Charla 1: En el momento del Zazen en el Dojo, podemos observar el funcionamiento de la Mente.
A algunos de vosotros no os ha perturbado el reciente ladrido de los perros. Es porque estáis con la Mente abierta, concentrados en la Práctica del momento a momento, “aquí y ahora”.
Si no es así, la reacción vulgar es molestarnos, lo cual es señal de que aún estamos distraídos con nuestras cosas, es decir, en la Mente Egótica y mundana que desea y compara.
Durante el Zazen el Cuerpo y la Mente se apaciguan, se unifican, quedando a un lado el contenido de la memoria, que como algunos decíamos hace ya muchos años, “el saber, sí ocupa lugar”.
Está comprobado que los taxistas londinenses que no usan mapa o plano de la ciudad para moverse por ella, tienen muy desarrollada la parte del cerebro que ocupa la memoria.
Por la Práctica-Realización se va perdiendo parte de la memoria superflua y se mantiene la memoria útil. En la intimidad de uno mismo vamos encontrando nuestro lugar en el Cosmos y cuando estamos inmersos en lo mundano, sentimos una especie de nostalgia de la Paz y del Silencio que han aparecido en nuestra vida de la mano de la Práctica-Realización.
De alguna manera notamos que “podemos estar en el Mundo sin ser del Mundo”. Podemos presentizar o Vivir el Presente Momento a Momento en muchos espacios del día.
Esto es “ir y volver”. Una vez que habéis llegado hasta aquí (Dojo) sabiendo lo que cuesta dejar la comodidad en estos días de frío o dejar cosas sin hacer y que habrá que hacer más tarde o compromisos, es el momento de aprovechar la Práctica con máxima Atención no permitiéndose distracciones o imaginaciones.
Veros aquí en el Dojo en Zazen a casi todos, me produce un sentimiento de alegría muy especial. Mi Mente y mi Cuerpo perciben deslimitación y continuación en vosotros, como si todos fuéramos un solo organismo.
En Zazen vemos que somos capaces de saltar de un aspecto a otro de la Mente, ya que con su Práctica, en el Dojo primero y en lo Cotidiano después, Realizada por momentos millares de veces, se restablece esa capacidad para “ir y volver” libremente.
El cuidado, el Cultivo de la Práctica Continuada, ayuda a crecer a las semillas de las plantas nuevas. Cuando uno está sentado en verdadero Zazen, es como una montaña, vive cada presente y esto que se hace en el Zazen va a la Vida Cotidiana.
Los mecanismos condicionados que ocupan la mente, no funcionan en los estados liberados de la Mente. Ése es el propósito. Los actos libres no son pensables. Si fueran pensables serían muy lentos.
Lo libre es Natural, espontáneo y rápido. Como os decía el otro día, para Practicar, hace falta Voluntad, pero no sólo algo de Voluntad, sino toda ella, aunque sea sólo por un segundo porque así pasamos durante un segundo de lo Voluntario a lo Impersonal, a lo desconocido, a lo Real.
De esto se encarga el Zen, de que seamos capaces de investigar lo desconocido que hay en nosotros y que Practicando y Realizándonos se va desvelando.
Charla 2: En el Dojo, mantened la Postura Justa aplicando la Firmeza Ajustada. Si no hay Postura, hay Impostura y para eso no hace falta venir al Dojo. Dejad pasar los pensamientos, no aferrarse ni rechazarlos. Estas dos opciones (dualismo) les hacen reafirmarse. Hay que dejar pasar los pensamientos como si viéramos pasar nubes por el cielo, con indiferencia (no-diferencia).
No luchar, manteneos como un espejo que deja pasar las imágenes sin inmutarse. Así funciona la Consciencia Espejo. Atención a la Postura y a la Respiración. Cuando llega la Quietud, no aferrarse a ella. Zazen Justo, sin meta. Un segundo vivido así, vale más que años de Egoísmo.
Este segundo es Realidad. El Zazen desarrolla el Espíritu que es, para nosotros, experiencia de lo Real. No hay tiempo ni tiene sentido, en el Zen, ocuparse de Espíritus etéreos o almas puras o impuras, así como de si hay o no vida más allá de la muerte. En el Zen, el Espíritu es Vivir la Realidad instante a instante.
Esto es desarrollar la Consciencia Búdica que todos tenemos en potencia, pero que sólo unos pocos, no sabemos por qué, tenemos la Oportunidad de poder Realizar, dedicándonos a ello en un lugar adecuado, con Instrucciones y Prácticas llegadas, sin desviaciones, desde Buda hasta nosotros, desde hace dos mil quinientos años, transmitidas de Maestro a Discípulo, generación tras generación, directamente.
Hay quienes se dan cuenta de que se han de dedicar al Camino cuando muere alguien de un pueblo vecino y se ponen a Practicar con un Instructor o Maestro.
Otros caen en la cuenta cuando muere alguien de su mismo pueblo. Otros, cuando le sucede a alguien de la familia. Sin embargo muchos caen en la cuenta en el momento en que van a morir y sólo les da tiempo a reconocer que han vivido en vano.
Los Viejos Maestros decían y dicen, que los actos del Ego-Mundo producen un fuerte Karma. También dicen que los Practicantes del Camino del Zen crean con la Práctica-Realización, un “muro de contención” del Karma que evita que se llegue a males aún mayores o que una gran parte del Karma desaparezca, no funcione.
Hablo de destrucción. Hay que reflexionar sobre todo esto. Hace ya muchos siglos que los Viejos Maestros intuyeron y dieron cuenta de sus Instrucciones sobre Astronomía, Biología, Genética, Física, etc., que hoy los científicos comienzan a investigar. Comienzan.
El mismo Buda, en su tiempo, recogió todo el saber que llegó a él. Y después de descubrir el Sufrimiento y no encontrar respuesta sobre su sentido, se puso en disposición de Práctica-Realización.
Cuando despertó y maduró, luego de dudas y largas reflexiones, lo transmitió a sus discípulos. Es por eso que hoy estamos aquí Practicando su mismo Zazen. En esta Sanga observo que hay dificultad para ponerse en el centro y hacer individual sampai cuando apreciamos lo recibido.
Hay mucho orgullo y prejuicios según esto. Algunos lo hacen mecánicamente, por costumbre, imitación o en grupo. Cuesta mucho, con esta climatología, venir hasta aquí, para que una vez llegados dediquemos el tiempo a distracciones y disquisiciones mentales.
Nada más que hacer. Practiquemos Zazen. A quien le haya llegado la Charla al corazón que haga sampai en el centro. No olvidemos reflexionar sobre esto. La reflexión más profunda es practicarlo. Se os da un instrumento de realización y como ignorantes de solera lo despreciáis.
Charla 3:
Observad la Postura repasando las Instrucciones. Comenzamos por observar las piernas, las rodillas bien afirmadas sobre el suelo sin preocuparse por el loto o por el medio loto. Sigamos con la pelvis, adelantada en su parte superior.
La espalda recta, los hombros caídos hacia atrás, la nuca recta, el cogote tirando hacia el techo, el mentón recogido, la nariz sobre la vertical del ombligo, las orejas en la línea de los hombros, la mano izquierda apoyada sobre la derecha, con los pulgares horizontales tocándose ligeramente y formando un óvalo, muñecas apoyadas en los muslos.
Aquietad el Cuerpo atendiendo a la Respiración Abdominal. La espiración unas tres veces más larga que la inspiración, apretando al final con el bajo vientre para que salga todo el aire residual. Siempre por la nariz. Cuatro a siete por minuto.
Sólo quietud corporal. La Quietud del Cuerpo conduce a la quietud de la Mente que al principio del Zazen está llena de líos relacionales, de deseos, proyecto, frustraciones... “olas de la mente”. Sólo Zazen en quietud.
Ojos bajos. Mirada interior. Contra el muro. Sólo en el Soto Zen se hace así. No luchar contra los pensamientos ni quedarse con ellos ni desarrollarlos, sólo dejarlos pasar como pasan las nubes sobre el cielo y volver a la Postura y la Respiración.
Una vez aquietada la Mente el propio Zazen hace que emerjan zonas más profundas de Consciencia que nos permiten por momentos ver las cosas como son: su TALIDAD, más allá de las dulces sensaciones de beatitud que en cierto momento nos invaden.
La continuidad de esta Práctica por cientos, miles de veces, momento a momento, desarrolla Zanshin, el estado de Atención, de Alerta concentrada, mediante el cual es evitado el Egoísmo porque se ve al Ego a cualquier hora del día.
Este Estado de Alerta se llega a instalar en las Prácticas de la Vida Cotidiana. Al principio de manera inadvertida, hasta que caemos en la cuenta: KI-GA-TSUKU, de cada movimiento del Ego. Durante Zazen hemos de procurar no dar significación al dolor. Si el dolor es sólo dolor, no limita porque no se teme. Si le damos significado se convierte en Sufrimiento y este sí que limita la Práctica.
El dolor, cuando es tomado sólo como dolor, tal y como es, es soportable y durante el Zazen incluso llega a desaparecer por momentos, cuando no hay un alguien que sufre ni goza.
Cuando nos distraemos puede volver a aparecer. Volviendo a las Instrucciones desaparece o se aletarga. No llegar al sacrificio. Esforzarse sí. Zazen es un método en el que están todas las lecciones. En el Zazen aprendemos a Vivir y a Morir al mismo tiempo.
La vida y la muerte no son procesos diferentes, sino uno y el mismo proceso, en realidad, un instante cada vez que la Consciencia encadena dándole continuidad. Somos débiles porque no tenemos la experiencia del dolor. Tenemos experiencia de huir.
El Ego alimenta el prejuicio y crecemos sin la experiencia voluntaria del dolor. Sabiendo vivir momento a momento, sabemos morir momento a momento. La Práctica continuada proporciona Lucidez al Practicante, le hace participar de la Sabiduría que hay contenida en la Propia Naturaleza cuyo origen es el mismo que el de todas las Cosas del Cosmos.
Por eso la evolución ha dotado a todas las especies de una carga de sabiduría. En los genes de la Propia Naturaleza humana está esa Sabiduría, oculta para quienes no salen del Egocentrismo.
En el Zen el que da debe estar agradecido, “lo que no se da se pierde”. “Si aprendes a vaciarte observarás que todo se llena”. Regenerar energía en la vacuidad de las donaciones como en la Naturaleza.
La variedad y la unidad, no son dos. ¡Qué distintas afirmaciones de las que estamos acostumbrados a oír y practicar!
Charla 4: No olvidemos el intento de poner toda la Atención en cada momento. Ahora toca estar aquí, en el Dojo, sentados pacíficamente sin nada más que hacer. Cuando hay que pensar, se piensa, sólo se piensa.
Lo que no es normal es estar pensando todo el tiempo. Esto es una automatización enfermiza de la función del Pensamiento. La Mente superficial ha sido educada tan ignorantemente que en su uso abusivo se ha hipertrofiado y se ha convertido en un mecanismo que no sabe parar porque siempre tiene la energía de la Propia Naturaleza, usada desde el Ego Ignorante ambiciosamente y siguiendo unos intereses condicionados, unos sentimientos y emociones igualmente condicionados.
Podemos afirmar que no es vivir lo que depara un Ego de estas características. Vivir es cosa de “estar en lo que se está” con toda la Atención puesta en el momento, actuando en un estado de unidad Cuerpo-Mente con lo que se esté Realizando. No hay sujeto y objeto, sólo queda la acción de un organismo que siente originalmente en cada instante, saboreando sin romper la Unidad.
Hace veinte años, durante mi estancia en Koshoji, el primer Templo fundado por Dogen, observé que tenía maderas que llevaban la marca del fuego, huella de una época en la que los señores de la guerra andaban movidos. En dicha época el Zen Soto era Practicado por la mayoría del pueblo llano. Zen sencillo para gente sencilla.
Charla 5:
DO MOTO ENZU: el origen de la Vía es Universal. Esta frase me la dio escrita sobre seda el Maestro Narita en mi primer viaje a Japón, junto a su sello y mi nombre. Son muchas las lecturas que se pueden ir haciendo de ella.
Una es que no es necesario ser asiático o tener que viajar a oriente para poder Practicar la Vía del Zen. Otra, que no excluye a nadie. ICHI-DO-TORU, “sólo un Camino pasa”. Es otra frase Zen.
No se pueden seguir varios Caminos a la vez o por separado. Sólo hay un Camino que pasa entre la ilusión y la desilusión, entre el Hombre y la Mujer, la vida y la muerte. Es el Camino de Buda, el Camino del medio que incluye a los contrarios y los supera.
La Práctica es Realización desde el primer momento, lo sepamos o no, lo creamos o no, seamos conscientes o no, funciona igualmente. En el Templo y en el Dojo no se puede estar de cualquier manera.
No olvidemos lo que el Viejo Rosshi me dijo durante la estancia en Todenji en mi primer viaje a Japón: “he visto tus maneras en mi Templo”. Existen unas normas en nuestro Templo y Dojo que a algunos les deben parecer cuestiones menores. Sin embargo su Práctica Realiza tanto como las que parecen cuestiones mayores.
No hay Práctica Grande o Pequeña, hay Práctica. Al considerarlas menores las damos de lado, el Ego se apodera de ellas y las convierte en meras, muertas y absurdas repeticiones o no se cumplen. Si hay un alguien que valore y haga categorías, es Ego.
Repasemos las Instrucciones de las Normas y Reglas del Dojo (ver libro número 7) y nos Realizaremos con ello. Practicar es Realizar cada Presente y esto es así cuando se siguen las Instrucciones.
Ahora suena el mar y si estamos concentrados y atentos lo oímos. En este momento no hay “lo que suena” y “el que oye”, sólo hay el Sonido. Si respira una montaña, suena igual. Toda forma o fenómeno forman parte del Gran Uno. La Práctica-Realización hace emerger la Propia Naturaleza que nos permite vivir la Realidad de la Unidad en la Interdependencia de todas las cosas que configuran la Variedad en la Unidad.
Nuestro Ego, formado por un proceso convencional de aleccionamiento, no es algo Natural, aunque lo sean su fundamento y su Origen. Por eso no puede conducirnos en el proceso de desarrollo de la Propia Naturaleza.
Por esta causa, que conduce al Sufrimiento, aparecieron los Buda desde el principio de los tiempos y ellos han transmitido su experiencia de generación en generación, de Maestro a Discípulo, hasta nuestros días.
Es por eso que nosotros hemos recibido esta Enseñanza y podemos intentar Realizarnos siguiendo las Normas del Dojo y del Templo, siguiendo el resto de las Instrucciones.
Charla 6: Cuando estamos Practicando Zazen aquí en el Dojo, todo lo que tenemos que hacer es seguir las Instrucciones. Esto quiere decir que hemos de estar sólo atentos a mantener con firmeza la Postura y respirar abdominalmente, “dejando caer Mente y Cuerpo propios y ajenos”. En la Postura Justa no hay tensión, no hay relajación.
Cuando se está firmemente instalado en la Postura, la Respiración ha de ser abdominal. La inspiración natural y profunda. El diafragma necesita la expansión del vientre para succionar el máximo de aire. Se inspira y espira por la nariz. La espiración se controla para que dure unas dos o tres veces más que la inspiración.
Esto al principiante le puede costar, habituado a no controlar la Respiración en la existencia Egótica, condicionada por los vaivenes emocionales, mas no se debe preocupar, ya que es una Práctica que se aprenderá a Realizar del mismo modo que el resto de las Instrucciones. Paciencia, determinación y continuidad.
Al final de la espiración pujamos con el bajo abdomen un poco más y saldrá un tanto de aire residual que sin este pequeño esfuerzo añadido tendería a quedarse acumulado en la base de los pulmones, lo cual no es saludable.
Una y otra vez nos asaltará la distracción, pues esta ha sido la mecánica de una conducta dirigida por un Ego automatizado, siempre persiguiendo objetivos que lograr. Cada vez que nos demos cuenta de la distracción, haremos un esfuerzo para volver a ajustar la Postura y la Respiración a las Instrucciones.
La Práctica es Realización, comienza en el primer momento y son instantáneas y una. No hay una Práctica para una Realización, sino que son las dos caras de una misma hoja. Otra cosa es cuando nos hacemos conscientes de ello. Manteniendo instante tras instante la Práctica, una y otra vez, de las Instrucciones, por segundos a veces, aparece un estado no conocido hasta ahora que nos permite profundizar en la Propia Naturaleza, que está empujando a favor de su Realización, que es la Propia y tiende a mostrarse cuando apartamos nuestro Ego sin luchar ni aferrarnos a él, de una manera indirecta, dejando de ser secuestrada la Energía de la Atención por él, poniéndola en la Realización de las Instrucciones.
Lo que sucede al Practicar las Instrucciones es una Experiencia más allá de los límites del Ego (intelectualidad) y como toda experiencia, es imposible de explicar por tratarse de la Vida, el Cosmos, la Totalidad. Con la Práctica–Realización Zen encontraremos, si somos pertinaces, nuestro lugar en el Cosmos.
Ese lugar que no encontramos en lo laboral, social, familiar. Si encontramos nuestro lugar, nuestro centro en el Uno, veremos algo de las partes en interrelación, percibiremos algo de la Luz de la Sabiduría.
Charla 7:
Ahora, al comienzo del Zazen, podemos observar la Mente agitada, llena de los asuntos mundanos que nos han ocupado durante el día. Sólo hemos de observar, sin juicios ni autojustificaciones. Sólo observar desde la Postura y la Respiración. Observemos el bullicio y dejémoslo pasar. Atender a la Postura y a la Respiración y observar los momentos de aquietamiento.
Dejar pasar los pensamientos, las imágenes, la agitación y con el aquietamiento del Cuerpo, las olas de la Mente superficial se aquietan también. Sólo dejar pasar, no aferrarse. Ante las nuevas distracciones, otra vez volver la Atención a la Postura y la Respiración, disciplinadamente, que es la Práctica de cada momento, de momento en momento.
Toda esta actividad se da una y otra vez, hasta que por la Práctica-Realización emerge una Mente Búdica. Con el Ego vemos las cosas traducidas por un pensamiento condicionado y deslumbrado por las emociones. Apartado del Ego y desde la Mente Búdica, no hay traductor y podemos ver las cosas en su talidad, “Tal y como son”.
Es importante no pararse, no detenerse, no tener opiniones sobre la propia Práctica, no hacer juicios. Sólo seguir el Camino de Buda. ¿Cómo? Siguiendo las Instrucciones y retomándolas una y otra vez cada vez que se cae en la cuenta de estar distraídos con lo Egótico.
Así de fácil. Practicar es sólo eso, seguir las Instrucciones una vez y otra, hasta que verificamos que se Realizan en nosotros, es decir, que se hacen Realidad, no sólo teoría. Si no sucede esto, no vale el juego.
Con la Práctica-Realización hemos de descubrir la Naturaleza Búdica que hay en nosotros. Y sólo la certeza que da la propia Realización, nos da energía e impulso para seguir con la Práctica-Realización.
