Tony Hawk. (San Diego, EEUU)
“Entre rampas y ruedas”
Con una patineta azul y deteriorada, Tony comenzó a practicar trucos en rampas improvisadas que le construía su padre en el jardín de la casa.
Desafiar los límites del equilibrio y la velocidad fue su escape.
En las rampas y sobre su skate, se sentía libre, podía tomar decisiones, nadie le decía lo que debía hacer.
Cada caída lo incitaba a practicar una y otra vez, volviéndolo más poderoso.
Su nivel de alerta crecía, su velocidad de reacción y sus sentidos se agudizaban, la “adrenalina” colmaba su espíritu inquieto. Era un niño audaz y temerario.
Casi sin darse cuenta, el skate se fue convirtiendo en una parte más de su cuerpo, amoldándose a sus movimientos para fluir tanto en el suelo como en el aire.
Enseguida se destacó, y con 13 años comenzó a tener exposición pública en programas de TV, donde demostraba sus habilidades con el skate.
Decidió dedicarse en forma profesional a este deporte, llegando a ser campeón de la Asociación Nacional de Skateboard por 7 años seguidos, y con solo 16 años, el mejor del mundo.
Su peor lesión fue haciendo un look vertical donde se fracturó la pelvis y tuvo traumatismo de cráneo. Le llevó un año recuperarse y no volvió a realizar tal hazaña.
En el año 1999, logra un “900°”, o sea, dar 2 vueltas y media con su skate en el aire. Tony sintió que ese fue el mejor día de su vida.
Fuera de las rampas, debutó en la PlayStation 1 con el videojuego titulado “Tony Hawk’s Pro Skater”, que luego serviría para diferentes consolas.
Permitía jugar con el propio Tony y venía ambientado con música de punk rock y ska, lo que quedaría en el recuerdo de toda una generación que amaba el skate.
El juego fue un éxito mundial alcanzando 18 ediciones y una popularidad increíble.
Junto al skater Aaron Homoki quisieron experimentar los trucos cómo si estuvieran en la luna. Subieron entonces a un avión que se elevó a mucha altitud para luego entrar en caída libre. En ese momento comenzaron a flotar con sus tablas, logrando realizar trucos increíbles, los que quedarían registrados en un video épico.
Apasionado por el deporte y como respuesta a la escasez de parques seguros para skaters, crea la ”Fundación Tony Hawk”, subvencionando alrededor de 575 proyectos, con espacios para el encuentro, el compañerismo y el desarrollo de un estilo de vida activo y saludable al aire libre.
Más adelante, junto a otros grandes atletas, fundó “Atletas por la Esperanza”, una organización para inspirar el trabajo comunitario voluntario en deportistas profesionales.
En 2012, Tony lanzó el canal de youtube “RIDE Channel”, con videos de sus acrobacias y mejores momentos, incluyendo entrevistas a personajes famosos.
También apareció en forma animada como personaje en Los Simpson, en una- competencia espectacular contra Homero.
Por primera vez en la historia y de la mano de su patrocinador, Hawk y un grupo de skaters profesionales llevaron sus trucos y piruetas a un evento de skateboard en la India, donde nunca se había visto algo igual, fueron recibidos por miles de fans.
En 2016 y con 48 años, subió un video en su cuenta de twitter haciendo su gran acrobacia, lo que sería su último “900” el cual dedicó a su hijo Spencer.
Tony fue un verdadero pionero en el skate, inventando más de cien trucos, un modelo de inspiración y promotor del deporte. Es así que logra formar parte de un grupo selecto de patinadores, encargándose de la disciplina de skateboarding que se incluiría por primera vez en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.