Pedro de Ayerbe. Hijo del rey Jaime I de Aragón y de su tercera esposa Teresa Gil de Vidaure. Nació en torno al año 1257 y falleció joven sobre 1290. Tras la muerte del rey en 1276, heredó el castillo y villa de Ayerbe con el título de barón junto con otros castillos y lugares, y también recibió heredades en Murcia tras su conquista, a finales del siglo XIII, según consta en el Libro Becerro del Repartimiento de dicho reino. En 1284 ejerce por encargo real como mediador en los conflictos entre el Obispado de Huesca, por un lado, y los Jurados y ciudadanos oscenses, por otro. En 1286 suscribe con los vasallos de la baronía de Ayerbe un contrato por el que redimía a éstos de las cargas del tributo anual, en agradecimiento por su fidelidad. Fué uno de los que iniciaron y encabezaron la rebelión de la nobleza aragonesa, denominada la Unión de Aragón, en defensa de sus privilegios frente a su sobrino el rey Alfonso III. En 1287 este rey tuvo que ceder a las reivindicaciones de los nobles rebeldes y firmar los Privilegios de la Unión. En 1289, Don Pedro figuraba como miembro del Consejo Real. Fue enterrado junto a su madre Teresa Gil de Vidaure y su esposa Aldonza de Cervera, en el Real Monasterio de Gratia Dei de Valencia, conocido como Real Monasterio de la Zaidía. Tras ser derruido en las guerras napoleónicas, y aunque fue luego reconstruido, el monasterio se trasladó a finales del siglo XX al municipio de Benaguacil, en donde todavía se custodian los restos de Teresa Gil de Vidaure, benefactora del monasterio.
Blasco Jiménez de Ayerbe. La fecha más antigua en la que se cita a este personaje es el año 1271 en el que, según los Anales de Aragón, fue requerido junto a otros nobles por Jaime I de Aragón para desistir en el apoyo a la empresa de su hijo el infante Don Pedro, quien pretendía apoderarse del condado de Poitiers, perteneciente al Rey de Francia. Fue mesnadero de Aragón y noble de confianza de los reyes Pedro III (de 1276 a 1285) y Alfonso III (de 1285 a 1291) quienes le beneficiaron con numerosas donaciones y privilegios. Recibió extensas fincas en Villarreal durante el repartimiento del reino de Valencia tras su conquista. Pedro III le donó a finales del siglo XIII la villa y el castillo de Acheblas, cerca de la villa de Biel, en la comarca de las Cinco Villas. Tanto él como su linaje estuvieron muy vinculados a esta comarca aragonesa, principalmente con la villa de Ejea. En 1294 figura en un documento como perceptor de las rentas de la comunidad judía de dicha villa y de la de Tauste. Su principal servicio a la corona aragonesa fue la participación muy activa en la conquista de Menorca en el año 1287, en donde en nombre del rey firmó las condiciones de rendición de los moriscos de la isla.