Nada nos interesa más. La magia, las creencias, las ideologías, ningún idealismo mental no tienen lugar en la Mente vacía. Realidad es lo que necesitamos ser, seres Reales como los demás seres cósmicos. Confusión es no distinguir entre necesidad y deseo. Nuestra Mente superficial es muy joven en términos de Evolución. Sin embargo, nuestro Cuerpo es el que lleva en los genes toda la Sabiduría Cósmica.
El Ego, instalado en la zona más joven del cerebro, es una superestructura condicionada por aleccionamiento cultural. La cultura de la Sociedad es el interior de una especie de habitación llena de palabras y conceptos, dentro de la que los Egos se van formando a medida que van llegando, siendo todos moldeados para seguir dentro de la habitación.
Este Ego limitado y limitador es imagen de la cultura y viceversa pues es este Ego el que desde la Ignorancia de la Realidad se atreve a dirigir lo que ha de hacer el Cuerpo y lo explota hasta que dicho Cuerpo enferma de incapacidad de seguir yendo en contra de la Propia Naturaleza (estrés). Entonces, desde el Ego causante del Sufrimiento y la enfermedad nos quejamos del Cuerpo, incapaces Egóticamente de comprender su Sabiduría.
Sólo con la Práctica del Camino iremos profundizando, por momentos, en la profundidad de la Consciencia. ICHI DO TOORU, “sólo un Camino pasa” y hemos de recorrerlo sin detenernos ni aferrarnos, ni al Sufrimiento ni a la tranquilidad, ni a la paz ni a la serenidad ni a ninguna cosa. No pararse, no aferrarse a nada.
Ni siquiera a Buda. En cuanto nos aferramos a algo agradable, el Ego lo deseará apresar y repetir. Si no seguimos adelante nos salimos del Camino. Si no estamos en el Camino, es que estamos en el Ego. Hemos de aprender a percibir la libertad de la Propia Naturaleza Búdica que nos corresponde a los humanos y desde ahí, vivir nuestro “sí mismo”. Pero si no nos dejamos vivir por Ello, no realizaremos nuestro “sí mismo”. “El origen de la Vía es universal”.
No esperemos cosas grandiosas o extraordinarias. Más bien cosas sencillas, como el hacer diario, que es un No-hacer, la Realidad que nos Realiza. “La Consciencia Zen es la Consciencia Ordinaria”. Emprender y seguir este Camino uno por sí solo es Prácticamente imposible.
Es un Camino totalmente desconocido para nuestro Ego y la intuición sola no basta. Para este Camino necesitamos un Guía que haya dado por él mismo los pasos Reales de su propio caminar. El Budismo Zen no es una Religión, aunque desde fuera y con otros parámetros, hay quien lo denomine así. El Budismo Zen es un Método o Sistema Natural para desarrollar la Propia Naturaleza, que es Cósmica, como todo lo que hay en el Cosmos. Nada de otro mundo. Esta Práctica es para gente corriente. Todos tenemos de nacimiento, una Naturaleza Búdica y la Práctica Zen alimenta su desarrollo equilibrador y curativo.
Este Sistema Natural funciona desde los Orígenes de la humanidad y ha llegado a nosotros porque siempre se transmitió su esencia generación tras generación. Así, desde el mismo Buda y otros anteriores, ha sido transmitido hasta nosotros mismos de Maestro a Discípulo... a Kodo Sawaki, de éste a Shuyu Narita Rosshi, que ordenó a Soko Daido.
Así durante noventa generaciones de Maestros cuyos nombres repetimos en el canto ceremonial tras el Zazen agradeciendo su esfuerzo.
Por ello, Practiquemos las Instrucciones de los Buda y Patriarcas y verifiquemos en nosotros mismos la Realización de ser Reales y no sólo convención-condiciónartificialidad-superficialidad-neurosis-Sufrimiento-personaje-película-que-se-repitey-enseña-lo-mismo-que-padece-sin-saber-parar-de-sufrirlo. Esto es Kharma.
Charla 8: Unificar el Cuerpo y la Mente por medio del ejercicio de poner la Atención, cuando en una, cuando en otra, en la Postura y la Respiración. Esto, una y otra vez, interminablemente. Abandonar las tormentas de la Mente superficial y los cansancios. Continuar atendiendo a la Postura y a la Respiración.
No quedarse en el pozo oscuro del olvido, el Samadi tonto de la Nada. No distraerse. Tened en cuenta que se pueden cometer errores, mas no podemos caer en la confusión. Seguid las Instrucciones y no os quedéis en la ambigüedad del “no lo entiendo”. Apartad los obstáculos y “veréis” en la Profundidad, la Quietud, el Movimiento y la Oscuridad de un cielo estrellado.
“La Oscuridad es el color de la Verdad, la ceguera su posibilidad”. Cuando no hay obstáculos no hay pensamientos, no hay traductor. Cuando los sentidos están liberados y alerta, perciben directamente lo que hay. Cuando la Atención está en los sentidos, aparece todo lo que hay en ese instante. La Verdad es sin Mente superficial. Ese es el tipo de ceguera Zen.
El Zazen en Sanga es la ocasión de aprender a controlar la Mente controladora del Cuerpo y poderlo pasar a los hechos cotidianos. Si hacemos caso del Ego cuando aparece el dolor, éste se convierte en Sufrimiento y si seguimos haciéndole caso, el Sufrimiento se recrea.
Actuando así, no hay Disciplina. Con Disciplina, se Practica en cada momento lo que toca siguiendo las Instrucciones. Si aparece el dolor no hacer caso, no crecerá y a veces desaparecerá, sin convertirse en Sufrimiento (que es por tanto, Dolor mental).
Tampoco hay que hacer del dolor olimpismo, competición, resignación, mérito, exhibición, heroicidad, autocastigo... Hemos de tener experiencia de límites pero sin extremarse. Cuando es así, cambiamos de postura las piernas o salimos a hacer Kin-Hin.
Charla 9:
La Mente Superficial es tan joven como nuestro DNI, nuestra biografía personal. Con su inexperiencia y limitación no puede suplantar a todo el Cuerpo-Mente.
Éste tiene la sabiduría del proceso Cósmico de la Evolución. Siguiendo las Instrucciones, liberamos al Cuerpo-Mente de la directividad ignorante del Ego y veremos “todo tal y como es”, en su justa Realidad o Verdad. Este es nuestro cometido en la Vida, nada más hay que hacer.
Hace diez mil o cincuenta mil años había ya gente como nosotros que se reunía en pequeños lugares para intentar dar respuesta a las grandes preguntas. ¿Qué hago yo aquí o quién soy yo? ¿De dónde vengo, a dónde voy? Y como Buda, ellos también se preguntaron por el sentido del Sufrimiento.
Eran gentes que no podían conformarse con las respuestas comunes, gentes inadaptadas al troquel, al cliché, a la jaula de su propia Mente superficial. Todas las respuestas les dejaban insatisfechos. Esto aún cuando las cosas les “fueran bien”. Así evoluciona la Especie Humana, por esas minorías que no se logran adaptar.
No es que no quieran, sino que tienen que encontrar otra cosa, algo que dé respuesta no sólo verbal, sino Vital. El Pensamiento conceptual, la última capa reciente de la Consciencia, es adquirido en la evolución, hace muy poco tiempo, cuando perdemos la sabiduría de nuestro Inconsciente Animal o quizás por ello.
El joven pensamiento toma las riendas y se separa artificiosa e individualmente de la Propia Naturaleza, creyendo ser un Alguien. La identidad se construye gracias a la capacidad del Ego de atribuir toda experiencia al mismo individuo.
En el Zazen unificado, el Cuerpo-Mente siguiendo las Instrucciones, profundizamos a un estado de consciencia de olvido del Ego, del cual salimos creyendo haber estado distraídos sin Consciencia propia ni del ambiente. Sin saber dónde, este es un estado sin Ego, por lo que no recordamos lo que dura ni qué sucede y por eso se le llama el nivel del Samadi de la Nada, la muerte del Ego.
Se trata de un paso obligado de abandono total de la Mente y el cuerpo propios y ajenos: JIN SHIN DATSU RAKU, Mente y Cuerpo caídos. La Luz vendrá después. Cuando Buda alcanzó este estado que se enseñaba en su tiempo, durante su Práctica de meditación, tampoco se conformó. No se sintió completo con ello y siguió Practicando solo, hasta la aparición de la Consciencia de la Naturaleza Original.
Entonces, por primera vez, vio “las cosas tal y como son”. La Talidad de las cosas. Y comprendió su Mente constructora y superficial y la de los demás. Este Samadi de Buda, es el Nehan Myoshin, el rey de los Samadis. Sus Cuatro Nobles Verdades y su Verificación son comprobables en miles de Practicantes de todos los tiempos hasta los de hoy.
Nuestro principal cometido es verificarlas en cada uno de nosotros siguiendo la Práctica del Óctuple Sendero y comprobando cómo con una Práctica ajustada emergen los rasgos de un Estilo de Vida en el que aparece como posible la percepción del Sufrimiento como Dolor mental autoprovocado. Siguiendo con la Práctica-Realización emerge la Naturaleza o Consciencia Búdica, la Propia Naturaleza Humana que es Sabiduría. Una vez aquí, nadie ha de creerse haber llegado a parte alguna.
El Camino es un Proceso sin meta, de Individuación, no de individualismo y en él maduramos con nuestra Práctica encontrando cierto equilibrio entre el Egocentrismo y el Cosmocentrismo: entre el Ego y el no-Ego. En el budismo Zen Soto Mahayana, no se habla de nirvana y sí de la Liberación con defectos, con manchas. (ver último capítulo).
Charla 11: Ahora repasemos una vez más la Postura desde las rodillas hasta el cogote. Revisamos cada punto y aflojamos las tensiones exageradas. Centramos la Atención en nuestra Postura, que tiene que ser firme y en nuestra Respiración abdominal.
La Inspiración se hace normal, por la nariz. La Espiración dos o tres veces más larga, voluntariamente dirigida al principio. Con el tiempo y la Práctica se Realizará una Respiración acorde con la Naturaleza. Percepción involuntaria de lo que hay alrededor, por los Sentidos. Ir más allá de la significación del sonido ¿Qué hay más allá del sonido? ¿Qué hay más allá del Pensamiento? No pensar. Recordemos la historia de aquel buscador del libro de la Sabiduría. Cuando, después de mucho esfuerzo, lo encontró, lo abrió y vio su cara en un espejo.
Cuando abandonamos el Ego nos situamos fuera del Mundo y entonces la Consciencia Espejo percibe todo lo que hay en Realidad sin inmutarse. No perdamos más tiempo con el Ego y vivamos este Paraíso que es la tierra de los Buda y los Patriarcas y de todos los Lúcidos, de Todos los Seres. La verdadera Postura es cómoda, se puede mantener horas y se ha de aprender a descansar en ella y hasta a dormir. La impostura es incómoda y no se soporta mucho. Es un índice.
Todo pasa. Veamos ahí la Impermanencia en todas las cosas, que es Mujo. Vayamos fuera, más allá de los límites Mugen, que nos enseña el Maestro Shuyu Narita Rosshi. Cuando retiramos los límites del Mundo-Mente podemos vivir ilimitadamente. Si salimos de la Limitación estamos en la Ilimitación. La Realidad es cómoda, la Irrealidad es Sufrimiento, incomodidad difícil de soportar. La Verdadera Naturaleza es Comodidad, Paz, Quietud. “La verdad es sin esfuerzo”. Experimentar esto más allá de lo que parece. Naturalidad.
Desde el Ego la existencia es una película grabada sobre la parte más joven y superficial del cerebro. Esta grabación es útil para movernos en sociedad y para facilitar ciertas operaciones de uso común del lenguaje, mas si la grabación pretende suplantar a la Propia Naturaleza y dirigir el Cuerpo-Mente-Cosmos, todo se vuelve confuso y la Naturaleza se resiente.
El Ego es una convención articulada que no participa de la Interdependencia con el Cosmos y su directividad parte de la Ignorancia asegurando el Sufrimiento. El Ego es una Superestructura Convencional y condicionada por aleccionamiento. Por eso, como hemos dicho, el Zazen es un Método Natural que permite recuperar el contacto con la Propia Naturaleza Cósmica. Si seguimos las Instrucciones, en el Zazen podemos abandonar ese Ego Convencional por momentos y nos podemos situar en el Puro Presente Real.
Sin el Ego traductor, los sentidos perciben directamente la Realidad. Somos la tormenta o la lluvia que nos moja. Esto que desde la Ilimitación es Real contemplado desde el Ego es como el guión de una película, poesía. Practicando y Realizándonos, siguiendo las Instrucciones, se libera la naturalidad que ya somos y vivimos la VIDA REAL, más allá de la existencia Egótica.
La Realidad no se pliega a los deseos, ilusiones y objetivos ni tampoco a las explicaciones. Los deseos no son necesidades. Hay que reflexionar sobre esto.
Cuando mediante la Práctica nos situamos más allá del Cuerpo-Mente propio y ajeno, nos soltamos del Ego y de su condición y somos la propia y verdadera Naturaleza sin condición. No es lo mismo la condición humana Egótica que la Naturaleza humana Cósmica. No tengamos miedo a soltarnos de la cadena del “Monstruo”, del Dragón, nada es más sano y apacible. No depender de él es lo que hace que todo tenga sentido y lleguemos a vivir Real, Cósmicamente. La propia Naturaleza no puede ir en contra de sí misma.
Ella es la Identidad de todas las cosas, como una más entre todas ellas por la ley de Interdependencia, está unida en la Variedad funcionando como Unidad. Realizar Eso.
Más allá del Ego y del Cuerpo condicionado por él, está nuestra propia Naturaleza que siempre estuvo y nuestro Origen Común con todas las cosas del Cosmos. Esto hay que Experimentarlo. Hay que saborear cada gesto, cada hecho, cada momento Presente en este Mundo, Paraíso de los Buda. Despacio, sin prisa, “Saborear el Origen”, que dice el viejo Shuyu Narita Rosshi.
La Consciencia se manifiesta unas veces como Ego, otras como Lucidez. Se trata de un Equilibrio posible de Una Sola Consciencia con múltiples niveles de profundidad. No hay más que hacer que seguir las Instrucciones ilimitadamente.
Si te haces preguntas, tendrás que contestarlas y seguirás en tu Ego. ¿Cómo ser feliz? Un Alguien que goza, un alguien que sufre es un alguien. Cuando preguntaron a Daruma ¿QUIÉN ERES TÚ? Contestó: NO SÉ.
Charla 12: Con esfuerzo habéis llegado hasta aquí. Ahora aprovechad el momento y el lugar adecuados para poner toda la Atención en la quietud del Cuerpo, en la Postura o en la Respiración. Sigamos profundizando en el entrenamiento.
La Mente Superficial viene alborotada del ajetreo mundano. Sólo tenéis que estar sentados y seguir las Instrucciones. Lo que ocurra, no es cosa de nuestra voluntad. Lo que aparezca lo hará si vale y sencillamente. Aquí y ahora todo lo que hay, cercano, se percibe directamente, sin necesidad alguna de pensamiento.
Sólo se trata de percibir y dejar pasar, sin aferrarnos a lo percibido. (Esto no es pasotismo). No moverse ni hacer ruido, no distraerse. Volver a las Instrucciones una y otra vez, sin hacer caso del dolor, sin pensar en él. Si tratamos de oponernos, crece y se convierte en Sufrimiento. Si queremos vivir siguiendo atados al megusta-nomegusta, queremos seguir en la Ignorancia, lo cual no es vivir sino sufrir, podemos hacerlo. Si estamos aquí en el Dojo, se supone que es para aprender a vivir, ya que no sabemos. No tiene que estar en el Dojo nadie que moleste a los que necesitan un verdadero Zazen y lo intentan.
Si no se tiene esta disposición, mejor quedarse en el Daitan y hacer un Zazen egoísta. No venga nadie a molestar a los que sí quieren hacer verdadero Zazen. Mejor quedarse en el Daitan. No vengáis si no sois capaces de practicar más allá de la falta de ganas y energía. Sólo el presente, aquí y ahora. Lo que hay es vivir. Zazen es sólo sentarse. Ni para esto no para lo otro. Para nada. El “buscador” Zen no busca, encuentra las Instrucciones.
Los que tenéis poca energía pasaos una temporada en el Daitan y veréis mejorar la propia Práctica. No luchar con los pensamientos, abandonarlos hasta que caigan al suelo y sean como posos. Abandonadlo todo, dejadlo pasar. No detenerse ni siquiera en los momentos de bienestar, no fijarse en ellos. Si se disfruta, hay un Alguien que disfruta. Atención al presente aquí y ahora.
Es lo que toca vivir, no lo dejemos escapar. Abiertos. Mente alerta. Decimos “Zazen es sólo sentarse”, ni para esto ni para lo otro. Es sentarse para nada. No provecho, no objetivo, no meta. Olvidar eso. En cierta ocasión le preguntaron a un Maestro Zen en qué consistía su Práctica: “tratar de hacer el bien y evitar el mal”. Sucede que ese bien y ese mal no coinciden con el bien y el mal socioculturales o religiosos. Ante esta respuesta los que le preguntaban le dijeron que eso lo sabía hasta un niño de diez años.
El Anciano Maestro con toda calma les respondió: “sí, un niño de diez años lo sabe decir, pero practicarlo, ¿sabrá?. Tengo ochenta y tres años y aún me cuesta seguir esa Práctica”. Sin experimentarlo es imposible distinguir entre bien y Bien.
El bien al que se refiere el Viejo Buda es la Práctica de lo conducente a la realidad, evitando lo inconducente, que es el mal con cuya distracción el Ego disipa la energía, la gasta, produciendo somnolencia, sopor, desgana, ansiedad, prisa, impaciencia, a la hora del Zazen. En una palabra, falta de atención.
El mal es separar lo que está Naturalmente Unido. Seguir las Instrucciones nos asegura estar en el Camino. No sigamos siendo víctimas, o seámoslo cada vez menos, de los gustos y costumbres de nuestro Ego. No necesitamos pedirle permiso para crecer. Vivir en paz.
Parece mentira que no lo intentemos con todas nuestras fuerzas. Sobre todo después de haber probado ese vivir en paz por propia experiencia. Y que sigamos siendo consentidores conscientes de que el Ego nos siga asegurando el sufrimiento. Neurosis. Ignorancia. No saber que se sufre hasta el cáncer.
Los que no seáis capaces de mantener una firmeza para practicar más allá de la falta de energía o de ganas, no vengáis, quedaos cómodamente en casa. Romped vuestros malestares con otras prácticas. Poned la Atención en la quietud del Cuerpo, en la Postura y en la Respiración. Abandono del ajetreo mental mundano. Sólo sentarse y seguir las Instrucciones.
Lo que aparezca, aparecerá Naturalmente. Aquí y ahora todo lo que hay se percibe sin necesidad de pensar. Paciencia. Sólo percibir y dejar pasar. No moverse, no hacer ruido. No hacer caso del dolor, no pensar en él.
