El líder político afroamericano Malcolm X dijo una vez: "La educación es el pasaporte al futuro, porque el mañana pertenece a quienes se preparan para el hoy". La cita, de forma bastante sucinta, subraya la importancia de la educación a la hora de preparar a nuestra posteridad para el mundo del mañana, y el primer paso en esta dirección es la elección de un buen colegio que les proporcione un aprendizaje que les sirva para el futuro.
¿Cómo elegir una escuela que prepare a su hijo para un futuro dinámico en el que las condiciones globales cambian constantemente? Hay un amplio abanico de indicadores que los padres deben tener en cuenta al hacer esta elección.
La profundidad y la amplitud del plan de estudios, así como la metodología pedagógica, influyen en la educación superior y en la trayectoria profesional de su hijo. Si su hijo tiene previsto cursar estudios superiores en España o Europa, le conviene considerar un plan de estudios reconocido en el continente. Además, algunas empresas multinacionales prefieren emplear a candidatos que posean cualificaciones de consejos específicos. Por lo tanto, hay que investigar a fondo la oferta curricular de cada escuela.
Aunque el plan de estudios es un criterio, la escuela debe ofrecer también oportunidades para ayudar a desarrollar las habilidades físicas y cognitivas de su hijo y su personalidad en general. Debe ofrecer una serie de actividades co-curriculares, como deportes al aire libre, arte y artesanía, artes escénicas y clases de pasatiempos. Éstas deberían ser una parte esencial de la experiencia de aprendizaje del alumno, ya que ayudan a inculcar el espíritu de equipo, la confianza en sí mismo y la capacidad de liderazgo. Un plan de estudios muy centrado en lo académico puede no facilitar el desarrollo de estas aptitudes vitales, lo que implica que una combinación perfecta de estudios curriculares y co-curriculares es vital para el desarrollo integral de los estudiantes.
Los detalles sobre el plan de estudios y las actividades co-curriculares que ofrece un centro educativo suelen estar disponibles en la página web del centro y en el folleto escolar.
Se sabe que las clases pequeñas tienen un efecto positivo en el aprendizaje de los niños. Una menor proporción de alumnos por profesor da más oportunidades a los estudiantes de participar en los debates de clase, hacer preguntas y expresar sus opiniones.
Una menor proporción de alumnos por profesor también puede ayudar a mejorar la enseñanza y, por tanto, los resultados del aprendizaje. Con menos alumnos en cada clase, el profesorado puede prestar una atención individualizada a cada niño. Así, pueden adaptar su enseñanza en función de las necesidades de cada alumno y asignar más recursos a aquellos que puedan tener dificultades con uno o varios aspectos de sus estudios. Los profesores también pueden dedicar más tiempo a garantizar que cada alumno comprenda el plan de estudios y reciba la ayuda que necesita para alcanzar su máximo potencial.
Como todos sabemos, no hay dos individuos iguales. Un estudio de 1992 describió cuatro tipos distintos de aprendizaje entre los estudiantes, conocidos como el acrónimo VARK, o sea, Visual, Auditivo, Lectura/Escritura y Cinestésico. Por ejemplo, si su hijo aprende más eficazmente a través de imágenes y gráficos, puede ser un alumno visual. Es una metodología que se está empezando a implementar en varias escuelas de Madrid, Barcelona, y en un colegio privado de Zaragoza.
Del mismo modo, los niños pueden ser auditivos, de lectura/escritura o kinestésicos (táctiles). Esto sólo significa que sus puntos fuertes difieren y que son eficientes para aprender y demostrar sus habilidades y conocimientos de diferentes maneras. Para los profesores, estar en sintonía con estas distinciones puede ayudarles a entender cómo conectar mejor con cada alumno.
El estilo pedagógico de un profesor también puede influir en la capacidad de aprendizaje y comprensión de un alumno. Existen dos estilos diferentes, centrados en el alumno, que son los más adecuados para el crecimiento y el desarrollo del niño:
" Basado en la indagación: Este estilo de aprendizaje implica que los alumnos dirijan la sesión, fomentando así la independencia y el aprendizaje práctico.
" Basado en la cooperación: Este estilo de aprendizaje fomenta los proyectos experienciales, entre iguales o interactivos.
Para conocer los estilos de enseñanza y aprendizaje de una escuela, pueden ser útiles las visitas personales y las conversaciones con el director.