Phiona Mutesi. Uganda, África 1996.
“En el ajedrez encontré mi refugio”
Phiona... encontró en el ajedrez un refugio... su paraíso.
"Al jugar comprendí sus semejanzas con la vida, si haces un buen movimiento estarás fuera de peligro, pero, una mala decisión podrá ser tu última jugada...”
Phiona nació en 1996 en Katwe, un barrio marginal de extrema pobreza, cerca de Uganda.
Era una niña de piel negra, cabello corto, con su rostro marcado por la desesperación e impotencia y sus ojos húmedos de tantas lágrimas.
Tras el abandono escolar por falta de dinero, se dedicaba con su hermano a la venta de maíz.
Caminaba dos kilómetros en busca de agua potable que, junto a algunas berenjenas, porotos, sal y hojas de té completaban su única comida.
El objetivo era alimentarse, vivir ese día para afrontar el siguiente.
A sus nueve años conoce al entrenador de ajedrez, Robert Katende, quien cambiaría su destino para siempre.
Cada día se reunían en una Iglesia pequeña, llamada Ágape, con sus pisos de tierra y sus paredes de chapa y madera. Esta iglesia, funcionaba como refugio de acogida para todos aquellos niños que se iniciaran en la práctica del ajedrez. Allí, recibían como alimento una taza de avena, arroz o porotos.
Phiona se interesó en el juego, alcanzando a descifrar los movimientos de las piezas con facilidad.
Poco a poco, con la práctica, fue mejorando sus estrategias, descubriendo sus secretos y anticipando los movimientos de su adversario; consiguiendo así sus primeras victorias. Tenía un talento especial.
Una mañana, Katende y sus alumnos emprenden un viaje en autobús para participar en el Torneo más prestigioso de Uganda. Allí, Phiona, entra en duelo con el mejor jugador de ajedrez, va tomando confianza y lo enfrenta con valentía. Se hace fuerte, determinante y... ¡¡¡gana la partida sin titubear!!!
Recibe su primera medalla de oro, logrando el reconocimiento y el título de Campeona Nacional.
Más adelante, hace su debut en el Campeonato Mundial de Siberia, viaja en avión y queda deslumbrada con las instalaciones modernas y los lujos del lugar, era un mundo nuevo para ella.
Phiona fue la primera mujer de Uganda en obtener el título de maestra de ajedrez. Por sus logros, el Ministerio le concede una beca de estudio para aprender a leer y a escribir.
Creó, con el tiempo, una Fundación, que brinda actualmente becas para financiar estudios, comida y transporte para el desarrollo de nuevos talentos. Asimismo proporciona libros, colchones, camas y cuadernos a los niños pobres.
"Con disciplina y ganas de salir adelante, podemos cumplir nuestras metas, el lugar donde nos tocó vivir no puede limitar nuestros sueños... en nosotros fueron colocados talentos que si aprendemos a pulir nos ayudarán a salir adelante"
Phiona Mutesi