Charla 13: Sikantaza. Zazen, sólo sentarse. Sin metas ni objetivos: Mushotoku. Nada más que hacer. Sólo estarse sentado en la quietud de la firmeza de la Postura y en la honda Respiración abdominal sin pretender nada. Ahora seguid las Instrucciones. Postura y Respiración ajustadas. No rigidez ni debilidad. Postura digna que expresa determinación.
Descansemos de la Mente-máquina y todo su montaje de imágenes y delirios. Observo que parecéis no oír. Algunos estáis mal sentados y a pesar de que repito las Instrucciones seguís sin corregir la Postura. Zombis. El dolor, si no se le presta Atención, pasa, desaparece. Si se le hace caso aumenta y se convierte en Sufrimiento porque se desea que desaparezca. Se puede convertir en insoportable y si así sucede es un obstáculo para la Práctica por lo que conviene cambiar las piernas e incluso levantarse y andar un poco en Kin-Hin en el Daitan. Paciencia hasta comprobar que desaparece. Al menos por momentos se rompe su continuidad. Un segundo no es igual que el siguiente. Si comprobáis esto, vais más allá de los límites impuestos por el Ego y el miedo.
Los límites Egóticos no son Reales, por eso podemos ir más allá. Tampoco es indispensable forzar juvenilmente límite alguno. El Zazen olímpico no es Zazen. Competir con el propio Ego es Ego. Los pillos y viejos Maestros encontraron una forma, un Método natural de no enfrentarse al Ego y así poder dejarlo de lado como el caracol hace con la piedra.
En Zazen ponemos toda la Atención en la Postura y le Respiración y no buscando nada, sin metas, lo encontramos. Observando nuestra mente vez tras vez, nos daremos cuenta de que tras los cinco o diez primeros minutos nos cuesta menos ponernos firmes en la Postura. Hacia el cuarto de hora la Mente se va reposando.
Si no hay resolución firme en seguir las Instrucciones vale más no entrar en el Dojo, quedarse en el Daitan una temporada hasta que uno verifique que está preparado y en disposición de dejarse guiar. Si uno está cansado o no se encuentra en condiciones, que no venga.
Si tiene la valentía de venir a pesar de las dificultades, que invierta toda le energía en la Práctica del Zazen. Retomamos las fases del Zazen. Una vez se ha unificado el Cuerpo-Mente, la entrada en la Nada aparece inconscientemente. Sólo se recuerda después como una especial distracción.
Después de esta fase, emerge normalmente la Mente-Cuerpo Búdicos, que se aposentan. Si hay distracciones se puede volver a la primera fase, por lo que hay que repasar una y otra vez las Instrucciones, pues el Camino no es recto ni continuado, ni estable.
No es algo que tras lograrlo quede fijado. Cada instante es Original. En el momento oportuno, “la cámara del tesoro se abrirá y podréis utilizarlo como os plazca”, dice el Sutra. Esto es otra cosa.
Cuando no hay retorno, hay emancipación. En el Zazen en el que uno no se aquieta no se soporta el dolor, se quiere que se acabe pronto. Eso no es verdadero Zazen. No es Práctica-Realización. Si el dolor es demasiado intenso después de años de Práctica es posible que se trate de una enfermedad grave. Así me ocurrió a mí.
Cuando el Godo se pone delante en el Kin-Hin, os tenéis que fijar. Los que no sabéis, aprended mirando. Si no, no Practicamos el Kin-Hin, que es una Práctica tan Práctica como cualquier otra de Zazen en movimiento.
Tened en cuenta que el Godo no se va a poner todos los días delante. Repito: cuando alguien viene mal, que se quede en el Daitan, no entréis al Dojo a distraer la Práctica de los demás. Si no hacéis caso tendré que echaros por mucho tiempo.
Charla 15: En estos momentos del Zazen, transcurridos unos veinte minutos, si estamos con la Mente abierta, oímos el canto del pájaro, el zumbido de la sierra... Cada cosa en su momento es percibida con claridad y sin esfuerzo. Con Mente abierta se perciben las cosas en su Talidad, es decir, se perciben tal y como son.
Esta es la percepción que llamamos aquí Real o verdadera de la Realidad. Cuando percibimos Realmente, directamente, no hay un Ego que pueda distorsionar la percepción con los prejuicios, juicios (me gusta-no me gusta) preferencias... si no es así, hay una visión o audición,... etc., condicionada y parcial de los fenómenos. Eso no es Real, sino convencional o vulgar.
No es natural sino artificial. Y no es verdad, sino falsedad. Recordemos que la verdad y falsedad egóticas son de la misma categoría: en Realidad, las dos son falsas, aún más, son falsas por ilusorias, luego no existen. Siquiera aunque lo parezca. La cuerda en la oscuridad parece una serpiente. En realidad, no existe. Cuando percibimos con los sentidos liberados recibimos ese regalo de nuestra Propia Naturaleza.
Sólo por haber seguido las Instrucciones, lo que nos ha permitido aprender a apartar el Ego obstaculizador. Cuando se han seguido dichas Instrucciones momento a momento, cientos y miles de veces, la Propia Naturaleza actúa. Y no sólo durante el Zazen sentado, sino durante cualquiera de los actos cotidianos de la vida ordinaria. De esta acción que promueve la Propia Naturaleza no somos conscientes hasta que no pasa un tiempo. Sin embargo, aun no siendo conscientes, está sucediendo nuestra unificación en el Cosmos que somos. Cuando con el tiempo vamos cayendo en la cuenta de lo que sucede, vemos que ha habido Cambio en nuestra vida.
Lo que antes era una sensación continua de perturbación se ha convertido en una vida con muchos momentos pacíficos, sin perturbaciones, con miedos normales. Normalidad es ahora un concepto vivo que nace de la VIVEZA. Estos momentos de la vida ordinaria no tienen el sabor de la existencia sufriente. Es un sabor fresco y único. Por supuesto hay retrocesos, pero con la continuidad de la Práctica se superan y se va viviendo de forma ondulante, sin grandes diferencias.
Ahora comprendemos que “el sabor de lo Real es el sabor”. Como nos dice el viejo Rosshi SHUYU Narita: “hay un tiempo para dedicar a los demás. Hay un tiempo para dedicar a uno mismo. Pero lo mejor, es seguir el Camino de Buda”. Somos animales que evolucionan sin llegar a una meta acabada. La perfección es un concepto, no una Realidad.
Cada momento de Realidad vivido es perfecto en sí mismo. Cada uno de nosotros es un Camino inacabado y no tenemos por qué ser otra cosa. Somos lo que somos: Talidad. Charla 16: Ahora toca Zazen. Estad atentos solamente a la Postura y la Respiración. No a nuestra manera, sino a la manera de las Instrucciones. Nada más tenemos que hacer en este momento.
Toda la Atención, toda la energía, concentradas en la Postura firme y la Respiración abdominal, sin metas ni objetivos (Zazen Mushotoku). No os distraigáis con los pensamientos. No luchar con ellos ni a favor ni en contra. Observadlos impersonalmente y dejadlos pasar.
Dejad caer la Mente y el Cuerpo y seguid atentos a la Respiración y a la Postura. Con resolución. Con firmeza. Vez tras vez. Con la pertinaz insistencia de la gota de agua sobre la piedra. Seguir las Instrucciones es seguirlas de hecho, no sólo de intención.
Hay una frase popular que todos habremos oído desde pequeños: “el infierno está lleno de gente con buenas intenciones”. En nuestro lenguaje Zen esta frase quiere decir que las buenas intenciones son como los buenos deseos: nos gustaría que sucedieran sólo con desearlo, como por arte de magia. Pero así lo que aseguramos es el propio y perpetuo Sufrimiento.
Si algo sucede como deseamos, dura poco y deseamos más. Y sufrimos como ilusos.
Todo aquello que intencionamos, pensamos, queremos, deseamos, pertenece al mundo ilusorio, no es Real. El Ego es el gran constructor de deseos e ilusiones que produce nuestro Sufrimiento. Tenemos que aprender a desapegarnos de nuestras costumbres, opiniones, intenciones, deseos... ¿Y esto cómo se aprende? Pues Practicando sinceramente las Instrucciones. Distingamos entre deseo y necesidad. Seguir las Instrucciones una y otra vez es “hacer lo que hay que hacer”. Si seguimos las Instrucciones de otro no hay apego pues no son obra de nuestro Ego.
Por eso implican desapego del propio Ego y de sus costumbres, muchas útiles pero no sabemos cuáles. Si no aprendemos a desapegarnos por la Práctica tendremos que desapegarnos por los imperativos de la vida que son las pérdidas y sufriremos mucho más.
La Práctica del Zen nos prepara para saber vivir y morir. Si morimos muchas veces para el Ego, vivimos Realmente algunos momentos. Cuando se muere para el Ego se vive y se muere Realmente. Si nos observamos atentamente podemos apreciar que nos movemos más, guiados por los sentimientos que por los pensamientos. Pensamos una cosa, sentimos otra y hacemos lo que sentimos. Esto equivale a la falta de unidad entre pensamiento, sentimiento y acción.
Esta no coincidencia entre los tres campos nos proporciona un estado de tal confusión y enajenación que explica el Sufrimiento en gran parte. Esta falta de unidad y coherencia es la misma que la de Ego y no-Ego. Los pensamientos, sentimientos, deseos, el voluntarismo, son factores de cualidad irreal, condicionada y no pueden producir cambios o maduración en el individuo. Hay que descubrir los que no tiene nombre porque son los del momento. Sólo cuando se pasa a la acción siguiendo las Instrucciones de la Práctica Realización hay momentos en que vemos “las cosas tal y como son”. Y con la continuidad en la Práctica vamos cambiando de una impostura egocéntrica a una Postura Cosmocéntrica.
Desde el Cosmocentrismo se desarrolla nuestra Propia Naturaleza, que al ser de origen cósmico nos guía sabiamente por el Camino de la maduración como seres humanos como un Maestro interior. El Ego Real va apareciendo y el egocéntrico va cediendo en sus pretensiones ignorantes. “Cuando las cosas reales avanzan, el Ego retrocede. Cuando el Ego avanza, las cosas retroceden”.
El apego constante va cediendo espacios al desapego. Así la verdadera autonomía o individuación (lejos del individualismo separador propio del Ego) entra en el juego cósmico de la interdependencia de todos los seres Reales. De este modo la vaca es la vaca, el caballo es el caballo y no por eso entran en colisión generalmente. Charla 17: Repasad la Postura y la Respiración. Repasad las Instrucciones, dejad pasar los pensamientos, lo agradable, lo desagradable. Aclarad la Mente, no detenerse. Volved a repasar la Postura y la Respiración cada vez que veamos la distracción. Seamos puro Presente con el Cuerpo-Mente unificados.
Así emerge la Mente de Buda (Es el que ha despertado a la Realidad transcendiendo el Ego limitado e Irreal). Oído a la voz y al sonido del Mar. Eso es lo que hay aquí y ahora. Esta quietud, esta paz, la podemos llevar a la Vida Cotidiana, concentrándonos en el quehacer de cada momento. Así es como resulta un No-Hacer no personal, sino Cósmico y Natural. “Estar en lo que se celebra y celebrar en lo que se está”. Seguir las Instrucciones de un Maestro o de un Instructor es seguir el Camino de Buda.
Un Maestro o un Instructor no son modelos a imitar, transmiten fielmente las Instrucciones que se vienen verificando generación tras generación desde el Buda Sakyamuni y otros Buda anteriores hasta hoy.
Todos somos seres humanos. Por eso el Zen no es una religión sino un método, un sistema natural de experimentación de lo que ya somos naturalmente, cósmicamente. Si se siguen las Instrucciones, su Práctica-Realización, se desarrolla la Propia Naturaleza, algo Natural que está en nosotros y no es nada extraordinario ni sobrenatural. Para seguir las Instrucciones de un modo justo se ha de poner en ello toda la Atención.
Si no se pone toda la Atención y precisión en seguir las Instrucciones, es no seguirlas verdaderamente, sino, seguirlas a nuestra manera, es decir, a la manera de nuestro Ego, aleccionado, condicionado y limitado. Actuar así nos lleva a más Sufrimiento y limitación.
Es Autoengaño. Las Instrucciones se han de seguir a la manera de quien nos las transmite, que a su vez las ha Realizado siguiéndolas de otro Maestro o Instructor. Cuando se Realizan las Instrucciones el Cuerpo-Mente es Unidad Interdependiente con el Cosmos.
Las Instrucciones cogidas por el Ego y hechas a su manera, egoístamente, son utilizadas para reforzar los intereses egoístas, limitados, condicionados, convencionales, que siguen produciendo Sufrimiento a uno y a los que lo rodean dando continuidad a la Ignorancia.
Charla 18: La Concentración de la Atención se aprende en el Zen si se siguen una y otra vez las Instrucciones. Al principio de la Práctica, seguir las Instrucciones y concentrar la Atención exige cierto esfuerzo, hasta que con la Práctica Continuada, la Atención empieza a funcionar inconscientemente, naturalmente y las Instrucciones se siguen con menos esfuerzo.
Suele haber ingenuos que piensan o creen que mediante el pensamiento pueden cambiar el desequilibrio de la Mente. Esto no es así de ninguna manera. Es sabido que el Conocimiento no modifica la conducta. Algunos de vosotros mantenéis la misma impostura desde el inicio del Zazen. En los primero minutos del Zazen hay que procurar ajustar la Postura, ya que al principio el Cuerpo está algo agarrotado y lleva tiempo flexibilizarlo.
Si no se siguen las Instrucciones y la impostura permanece, padecemos una especie de autoagresión. ¿Habría que buscar la causa de esta autoagresión? No hace falta. Basta con esforzarse en seguir las Instrucciones. Hombros hacia atrás, mentón recogido, columna vertebral recta. Hay que componer la Postura una y otra vez.
Cada vez que nos descubramos distraídos. Sólo si somos constantes iremos ganando milímetro a milímetro a la impostura. Solamente manteniendo la Postura justa se aquieta el Cuerpo. Y la Mente, que lo sigue, se equilibra y disciplina. Todos tenemos algunos tics que en su momento tuvieron sentido, pero que en la actualidad son movimientos automatizados.
Si en el Zazen no está presente la Atención justa, reaparecen estos tics. En ello se ve la falta de concentración. Es, cuando menos sorprendente, que habiendo comprobado que la Práctica Realización cura la enfermedad, no Practiquemos con la continuidad suficiente como para dejar de estar enfermos o cuando menos paliar en lo posible los males.
¿Qué razones o sinrazones puede haber para que obremos de este modo? Sólo puede haber una causa: la gran capacidad de Autoengaño del Ego que hace que si no hay una gran determinación hacia la Práctica, nos quedemos entretenidos y paralizados. No es necesario comprender cómo funciona la Práctica.
Si sabemos por propia experiencia que funciona, entonces adelante. Es como un garbanzo. No sabemos casi nada de él pero sabemos por experiencia que si lo comemos nos alimenta. Tampoco sabemos qué es lo que contiene una medicina, pero si nos cura ¿no es absurdo no tomarla?. Con la Práctica-Realización las relaciones adquieren una nueva y verdadera calidad.
Lo mismo las relaciones con los demás, que con todos los seres y cosas, empezando por las relaciones con uno mismo. Algunos ya venís hablando de ello, otros aún no. Quizás no habéis caído en la cuenta. Hay que confiar en la sabiduría del Cosmos. El Cuerpo es portador de esa sabiduría. Es Él quien ha de orientar a la Mente.
Por todo esto hay que adoptar una Postura justa, equilibrada. Con la Práctica de la gota de agua, poco a poco, sin concesiones, con persistencia. Esta es la Postura que han Practicado todos los que han despertado. Si la cosa no fuera necesaria, el mismo Buda nos habría dado la Instrucción de jugar a las canicas.
Charla 19:
Los animales pequeños del bosque se refugian debajo de las hojas de árboles y plantas. Los animales grandes lo hacen en cuevas, subidos en los árboles o debajo de ellos. Nosotros, después de que durante nuestra existencia nos hayan caído muchas veces chuzos de punta, pedimos Refugio al Instructor, al Darma y a la Sanga. Este paso es muy importante y quizá sea el primero serio que damos en el Camino del Zen.
Haber tomado Refugio en los Tres Tesoros implica que nos comprometemos, sobre todo ante nosotros mismos, a seguir precisamente las Instrucciones, condición necesaria para poder seguir avanzando en el Camino del desarrollo de la Propia Naturaleza.
Con la ayuda de la Sabiduría del Maestro, la Sanga y la coherencia de este estilo de vida. Seguir las Instrucciones quiere decir que estas son Practicadas con todo el CuerpoMente y esto así hecho se convierte en Práctica-Realización. Es decir, en cada momento de Práctica somos, a la vez, nosotros mismos como seres Reales funcionando en la Realidad. Cada vez que somos Reales quedamos separados del Ego convencional, aleccionado y condicionador por condicionado.
Desde esta perspectiva, cuando no seguimos las Instrucciones volvemos a la situación en que decimos no querer estar, es decir, a depender otra vez del Ego y por tanto volver a la situación ignorante productora de Sufrimiento. O estamos Practicando o el Ego entra de nuevo. Charla 20: Dicen los Viejos Maestros que a la hora del despertar hay cuatro calidades de discípulos en el Zen.
Unos despiertan cuando muere alguien de un pueblo cercano. Otros despiertan cuando muere alguien de su propio pueblo. Los terceros cuando muere alguien de su familia. Y por último están quienes despiertan tan sólo cuando está cercana su propia muerte. El Zen es un sistema o método de aprendizaje natural con el que aprender a vivir y morir. Generalmente un moribundo pasa por tres etapas. La primera es de rebeldía mental ante la situación. No lo acepta.
La segunda es de una gran aceptación del momento después de agotarse en el deseo imposible de que la muerte se le salte y la tercera es pasar a vivir las cosas tal y como son, momento a momento. Estas tres etapas se asemejan mucho a las tres que se atraviesan en el Zen. Al principio un gran barullo mental proveniente del ruido mundano. Después, siguiendo las Instrucciones, hay Nada. Sólo más tarde recordamos esta etapa como de una gran distracción, estuvimos absortos.
En tercer lugar emerge un nivel de Consciencia libre de Ego y vemos las cosas en su talidad, es decir, “vemos las cosas tal y como son”. En esos momentos vivimos Realmente, según la Propia Naturaleza, aquello en lo que estemos. Con esta Consciencia Real vivimos cada momento presente y cuando llega morir, viviremos el momento de morir, tal y como sea el morir. Vivir es morir poco a poco: dos situaciones que son una desde antes de nacer. Pero morir poco a poco, también es vivir. Lo mejor es no pensar en lo desconocido.
Es una contradicción que deprime. Lo ajustado es momento por momento.
