ORIGENES DEL APELLIDO
La costumbre de añadir apelativos a los nombres de las personas para mejorar su identificación existe desde tiempos remotos, pero el uso generalizado del apellido hereditario, tal y como hoy lo conocemos, es un fenómeno relativamente reciente. Sin embargo, los chinos ya comenzaron a utilizar un sistema de apellidos familiares en torno al tercer milenio A.C. Los romanos establecieron un sistema de identificación personal denominado tria nomina, aunque no se seguían unas estrictas normas de transmisión hereditaria, y no fue hasta el siglo X cuando en Irlanda se registra por primera vez en Europa un sistema de apellidos fijos similar al actual. A lo largo de los siglos XII y XIII la costumbre de usar apellidos se va haciendo popular, principalmente entre la familias nobles, y en torno a 1450 la mayoría de la gente de todas las clases sociales ya tenía un apellido fijo y hereditario. Gran parte de los apellidos proceden de cuatro tipos básicos: toponímicos (nombres de lugar o descripciones geográficas), patronímicos (derivados del nombre del padre), de oficios o profesiones, y de descripciones de características personales (1,2).
AYERBE, y sus actuales variantes AIERBE y AYERVE, es un apellido toponímico que se corresponde con dos localidades ubicadas en el norte de Aragón: la villa de Ayerbe, en la comarca de la Hoya de Huesca, y el lugar de Ayerbe de Broto, deshabitado desde 1973, en la comarca del Sobrarbe. En varios manuscritos aragoneses de los siglos XI y XII, son citadas las primeras personas con el apelativo "de Ayerbe" que aparece escrito con distintas variantes gráficas como Aierb, Aierbe, Agierbe, y Agirbe entre otras. Este término se usaba en la mayoría de ellas para indicar su procedencia o vinculación con dichas localidades, y no representaba todavía un verdadero apellido hereditario. La cita más antigua conocida hasta la actualidad se corresponde con la de Bancio Ezones de Agirbe, personaje que figura en un documento del año 1075 y que, por el contexto del mismo, sería oriundo del lugar de Ayerbe de Broto.
A lo largo del siglo XIII aparecen en el norte de Aragón las primeras familias con transmisión hereditaria del apellido, siendo los tres principales linajes el de origen Real descendiente del rey Jaime I de Aragón y vinculado con la villa de Ayerbe, el de la comarca de las Cinco Villas vinculado con las poblaciones de Tauste y Ejea, y el de la comarca del somontano de Barbastro con las de Radiquero y Alquézar. En el siglo XIV se tendrán noticias de grupos familiares establecidos en Valencia y Navarra, y en el siglo XVI en Idiazábal (Guipúzcoa).
La referencia más antigua conocida de este topónimo se conserva en un documento del Libro de la Cadena de Jaca del año 1042, en el que aparece escrito con la variante gráfica de Aierbe y que se corresponde con el actual lugar de Ayerbe de Broto, en la comarca del Sobrarbe.
Las comarcas pirenaicas en donde se asientan la villa de Ayerbe y el lugar de Ayerbe de Broto tuvieron influencias culturales prerromanas de pueblos íberos y vascones, y es en ese contexto en donde se investiga el significado de este topónimo. Aunque se le consideró derivado del término latino eremus –yermo o despoblado–, o del árabe al-gerbe –laguna–, la teoría etimológica más aceptada actualmente determina su origen en una supuesta lengua compartida por vascones, iacetanos y aquitanos, llamada protoeuskera o ibero-vasco, de la que derivaría el euskera actual. Según la etimología vasca, Ayerbe estaría compuesto por ahier –pendiente, vertiente o inclinación– y por el sufijo -be –parte baja o debajo de–, con lo que este término significaría 'parte baja de una pendiente' (3). Sería por tanto una descripción congruente con la ubicación de la villa de Ayerbe, justo a los pies de un pequeño cerro, y con la del lugar de Ayerbe de Broto, en la ladera de una montaña. A pesar de que ambas localidades se encuentran geográficamente bastante distantes, sus primeros pobladores debieron compartir una misma lengua protoeuskérica según el investigador B. Mascaray (4).
