LOS PRIMEROS AYERBE
En varios manuscritos medievales del reino de Aragón de los siglos XI y XII se documentan por primera vez en la historia las primeras personas con el apelativo "de Ayerbe". Son casi una veintena, y en la mayoría de ellas el apelativo indicaba procedencia o vínculo con la actual villa de Ayerbe, y no era un verdadero apellido familiar. La fortaleza islámica de Ayerbe fue conquistada por los aragoneses en 1083, tras lo cual las personas con este apelativo se irán distribuyendo por poblaciones y comarcas vecinas, siguiendo principalmente el sentido norte-sur propio de los movimientos migratorios de la reconquista cristiana. Los registros más antiguos se documentan en las siguientes comarcas:
Huesca, conquistada en 1096, y su comarca incluída la villa de Ayerbe, en donde Juan de Ayerbe tenía propiedades y otorga testamento en 1097.
Sur de la comarca de las Cinco Villas, conquistado en 1105, en donde Morel de Ayerbe vendía propiedades en la villa de Luna en 1153.
Zaragoza, conquistada en 1118, en donde residía en 1152 la primera familia conocida con este apellido compuesta por Fortún Sanz de Ayerbe, su hermano García Sanz de Ayerbe y el hijo de este llamado Pedro de Ayerbe.
Comarca del Sobrarbe. La persona más antigua conocida con este apelativo fue Bancio Ezones de Ayerbe, testigo en un documento de donación del año 1075, que por el contexto sería oriundo de Ayerbe de Broto, a diferencia de los referidos anteriormente que estaban vinculados con la villa de Ayerbe. Ayerbe de Broto no tuvo asentamiento islámico como sí lo hubo en dicha villa.
Bancio Ezones de Ayerbe ("Bancio Ezones de Agirbe o Agierbe") figura como testigo en dos documentos manuscritos conservados en los folios 46 y 47 del cartulario del monasterio de San Juan de la Peña. Uno de ellos es una donación de bienes que Oneca, viuda de García López, hace al monasterio de San Juan de Pano y a García Blázquez, su "nepoto" (equivalente a nieto o sobrino), con una fecha en el margen inferior del folio que podría corresponder con el año 1050 o con el 1088. El otro es el testamento del dicho García Blázquez fechado sin dudas en el año 1075. Por el contexto de lo contenido en estos documentos, la ubicación de los bienes y posesiones, y la procedencia de los otros testigos de Arrensa y Espatella, lugares de la comarca del Sobrarbe, se puede deducir que los términos Agirbe y Agierbe se refieren al lugar de Ayerbe de Broto de donde sería oriundo Bancio Ezones.
En esta comarca se tienen tambien noticias de Pedro de Ayerbe y su hermano Fortún, a través de un documento del monasterio de San Andrés de Fanlo fechado en 1205 por el que reciben a censo unas propiedades por parte del abad del monasterio de Montearagón en el lugar de Cortillas, ubicado en las proximidades de Ayerbe de Broto.
Fragmento del folio 46 del cartulario del monasterio de San Juan de la Peña referente al testamento de García Blázquez, fechado en el año de la era hispánica de 1113 (segunda y tercera líneas) que se corresponde con el año 1075 de la actual era cristiana, y reinando Sancho Ramírez en Aragón (en tercera línea). En la segunda línea figura como testigo Bancio Ezones d´Agirbe.
Palacio de Aljafería. Fue la residencia del rey musulmán de la Taifa de Zaragoza hasta la conquista de la ciudad en 1118 por las tropas de Alfonso I de Aragón. Entre los nobles que participaron en dicha conquista se encontraba Fortún López de Ayerbe, tenente de dicha villa. Actualmente el palacio es la sede de las Cortes de Aragón.
Firma de Andreo d´Agierbe, escribano-secretario de la Casa Real aragonesa, en un pergamino del año 1162 por el que el rey Alfonso II confirma la donación de fueros a Zaragoza
Juan de Ayerbe ("Iohannes de Aierbe") otorga testamento en 1097 que se conserva en el cartulario del monasterio de Santa Cruz de la Serós. Deja a su hermano Eneco las propiedades que tiene en la villa de Ayerbe, en Huesca y en los lugares de Lupiñén y Ortilla.
