Participar en el concurso de Patrimonio Nacional de España brinda a los alumnos de la ESO una oportunidad única para explorar, comprender y valorar el legado cultural del país. A través de técnicas artísticas como el acrílico o el óleo, los estudiantes representan monumentos, fuentes u otros bienes protegidos, lo que fomenta su creatividad y conexión con el patrimonio histórico. Esta experiencia no solo estimula su talento artístico, sino que también refuerza su compromiso con la conservación y difusión de la riqueza cultural de España.