Charla 21:
Aquí y Ahora, sentados en Zazen, no hemos de preocuparnos si nos distraemos. Lo que hay que hacer es caer en la cuenta de ello y seguir las Instrucciones una y otra vez. Volvemos a repasar la Postura y la Respiración, haciendo la espiración unas tres veces más larga que la inspiración. Ver las distracciones sin preocupación, nos permite observar el funcionamiento de la Mente superficial egotizada, los deseos, los apegos, las ilusiones, los miedos... y abandonarlos al respirar.
Comprobaremos que siempre funciona igual, como una cinta de vídeo, con pensamientos que pasan y vuelven a pasar, sin necesidad alguna, sin parar, sin llamarlos. Observemos pasar a estos pensamientos y no luchemos ni nos enganchemos a ellos. Sólo observar y “dejar pasar” y experimentemos cómo en algún momento de la concentración se pierden de vista, desaparecen. El “sólo sentarse siguiendo las Instrucciones” es la tarea a Realizar por el Practicante de Zazen. Lo que haya de suceder ya no es cosa nuestra.
Esta Práctica Realizada una y otra vez con persistencia nos va Realizando. Nos va cambiando incluso en la percepción de lo cotidiano, que se convierte en Zazen cotidiano. En lugar de dejarnos entretener por pensamientos, nos concentramos en la acción del momento. No nos enteramos cuándo ni cómo empiezan a suceder ciertos cambios. Sin embargo sucede que un día caemos en la cuenta de cosas nuevas que nunca antes nos habían ocurrido. Esto nos sorprende, pero es tan natural que no hay aspavientos que hacer.
Nada espectacular: “La mente Zen es la mente ordinaria”. Ese es el Camino del Zen para quien Practica con firmeza. El Camino está bajo nuestros pies. Si andamos, lo andamos. Si nos paramos, se acaba. Volvemos a andar y está en nosotros de nuevo.
Charla 22 Durante mi estancia en Todenji, Templo del honorable Rosshi Shuyu Narita en Japón, en uno de los Teiso, decía:
“El Zazen es como un juego y por eso no se sufre. No se trata de ganar o perder, sino de jugar por jugar.” Jugando sin objetivos, sólo jugando, es como encontraremos el Espíritu del Juego. ¿Cómo encontrarlo? Pues siguiendo las Instrucciones. En este momento, aquí en el Dojo, sentados en Zazen, seguir las Instrucciones es tener puesta toda la Atención en la Postura y la Respiración.
Si por un segundo estamos en la Respiración, somos Respiración y en ese segundo toda la maquinaria del Ego se para y no chirría. Si este hecho se va repitiendo y llega a convertirse en el estilo de hacer cotidiano, la vivencia de la Propia Naturaleza emerge cada vez más lúcida.
El Budismo Zen es para tontos, para gente común y vulgar. Los “listos” ofrecen demasiada resistencia. Las cosas del Zen son como nuestras narices. Las tenemos tan cerca que no las podemos ver.
Como los ojos, con los que vemos todo lo visible pero ellos no se pueden ver a sí mismos. El Camino está bajo nuestros pies, como no podría ser de otro modo. Sólo hemos de seguir las Instrucciones de los que van delante y nos podremos liberar de lo sobrante.
Charla 23:
Cuando Buda renunció al mundo abandonando la vida mundana, buscó un maestro entre los que vivían retirados en los bosques. Encontró uno con el que estuvo Practicando. Se llamaba ALARA.
Con él aprendió a suprimir a voluntad los pensamientos y concentrar la Mente en un solo objeto, una sola acción durante horas pero su Mente no lograba ir más allá de esta Unificación, de esta fusión y control. Es cierto que se acompañaba de quietud y paz interior dicho ejercicio y que el vaciamiento de la Mente era una Nada de todo contenido personal.
Sin embargo, cuando abandonaba el ejercicio, la inquietud y la Ignorancia volvían a apoderarse de su Mente y su corazón. Así se explicaba concluyendo no haber alcanzado el conocimiento en su modo final. De tal suerte, buscó a otro maestro que le enseñase a continuar encontrando a UDAKA quien con sus ejercicios le enseñó a distinguir con claridad entre discriminar y no discriminar.
Pero Sidarta encontró insuficiente esta alternativa entre Ego y no-Ego que sin dejar de ser útil no llegaba a resolver el problema. Por ello no cedió en la búsqueda de la emancipación de las ataduras mentales insistiendo en el esfuerzo de la Práctica hasta la emergencia de la Luz sin limitaciones. Él tenía la fuerte intuición de que había de haber una Práctica que propiciara un paso más en la profundidad hacia una Consciencia desconocida.
Se fue en solitario y se dedicó con toda firmeza a investigar en sí mismo con la Práctica del Zazen Sikantaza, SÓLO SENTARSE, sin pretender meta alguna. Practicó con gran persistencia, poniendo en juego toda su energía. Tras esforzada e insistente Práctica-Realización, descubrió al autor del engaño y dijo: “Te he visto Constructor. Tú ya no construirás más.” Así, redobló su Práctica hasta que entró de lleno en el Darma.
Su Consciencia Búdica emergió y vio las cosas en su Talidad, es decir, vio las cosas “tal y como son”, sin traducciones egóticas, falsas y convencionales. Hoy quiero exigiros que al menos en el Dojo respetéis las Normas que son las primeras Instrucciones. Para eso hemos puesto el “libro gordo” a la entrada del Dojo, en el Daitan.
Para que el Godo y sus ayudantes Practiquen la Compasión, escribiendo los errores y quién los comete seguidos del tiempo durante el cual se quedarán en el daitan. Esta es otra manera de que quien intente ser sincero pueda ver en lo que falla. Son fallos tan infantiles que parecen mentira. Sin embargo esos fallos se vienen repitiendo a través del tiempo. Falta vigilancia. Alerta. Práctica. Actualización.
Charla 24:
La propia identidad se parece a una cebolla con sus capas. La personalidad individual o Ego, es la capa más superficial. Los genes forman la capa intermedia. El noventa por ciento de nuestros genes son iguales que los de los orangutanes.
El treinta por ciento como los de la mosca. En nuestros genes se ha acumulado la Variedad de los seres de la Evolución. Todos los humanos tenemos los mismos genes. Nuestras bases genéticas son idénticas. El color, las costumbres, la adaptación a los diversos climas, nos diferencian mínima y ridículamente.
Hay algunas enfermedades conocidas y un terreno ilimitado aún desconocido Es muy significativo que desde nuestro Ego superficial nos fijemos tanto y demos tanta importancia a lo mínimo y no veamos todo lo demás, que es casi todo, que es común. La propia y completa identidad se manifiesta cuando, mediante la Práctica Realización, emerge la Consciencia Búdica, que es la Consciencia que caracteriza a la especie humana desarrollada en algunos de sus individuos.
Desde esta Consciencia es desde la cual vemos las cosas Realmente “tal y como son”. También vemos la Variedad de todos los seres interdependientes que formamos la Unidad. Lo Uno. El Todo. Cada uno según sus posibilidades individuales de traducción.
La Práctica continuada del Zazen nos capacita para pasar de niveles de Consciencia superficiales o egóticos a otros niveles de una misma Consciencia “que están situados” en capas más profundas. Esto, se logra sólo con seguir con seriedad las Instrucciones una y miles de veces.
En estos niveles más profundos, está instalada la Propia Naturaleza y desde ellos se manifiesta con toda la Libertad. Por eso los Maestros e Instructores recomiendan la Práctica de Zazen en toda situación. Estemos sentados, de pié, andando, bañándonos... También lo recomiendan cuando estamos alegres o tristes, confusos o lúcidos. Con la Práctica-Realización del Zazen, somos el Camino.
Charla 25:
Para poder controlar el ajetreo mental de pensamientos sobre problemas y proyectos mundanos, poned la Atención en la Respiración. Si la Atención se fija en la Respiración, en ese instante no hay pensamiento, sólo Respiración. Observadlo.
Si ponemos la Atención en el ligero contacto de los pulgares, en ese momento no hay pensamiento. Si ponemos la Atención en el olor del incienso, en ese instante no hay pensamiento, ni sujeto oledor ni objeto olido. Sólo hay “olor”. Cada una de estas acciones se Realiza libre-mente, con Mente liberada. Sin funcionamiento de la mecánica mental, “hecho con Mente limpia”.
Estas acciones liberadoras son Realización. Reales acciones que nos Realizan como seres Reales que somos en Realidad. Este es el primer momento del Zazen justo. Si habéis seguido las Instrucciones, notaréis la unidad del Cuerpo-Mente, que ha sido provocada, producida, por la actitud del Cuerpo, sin que nos queden restos de fronteras entre ambos (Cuerpo y Mente), pues son Uno. No dos.
En la percepción real y la Unidad sin limitaciones, (Mugen, más allá de lo limitado), la Propia Naturaleza fluye con el Cosmos. Este ejercicio de unificación lo podéis Realizar voluntariamente durante cualquier acción del día y percibiréis tal estado recuperador.
En la India, el azul es signo de sabiduría. A quien es capaz de cambiar la mirada moviendo el cuello se le llama el hombre del cuello azul. Es algo simple. Sólo “mirar” donde está.
Charla 26: Sed conscientes de cuando dejáis de sentir ese sentimiento de Realidad y la incomodidad consiguiente que nos invade. En la medida en que este estado de Consciencia se aposenta en vuestro vivir diario, va siendo posible hacer dejación de ciertas adicciones que a veces tomamos como apoyo, pero que nos tienen atados. Este estado de fluidez palía o cura la enfermedad y es el estado normal de la Propia Naturaleza. Así, los sentidos perciben directamente, libremente, Realmente, sin obstáculos y la Mente pensante funciona como un sentido más, liberado de esquemas.
El pensamiento no tiene por qué estar continuamente movilizado, tratando de explicar cómo huele, cómo suena, cómo toca. Estar libre de los agregados mentales y de sus mecánicas. Estar libre y descondicionado por momentos, como el resto de los sentidos.
Si desde este nivel de Consciencia recordamos voluntariamente lo mundano (haced la prueba), lo notamos, lo percibimos livianamente, como algo lejano e ilusorio que no perturba ni altera. La Realidad vivida, no da lugar a lo falso. Ella es lo verdadero. Estamos en la Realidad que somos y no puede haber falsedad.
La falsedad sólo se reinstala cuando nos distraemos de la Práctica-Realización, dejando que el Yo-Ego, por su inercia, vuelva a tiranizarnos. El disco robótico, entra. “Cuando el Ego avanza las diez mil cosas retroceden. Eso es engaño, falsedad. Cuando las diez mil cosas avanzan, el Ego retrocede.
Eso es Verdad, Realidad” Si en nosotros hay Unidad, entonces estamos viviendo Realmente. Nos estamos Realizando y hay armonía entre lo que antes llamábamos partes: Ego, no-Ego, Cosmos, Cuerpo...Unidad es no-separación. Observad. Charla 27: Estoy observando la posición de los zafu (cojín) y todos menos dos los tenéis mal colocados. Comprobadlo todos. Si digo “comprobadlo todos” y alguno no lo hace, esa es la manera de no seguir las Instrucciones. Poned el ojo en el dedo y comprobad con la línea de la alfombra si el zafu está en su sitio.
Sólo hay que seguir las Instrucciones, sin más. Sin preguntar qué pasará o qué no pasará. Preguntas, opiniones, creencias, son todas ellas herramientas del Ego y una parte sirve sólo para el logro o persecución de intereses mundanos. ¿Cuál? Desde el punto de vista egocéntrico es lo que el Ego persigue, defiende o pretende. Tal es su condición: conseguir mantenerse en el falso centro. Con la Práctica continuada de las Instrucciones hay Realización y con ello el egocentrismo va cediendo, dando paso al Cosmocentrismo.
El mundo egótico va dando paso al Mundo Cósmico, la mente se expande. Cuando el Ego se aparta, emerge la Propia Naturaleza y vivimos el momento presente con Consciencia liberada y todos los sentidos están percibiendo directamente, sin presencia del traductor, del constructor al que se refería Buda.
Aquel de vosotros que en este momento sea sólo oído oye la Charla aunque no lo comprenda. No se trata de intentar comprender, sólo oír. Sigamos las Instrucciones en cada momento y dejemos las opiniones, los juicios, los razonamientos. Ni irracional, ni racional: a-racional. Más allá. Cuando caemos en la cuenta de estar distraídos, volvemos a poner toda la energía en la Atención a la Postura y la Respiración. Esto lo hemos de hacer cientos y miles de veces, sin otro motivo que el de seguir las Instrucciones.
Dicen los Viejos Maestros: “Nada que buscar, nada que obtener.” “Ni Mente ni Buda ni algo. NADA.” Siguiendo las Instrucciones, sin luchar con el Ego, observaremos cómo este se aparta, desaparece. Y en su ausencia sentiremos la unificación del Cuerpo-Mente, que son una y la misma cosa con todas las cosas. Unidad.
Ella nos enseña. No preocuparse. Esto, al principio, sucederá momentáneamente, pero si perseveramos como la gota de agua, los momentos se sucederán con más continuidad. Un error en el que podemos caer, es pretender que este estado se haga permanente. Lo único que es permanente es la Impermanencia de todas las cosas. Momento a momento, vivir cada segundo presente. El pasado ya no está. El futuro tampoco. Sólo ese Real segundo Presente es Real y pleno de Vida. Buda se preguntó por el sentido del Sufrimiento.
Intuyó que tanto Sufrimiento debía tener algún sentido. Después de meditar en Zazen durante largo tiempo aprendió lo que en Zen llamamos “ir y volver”. En Zazen descubrió al propio Ego, al que llamó “Constructor de la casa”. Entonces proclamó: “Te he visto, constructor de los sueños. Ya no construirás más” (sin ser descubierto). ¿Es que vivir de sueños e ilusiones puede ser vivir? Por todo eso estamos aquí, para aprender a vivir la Realidad, la Vida. Esa Realidad que no puede ser pensada, sí que puede ser experimentada, Practicando las Instrucciones de los Buda sin meta ni objetivo alguno.
La palabra “agua” no quita la sed. La palabra, el pensamiento, son muy limitados para poder mostrar ni una gota de Realidad. “Dedo que señala la luna”. No confundirlo con la luna. El Cuerpo-Mente es la sabiduría del Cosmos. Toda la sabiduría de la evolución, desde el origen, está en nuestro Cuerpo-Mente. Con la Práctica-Realización todos los sueños e ilusiones se diluyen y aparece la Realidad tal cual es. Incomparable.
Eso no tiene nada que ver con creencias o magias. Esto es la Realidad como Cosmos que somos. Charla 28: Estamos en el Dojo para Practicar Zazen. No nos olvidemos de las Instrucciones. La Atención unas veces a la Postura, otras a la Respiración. Repasad la Postura. Las rodillas bien hincadas sobre la alfombra, el trasero sobre el borde del zafu, la pelvis balanceada hacia delante, la espalda recta, los hombros caídos hacia atrás, el mentón recogido y flojo, boca cerrada, la mano izquierda sobre la derecha, los pulgares tocándose ligeramente y a la altura del ombligo. Las manos así situadas forman un óvalo. Las muñecas sobre el muslo.
La Respiración ha de ser abdominal. La espiración unas tres veces más larga que la inspiración. Al final de la espiración se aprieta un poco más con el bajo abdomen, para que no quede aire residual. El diafragma se expande. Las tripas se masajean. La energía se regenera bajo el ombligo. Dejad pasar los pensamientos sin oponerse ni aferrarse a ellos.
No quedarse con sensación ninguna. Abandonarlo todo, incluso el abandono. Sólo seguir y Realizar las Instrucciones. Esto una y otra vez siempre que nos veamos distraídos. Hay ocasiones en que alguno de nosotros necesita ayuda. En el Zen la ayuda no se ha de hacer porque sí. A veces ayudar a otro puede exigir producir un poco más de Sufrimiento.
Aparente paradoja que no será la única que nos encontraremos en la Práctica del Zen. Sólo aquel que ha hecho todo lo posible por ayudarse a sí mismo y no puede solventar ciertos apegos puede ser ayudado, si él mismo lo pide. En estos casos la Sanga ejerce la Compasión. Pero hay que aprender a pedir ayuda.
Cuanto más orgullosos, más cuesta, pero ésto no importa al Buscador. Como os he dicho tantas veces, cada vez que os veáis distraídos, volved a centrar la Atención en la Postura y la Respiración, cuando en una, cuando en otra. Condición necesaria para madurar es seguir las Instrucciones.
Cuando gusta, cuando disgusta, o siendo neutrales. No hay otra manera. Charla 29: Hace unos mil quinientos años un discípulo Zen le preguntó a su Viejo Maestro: “Maestro, ¿cuál es la Consciencia Zen o Búdica u Original?”. A lo que el Viejo Maestro le contestó que la Consciencia por la que preguntaba es aquella que no se queda en ningún lado y no se engancha a cosa alguna, no se identifica con nada ni nadie.
Esa Consciencia es la misma en todos los seres humanos, los chimpancés, los árboles y todas las cosas. Es la Consciencia que aparece cuando cumplimos las Instrucciones. Hay otras Consciencias fijas y útiles. Hace años, en mi segundo viaje a Japón para hacerme monje Zen, al llegar al Templo del Maestro Narita éste se encontraba enfermo, por lo que me recomendó ir a hacer una Sesshin al lejano Templo del maestro Moriyama, en Zuigakuin, en los montes de Buda.
Fui allí y estuve durante veinte días. Luego volví a Todenji, al templo del Honorable Narita. Cuando nos vimos me recibió calurosamente y me preguntó una vez más que si me pensaba ordenar , a lo que le contesté que sí. Al estar enfermo le había preguntado: “¿Alguna idea Maestro?”. “Nada de ideas”, respondió él. Ahora me preguntaba si pensaba ordenarme, si tenía idea de ordenarme, lo que se puede tomar como contradictorio. Sin embargo sólo es contradictorio desde el dualismo yoico porque lo actual no tiene repetición.
La Consciencia Zen es Consciencia del momento Presente. Si no tenemos esto en cuenta comenzamos a establecer relaciones de palabras semejantes que se refieren a hechos diversos, con lo que las relaciones son erróneas. Consciencia del momento es Cuerpo-Mente unificados al Cosmos. Nuestro Cuerpo está siempre interrelacionado con el Cosmos, pero no la Mente de superficie colonizada por la Superestructura egótica condicionada que hace de velo divisorio entre Cuerpo y Mente, esclavizándonos.
Parece como si este proceso de esclavitud apareciera en un momento de nuestra evolución para poder dar otro salto evolutivo y llegar a ser libres. Sólo el que se siente esclavo lo sufre y busca la libertad. Son las semillas del Buda. El Zen es un método que aparece en otro momento de nuestra evolución que permite liberarse, curarse, al sufriente esclavo que lo sigue con continuidad.
Este Método Natural o Cósmico, sólo exige seguir las Instrucciones de quienes van delante. Siguiendo sus Instrucciones con precisión y persistencia, uno llega a ser el Camino y aparece la Consciencia Libre que no se para ni aferra a cosa o sitio alguno. “Caminante, no hay Camino. Cada uno es su propio Camino.”
