y en el Instituto Campechano, en la ciudad de Campeche; para luego ingresar a la escuela Nacional Preparatoria y posteriormente en la Escuela Nacional de Jurisprudencia, donde obtuvo el título de licenciado en derecho en 1907.
Vasconcelos participa con otros jóvenes mexicanos críticos de los excesos de la educación positivista impuesta por Justo Sierra, ministro de Instrucción Pública del gobierno de Porfirio Díaz. Colaboran en la fundación del Ateneo de la Juventud Mexicana, más adelante conocido como el Ateneo de México. Lo novedoso del Ateneo no radicó en su disposición a criticar los excesos del porfiriato, sino en la calidad de las críticas sagaces emanadas de la generación de jóvenes intelectuales que le dieron vida. La más importante de ellas tiene que ver con el rechazo del determinismo y mecanicismo del positivismo comtiano y spenceriano y el llamado a dotar a la educación de una visión más amplia, que rechazara el determinismo biológico del racismo y que encontrara una solución al problema de los costos de los ajustes sociales generados por grandes procesos de cambio como la industrialización o la concentración urbana.
Aunado a ello, en oposición al planteamiento oficial de Sierra y los funcionarios del porfiriato, llamados «los Científicos», de promover una visión única del pensamiento filosófico (positivista y determinista),
Vasconcelos y la generación del Ateneo proponían:
la libertad de cátedra,
la libertad de pensamiento
la reafirmación de los valores culturales, éticos y estéticos en América Latina.
Participa en el grupo anti reeleccionista que se levanta junto con Francisco I. Madero contra el gobierno de Díaz. Y dirige un periodico llamado "El antirreleccionista", del mismo nombre del partido.
Luego es designado para la cartera de la Instrucciòn pùblica pero por un breve tiempo porque no puede desarrollar sus ideas de educación pública. Renuncia al cargo y se va de exilio a Estados Unidos de Amèrica en la época de la revolución, el 9 de febrero de 1913.
Durante el gobierno de Victoriano Huerta, Vasconcelos en su exilio, busca el apoyo de países como Inglaterra y Francia para que no le dieran el apoyo el gobierno mexicano. Al derrocarse este gobierno y luego quedar en manos de Carranza es nombrado encargado de la Preparatoria Nacional, pero al tener discrepancias con Carranza, vuelve a salir exiliado, y regresa aliándose con Álvaro Obregón. Siendo el presidente Adolfo de la Huerta lo delega como encargado del Departamento Universitario y de Bellas Artes, cargo que incluía la rectoría de la Universidad Nacional de México.
Al ser nombrado rector de la Universidad Nacional dijo «Yo no vengo a trabajar por la Universidad sino a pedir a la Universidad que trabaje por el pueblo». Las acciones que realiza como rector de la universidad fueron básicamente para divulgar los clásicos (literatura, música, arquitectura, etc.). Empieza con proyectos que pretendieron humanizar a la comunidad universitaria.
Su espíritu iberoamericano, expresado en su obra literaria, queda también reflejado en la propuesta al Consejo Universitario, en abril de 1921, del escudo que la actual UNAM ostenta hasta la fecha y en el que plasma su convicción de que los mexicanos deben difundir su propia patria con la gran patria hispanoamericana como una nueva expresión de los destinos humanos. La leyenda que propone para dicho escudo constituye hasta ahora el lema de la Universidad Nacional: «Por mi raza hablará el espíritu».
Fue nombrado el primer Secretario de Educación pública: desde la rectoría, inició un proyecto de difusión cultural al país, escuelas rurales, edición de libros, promoción del arte y la cultura. La educación postulaba a ser laica, gratuita y obligatoria.
Se le llamó el apóstol de la educación porque debido a su formación católica y gran carisma, logró que los maestros rurales se convirtieran en un ejército de paz y colaboración para el bien de sus comunidades.
Dividió la secretaría en tres grandes departamentos que abarcaban todos los institutos de cultura: escuelas, bibliotecas y Bellas Artes.
El primero comprendía la enseñanza científica y técnica tanto teórica como práctica.
El segundo era un complemento de la campaña de alfabetización y del primer departamento, aparte de ser un servicio para quien no podía inscribirse a un sistema educativo formal.
El último ofrecía canto, dibujo y gimnasia dentro de las escuelas a cargo de la antigua Academia de Bellas Artes, el Museo Nacional y los Conservatorios de Música.
Fue un importante gestor para la reconstrucción de edificios públicos para la difusión de la cultura como el Estadio nacional, bibliotecas y escuelas públicas; libros gratuitos, (como la Ileada y la Odisea) que todos los libros fueran hasta el último rincón del país; apoyó los desayunos escolares y pidió colabiración a su grupo de amigos del Ateneo para el proyecto de analfabetización y enseñanza indígena. Cabe recalcar que lo que el queria era que los campesinos, no tuvieran una educación diferente, sino que hubiera inclusión.
