Julius Yego. (Kenia, África)
“The YouTube Men”
Julius se crió entre agricultores en la región de Nandi, al norte de Kenia. Mientras pastoreaba el ganado con su padre, y para pasar el tiempo, lanzaba palos que iba encontrando junto al camino.
Con sus amigos de la escuela, cortó y dio forma a sus primeras jabalinas construidas con las ramas de algún árbol. Buscaban las más rectas y que fueran largas, las preparaban dejándolas lisas y le tallaban una punta. Jugar a ver quién lanzaba más lejos era desafiante.
La jabalina debía impulsarse con la mano, volar por el aire a gran velocidad, para caer de punta y lo más lejos posible.
Con el tiempo, el juego se convirtió en competencia y Julius fue notando sus buenos resultados.
Confiando en su capacidad y creyendo que podía llegar a tener un impacto en el atletismo profesional comienza a prepararse. Sin embargo, no había nadie en Kenia calificado para entrenarlo.
Por su cuenta, fue perfeccionando la técnica, mirando videos de lanzadores de clase mundial. Esto le valió el apodo: "The YouTube Man" entre los profesionales del mundo del deporte.
Para poder solventar sus gastos y dedicarse a competir, consiguió trabajo como policía, algo que es bastante común para los atletas kenianos. Este trabajo le permitía hacerse del tiempo necesario para entrenar por su cuenta.
En 2011, logra convertirse en el primer keniano en ganar una medalla de oro en su categoría, en los Juegos de África. Un año después, en Londres, se convierte en el primer lanzador de jabalina africano en llegar a una final Olímpica, lo que significó un momento transformador.
Él mismo expresó su satisfacción diciendo: “Ser Olímpico es algo que nunca olvidaré, tuve la suerte de estar en la final y eso cambió toda mi vida".
El pico de su carrera llegó en Río 2016 cuando ganó una medalla de plata con un lanzamiento de 88.24 m.
Convertirse en campeón Olímpico sigue siendo su mayor sueño. El segundo, es encontrar a alguien que lo acompañe, que siga sus pasos. Necesita que la federación brinde más apoyo, porque las competiciones de lanzamiento de jabalina aún son muy raras en Kenia.