Charla 30:
Cuando Realizamos el verdadero Zazen, el Zazen Sikantaza, Realizamos nuestra Consciencia de Buda que todos tenemos de nacimiento. Si realizamos dicha Consciencia sólo es debido a que seguimos las Instrucciones de otro que va delante en el Camino Zen, con precisión y continuidad ajustadas. Sólo de esta manera se hace posible, en el Zazen, pasar de la concentración en el Cuerpo (postura y respiración adecuadas) a la Unidad del Cuerpo-Mente, a la Budeidad por momentos, Budeidad que el Ego no puede impedir, pues en ese momento caído o desaparecido, ha perdido el protagonismo, emergiendo en el espacio transparente una Consciencia no convencional sino primaria.
El Ego seguirá con nosotros pero ya nunca será igual de condicionador pues hemos dado salida, con la Práctica-Realización, a lo no condicionado, a lo no sobrante. Es lo que sucede al apartar al Ego que hace de obturador de la Propia Naturaleza velando lo Real. Tengamos en cuenta sin embargo que Buda no dijo nunca que el Sufrimiento cesaría totalmente, sino que con el Zazen ocuparía su justo lugar, como cada cosa de la Realidad.
Será dolor soportable, pero no Sufrimiento superfluo. La Práctica del desapego del Ego nos libera de la Ignorancia. Menos Ego, menos Sufrimiento y más Sabiduría y Lucidez. Todo más simple y auténtico. Así como el condicionamiento nos limita, la Práctica del Zen nos deslimita. “Sólo el grueso de un cabello separa el cielo de la tierra.” Ese cabello es irreal como el Ego. Pero si vemos por el Ego, éste condiciona nuestro ver. Es el cabello.
Suficiente para hacer dos de lo que es uno. Por la Práctica-Realización nos descondicionamos y en ese instante “vemos” la UNIDAD de la que es imposible salirse pues todo forma parte de ese UNO. No sólo se siente sino que al ver la cosa tal cual es, la “vemos” en Unidad con todas. No es explicable. “El espíritu no se deja atrapar”. La condición crea la ilusión (de ilusionismo) de creer que estamos separados, fuera del UNO.
La condición y la ilusión son lo falso, lo irreal. Veo algunos de vosotros que practicáis con firmeza. Para ello hay que disponer de energía y ponerla donde hay que ponerla, en ESO. Si no guardamos energía para la Práctica-Realización, nos resultará penoso el sobreesfuerzo. De todas maneras, esforzaos y así es posible que aún con poca energía, podáis Practicar. En cualquier caso es el Ego el que la gasta. Reducir las exigencias egocéntricas es ahorrar energía.
La tozudez y el coraje yoicos, puestos en la dirección de la Práctica-Realización, nos pueden empujar en momentos bajos como lo hace el recuerdo del Sufrimiento. Pero lo mejor es entregar el Ego y olvidar el pasado. El valiente se da por vencido. Charla 31: Observad cómo algunos de vosotros estáis nerviosos, alterados, con la Mente inquieta, tensa. Ved si arrastra al cuerpo con tensión muscular. Primero, ved cada uno ese estado confuso y mental. Segundo, colocad la atención con toda intención en la postura y la respiración.
Con fuerza. Tercero: si se permanece en esta actitud se notará disolver la inquietud. Verificadlo por vosotros mismos. No tensión en la Mente ni en el Cuerpo Es el momento en que uno se podría echar a dormir como un niño, pero las Instrucciones nos avisan: “Dejar pasar todo, no detenerse.” No aferrarse. Continuemos.
La Práctica del Zazen tiene que realizarse sin metas ni objetivos (Mushotoku). Es la forma de poder vivir el Presente, ya mismo, no luego ni mañana. Seamos solidarios, armonizad y compartid las prácticas que estéis realizando. Enseñadlas comoquiera que estén, sin esperar a que sean de exposición. Recordemos que “lo que no se da, se pudre”. Si no se comparten las cosas se queda uno en la soledad autocomplaciente del Ego que es la amarga soledad de la maquinaria.
El Budismo Zen es un método milenario que apareció para aquellos humanos que después de unos años de existencia, yendo constantemente de la ilusión a la desilusión, sufren, e intuyen que la vida no puede ser sólo eso que el Ego-Mundo nos proporciona.
Tanto Sufrimiento provoca la necesidad de ir más allá sobrepasándolo. Por eso los Buda han encontrado y mostrado el Camino, de Maestro a Discípulo, generación tras generación, hasta nosotros. Este Método se sigue siendo ayudados por otros que van delante en su PrácticaRealización, más allá de las limitaciones de la superestructura Yoica. Más allá, donde podemos descubrir la Propia Naturaleza Cósmica no condicionada, que siguiendo sus pautas de desarrollo nos conducirá a Vivir la Realidad, aunque sea con altibajos y en zig-zags.
Hay que aprender a pedir ayuda, a escuchar, a no desanimarse, a imitar sin preguntas...a fortalecerse. Incluso cuando la ciencia corrobora lo que desde hace miles de años ya saben los Viejos Maestros y es que el Zazen tiene la virtud de curar, el Camino de la ciencia o el conocimiento evolucionan muy despacio, por lo que, necesitados de salir del error en nuestra corta vida, hemos de agarrarnos al atajo que proporciona el Zen para vivir lo antes posible, lo más liberados del Ego que podamos y alcancemos la humanidad adulta que sin Zen no es posible.
No podemos esperar a los avances de la ciencia para aprender a vivir. La vida es muy corta y la ciencia muy lenta. ¡Recordad y actuad en consecuencia! Charla 32: Os noto muy serenos, como disfrutando. Abandonad ese disfrute si estáis en ello. Si hay disfrute, hay un alguien que disfruta y es Ego. Abandonadlo todo, dejadlo pasar todo. No aferrarse a nada. Dejad pasar los sentimientos, los pensamientos, como si fueran nubes en el cielo. “Jin Shin Datsu Raku”: dejar caer el cuerpo y la Mente. Esas son las Instrucciones. “Datsu Raku Jin Shin.” Cuerpo y Mente caídos, abandonados. La inmensa mayoría de la gente nace, crece, sufre, envejece (o no) y muere.
No se han enterado de si han vivido. Sólo unos pocos inconformistas que no pueden adaptarse, no se sienten a gusto. Notan que el Ego-Mundo les engaña, pues comienza prometiendo mucho y lo que se verifica es la consecución de muchos Sufrimientos. No es precisamente una vida feliz duradera, aunque se triunfe en algunos aspectos. Llega un momento en el que se preguntan: “¿quién soy yo?, ¿qué hago aquí?, ¿esto es la vida?.” Algunos de entre estos inadaptados tiene la suerte de encontrarse con un practicante Zen con quien comparte sus dudas vitales. “Donde hay un discípulo aparece un maestro”, decimos en el Zen, porque el que quiere aprender busca hasta encontrar.
El Practicante, al oír las palabras del compañero, al que poco a poco va mostrando los comienzos del Camino, sigue las huellas de un Maestro o Instructor. Si el nuevo probable Principiante da señales de seguir lo que el Practicante le sugiere, comienza su andadura. Hay algunos que se adhieren a la Práctica del Camino. Otros no lo encuentran o bien no lo reconocen.
Desde los primeros tiempos de la aparición de nuestra especie en la tierra, aquellos hombres y mujeres inventaron supersticiones y religiones pretendiendo la “eternidad”. Aparecieron en su cultura unos dioses con características más allá de lo natural. Su orden era superior, sobrenatural. Hasta hace poco predominó esta visión superficial o religiosa de la existencia y aún lo hace en sus cientos de fórmulas. En el siglo XV se empieza a desarrollar una etapa histórica caracterizada por un movimiento que intenta volver a las raíces griegas y la razón.
El racionalismo, se pone de moda. A esta nueva etapa se le da el nombre de Renacimiento y al uso más intensivo de la razón, Racionalismo, pues intenta explicar todas las cosas por medio de instrumentos humanos y no divinos. Poco a poco va creciendo el nuevo culto, cuyo objeto será la ciencia. Las nuevas corrientes intelectuales se van imponiendo, no sin dificultades.
Este estado de cosas va desarrollándose y como consecuencia de ello la autonomía individual va creciendo. Pero los grandes avances y descubrimientos científicos que van apareciendo, así como los artísticos, siguen sin poder dar respuesta a las grandes preguntas de la Existencia. El gran desarrollo del conocimiento y la razón, debido a su extendido uso, va a producir a lo largo del tiempo una hipertrofia del pensamiento. La existencia del individuo se hace menos dependiente pero los Egos siguen siendo muy limitados y más fortalecidos por el conocimiento se hacen aún más engreídos.
Cuando el Ego y el Mundo se miran, siguen siendo un fiel reflejo el uno del otro. Como resultado: un claro desarrollo y “evolución” del pensamiento dualista y por consiguiente, un reforzamiento de la Consciencia superficial, sede del Ego, causa de Sufrimiento. Aquí y ahora, no os resistáis al pensamiento o al dolor. Sed el dolor y poned la atención en la postura y la respiración. No luchar sino desplazad la energía hacia el cuerpo, la postura y la respiración.
Si lo hacéis así una y otra vez, comprobaréis que el dolor se hace intermitente, cede a intervalos y en muchas ocasiones incluso desaparece. Cuando hay oposición o lucha se crean tensiones que provocan que la circulación sea escasa, con lo cual crece el dolor y el Sufrimiento. Así se refuerza el pensamiento, el Ego.
Cualquier escarabajo (es-cara-abajo) lleva millones de años (su especie) sobre esta tierra. No piensan, mas tienen mucha Sabiduría. Nosotros llevamos apenas un millón de años con muchos conocimientos pero muy poca Sabiduría.
Casi toda está en el Cuerpo y en sus leyes instintivas. Con la Práctica del Zen se trata de cultivar la Consciencia Ordinaria. No algo extraordinario ni mágico, sino la Consciencia de las cosas corrientes, que son tal y como son. Cualquiera de estas cosas elementales, son imposibles de explicar con el pensamiento.
Nuestra Mente superficial condicionada es muy limitada, cosa que hemos de comprobar experimentándolo desde un marco ensanchado de la Consciencia. Por esto hay que practicar Zazen en cualquiera de los estados mentales que nos asalten. Practicad Zazen tanto cuando estéis alegres como cuando estéis tristes o deprimidos.
De esta o de la otra manera. Aprovechad cualquiera de estos estados para practicar Zazen. Salgamos de las limitaciones y justo ahí está lo Ilimitado. Si le pedimos ayuda al Cuerpo que es quien dispone de la Sabiduría cósmica, entonces él nos guiará si controlamos la Mente. Aquí venimos a intentar traspasar los límites impuestos por el Ego convencional (Mente superficial) y a comprobar que al menos por momentos, dichos límites desaparecen simplemente siguiendo las Instrucciones.
De este modo vemos que los límites no lo son tanto, pues si se pueden traspasar una vez, se podrán traspasar más veces.
No es necesario comprender todas estas cosas y aunque se comprendan, sólo comprender no sirve de nada. Se tienen que Practicar y Experimentar.
Nosotros, los que practicamos Zen, tratamos de ser empíricos. Sólo nos sirve lo que se comprueba por la Experiencia. El Zen no es ni racional ni irracional, es post-racional. Hagamos lo que hagamos el Cosmos tiene su rumbo, en el cual sólo podremos incluirnos con una Mente libre, unificándonos con él como Cosmos que somos.
La Mente sólo puede ser Libre si nos dedicamos a una Práctica continuada de las Instrucciones.
Charla 33:
Abandonar el Cuerpo y la Mente. ¿Cómo se hace eso?. Poniendo la Energía de la Mente, la Atención, en la postura y la respiración. Así, la Propia Naturaleza hace el resto; equilibra y unifica. ( ¿Os parece increible?¿A quién? A vuestro Ego).
Sólo nos tenemos que poner en situación de no estorbarla. Seguir las Instrucciones desplaza el Ego, lo borra y en esos instantes somos lo que ya éramos: Buda. Nosotros no tenemos que realizar lo que ya somos. Sólo tenemos que no estorbar, borrarnos. Entonces, cuando no hay estorbo, “las cosas son tal y como son”. Este es el auténtico ver, sin cristal intermedio de color alguno. Esa es la Práctica del Bodhisattva.
Cuando oímos la mar, somos la mar. Ni sujeto ni objeto. La mar está viva y suena. El oído vivo, oye. El aire permite llegar al sonido y OÍMOS. El instante es la unidad de la percepción. NO DOS. Cada vez que caigamos en la cuenta de que estamos distraídos, sin desánimos ni culpas pues no tenemos otra cosa que hacer, volvemos a poner la Atención en la postura y la respiración. Así una y otra vez, incontables veces.
No detenerse. Siempre volver a las Instrucciones. Cuando os parece estar como desmadejados, sin fuerzas, abandonad eso. ¿Cómo? Atención a la postura, erguida, firme y a la respiración. La energía se regenera. Esto es practicar el Zen.
Charla 34:
El Budismo dio lugar a dos corrientes o Escuelas. Una de ellas llamada HINAYANA o Pequeño Vehículo en la que los practicantes tenían como propósito encontrar la lucidez para sí mismos, el Nirvana.
Los practicantes de la otra Escuela tenían un propósito más abarcante. Al mismo tiempo que practicaban para sí mismos, procuraban ayudar a todos los Seres Sintientes o Sufrientes. Esta Escuela recibe el nombre de MAHAYANA, el Gran Vehículo. Aquí se prescinde del Nirvana.
La Escuela Soto Zen pertenece a esta segunda corriente y es la que seguimos aquí en Daidoji. Hay quien, sobre todo desde fuera, ve el Zen como una Práctica cuyo propósito es el respeto y la veneración de la naturaleza.
Esto no es exacto, aunque una de las consecuencias de la Práctica Zen sea el Respeto a la Naturaleza. Este propósito es más bien el de los Animistas, que tienen un diosecillo para cada ser de la naturaleza. En Europa a estos diosecillos se les llama duendes y se pueden observar en algunos lugares tallados y colocados en jardines y parques. Antes y ahora habitantes de los cuentos. El propósito del Zen es ir más allá de más allá. Más allá de la forma y el vacío. Siendo la forma y el vacío la misma cosa, inseparables.
Una implica a la otra. No hay forma que no ocupe el vacío. Cuando durante la Práctica del Zazen llegamos a la fase llamada del “vacío tonto”, no hay que intentar quedarse o volver a él. Hay que abandonarlo todo y dejarnos llevar por Ello a donde siempre hemos estado, al gran Vacío, donde Todo es Uno y Uno es Todo. Una Consciencia totalizadora e integradora. El vehículo (o el carro) tiene dos ruedas: Nirvana y Samsara, Karma y Darma.
Está tirado por el Buey Blanco, el símbolo de la Sabiduría de nuestra Naturaleza. Subámonos al carro y practiquemos. Se puede temer a lo que no se conoce. Menos si es nuestra Propia Naturaleza, la cual siempre estará a favor de la Propia Liberación. Con los temores infantiles o sin ellos, practiquemos con decisión y firmeza el Zazen de los Budas.
Charla 35: Poned toda la Atención en la Postura y la Respiración. Reparad en vuestra falta de Concentración por no seguir las Instrucciones y por dejaros llevar por pensamientos mundanos.
Una y otra vez, volved a las Instrucciones. Es lo que hay que hacer. Ni la creencia ni la ciencia son asuntos que el Zen rechaza. Simplemente no son su fundamento. El método Zen es directo, práctico, empírico. Se trata de poner en Práctica las Instrucciones que Buda y sus seguidores han practicado, con las que han experimentado la Realidad.
Esto ha sido así generación tras generación hasta llegar a nosotros. Siguiendo las Instrucciones dadas por alguien que va delante en la Práctica, entramos en la Práctica-Realización instantánea. No es que practiquemos para realizarnos después. Verificando que nos realizamos, cada uno ha sido su propia lámpara. Esto lo dicen los Budas. No se trata de recibir unas Instrucciones para seguir haciendo lo que nos dé la gana.
Eso ya lo hemos hecho y nos lleva al Sufrimiento. Las Instrucciones son para seguirlas practicando, porque hemos visto que rechazamos la Ignorancia del Egoísmo, del Ego y del Mundo. En el Zazen no hemos de buscar ni rechazar cosa real alguna. “Ni coger ni dejar nada: practicad”, dijo el anciano Rosshi Shuyu Narita. Cuando se practica el verdadero Zazen, Mushotoku, sin metas ni objetivos, sentiremos por momentos la vacuidad del Ego.
El bienestar de la tranquilidad o la paz. La escucha de la mar como tal. La tos del de al lado, etc... Todo ello directamente, sin necesidad de creencia o formulación de hipótesis que demuestren o dogmaticen sobre su realidad, su verdad. El Zazen aparta los obstáculos del egoísmo, que son los que impiden el desarrollo de las semillas búdicas.
Y al no haber obstáculo maduramos como seres cósmicos que somos. ¿O es que no lo somos? Sólo Práctica-Realización. Con zigzagueos, pero sin detenerse.
Charla 36:
Conviene actualizar el propósito de la Práctica del Budismo Zen Soto, que es el que se practica aquí, en nuestro Templo de Daidoji. Repasemos y practiquemos las Cuatro Nobles Verdades Verificables, los Seis Paramitas y el Óctuple Sendero, tal como dicen las Instrucciones. Los que vivimos en esta Tierra debemos aprender a cuidarnos, cada uno a sí mismo y no estar esperando a que nos cuide el Estado, la familia o cualquier otra institución.
Buda dice: “cada uno ha de ser su propia lámpara.” Tenemos que aprender de los seres que nos rodean: de la lechuga, del perro, del gato, de las gallinas, del árbol... de todos ellos. No intentar manipularlos, trayéndolos a nuestra comprensión Ego-imaginaria, ya que los deformamos (falsa forma). No es posible que los seres Reales entren en la irrealidad del Ego. ”Dejarles ser”.
Somos nosotros los que en silencio y con toda Atención y Respeto hemos de acercarnos a ellos para aprender de su Sabiduría. Su contacto, sin Ego, nos puede curar y enseñar. “No intervención”. Lo mismo hemos de hacer con el propio cuerpo. Observarlo, escucharlo; él nos guiará con el propio y Cósmico saber.
Los pueblos más respetuosos con la Naturaleza (de los que aún queda alguna muestra) saben bastante de ese Respeto hacia todas las cosas. Cuando necesitan alimentarse piden permiso y perdón al animal o a la planta para poder servirse de ellos como alimento. Saludan al sol y al agua por lo que les dan. Una vez lo han hecho agradecen el haber sido alimentados
Estos pueblos, que son los más inteligentes básicamente, son llamados desde nuestra “gloriosa cultura”, salvajes y primitivos. Ellos siguen cogiendo del entorno sólo aquello que necesitan para sobrevivir, aprovechando los recursos con precisión, pero no aprendemos de ellos.
