“Un salto diferente”
Salto alto Flop, Dick Fosbury (EE.UU.)
Con solo dieciséis años, Dick Fosbury pasaba el día practicando saltos en altura. Sin embargo, su técnica no le permitía saltar muy alto, por lo que constantemente perdía en las
competencias.
Un día, después de varios intentos fallidos y aprovechando la llegada de la colchoneta en sustitución del arenero de caída, comenzó a experimentar diferentes formas de saltar en busca
de un movimiento más efectivo.
Como la caída ya no representaba un peligro, en lugar de saltar como se venía haciendo tradicionalmente con las técnicas de tijera y rolido, probó lanzarse a pasar el listón de espaldas,
arqueando todo su cuerpo para luego caer en la colchoneta boca arriba. De esta forma, pudo superar su propia marca.
A pesar de que muchos expertos y entrenadores lo cuestionaron por su nueva técnica, Dick continuó trabajando en ella.
Fue en los Juegos Olímpicos de México 1968, que el mundo contempló asombrado cómo aquel joven de veintiún años sobrepasaba de espaldas el listón en la final del salto de altura.
Gracias a su técnica innovadora, logró el récord olímpico de 2 metros y 24 centímetros, superando el récord mundial.
Su victoria fue histórica y significativa, porque desafió los principios de la física con un estilo de salto donde el centro de masa lograba pasar por debajo del listón alcanzando así mayor altura en el salto.
Con el tiempo, su técnica fue adoptada por otros atletas y se convirtió en la forma dominante de saltar en altura en todo el mundo. Su técnica de salto se llamó “Forbury Flop”.
Continuó siendo un defensor del deporte y un mentor para jóvenes atletas, animándoles a buscar nuevas formas de alcanzar sus objetivos.
La historia de Dick Fosbury es un ejemplo inspirador de cómo la creatividad y la determinación pueden ayudarnos a alcanzar nuevas metas.