La clasificación de la imagen institucional se refiere a la forma en que una organización puede ser percibida por sus públicos y se ha dividido en varias categorías para comprender mejor cómo se manifiesta y se gestiona la imagen de una entidad. A continuación, se describe una clasificación común de la imagen institucional, respaldada por referencias bibliográficas en español:
Esta se refiere a cómo los empleados y miembros internos de una organización perciben su propia entidad.
Según Norberto Chaves en su libro "La Imagen Corporativa", la imagen interna es esencial para la coherencia organizacional y la motivación del personal.
La imagen externa se relaciona con la percepción que tienen los stakeholders externos, como clientes, proveedores, inversionistas y la comunidad en general, sobre la organización.
En "Imagen Corporativa: Estrategia de Identificación y Posicionamiento" de Carlos Raúl Sosa, se destaca la importancia de gestionar la imagen externa de manera efectiva.
Esta imagen se refiere a la forma en que la organización intenta ser percibida por sus públicos externos.
Jorge Frascara, en su libro "Diseño Gráfico para la Gente", señala cómo la imagen proyectada implica una estrategia de comunicación deliberada.
Es la imagen que resulta de la interacción entre la organización y sus públicos externos.
En "Imagen Corporativa: Teoría y Práctica de la Identificación Institucional" de Norberto Chaves, se destaca que la imagen real puede diferir de la imagen proyectada y debe gestionarse con cuidado.
Se refiere a la imagen que la organización aspira tener en el futuro.
Según Enrique Alcat en "Gestión Estratégica de la Imagen Corporativa", la imagen deseada guía los esfuerzos de gestión de la imagen.
La imagen posicionada es la percepción que los públicos tienen de la organización en comparación con sus competidores.
Según Rafael Alberto Pérez en "Comunicación Institucional: Teoría y Práctica de la Comunicación Estratégica en las Organizaciones", el posicionamiento es fundamental en la imagen institucional.
Es la imagen que las personas tienen de la organización sin tener una interacción directa con ella.
Raquel Díaz, en "Comunicación Corporativa en la Gestión Empresarial", explica cómo la imagen aparente se forma a través de medios de comunicación y opiniones de terceros.
La imagen global es una síntesis de todas las percepciones e impresiones sobre la organización.
Según Juan José Larrea en "La Comunicación en las Organizaciones: Gestión y Estrategias", la imagen global es el resultado de todas las imágenes anteriores.
Esta clasificación permite a las organizaciones comprender y gestionar de manera más efectiva cómo son percibidas por sus diferentes públicos y stakeholders. La literatura sobre imagen corporativa y comunicación estratégica proporciona una base sólida para entender estos conceptos y cómo influyen en la gestión de la imagen institucional.