Panorámica de la villa de Ayerbe, en la comarca de la Hoya de Huesca, ubicada a los pies del cerro de San Miguel en donde se asientan los restos del antiguo castillo. Fuente: Toponomasticon
Panorámica de Ayerbe de Broto, en la comarca del Sobrarbe, ubicado en la ladera de una montaña lo que se correspondería con la descripción etimológica del término Ayerbe. Fuente: Despoblados en Huesca
Los datos históricos y arqueológicos disponibles en la actualidad atribuyen el origen de Ayerbe a la construcción de una fortaleza defensiva islámica o hisn durante el reinado, en la taifa de Zaragoza, de Yahya ibn al-Mundir al-Muzaffar entre 1022 y 1036. Sin embargo, para algunos investigadores esta fortaleza podría corresponder con la denominada como Ayras por el geógrafo andalusí al-Razi en su descripción de Al-Andalus realizada en la primera mitad del siglo X. Situada en lo alto de un cerro, fue conquistada por el rey Sancho Ramírez de Aragón en 1083. En este año se tiene por primera vez constancia escrita de la denominación del lugar en un documento por el que dicho rey hace donación de la mitad de los bienes del castillo al monasterio de San Juan de la Peña ("offero...castro Agierbe"). Tras su conquista, la fortaleza islámica se reconstruyó como castillo en estilo románico y se estableció a su alrededor un pequeño poblado.
Torre del reloj, Palacio y Feria de la villa de Ayerbe sobre el año 1920. Foto: Ricardo Compairé
EL crecimiento de población en torno al castillo llevó a construir nuevos asentamientos a los pies del cerro. El primero en la zona del actual barrio de San Benito, en donde se edificó la iglesia románica de San Pedro, seguido por otro en el barrio del Hospital, en donde surgió un nuevo burgo entre 1118 y 1125 a raíz del fuero de repoblación concedido a la villa por el rey Alfonso I el Batallador. Este nuevo burgo se desarrolló como centro comercial dentro la vía de comunicación entre Zaragoza y Francia, y muchos de sus repobladores fueron de origen francés. El castillo de Ayerbe se mantuvo durante varios siglos como residencia de distintos señores feudales, entre ellos el barón Pedro I de Ayerbe, fundador del linaje Real del apellido, y su hijo Pedro II, desde 1276 hasta principios del siguiente siglo.
Dos reseñas históricas clásicas sobre Ayerbe son la de 1928 de G. García Ciprés y la de 1952 de Ubieto Arteta.
A diferencia de la villa de Ayerbe, los datos historiográficos disponibles sobre Ayerbe de Broto son muy escasos. Este lugar aparece citado por primera vez en un documento del año 1042 por el que Ramiro I de Aragón hace diversas donaciones al Obispo García, entre ellas la del Monasterio de Raba –también llamado de Castillón– con todas sus posesiones. Entre estas posesiones figuran unas casas y heredades en Ayerbe de Broto ("In aierbe supra monasterio casas et hereditate..."). Aunque se desconoce en la actualidad la ubicación exacta de dicho monasterio, uno de los más antiguos de Aragón citado ya en el año 941, se supone que estaría localizado en las cercanías de Ayerbe de Broto. Este lugar se localiza en la histórica comarca del Sobrabe, en plena alta montaña del pirineo aragonés No hay evidencia de asentamientos musulmanes estables en esta comarca, al menos en sus valles septentrionales, si bien hubo de incursiones de castigo por los ejércitos islámicos o razzias. Con el avance de las conquistas cristianas las gentes del Sobrarbe fueron emigrando hacia el sur para repoblar los nuevos territorios, como el del Somontano de Barbastro. Ayerbe de Broto, situado en una zona montañosa de difícil acceso, sufrió con el paso de los siglos los efectos de la despoblación y el abandono al igual que otros muchos lugares de su entorno, siendo deshabitado definitivamente en 1973. Hoy en día permanecen visibles todavía las ruinas de la iglesia y de algunas casas.
Ayerbe de Broto, lugar deshabitado desde 1973. Vista de la iglesia de la Natividad de la Virgen (construida en 1799) y de Casa "O Yerno"
Sitio web Recreación de la historia. El origen de los apellidos
Wikipedia. Surname
Cortés Valenciano, Marcelino (2022). La naturaleza lingüística de la terminación -be en la toponimia del Alto Aragón (I). Alazet: revista de filología (34)
Mascaray B. Toponimia aragonesa: Ayerbe. Diario del Altoaragón. Edición 7.10.07