El aleccionamiento que condiciona nuestra Mente superficial y desde ella nuestro cuerpo, es la mayor muestra del poder destructivo que una cultura tras otra han puesto en uso desde su incapacidad de ser Reales. La adicción al Ego es mortal porque además de no dejarnos vivir, nos mata. Pero no lo podemos ver porque nuestro Ego vela la Realidad. Casi ningún adicto ve su propia adicción y sin embargo todo adicto organiza su existencia en torno a ella, en torno a la “droga” a la que es adicto.
No somos capaces de ver las propias adicciones o si lo hacemos, no las vemos como tales. Incluso a veces creemos que en cuanto queramos podremos prescindir de ellas, lo cual es como no verlas. Sin embargo en este caso, ni siquiera reconocemos de qué droga se trata. Cuando somos presa del Sufrimiento, en ese momento, el Karma avanza y el Darma retrocede. Fijémonos bien en esto ya que es de vital importancia. No se trata de dejar de pensar. El Budismo Zen no está en contra del pensamiento, sino que con su Práctica-Realización libere, descondicione los sentidos y también al pensamiento.
El pensamiento libre, Hishiryo, surge de la realidad, del fondo del No pensamiento y está al servicio del Todo, no del Ego. La Práctica-Realización Zen va desplazando al Ego de su función tiránica. Al principio lo hace desaparecer sólo por momentos y entonces instantáneamente emerge la Propia Naturaleza. Esto, que con la Práctica Continuada se da con mayor frecuencia, va desposeyendo al Ego de su Egocentrismo.
De manera que entre Ego y Propia Naturaleza se va produciendo un cierto equilibrio. No se trata de destruir al Ego sino de que ocupe su justo lugar aunque no como Ego. El practicante de Zen no pretende el Nirvana o la máxima perfección o felicidad. Su propósito es Practicar para poder vivir en ese equilibrio que proporciona Salud, Paz, Libertad, Realización con todos los seres. Si no es posible todo el tiempo, sí de instante en instante.
La continuidad equilibrada dependerá de cuánta carne ponga cada uno en el asador y de toda la que no ponga uno a asar. Hay quien nota que tan sólo entrando en el Dojo y sentándose junto a los demás se produce un efecto de tranquilización. Está bien pero hay que seguir profundizando.
Hay un Budismo muy elemental que consiste principalmente en repetir continuamente el nombre de Buda. Se le denomina la Escuela de la Tierra Pura y es muy popular en Japón. Practican el Nembutsu, la repetición de “Namu Amida Butsu”. Es llamado también “El Camino fácil”. Quizás fuera esta la Práctica que pudiera venir mejor a alguno de nosotros. Es útil y simple.
Toda Práctica es válida con tal de que nos ayude a apartar el Ego y a detener la adicción que algunos tienen de intentar explicarlo todo intelectualmente; comerse el coco, como lo llamáis los más jóvenes. La Práctica en el Daitan ayuda a ver la Propia Importancia Personal, el enamoramiento por nuestros pensamientos (amor propio) y todas aquellas cosas que nos creemos se pueden realizar por creer en ello o por sólo creer entender.
Tenemos que coger un papel muy grande y escribir en él: “La adicción más fuerte que padecemos los hombres y las mujeres es la adicción al propio Ego y al de los demás”. Este papel lo colocaremos en un lugar que tengamos casi siempre a la vista.
Hay que practicar el No-Ego con los sentidos, las consciencias del cuerpo y profundizar en ellas: tacto, gusto, visión, sonidos, pensamiento justo, alimentación, voluntad, esfuerzo, meditación, medios de vida... ajustados al Camino. Tenemos la oportunidad que poca gente tiene de Practicar la Vía de los Buda.
No dejemos pasar el tiempo y la Vida para no vivir. La Práctica-Realización es la Vida Real y es practicable con cada cosa que tenemos entre manos. No hay la excusa de tener que esperar a ciertas oportunidades. Cada momento es la oportunidad de la Atención concentrada en una cosa de por vez. Todo el Universo está en esa cosa.
Charla 37: La Práctica de las Instrucciones en el Zazen, provoca que en un momento, se detenga el Pensamiento egótico y podamos percibir directamente, con los sentidos, las cosas tal y como son: su Talidad. En un segundo momento desaparecen los sentidos y el Cuerpo, entrando en el Shamadi del Vacío, involuntariamente, sin apercibirnos de ello hasta que no hemos salido de dicho Shamadi, que es cuando, sin recordar nada, nos parecerá que hemos estado totalmente distraídos sin saber cuánto tiempo.
Al salir de este Shamadi puede emerger la Consciencia de Unidad, la Consciencia Búdica que estaba ya en nosotros, aunque no lo supiéramos, al estar confundidos por el Ego personal. Es la Consciencia Espejo que percibe las cosas sin influencia, luminosamente. Cada uno de estos niveles de Consciencia incluye a todas los anteriores por lo que son expresiones aproximadas.
Para alcanzar estos niveles de profundización o Realización, el Practicante ha de tomar muy en serio la Práctica y hacerlo con asiduidad. Si así obra, la Realización es lo normal. “Muere, renace y la puerta del tesoro se abrirá y podrás disponer de él como mejor te plazca”. Parece de fábula pero nada más.
Cuando aparece la Realidad toda fábula queda transcendida. Día tras día, mes tras mes, año tras año, se van dando las Instrucciones. Pues bien, algunos aún no tienen los oídos bien limpios, pues o las siguen a su manera o no las siguen. La Realidad que se percibe con la Práctica, es difícil que se dé si se vive continuamente en la ciudad, donde casi todas las cosas son artificiales.
Hay excesiva actividad de Robot (ver libro nº 9). Decía anteriormente que la aparición de la Consciencia Búdica, que es la que corresponde a la Propia Naturaleza del “Ser Humano”, nos permite “ver las cosas tal y como son”. Vemos el Mundo tal y como es y al Ego también, propio y ajeno.
La Verdadera Revolución Humana no es una Revolución masiva, sólo el individuo puede hacer su revolución, lo que no quiere decir desarrollar el mismo individualismo egótico, sino Realizarse como individuo maduro, realizarse con el propio esfuerzo, con la Práctica Realización que rompe las ataduras que lo atan a su Ego. ( La gente entiende por realizarse hacer lo que quiere, lo que le gusta). Esto se puede hacer sólo siguiendo al que va delante, sus Instrucciones.
Este es el NO-HACER. No personal. Por eso decimos que estamos solos, en el sentido de que nadie nos puede hacer lo que cada uno ha de “hacer” por sí mismo. Tener siempre presentes las Instrucciones, no quiere decir que nos obsesionemos con ellas.
Recordemos el dicho antiguo chino: si quieres ser feliz un día emborráchate. Si lo quieres ser un mes, emprende un viaje. Si quieres ser feliz un año, cásate. Pero si quieres ser feliz toda la vida hazte jardinero (de tu propio jardín). Cultiva la Propia Naturaleza
Charla 38:
Atención a la Postura. Mantened la espalda recta, el mentón recogido y la nuca tirando hacia el techo. La Postura tiene que ser firme y decidida. Si no es así, no hay Postura sino Impostura, lo cual sigue engordando el Ego y sus mecanismos. La Postura se mantiene siguiendo fielmente las Instrucciones, actualizándolas cada vez que nos demos cuenta de habernos distraído, con lo que la Postura queda rehecha.
Eshin: volver la mente al Camino. Girar, Cuello azul. Cuando Practicamos, aunque sea por momentos, Zazen Sikantaza (sólo sentarse), aparece la Propia Naturaleza en Unidad con el Todo y ella es la que nos puede llevar más allá de la Ignorancia del Ego.
La Propia Naturaleza nos lleva hacia la Naturalidad y así podemos ver nuestro verdadero rostro de hace cien mil años. El mismo que el de los demás seres, el río, la montaña, el Origen común de Todo. (No se trata de la moda egótica de la regresión). Algunos creen que hay dos caminos, el del Ego y el del no-Ego. El Ego no es Real, es un fantasma, no tiene camino. Sólo hay un Camino y ese es el que nos lleva a ser seres Reales y Lúcidos y por lo tanto a salir de la Ignorancia, pero pasa por el sufrimiento de la adicción al Ego. El Ego es un maestro.
El estiércol hace crecer la planta. Tenemos que intentar practicar al máximo el estado de Alerta para estar cuanto menos inconscientes del poder del Ego. Hemos de ser capaces de ver al Ego propio, a través de las barbaridades del Mundo y al Mundo mismo. Se ha puesto de moda romper las reglas sociales, presumir de destructividad y dureza. Y la tecnología avanzada de la comunicación nos permite ver cada día los sucesos que ocurren en el mundo. Esto no había sido posible hasta nuestro tiempo.
Aunque la información esté alterada y se nos oculten partes, ya no podemos alegar Ignorancia o mirar para otro lado como si no pasara nada, pues el mundo y sus acontecimientos se ven por todas partes y nuestro Ego es un reflejo del Mundo. Hemos de poder vernos y practicar las Instrucciones para salir del círculo inmóvil de las repeticiones egóticas.
Si seguimos la Propia Naturaleza podremos Realizarnos como Cosmos que somos, dejando a un lado esa parte tiránica de nuestra historia egocéntrica e infantil que ya no nos sirve porque el Cuerpo ha crecido y necesita tener el Cosmos como centro de su actividad orientadora. En la medida en que dejamos de ser egocéntricos y nos realizamos como Cosmocéntricos somos regenerados por la Energía que el contacto voluntario (sin resistencias) del Cosmos proporciona, pudiendo entrar armónicamente en el juego de la Interdependencia unificadora de todos los seres del Universo.
Sólo esto cura la enfermedad, el desorden. Si seguimos gastando esa Energía, que es para vivir equilibradamente, en los quehaceres mundanos y no aprendemos a ahorrarla y a usarla para la Práctica Continuada, no podremos hablar de Totalidad o Realidad o Vida. Aprendamos a usarla con Naturalidad, siguiendo las leyes dinámicas de la austeridad de lo necesario, y a no seguir con la Ignorancia que nos lleva siempre al Sufrimiento de los estados de estrés con los que padecemos una existencia agónica.
Las mismas especies silvestres que no tienen depredadores viven un tercio más que las mismas especies que sí los tienen, debido al estrés provocado por el riesgo al que están sometidas y el plus de energía gastada por el miedo. Hoy está comprobado que cuando funcionamos estresados buscando riesgos adrenalínicos superfluos, nuestro organismo segrega unas neurohormonas tóxicas que atacan nuestra salud.
Esto ya los sabían los Viejos Maestros Zen desde hace muchos cientos de años, milenios. Aquí venimos a ponernos a disposición de lo Cosmonatural y para eso hemos de poner todo el empeño en seguir sus Instrucciones y actualizar la Propia Naturaleza. Hemos de ser humildes y contar con el zigzagueo y aprender a seguir practicando con la Atención Alerta durante la Vida Cotidiana seleccionando actividades y ocupaciones inteligentemente.
Charla 39.
Conscienciando el pasado, recordando como “vivíamos antes”, podemos ver que lo que hacíamos era “pensar la vida”, programar los acontecimientos, filosofando, psicologizando, opinando, deseando, acertando, equivocándonos, sufriendo y a veces gozando. Creíamos que se podía pensar la vida o conducirla a nuestro gusto, pero eso nada tiene que ver con la vida, sino con los proyectos de un Ego aleccionado. La Consciencia estaba llena de proyectos, deseos, ilusiones y lo Presente Real ignorado no cabía en ese caos aparentemente ordenado con piezas articuladas artificialmente.
En el Zazen Sentados, si se siguen las Instrucciones, la Consciencia queda vacía, transparente y el Estado de Alerta se aposenta con naturalidad. Así es como se pueden ver las cosas tal y como son en cada momento. Esto es vivir el Presente momento a momento. ( Nada que ver con la popular “mente en blanco”). Tenemos que centrarnos en lo básico y la base es lo Cósmico.
Para poder aprender a centrarnos en lo Cósmico practicamos Zazen sentados, andando, a pie firme, trabajando, pues toda actividad es ocasión de PrácticaRealización. El mundo es un Dojo para nosotros. Centrados básicamente en lo Cósmico, somos llevados por la Energía Cósmica y así emerge nuestra verdadera Forma. A esto ayuda el Maestro.
La Energía Cósmica y nuestra verdadera forma son una y la misma cosa con todas las demás verdaderas formas que componemos la Unidad del Cosmos. La Verdadera Forma no establece diferencias entre hombres o mujeres, blancos o negros, ricos o pobres, ni de nosotros o las demás especies. No interesan las diferencias, ni las apariencias, ni nada que nos pueda distraer respecto al Camino de ser un Buda. Todo aquél que dispone de “Bodai Shin” el “Espíritu del despertar”, si Practica, se Realiza, es decir, se convierte en un ser Real. Realizarse no es hacer lo que a uno le gusta como vulgarmente se entiende.
Para ello hay que contar con “Hotshu Bodai Shin”: “La gran determinación de Practicar la Realización”. Si se cuenta con esto, se es invencible. Cuando los Instructores nos llaman la atención por usar las propias maneras, nos están haciendo de espejo para que aprendamos a reconocernos en esos precisos momentos en que nos diferenciamos auto-afirmándonos, mostrando prejuicios, costumbres, mecanismos que sin la Consciencia Espejo de los Instructores, no podríamos reconocer aún, ya que todavía nos falta recorrido.
La Consciencia Espejo es una de las manifestaciones de la Consciencia Profunda y hace posible que podamos ver las cosas sin que nos perturben ya que ellas son el Presente vivo sin Ego que las distorsione. Son las cosas Reales y la Consciencia Espejo es de esa misma Realidad.
Estas manifestaciones de la Consciencia Profunda las podemos denominar como Sabiduría. Si vivimos muchos momentos guiados por la Sabiduría vamos entrando poco a poco en un Estilo de Vida que es Natural, Real, Búdico. Esto no tiene nada que ver con la existencia egótica y superficial que es como las cáscaras superficiales de una cebolla. Hay que ir dejándolas atrás una por una. La Práctica Continuada de Zazen en todas las situaciones cotidianas nos va Realizando tanto para la Vida como para la Muerte, en el Ego y en el no-Ego, superando las diferencias.
Cuando disponemos de Bodai Shin y de Hotshu Bodai Shin, somos como el agua, que si encuentra obstáculos los rodea o los diluye o acumulándose los pasa por encima o se filtra por debajo. Nuestros obstáculos, si los conocemos o no, son nuestras costumbres, nuestros prejuicios, todas las pasiones o adicciones o vicios como antes se llamaban. De forma simbólica los tenemos en el collar que usamos, son “los bonnos” que hay que ir dejando pasar una y otra vez disolviéndolos en la Propia Realización.
La Práctica-Realización va proporcionando una Lucidez que nos va convirtiendo en seguidores de las Instrucciones, en Practicantes del Ajustamiento del Camino, en Budas. Esto es lo único que tenemos que hacer y sólo tenemos una oportunidad, lo que dura nuestra existencia sin saber cuánto va a ser esto.
Hemos de actualizarnos en nuestra Realización, pues la Consciencia va adquiriendo lucidez momento a momento. Cuando veamos que nos distraemos, volvamos la Mente al Camino y continuemos con la Práctica de la Acción Ajustada de cada momento.
Charla 40: Relajad la cara, no hagáis gestos raros. La cara relajada suele mostrar la semi sonrisa de los rasgos suavizados. Boca cerrada sin apreturas de labios, lengua contra el paladar y mandíbula caída, floja. En la Postura de Zazen, no dejarse caer hacia delante o hacia atrás, ni a izquierda ni a derecha. Hay que abandonar las tensiones del día centrándonos en las Instrucciones. Repasad la Postura y aflojad las tensiones, comenzando por los pies, las rodillas, los muslos, la pelvis, la espalda, los hombros hacia atrás y caídos, la espalda recta, el mentón retraído, aflojad también los brazos y las manos.
Postura equilibrada y firme sin rigideces. Oscilar varias veces. Inspiración profunda inicial. La Postura hay que revisarla a cada momento. Si el Cuerpo está torcido, la Mente está torcida. Cuando la Postura es la Justa estamos siendo la Propia Naturaleza y entonces somos la montaña, la mar, el sonido de la mar, pero esa mar y ese sonido de aquí y de ahora, no otros del pasado o del futuro, que sólo están en la mente.
Estos de ahora están en la Mente-Cuerpo. Están sucediendo. ( El Templo está a la orilla del Mar). El Zazen es la Vida, no es un ejercicio que se hace para vivir. Cuando somos la Vida, no lo podemos explicar, pero sí lo sentimos. Si durante Zazen nos dejamos llevar por las costumbres, los pensamientos, las apariencias, sepamos que en esos momentos no estamos Practicando y las mecánicas del Ego ocupan la Consciencia. Podemos saber las cosas y podemos cometer errores y equivocarnos pero no podemos permanecer inconscientes o autoengañados por mucho tiempo. Se trata de que cada vez que se cae en la cuenta de la distracción, pasar a la Acción Justa, Práctica.
No quedarnos en las palabras, la reflexión y menos en la autocrítica o la autoculpa, engaños fuertes que nos atan al Ego. La Práctica-Realización se puede hacer con más o menos conocimientos sobre el tema.
Lo que sí exige de manera clara es firmeza y esfuerzo sin reparos. No se da la Realización a quien no se esfuerza en seguir las Instrucciones. Charla 41: Poned la atención en la Postura y en la Respiración. Observad la Mente y dejad pasar los pensamientos. Esto hay que ponerlo en práctica una y otra vez sin luchar por no pensar. Sólo abandonando la mente. “Pensar no pensando” es ajustarse a las Instrucciones e ir entrando poco a poco en la Postura Justa y la Respiración, hasta dejar caer la Mente y sus historietas.
No instalarse en situación o sensación alguna. No detenerse. Nadie crea que ha llegado a sitio alguno. Dejar pasar. Hacer sitio. Transparencia. Desocupación. Si se percibe un sentimiento, ver si este es de un mismo sabor hacia todos los seres, sin diferencias.
Estos estados hemos de aprender a mantenerlos durante el día todo el tiempo posible, no por voluntad sino por concentración en la Realización. Si queremos saber cómo es nuestra Práctica, hemos de actualizarnos y reconocer si seguimos actuando según el me gusta o no me gusta y estancados en una primera fase infantil.
Hago lo que me apetece y no hago lo que no me apetece. Es Ego. En un segundo aspecto, dar prioridad a otras actuaciones y dejar de Practicar sintiéndonos disculpados, es Ego. Pueden ser actos de carácter cultural o incluso de carácter ecologista. Es Ego. En un tercero nos autoimponemos tareas que no se pueden dejar por ser un “deber” y de esta manera un deber se hace más importante que VIVIR. Es Ego.