Incluye a personajes de iberoamérica para distribución de libros y convencer de salir a los estudiantes a las comunidades a alfabetizar a las comunidades rurales, siguiendo los pasos muchos paises de latinoamerica. Bajo el lema: "Tierra, escuela, acción cívica y cultura" se redacta el programa de redención indígena, con pràcticas morales y educativas, que incluye las vacunas, el uso del jabón. Se unen Diego Rivera y otros artistas a desarrollar la ideologìa de la nueva educación.
La idea central de Vasconcelos es que sintetice el continente bajo una idea de un pueblo mestizo para ser vanguardia de las generaciones futuras. Viaja por varios paises de América para expandir sus ideas.
Sin embargo, sus inicios como funcionario público no dieron a más ya que la relación con Álvaro Obregón y Plutarco Elías Calles no eran buenas y estaban basadas en la desconfianza. en los desacuerdos de las escuelas diferentes para indígenas, ya que el proponia la inclusión y decidió retirarse.
En ese lapso, se dedicó a escribir análisis político y la polémica, teniendo una destacada participación en las luchas para la autonomía de la Universidad Nacional.
Después de renunciar se lanza a una campaña como gobernador de Oaxaca, la cual sale perdedor y se vuelve a ir del pais. Además que el tiene una fuerte unión a la religión y hay una gran persecusión a la religión.
En 1929 se postuló como candidato de la república mexicana, pero no resultó ganador.
Fue elegido miembro correspondiente de la Academia Mexicana de la Lengua desde 1939, años más tarde miembro de número, tomó posesión de la silla V el 12 de junio de 1953. Fue designado bibliotecario archivero de la institución. Su discurso de ingreso fue respondido por Genaro Fernández McGregor, quien refirió a Vasconcelos como «el mexicano más ilustre desde la independencia». En 1943 fue miembro fundador del Colegio Nacional.
Su obra dejó una marca profunda en la vida cultural mexicana. El humanismo vasconcelista tiene perspectiva vivencial en su monumental serie autobiográfica Ulises Criollo (1935), La tormenta (1936), El desastre (1938), El proconsulado (1939) y La Flama. Los de Arriba en la Revolución. Historia y Tragedia (1959). La Raza Cósmica (1925) adelanta la más poderosa crítica hasta ahora del racismo con el que, desde el siglo XVI, se ha tratado de justificar la sumisión de los pueblos de América Latina frente a Europa y la América sajona. Se trata en su conjunto de una obra que ha sido influyente para la conformación del pensamiento filosófico, humanista y político en Latinoamérica, que recorrió y cultivó intelectualmente como se atestigua en las narraciones de «La raza cósmica».
Su filosofía está contenida en «Pitágoras, una teoría del ritmo» (1916), «El monismo estético» (1918), «Tratado de metafísica» (1929), «Ética» (1932) y «Estética» (1935) que es considerada por estudiosos de su pensamiento como la mejor de sus obras; al respecto dice Antonio Castro Leal, en el prólogo de su obra compilatoria «José Vasconcelos: Páginas Escogidas» (México, 1940, Ed. Botas) lo siguiente: «La Estética, libro de los más importantes en la literatura filosófica iberoamericana, recoge y rectifica temas tratados en los cuatro libros anteriores, y tiene esa audacia de inspiración que sorprendió en sus primeros ensayos. Es una estética propiamente dicha y una metafísica; es, en realidad, una metafísica estética».
Uno de sus principales logros es la literatura de género divulgativo, lo que logra con «Estudios indostánicos» (1921), «Historia del pensamiento filosófico» (1937), «Manual de filosofía» (circa 1945) y «Breve historia de México» (1937). Es notable que casi la totalidad de sus escritos fueron publicados en primera o segunda edición por Editorial Botas (México), cuyo director recibía los manuscritos de primera mano.
Vasconcelos se aventuró en las aguas de la ficción literaria con obras en diversos géneros. En el rubro de la crítica destacan sus Divagaciones literarias (1919), en materia de drama su Prometeo vencedor (1916), en materia de relatos está La sonata mágica (1933), además de la obra política que complementa a la autobiográfica, como en el caso de Cartas políticas (1959), publicadas de manera póstuma por el Fondo de Cultura Económica, la institución que ahora tiene la titularidad de los derechos de sus Obras Completas.
Vasconcelos editó la Revista Continental Timón, en la cual colaboraron personajes como Dr. Atl y Andrés Henestrosa, la cual circuló de febrero a junio de 1940. En dicha revista, se hizo la apología de la ideología y programa políticos de la Alemania nazi, en una época en que muchos intelectuales cayeron en el espejismo del fascismo.