El espíritu colaborativo como uno de los atributos más demandados por las organizaciones.
Es la competencia que determina el grado de implicación y adaptación que tiene una persona en la organización. Mide la capacidad de flexibilidad que tenemos ante los cambios. Es una competencia para la cual es fundamental saber escuchar, valorar puntos de vista y opiniones contrarias a la nuestra y adaptarse a la diversidad porque en una organización precisamente encontramos eso: diversidad.
El ser humano es un animal social, al igual que los lobos, que se organizan en grupos y siguen ciertas pautas para funcionar y prosperar.
Es curioso como en la naturaleza, encontramos un sistema social basado en la confianza, el respeto y la responsabilidad, y la encontramos además en una especie que siempre hemos tenido injustamente criminalizada.
El líder, para nosotros los humanos es un individuo seguro de sí mismo, capaz de mostrar con esa calma segura que lo tiene todo bajo control y si no lo tiene ahora, sabe como recobrarlo. La misión de un lobo alfa está orientada principalmente en mantener la manada a salvo, unida y bien alimentada.
Lo que muchos no entienden es que el liderazgo no es un privilegio, sino que es una responsabilidad, y eso quienes mejor lo saben hasta ahora, no somos los humanos, sino los lobos.
La manada de lobos y el liderazgo:
1- Los 3 primeros son los más viejos y enfermos y los que establecen el ritmo del grupo. Si fuera en el sentido contrario, se quedarían atrás y perderían el contacto con la manada. En caso de emboscada serían sacrificados.
2- Los siguientes son los 5 más fuertes.
3- En el centro siguen los restantes miembros de la manada.
4- Y al final del grupo los otros 5 más fuertes.
5-Por último, solo, sigue el lobo alfa. Lo controla todo, desde atrás. Desde esa posición se puede controlar todo el grupo, decidir la dirección a seguir y anticipar los ataques de los oponentes. La manada sigue el ritmo de los ancianos y el líder del grupo comanda desde atrás e impone el espíritu de ayuda mutua para no dejar a nadie atrás.
Un lobo en solitario difícilmente podrá cazar, y si lo logra habrá hecho un esfuerzo demasiado grande; en cambio, cuando la manada colabora y cada uno hace su parte, el resultado se obtendrá más rápido y sin que ninguno se agote de más.
Así debe ser también en los grupos humanos, sobre todo en el terreno laboral, donde muchas veces es complicado trabajar en equipo, pues hay miembros que no se esfuerzan lo suficiente, u otros que en su afán de controlarlo todo son incapaces de delegar responsabilidades, hasta el punto de que se saturan.
Ningún líder debe tratar de hacer el trabajo de todo su equipo, sino aprender a dividir las responsabilidades de modo que todo funcione de la mejor manera. Cada miembro del grupo desea tener un sentido de propiedad sobre su trabajo, ver que éste tiene un significado y propósito.
Generalmente, los equipos más exitosos son los que reportan haber cometido más errores que otros. Esto no se debe a que sean menos capaces o menos eficaces, sino a que crean un entorno en el que las personas se sienten cómodas y seguras como para reconocer y compartir las lecciones aprendidas de sus errores.
La esencia de LOBOS es : "transformar el interior de nuestro ser y del entorno, prestando atención PLENA a las emociones para generar mejores ambientes basándose en las relaciones saludables".
LOBOS proporciona un proceso transformador de las emociones disfuncionales: conecta a las personas con sus propias herramientas, con su ser interno y con la capacidad de aprender técnicas e intervenir, logrando mayor bienestar, tranquilidad y felicidad incrementando la efectividad en los resultados como estabilidad emocional y estabilidad laboral, disminuyendo la rotación y así ahorrar en capacitación y curvas de aprendizaje.
Nos basamos en el comportamiento de los Lobos, como sabemos ellos conviven en manadas sin dejar de tomar en cuenta a ninguno que la conforme, sus valores y beneficios son los siguientes:
Liderazgo democrático, asertivo e interconectado
Apotar equilibrio entre la independencia y estar con otros, entre honrar las necesidades propias y las de los demás.
Traer la lealtad sin perder la integridad personal.
Fidelidad.
Encontrar la libertad en la relación.
Amabilidad y socialibilidad.
Mantener límites claros con los demás.
Veracidad.
Sinceridad.
Alegría.
La fortaleza de carácter, el espíritu y la resiliencia.