Más allá de toda cuestión Egótica está la Práctica de aunarnos con lo que somos: Cosmos. Pero si vemos nuestro Ego, ya no manda. ¿Desde qué nueva consciencia le vemos?. ¿Podemos abandonarlo una vez visto o solo intelectualizamos el ver? El Ego es ciego. Charla 42: Algunos tienen adicción al trabajo, a la profesión. Este trabajo es uno de los bonnos que más ocupa en la existencia.
Cuando se es adicto al trabajo, el cerebro suele estar ocupado casi todo el día en ello y sólo piensa y se pregunta por asuntos sobre trabajo. No queda espacio para preguntas sobre otras cosas. Para otras Prácticas. Toda especialización exige gran esfuerzo, gran “inversión” de energía, que se retrae de todo lo demás. Una caricatura, un monstruo, una deformación por dinero, prestigio, falsa responsabilidad... autoengaños. Vivir es lo básico, sin embargo.
El Zen es más un estilo de vida que “otras cosas”. Por importantes que parezcan las ocupaciones no son incompatibles con la Práctica. No hay que buscar oportunidades para la Práctica Zen. Todo momento y se haga lo que se haga o no se haga, es la ocasión. Este Estilo de Vida lo va proporcionando la Práctica-Realización.
Si uno está excesivamente ocupado con la red-trampa de la articulación existencial que produce lo Institucional, el Estilo de Vida no se realiza. Se puede existir y vivir a la vez.
Es una contradicción difícil de armonizar pero no habiendo dos mundos, la Armonía ha de proceder de su Unificación. “Medios de vida ajustados al Camino” son los que no agotan la energía. El Cuerpo está siempre en Relación con el Cosmos. Si la mente está ocupada por el Ego, la Relación entre Mente y Cuerpo falla y por la Práctica se vuelve a unificar. Por el Ego nos distraemos y nos separamos, por la Práctica volvemos a la Unidad. Hemos de Practicar para que pueda haber Equilibrio entre la distracción y la Realización. Buda nos dice “Una sola cosa de por vez”.
La Mente egótica es contradictoria, funciona entre polos opuestos, lo positivo y lo negativo, lo bueno y lo malo, lo que gusta y lo que disgusta. Cada cosa que ve esta mente, la ve con pros y contras y se atasca con la duda de dicha Dualidad. No se puede quedar con las dos cosas a la vez y si opta por una de ellas se queda sin la otra: sufrimiento, ansiedad provocada por ambición.
El Ego tiene que interpretar un papel ante cada actuación y así no nos Realizamos como cuando, mediante la Práctica, hacemos el “No hacer” sin más. No hacer del Ego, no es pasotismo. El “No hacer” es la acción Real, realizada sin Ego, “Más allá de los límites”, que nos dice el Maestro Narita. Los límites son el Ego limitado y Condicionado. El estrés es el resultado del funcionamiento Egótico, el Sufrimiento en su versión moderna, la mecánica repetitiva y agotadora de las adicciones, sobre el funcionamiento del Cuerpo.
Cuando estamos unificados con el Todo, los hechos a Realizar aparecen oportunamente, uno de por vez y así la Energía se regenera. Cuando toca comer, se come y sólo se come. Cuando toca descansar se descansa y sólo se descansa. Esto es Zen. En este momento de Zazen, la actividad es continuada si no se está distraído. Todas las cosas están en actividad e Interrelacionadas cósmicamente. No hay juicios, opiniones que consideren o crean o quieran que un hecho Real sea de otra manera. Me gustaría que me pudierais decir en qué estáis, en qué punto estáis con una sola frase.
A algunos les noto centrados pero a otros no. No hay nada que comprender. Hemos de Realizar lo que toca en cada momento y de esa Realidad nace el Pensamiento Justo si es necesario pensar. Así nace Hishiryo: “Pensar desde el fondo del no-pensamiento.” Pero también paz, alegría, bienestar y salud.
Charla 43:
Alguno de vosotros tiene la espalda torcida. Cortad con las opiniones, los juicios, las interpretaciones y seguid las Instrucciones. Fijaos bien que en lo dicho está todo. Fijaos bien. ¡Escuchad! ¡Cortad! Si no lo hacéis no tendréis paz. Se comienza por las rodillas bien afianzadas contra el suelo, la pelvis basculada hacia delante, la espalda recta, los hombros hacia atrás y caídos hacia abajo, el mentón recogido y aflojado. Siempre el Ego ha dirigido al Cuerpo desde la Ignorancia y le ha “imposturado” fuertemente.
Encontrar la Postura Justa conlleva un esfuerzo, realizado muchas veces, de seguir las Instrucciones y confiar en la Propia Naturaleza que siempre tenemos a favor. Tenemos que comprobar las resistencias pero el deseo de acabar con ellas en un intento intelectual, no es el Camino Zen.
El voluntarista tampoco. Si tenemos la taza llena no se puede echar nada en ella, pues rebosaría, lo cual es inútil. Empezamos vaciándola. La rigidez es indicativa del Ego, la flexibilidad es propia del No-Ego, de la Nada, del Vacío. “Hay que Practicar la Nada, si no, no se es Budista Zen”. El cuerpo está cambiando continuamente.
Cada siete años casi todas las células se han renovado. ¿Cómo es que la Mente no cambia? Es mucha contradicción si resulta que son lo mismo. CUERPOMENTECOSMOS. Atención, Alerta. Ese es el Estado de Zazen. Una Atención Global y dispersa, no concentrada en cosas particulares. Realizad eso! Así se deja pasar todo sin quedarnos con nada, o en nada.
En estos momentos percibimos lo Presente sin que haya cosas aisladas. Todas están Interrelacionadas. Esas son verdad. Las otras son falsedad. Lo falso es ilusorio, sólo pensamiento y deseo de logro. No existen. Se tarda en comprender pero siempre estuvo ante nuestros ojos. Por eso hablamos del Shobogenzo, del verdadero ver. (Libro 2 de esta colección).
A este Estado de la Consciencia le podemos llamar Consciencia Ordinaria, Presente, Original, Natural. Los animales tienen la Consciencia Alerta continuamente. Ellos no tienen líos mentales como los que tenemos nosotros. No tienen proyectos, ni teorías, ni personajes que representar. Tienen todos los sentidos Alerta Naturalmente, sin salirse de la unidad con todas las cosas. El espacio físico y el espacio mental, coinciden.
Nosotros estamos muy pendientes del “Ego y lo mío”. Por eso hemos de Practicar Zazen para poder entrar en la Vida Real, sin artificios. Cuando emerge la Propia Naturaleza nos dejamos guiar por ella pues siempre está a favor de ser Uno mismo, no sus deseos. Como nos dice el Maestro Narita: “Podemos dedicarnos a los demás. Bien. Podemos dedicarnos a nosotros mismos. Bien. Pero lo mejor es seguir el Camino de Buda”. Lao Tsé dice: “La naturaleza os quitará lo que os sobre y os dará lo que os falte”. Bien. Mejor es seguir el Camino de Buda, es lo Natural.
Cuando nos estresamos y nos cansamos, en ese tiempo no puede haber Atención Alerta, porque hemos gastado toda la Energía Disponible en seguir los dictados del Ego. Desde esa manera de actuar no podemos VIVIR EL PRESENTE, pues la Mente mundana sólo sabe, montada sobre la ilusión, representar papeles que ha ido aprendiendo en la sociedad con sus diversas Instituciones entrelazadas.
Es el ambiente desde que nacemos. Hay actores profesionales que opinan que lo que más les agrada de su oficio es que cada personaje que representan es como ser uno distinto en cada representación y vivir sus vidas. Sólo apariencia, superficie. ¿Cuál es su vida real? Cuando representamos un papel, somos actores en la existencia y esto nada tiene que ver con la VIDA.
Todo convencionalismo está muerto. Practicando las Instrucciones, poniendo toda la Atención en el Cuerpo, la Postura y la Respiración, la Mente superficial se calma y aprende poco a poco a pacificarse. De este modo podemos, de vez en cuando y por instantes, entrar en el Mundo de los Buda, viviendo en la Realidad la Verdadera Vida. Siendo un Buda.
El Egoísmo que nos esclaviza, tiene como centro el Ego, que es un conjunto de mecanismos condicionados por el aleccionamiento socializante que rigen la conducta individualista, personal y de actor. Cada actor es visto por todos los demás, pero no por él. Lo mismo que el ojo no puede verse a sí mismo, el Ego tampoco se ve. Hace falta un Tercer Ojo.
Hace falta una Práctica intensa para adquirir Lucidez y profundizar en la Consciencia a niveles desde los que podemos ver el Propio Ego con toda su parafernalia biomecánica, convencional e Ignorante.
Charla 44:
En el Zazen, centrados en la quietud del Cuerpo, emerge la quietud de la Mente. La Unidad Cuerpo-Mente posibilita vivir el momento Presente. Cada momento Presente sólo puede ser percibido si la Mente y el Cuerpo son una sola cosa. Percibidlo sin pensar. Nos hemos estado entrenando Zazen tras Zazen y es ahí, en el Zazen Sikantaza (sólo sentarse) donde aprendemos a apartar el Ego y así en silencio (Mokusho) se realiza la Unidad del Cuerpo y la Mente. Esta no se da llevados por la Inercia de la directividad del Ego.
La Mente Egótica es un agregado irreal a nuestro Cuerpo Consciencia, que por su composición convencional, funciona como la Superestructura propia de la condición socio-cultural sin pertenecer a la Propia Naturaleza del Hombre. Esta Superestructura sobrepuesta a la Mente superficial, es capaz de llevar al Cuerpo por el “camino” de la Ignorancia, haciendo de su condición antinatural una dictadura condicionadora a su vez.
El Ego hace lo que sabe hacer, que es separar, lo mismo que él se ve separado diferenciando “Ego y lo mío” frente a todo lo demás. Este funcionamiento a expensas de la Energía Cósmica que usa el Ego, produce una separatividad entre el Cuerpo y la Mente que son “llevados” al error por un ente Irreal, Egoísta, Ignorante, Prepotente y Actor protagonista.
Este actor que funciona desde un pasado que ya no es, para un futuro que aún no es, no está capacitado para lo único que sí es: el momento Presente. Toda la existencia se la pasa el Ego jugando ese juego ilusorio, llevando al CuerpoMente a un caos innatural, enfermizo y autodestructivo desgajado del Presente. Es por todo esto por lo que necesitamos de una Práctica Naturalizadora que a pesar del Ego y su poderío, nos capacite para ponernos a disposición de dicha Práctica que, no sin esfuerzo, nos ayude a Realizarnos más allá de los límites del Ego y su Condición.
Con la Práctica-Realización, la Propia Naturaleza, que ha estado sometida al Ego Dictador e Ignorante, queda liberada, primero por momentos y después con la Continuidad y Persistencia del Practicante, generalizándose hasta la progresiva transformación del Ego en un Verdadero Yo. La Propia Naturaleza siempre ha estado pujando a favor del Cuerpo-Mente y cuando el Zazen pone el Cuerpo como Centro de la Atención, de una forma Natural y Cósmica, el Ego queda desplazado y la Mente que ocupa su lugar sin trabas, se une al Cuerpo en Calma. En la calma o paz de la Unidad es posible vivir el momento Presente sin que nada lo impida excepto cuando nos distraemos y el Ego con su fuerza de Inercia suplanta de nuevo el Centro y volvemos a lo ilusorio.
Volver a coger el hilo de las Instrucciones miles de veces es lo que hemos de hacer hasta que se equilibre la Condición y la Naturaleza. Han sido miles de horas caminando en la dirección del Ego y hemos de caminar miles de horas viéndole para descondicionarle y desmontarle.
Charla 45:
Con el pensamiento conceptual queremos controlar nuestra memoria más antigua, la memoria sentimiento o incluso la memoria genética para ser felices. Hay un plan imaginario para ser felices. El fracaso de este control por la limitación del pensamiento produce Sufrimiento una vez más.
Esto no debe ser motivo de tristeza, sino de alegría, ya que es un paso de comprobación que hay que dar: conocer los límites. Con un tesón de comportamiento como el de “la gota de agua”, aparece “Bodai Shin”, el Espíritu del Despertar (Bodai: Buda. Shin: Espíritu) que estaba velado. “Honrai no Menmoku”, “El verdadero Rostro de Uno mismo”. Encontrarlo.
La Propia y Verdadera Naturaleza está a favor ¿Cómo no va a estar a favor de uno como uno mismo? Con la Atención centrada en mantener la Postura y la Respiración Justa, volviendo una y otra vez a las Instrucciones, surge la Consciencia Presente, de todo a la vez, desde este punto somos “No nacidos”, sin tiempo.
La Atención puesta en el Cuerpo permite que la mente se adhiera a la quietud del Cuerpo. Serenándose, deja de estar nublada y se hace transparente quedando fuera del control de sus límites. Así el Ego es apartado y rebasado. Esto es Transcender el Ego. Si se puede hacer una vez, se puede hacer más veces aplicando el mismo Método. Zazen. Con la Práctica del Zen se trata de transcender la mente infantil y egoísta y desarrollar una Mente madura centrada en el Cosmos Naturaleza.
Esa mente egoísta e ignorante provoca Sufrimiento ya que con su dirigismo despótico y dictatorial somete al Cuerpo a unas tensiones antinaturales que se somatizan en sus órganos, haciéndole enfermar. Esto ya lo sabían los Viejos Budas de los primeros tiempos.
Este Método Natural se fundamenta en que cada practicante ha de seguir las Instrucciones de los Buda recibidas de un Instructor o un Maestro u otro discípulo que han seguido o siguen las Instrucciones y va adelantado respecto al principiante.
Con esta Práctica se va descubriendo que el absolutismo del pensamiento y de la palabra es falso y que pudiéndose negar su subjetivismo se puede desposeer, deponer o relativizar su valor.
Buda nos dice algo así:
1. “Os enseño el Sufrimiento, que algunos ni reconocéis y sufrís porque sois infantiles y corréis tras lo deseado y huís de lo que no os gusta, por eso sufrís frustraciones y enfermedad. Ignorantemente desconocéis vuestros límites”.
2. “Os enseño el Origen del Sufrimiento que es esa Ignorancia y el Apego que la tenéis”.
3. “Os enseño la Cesación del Sufrimiento por medio del Desapego. Pero esto no se consigue sólo por pensarlo o quererlo, sino siguiendo la Práctica de los Ocho Senderos: Zazen, confianza, voluntad, palabra, acción, esfuerzo, atención, medios de vida, ajustados a la Liberación. Practicando los seis Paramitas: donación, disciplina, paciencia, tenacidad, meditación continuada, libertad”.
Con estas Prácticas, la Consciencia madura y si se pide ayuda al Cuerpo y a los que van delante, aunque sea un paso, aunque haya altibajos y vueltas atrás, si no nos detenemos, la fuerza de la Inercia egótica irá cediendo, así como el Sufrimiento y aprenderemos a Vivir con un Cuerpo-Mente más acorde con la Unidad del Cosmos. Las palabras y las Ideologías se relativizan, los extremos pierden sentido porque no tocan lo esencial.
El proceso de maduración de la Consciencia es Individual. “Cada uno es su Propia Lámpara”, nos dice Buda pero esta Individuación no es individualista sino solidaria puesto que es interdependiente con todas las demás cosas y seres del Cosmos.
A veces tenemos resistencias a seguir la Práctica-Realización o por debilidad caracterial o por la Perversión de “no querer salir de la neurosis” (el apego a lo propio y el miedo a lo desconocido). Cada uno ha de hacerse cargo del sí mismo falso y cargar consigo pues nadie lo va a hacer por uno. Es imposible Realizar a otro, Practicar por otro.
Charla 46: Descargad de vuestros hombros la carga del mundo, Atended a la Postura y luego a la Respiración. No os creáis que estáis tan abatidos. El dolor es sólo dolor. El sufrimiento, sólo sufrimiento. Enderezad la espalda, más, más, más. Los hombros, atrás y caídos, sueltos, soltad la presa. El cuello recto, el mentón metido. Dejad pasar los pensamientos, están vacíos, no hacerles caso. Despreciarlos o lucharlos, es cuando os enganchan. Comenzad de nuevo con la Postura. Rodillas sobre la alfombra, la pelvis adelantada, si no, no podréis enderezar la espalda, echad los hombros hacia atrás y aflojad hacia abajo, recoged el mentón. La Postura ha de ser firme.
La atención puesta entera en el Cuerpo, en su Postura y su Respiración. Que el Pensamiento no nos robe la energía, la necesitamos para Practicar las Instrucciones. Repasad de nuevo la Postura y allí donde haya tensiones, aflojad.
Como nos dice Buda, “Si la cometa tiene demasiada cuerda, se cae; si demasiado poca, también se cae”. “Si el instrumento tiene las cuerdas flojas, no suena, si las tiene demasiado tensas, se romperán”. Equilibrio.
Ponemos atención para recordar las Instrucciones y ponerlas en Práctica, no para distraernos pensando en ellas. Mantened las orejas a la altura de los hombros y la nariz en la vertical del ombligo. Hay que procurar que las respiraciones sean tres, cuatro o cinco por minuto, la espiración tres veces más lenta que la inspiración que será la Natural. Alargar la espiración se hará a voluntad, con ligero esfuerzo hasta que se vaya haciendo apenas sin prestar atención.
Al final de la espiración, empujad la parte baja del abdomen, para que salga todo el aire residual. ¡Divertíos!¡Disfrutad! Los grandes defectos del Ego son causa de Karma llamado negativo. Las grandes virtudes provocan Karma positivo, pero los dos tipos son Karma que se acumula y se sufre.
En la próxima Sesshin, tocaremos este tema tratando de impersonalizar. “Está bien ocuparse de uno mismo, está bien ocuparse de los demás, pero lo mejor es seguir el Camino de Buda”. (Caligrafía del día de mi inclusión en la Orden de Buda del Maestro Shuyu Narita.) Seguir el Camino de Buda, me Centra y como quiero Vivir Centrado “Yo Sigo”. Charla 47: Al comienzo del Zazen hemos de poner la Atención de la Mente en el Cuerpo y mantenerlo en la Postura adecuada. Se adelanta la cintura, la espalda mantenerla recta, hombros hacia atrás sin tensiones y mentón metido dejando caer los hombros.
Atención a la Respiración y a la Postura. Reajustarlas cada vez que nos demos cuenta de habernos distraído y se han desajustado. Esto habremos de hacerlo Una y otra vez. Ahora toca dejar pasar los pensamientos, sin detenernos en ellos, sólo dejarlos pasar, no distraernos en ningún pensamiento o imagen.
Venimos aquí a aprender a liberarnos del Ego y sus contenidos, que son superestructurales, no naturales, agregados efectos de la Ignorancia y productores de Sufrimiento. Si no aprovechamos el aprendizaje en el Dojo, no podremos hacerlo en la Vida Cotidiana inmersa en el Mundo. Allí será mucho más difícil.