García de Ayerbe, figura como canónigo del obispado de Huesca y testigo en un documento de donación de terrenos realizada por el Obispo Esteban en el año 1118.
Fortún López de Ayerbe. Tenente, equivalente a gobernador medieval, de la villa de Ayerbe entre 1119 y 1134. Aparece por primera vez en un documento de 1119 como testigo de la concesión de fueros del rey Alfonso I a los habitantes de Zaragoza, aunque ya es citado por Zurita en los Anales de Aragón entre los nobles que participaron en la conquista de dicha ciudad en 1118. Los tenentes solían añadir a su nombre propio el nombre del lugar que gobernaban y algunos de ellos lo transmitían a su descendencia como apellido, pero no hay evidencia de que esto ocurriera en el caso de Fortún López, aunque fuera sugerido por G. García Ciprés en su obra Linajes de Aragón. Tras la batalla de Fraga en 1134, este personaje deja de aparecer en los documentos del reino, por lo que se sospecha que pudo fallecer durante la misma como también le sucedió al rey Alfonso I dias después de la batalla por las heridas sufridas en la misma.
Andrés de Ayerbe ("Andreo de Agierbe"). Secretario de la Casa Real Aragonesa durante los reinados de Ramiro II, Ramón Berenguer IV y Alfonso II. Fue uno de los primeros escribanos aragoneses que abandonó la escritura en letra visigótica para adoptar la carolina, como se comprueba en un documento fechado ya en 1147.
Juan de Ayerbe ("Iohannes de Aierb"). En 1167 recibe la donación de unas casas en la ciudad de Huesca propiedad del Obispo de Pamplona.
Ennecho Arcez de Aierb. En 1172 recibe la donación de unas tierras en la ciudad de Huesca propiedad del monasterio de San Victorián.
Fortún Sanz de Ayerbe, su hermano García Sanz de Ayerbe y el hijo de éste llamado Pedro de Ayerbe son la primera familia conocida con este apellido. Residían en Zaragoza y figuran como testigos de varios documentos notariales de compraventa entre 1152 y 1162. Pedro y su mujer Urraca vendieron unas casas en el barrio de San Juan de Zaragoza en 1157. García de Ayerbe y su mujer venden un corral en Zaragoza en 1161, y sería probablemente el mismo García Sanz citado previamente. Se desconoce el origen de esta familia y si algunos de los Ayerbe que vivieron en Zaragoza en siglos posteriores fueron descendientes suyos.
Gil de Ayerbe era vecino de Zaragoza y testigo de unas compraventas en 1143 y 1170, y Miguel de Ayerbe figura como testigo en un documento fechado en Zaragoza en 1195.
Morel de Ayerbe ("Morel de Agierb") En 1153 figura en un documento por el que vende a la Orden del Templo un solar de su propiedad situado en la villa de Luna (situada en las Cinco Villas cercana a Ayerbe). En dicho documento se citan también a su esposa María de Arbe y a sus hijos Petro, Milia y Michael. Problamente sea el mismo Morel que figura como testigo junto con otros vecinos de Ayerbe en un documento de donaciones a la catedral de Huesca sobre el año 1160. Su nombre denota un origen francés, procedencia muy común en esa época entre los residentes de la villa de Ayerbe. Su hijo Pedro figura como cofrade de la orden del Temple a finales de siglo XII, lo que indica que era una familia con importante influencia social en el reino.
Pedro de Ayerbe ("Petro de Aierbe"). En 1177 recibe la donación por parte del rey Alfonso II de Aragón de unos prados en la villa de Burbáguena. Se conserva su testamento, datado en 1196, por el que reparte la herencia entre su viuda Oria y sus hijos Blasco Pérez, Alvaro Pérez, y Miguel de Burbáguena. Poseía propiedades en distintos lugares de Aragón entre ellos en la villa de Ayerbe, y quizás fuera el mismo Pedro citado anteriormente que era hijo de Morel de Ayerbe.
Gil de Ayerbe figura en 1212 como vecino de la villa de Uncastillo
Ruinas del Castillo de Burbáguena (Siglo XII). Comarca del Jiloca (Aragón). En este entorno, el rey Alfonso II donó unos prados en 1177 a Pedro de Ayerbe