Sólo si aprendemos en el Zazen del Dojo, el aprendizaje podrá llegar a lo cotidiano. ICHI DO TO ORU “Sólo un Camino pasa”. Una vez en la otra orilla veremos lo que pasa. Recordemos que todo contenido mental es falso, lo mismo que los sentimientos o afectos condicionados. La sublimación de las relaciones con humanos y animales, el sentimentalismo, ha usurpado la Realidad de la Relación Natural.
Preguntemos a la Propia Naturaleza y escuchémosla para podernos guiar. Tratemos con ella sin ideas ni deseos previos. Para esto hay que apartar el Ego, para que la Propia Naturaleza pueda emerger libremente. Miremos una flor, fundámonos con ella sin ideas, sin admiración, sin arte, sin cortarla y basta. Es simple.
No objetivos. Si nos dejamos llevar del Ego, nos desesperamos, creando nuestro propio infierno. Como os decía al principio del Kusen, lo primero del Zazen se lo dedicamos a la Postura y a la Respiración y dejar pasar todo pensamiento aprendiendo a desapegarnos de ellos. Sólo si nos sabemos desapegar de los pensamientos podremos desapegarnos de otras muchas cosas a las que estamos apegados-pegados, adictos.
No sólo sufrimos por no lograr tener lo que deseamos, también sufrimos por tener lo que no deseamos. Mientras el Cuerpo-Mente no estén unificados armónicamente, no estaremos unificados armónicamente con todo lo demás. “Yo y lo mío”, es separación. Yo y lo mío absolutamente: separación absoluta.
En la Consciencia Búdica no hay fronteras, ir más allá. Para que haya Armonía Cuerpo-Mente, hemos de aprender a dejar pasar los pensamientos.
Charla 48:
Desde el comienzo del Zazen hemos de intentar aquietar el Cuerpo y la Mente. El Cuerpo se aquieta más fácil que la Mente, pero una vez aquietado el Cuerpo, la Mente le sigue si seguimos las Instrucciones.
Tenemos que observar los pensamientos, como si fueran nubes en el cielo o como las imágenes que se reflejan en un espejo al que no le afectan. Cuando vemos pasar los pensamientos, no los desarrollemos ni nos aferremos con pensamientos contrarios.
Hay que poner toda la Atención en las Instrucciones que ponemos en Práctica para revisar la Postura, la Respiración. Comenzamos por los pies situados adecuadamente en el suelo, las pantorrillas y muslos sin tensiones, las rodillas bien posadas, sentados en el borde del cojín de una cuarta de grueso, la pelvis ligeramente adelantada en su parte superior, la espalda recta, los hombros caídos y hacia atrás, el cuello tirante, la nuca y el cogote en línea con el cuello, la cara relajada.
El pecho hacia fuera, los brazos colgando con las manos sobre los muslos (según medida de cada uno), la derecha bajo la mano izquierda. Los pulgares de las dos manos enfrentados, tocándose ligeramente formando un óvalo. Una vez repasadas estas partes, dejamos caer el Cuerpo evitando tensiones o relajación extremas. Ni excitación, ni sueño.
Cuando caemos en la cuenta de que nos hemos distraído, volvemos a repasar las Instrucciones y rehacemos la Postura. Esto lo tenemos que Realizar con gran tesón e insistencia como la gota de agua que cayendo vez tras vez llega a horadar la piedra.
El resto acontece solo. No esperar nada. La piedra equivale al Ego y la gota de agua a nuestra capacidad de volver a las Instrucciones. Ahora atendemos a la Respiración. Se respira por la nariz. La inspiración natural, la espiración más lenta que la inspiración. Al final de la espiración apretamos la barriga a la altura del ombligo para expeler todo el aire y no queden residuos insanos.
Cuando la Atención está ocupada en la Respiración, la Mente se mantiene sin pensamientos, que así queda vacía y también los sentidos liberados de ella. Sin el dominio del Ego hay Libertad, pudiendo percibir todo lo que sucede en cada aquí y ahora.
Esta percepción así Realizada es Percepción de la Realidad aunque sea por momentos y aunque no lo sepamos al principio.
Esta Práctica es Realización desde el primer momento y ello permite la Realización de la Verdadera Consciencia o Mente Original: igual Origen en todos los seres. Si Practicamos las Instrucciones con Continuidad, podremos liberarnos de la Mente infantil y directiva que no ha madurado más allá de los seis años, tozuda, caprichosa, rígida, cerrada y limitada. Así, liberados, podemos madurar. Las palabras de la charla entran en la Tierra-Cerebro como si fuesen semillas.
Si la Mente está ocupada, las semillas no pueden germinar y no hay liberación. De este modo seguimos dirigidos por la Mente maquinal, egoísta, condicionada y acabada por endurecimiento. Otoño, época de maduración y de recogida de la cosecha. La tierra se prepara para descansar, pero no hemos de dejarla Yerma.
Debemos sembrar o plantar todo lo que se pueda y si algún trozo queda libre, sembremos semillas de abono verde que la guarde de las inclemencias del tiempo y luego, en la bonanza le servirá de alimento.
Nuestra Mente tiene que estar con la misma disposición, para poder seguir su natural desarrollo. Si esta Mente está llena como la “taza de té” o el “vaso de agua”, todo lo que echemos se derramará fuera. En un recipiente lleno, no cabe más. Veamos qué Prácticas tenemos para el Otoño.
Veamos si nos dejamos de colgantes y de ciertas ropas inadecuadas y perfumes diferenciadores así como de actitudes poco claras y nos despojamos de algunos Autoengaños o seguimos en poder de la maquinita creyendo que somos un alguien desde esa superestructura existencial que es el Ego.
Se trata de intentar vivir y para eso necesitamos Realizarnos a base de Práctica. Sólo así podemos encontrar un cierto Equilibrio entre nuestra Existencia y nuestra Vida. Alguien que va delante os podrá decir sobre vuestra Práctica si lo compartís. Pensad qué Autoengaños vamos a dejar de lado, aunque pensar sea intelectual y el Zen es arracional (no irracional), también podemos ayudar al pensamiento para orientarnos en la Práctica.
Algunos quieren todo por nada y el Zen, la Vida, no funciona así. Hay que esforzarse. Seguir las Instrucciones una y otra vez. Nada que ver ni con la magia, autohipnosis, sugestión, éxtasis o trance, sino en un estado Alerta de la Consciencia que profundiza. Alerta!
Charla 49:
Tener una Personalidad fuerte es tener un Ego fuerte, con muchos deseos, proyectos, metas, objetivos. Un Ego fuerte provoca una Naturaleza débil, es decir, cristalizada y rígida, acabada, previsible, vulnerable.
Tiene una Naturaleza fuerte el que tiene proyectos modestos, sin grandes metas ni objetivos y escasos deseos. Esto indica que se tiene poco Ego. Es inteligente. Dispone de espacio mental y energía. El Zazen Sikantaza, sólo sentarse y seguir las Instrucciones, poniendo toda la Atención en la Postura y en la Respiración es una forma indirecta de debilitar el Ego, sus mecanismos y fortalecer la Naturaleza.
Cada vez que nos damos cuenta de estar distraídos desarrollando o luchando con los pensamientos, volvamos a atender la Postura y la Respiración con tenacidad, con mucha tenacidad, como la de la gota de agua que no cesa sobre la piedra. Así podemos evolucionar y dejar de ser infantiles, débiles, para convertirnos en adultos transformados por la Práctica.
El Cuerpo se aquieta pronto si se siguen las Instrucciones. Con la quietud del Cuerpo se aquieta también la Mente hasta llegar a la Unidad Cuerpo-Mente. Cuando se da esta Unidad, cada momento ya es Presente fuera del Tiempo y del Espacio convencionales que son el Pasado y el Futuro. En cada momento Presente se vive la Realidad del Cosmos porque estamos incluidos en él como todas las demás cosas y seres.
Eso es “Ir más allá de más allá”. Cada Presente es Realmente vivido aunque no lo sepamos o no nos demos cuenta. No es algo que haya que explicar racionalmente. Seguir siendo infantiles con apegos tan vulgares como el “Apego a la Propia Imagen” que incapacita para poder cambiarla cortándose el pelo, es algo que debiéramos estudiar detenidamente.
Seguir al Ego es como estar dando vueltas en un círculo que se repite continuamente, siempre lo mismo. ¿Qué clase de Práctica podemos Realizar teniendo esa clase de Apegos? ¿Qué Importancia Personal tan fuerte nos tiene esclavizados de tal manera que no nos damos cuenta y no podemos cambiar casi nada de la Autoimagen a menos que sea moda? (¡Que lo hagan muchos!).
Queremos parecer siempre jóvenes y no nos damos cuenta de lo ridículo de tal pretensión. ¿Qué clase de trampa es permitir que alguien nos manipule como objeto de sus sueños o intentar manipular a otro para hacerle objeto de mis sueños? La película de existir así, es no vivir.
La Existencia no es la Vida. Nos hemos acostumbrado a convertir todo en cosas y a ser como cosas pero con la Práctica-Realización de las Instrucciones, vamos descubriendo esa Condición para Transformarnos en Reales, con la misma Consciencia de Realidad que todos los demás seres Reales del Cosmos.
Aprendiendo a ser Reales en el Zazen nos sirve para serlo también en la Vida Cotidiana. No opinemos ni hagamos juicios o mantengamos objetivos; atender a la Postura y a la Respiración, sólo eso. No os dejéis distraer por mis palabras. Oídlas sin escucharlas.
Practiquemos con intensidad, sólo hay una oportunidad y nadie puede hacerlo por nosotros. Aprovechémoslo. No es casual tener este libro en las manos.
LAS SEIS DISCIPLINAS DE DAIDOJI
" Muere para tu Ego, renace, y cuanto hagas estará bien. La puerta del tesoro se abrirá para ti y podrás usarlo como quieras." En el autocultivo la preparación del terreno es continua ¡ dura una hora, un día y dura toda la vida para acoger y realizar la Mente de Buda, la Propia Naturaleza !
Toda acción es importante y toda no acción es igualmente importante porque en la Verdadera Mente no hay diferencias.
Todos los momentos son apropiados para la Práctica del Camino, todas las edades y circunstancias exigen atención, concentración, dedicación... Las cuatro primeras Disciplinas son recomendaciones meritorias o de acogimiento porque adiestran la mente en el conocimiento superficial preparándola para las siguientes Disciplinas que son las del Despertar.
El método de entrenamiento lo es todo. Fácil o difícil solo es espejismo y prejuicio, un juicio anterior a experimentarlo.
1.- DISCIPLINA DE LA NEGACIÓN Disciplinar la mente en la atención a los condicionamientos negativos como :
Hacer "una cosa de por vez". Romper el día convencional con las cuñas de las diversas Prácticas : Gassho, Shampai, Zazen, Ceremonia del Té...todas las posibles.
No quejarse. No tener conversaciones de circunstancias, inconducentes. No usar la televisión, radio... en exceso. No ser dogmático. No actuar con prisa. No dejarse llevar por el enfado o la ira. No tratar de imponer las propias ideas. No empeñarse en tener razón. No entrometerse en los asuntos ajenos.
No tocar o acercarse en exceso cuando se habla con alguien. No picar mientras se hace la comida. No hacer juicios sobre la propia Práctica ni la ajena. Practicar el silencio interior y desoír al Ego.
No seguir pasivamente los deseos. No hablar por hablar. No obedecer al pensamiento porque sea el tuyo. No interrumpir a otro cuando hable. No ir de cosa en cosa pensando en la siguiente.
No hacer dos o tres cosas a la vez . No creer ni intentar la realización de los sueños . No consentir formar parte de los sueños de otro . No enrredarse en juicios sobre otros. No descargar sobre otros los olvidos y negligencias propias. Aprender la flexibilidad para los cambios en la mente.
2.- DISCIPLINA DE LA AFIRMACIÓN Disciplinar la mente en los condicionamientos positivos como : Esperar a que "sucedan las cosas". Sentarse con buena postura. Andar bien erguido. Conducir con las dos manos al volante. Entrar en la cocina, al servicio, habitación propia, como en el Dojo.
Conscienciar las manías y apegos. Hacer notas. Practicar las Instrucciones. Tener consciencia constante de la actitud corporal. Evitar conflictos innecesarios. Mantener los horarios constantes : sueño, comidas... Escribir con letra clara y líneas rectas. Ahorrar energía : cocinando, andando, conduciendo...con el esfuerzo justo y preciso. Apagar la luz al salir de las habitaciones.
Cerrar las puertas, el agua, la luz,... mirando y sin golpear. Comer sin prisa y en silencio una vez al día. Respetar el espacio del otro. Respetar el entorno con la limpieza y el orden. No hablar alto. Reposar después de las comidas. Lavarte los dientes, el cuerpo a diario y los orificios tras usarlos. Ducharte por orden de zonas. Cortar y cepillar uñas de manos y pies.
Limpiar el lavabo y cuanto usas . Dejar las cosas donde se cogieron . Ordenar tus cosas. Deshacerse de lo superfluo. Ser puntual. Comer sin prisa. Dejar el calzado con el par junto . Estornudar o toser con la manga por delante. Aprender a escuchar.
3.- DISCIPLINA DE LA AUTOSUFICIENCIA INDEPENDIENTE
Reciclar residuos. Contemplar-ver los cambios de todo.
Atención al gesto justo, la postura justa, la respiración justa. Comprar alimentos sanos o producirlos tú mismo. Aprender a realizar chapuzas caseras (electricidad, fontanería...). Cuidar de tus animales y plantas, son maestros. Esforzarse en utilizar las palabras más adecuadas en cada momento, con el tono y volumen adecuado.
Ir caminando si no hay gran distancia. Prepararse las herramientas y mantenerlas limpias. Manejar, usar ambas manos. Cocinar comidas saludables y variadas. Tomar notas para evitar olvidos. Cuidar de la salud (prevención) física y mental. Usar fibras naturales en el vestido.
Evitar celebraciones convencionales (cumpleaños, santos, entierros, aniversarios, bautizos...) Deshacer ,ventilar y hacer tu cama . Lavar tu ropa. Hacer la compra. Limpiar tu calzado . Limpiar tu casa . Aprender la austeridad (dos de tres).
4.-DISCIPLINA DEL AUTOCONTROL El que busca su sí mismo, se esfuerza mucho sin sacrificarse. Desterrando las fuertes costumbres de la falsa autoestima : Evitando conscientemente darse permiso para hacerlo todo... Evitando conscientemente darse permiso para "pasar" de lo que no guste.
Evitando conscientemente las autojustificaciones y disculpas infantiles como "así soy yo"... Agradeciendo las incomodidades y obstáculos. Aprendiendo los propios limites, aceptarlos y a hacerse cargo, cargar con uno mismo como Ego, Karma... No cayendo en autoculpas-lástimas-falsa compasión- quejas de uno mismo o de otros.
Evitando conscientemente utilizar lenguaje vulgar (soez) por costumbre. Desterrando el sentimentalismo y las emociones románticas. Evitando las añoranzas, las nostalgias y fantasías. Evitando el uso del pronombre "yo". Evitando conscientemente los líos mentales que nos alejan de las Practicas.
Evitando las provocaciones, no revolverse, protegerse, que la acción, no sea reacción. Evitando amistades y conversaciones superfluas, cotilleos, intimidades... Preparando las cosas de las Seshin el día anterior.
A estas alturas se habrá desarrollado un alto nivel de vigilanciaZhanshin- que funcionará sin intención con los ejercicios practicados muchas veces al día.
5.-REGLAS DEL COMPORTAMIENTO SOCIAL EN LA SANGA
Hacer Gassho y Sampai a los Budas, ante el Maestro, Instructores y Sanga. Hacer Gassho, con las manos juntas o con una, inclinándose para saludar o dar las gracias (nunca verbalmente). Hacer Sanzen.
Dejar pasar delante a los más antiguos, Bodhisattvas, Monjes, Taiko, Osho... Hablar solo lo indispensable o contestar escuetamente si ellos te preguntan. Pedir trabajo al encargado en lugar de estar ocioso. Detenerse en lo que se está haciendo si ellos te llaman o suena la campana. No ofrecer "buenas" ideas , nada de iniciativa privada.
No personalizar contando anécdotas de la propia existencia. Evitar comenzar las frases utilizando el pronombre personal Yo. No hacer ruidos con la nariz, garganta, intestinos... No rascarse, bostezar , suspirar, escupir, limpiarse en la manga, morderse las uñas... No meter el dedo en la nariz, oídos, boca. Ir al Dojo duchados ,cambiados de ropa y afeitados.
Firmar y sellar tus comunicaciones. No hacer movimientos bruscos o innecesarios. Mantener posturas controladas incluso para relajarse. Evitar la mente convencional, personal del pasado y el futuro. Evitar los ismos : intelectual- ismo, sensacion-alismo, sentimental-ismo. Evitar el uso de joyas, perfumes , maquillajes y vestimentas llamativas. Mantener en buen estado las ropas del Zen, Kimonos, Samui, Hakama y Kesas.
Practicar el fuse, la donación de tiempo, palabra, esfuerzo, objetos de apego, regalos, dinero, caligrafías, dibujos, trabajos manuales, comidas, a los más necesitados de ayuda, en días de fiesta o señalados como la Toma de Refugio, la Ordenación de Bodhisattva, Monje... No hacer criticas sobre la Práctica propia o de otro.
Cortarse el pelo regularmente. No competir, presumir o detenerse en la autocomplacencia, ni destacar. No sobresalir... No buscar privilegios. Así más allá de la no discriminación. Aprender a pasar desapercibidos.
6.- DISCIPLINA DEL OLVIDO DE UNO MISMO NI AFIRMACIÓN NI NEGACIÓN La disponibilidad , la flexibilidad, la dedicación, la persistencia, la disponibilidad, la vigilancia, la capacidad de control que se va ejercitando sobre lo inconducente, es ya una forma de desapego y liberación.
Esta creciente fortaleza, autocurativa y maduradora , es realizada por uno mismo, habiendo comenzado ya la caída en la cuenta del alto grado de ignorancia, dependencia, esclavitud tanto como del sufrimiento causado por ellas fruto del condicionamiento y el autoengaño.
El Principiante puede profundizar en este Camino del Despertar a la Realidad - Bodaishin - en un esfuerzo muy importante de coherencia nunca adoptado hasta el momento. Para ello tiene que reconocer necesitar la ayuda de otros que van delante, de mayor experiencia, que un día se encontraron como él mismo.
Si cree que es el asunto más importante de su vida, pedirá Tomar Refugio en Buda, Darma, Sanga comprometiéndose con seriedad al esfuerzo y a la comprobación de la certeza o equivocación de esa intuición a pesar de los obstáculos. Así aprenderá el funcionamiento del mundo.
El olvido de uno mismo comienza con la Práctica del Zazen y las Enseñanzas de Buda, sus cuatro Nobles Verdades, los Seis Paramitas y el Octuple Sendero así como la fidelidad voluntaria a la Sanga. Además del Zazen regular, asistir a las Seshin y hacer Sanzen mensual